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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2008

Carta a la Presidenta Cristina Fernndez de Kirchner
Recuperar la soberana nacional es el gran desafo

Adolfo Prez Esquivel
Alai


Sra. Presidenta Cristina Fernndez de Kirchner

Ciudadana Presidenta

Recibe el fraterno saludo de Paz y Bien

Te envo la presente carta abierta, ya que has decidido ignorar la enviada meses atrs. Es tu responsabilidad. De mi parte tengo la responsabilidad de recordar a quienes nos gobiernan sobre los problemas que afectan a nuestro pas, en particular la situacin que viven los sectores ms desprotegidos y castigados.

Aquellos que llevamos muchos aos de militancia, caminando junto al pueblo en las buenas y las malas, lo hacemos con la fuerza y la esperanza que es posible otra Argentina ms justa y fraterna. La resistencia y luchas por los derechos de nuestro pueblo son muchas veces tensas y conflictivas, pero tambin poseen el sabor de la esperanza al poder avanzar y acompaar el despertar del pueblo y la alegra de ver que muchos sectores sociales asumen su propio camino y son protagonistas y constructores de su propia vida y de su propia historia.

Por tal motivo vuelvo a insistir, como ciudadano que se dirige a la ciudadana Presidenta de la Nacin, con la intencin de hacer algunos aportes constructivos.

Comprendo que los gobernantes muchas veces no pueden llevar adelante las polticas propuestas en su programa. No es fcil empuar el timn de un barco que debe enfrentar temporales y borrascas en circunstancias difciles como las que vive el pas y las fuertes presiones, tanto en lo interno, como en lo internacional.

El conflicto con los empresarios agropecuarios es un ejemplo para tener en cuenta. Cuando tocan sus intereses no miden las consecuencias, siendo el pueblo quien recibi las cachetadas de todos los lados. Esos sectores continuarn presionando y buscan debilitar al gobierno. Utilizan mtodos de desestabilizacin y agudizacin del conflicto. Estas metodologas no son nuevas; las vienen aplicando contra los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Ecuador. No hay casualidades. Tenemos el ejemplo valeroso de Cuba que debe enfrentar permanentemente la agresin de la gran potencia.

Aqu, los del campo amenazan con nuevos paros y aunque no lo dicen pblicamente, se siente un fuerte tufillo golpista. Hay que rechazar cualquier intento en esa direccin y hay que hacer memoria para iluminar el presente.

Es cierto que no se puede involucrar a todos los trabajadores agropecuarios en la misma poltica desestabilizadora, como as tambin el gobierno debe cambiar su actitud y asumir sus errores y saber diferenciar a los pequeos y medianos productores rurales y tener presente que muchos de ellos pasan por serias dificultades y que tienen el derecho de reclamar soluciones justas.

Pero tambin debo decirte que me preocupa no saber hasta donde le interesa al gobierno, el pueblo. Una cosa son los discursos y otra los hechos. Las contradicciones son grandes. Por un lado, anuncias con gran publicidad que el gobierno ha decidido el pago de la deuda externa, al Club de Pars, deuda que bien sabes es inmoral, injusta e ilegtima, y como dice el maestro Caloi, el nico deporte que prctica ese club es la bicicleta financiera. En tu viaje al corazn del mundo financiero en bancarrota de EE.UU., un gran pas que perdi el rumbo, anuncias que se va a pagar a los bonistas que quedaron fuera del canje. Y todos aplauden y se asombran como monitos adiestrados, pero exigen ms y ms.

Qu esperas de esa poltica? Que si haces bien los deberes que te imponen los que mandan, recibirs como regalo que el pas sea aceptado en el sistema financiero capitalista y recibir prstamos que el pas deber devolver con intereses y la deuda seguir creciendo hasta lo infinito y que las nuevas generaciones debern pagarla? Hay que pedir al Tata Dios que nos libre de semejante suicidio poltico y econmico. En ese circuito vicioso el que siempre pierde es el pueblo.

Recordars que el ex presidente Kirchner, a quien bien conoces, decidi pagar al FMI y la situacin del pas no ha mejorado, por el contrario ha transferido dinero del pueblo sin ninguna consulta y ha aumentado la pobreza, el desempleo, el analfabetismo. Quiso sacarse al FMI de encima pero es como los piojos, siempre vuelven; salvo que el tratamiento sea a fondo. El vapuleado INDEC se especializa en hacer dibujitos muy malos para demostrar lo indemostrable. Creo que deben tomar clases de dibujo y tica para que sean crebles.

Todo ese escenario se presenta como un gran triunfo meditico para calmar a las fieras del mercado, pero no debes olvidar que esas fieras son insaciables y te pueden devorar. A muchos nos preocupa que el gobierno haya claudicado en los principios que en algn momento deca defender.

Nos preocupa que insista en continuar la misma poltica de entrega pagando la deuda externa con el hambre del pueblo y suma a los bonistas buitres, a los que el gobierno jur y re-jur que no se pagara, que quedaban fuera del canje, pero ahora encajan.

Es lgico que la ciudadana se pregunte: hacia donde va el pas?- Donde est la soberana nacional que tantas luchas, sufrimientos y esperanzas cost? Ciudadana Cristina, son muchos aos de lucha, de sufrimiento y resistencia en la esperanza, y no luchamos para entregar el pas y perder el patrimonio y la soberana.

Nuestras luchas fueron y son para defender la vida y la dignidad de cada persona y del pueblo, restablecer el Estado de Derecho y participacin democrtica, para que las nuevas generaciones tengan una vida justa y en libertad. No para ser sometidos y dominados.

La lucha por los derechos humanos debe ser transformadora de la sociedad. No paliativos para que nada cambie. Ciudadana presidenta, hablas de los derechos humanos y privilegias a unos organismos y discriminas a otros. No hay claridad conceptual ni objetividad en las polticas del gobierno.

Los gobiernos pasan y los organismos de derechos humanos y sociales trascienden las coyunturas polticas y su credibilidad social es la coherencia entre el decir y el hacer; en el compromiso da a da con el pueblo y en su independencia de los poderes de turno. Nadie es dueo de los derechos humanos. Lo ms que podemos aspirar es ser sus servidores, que nos permite construir espacios de libertad y participacin en la construccin democrtica, en la memoria colectiva, en la defensa de la vida y la dignidad de las personas y los pueblos.

Lamento ciudadana presidenta que no tengas la capacidad del dilogo. Has optado por actuar polticamente en la confrontacin, y no es buen camino. Dialogas nicamente con quienes son obsecuentes y consecuentes con las polticas del gobierno y el modelo de pas que pregonas en tus discursos. Pero la realidad marca que nuestro pas est sometido, entregado, malvendido y devastado y el gobierno est profundizando la poltica neo-liberal que llev a la prdida de la soberana y donde se violan sistemticamente los derechos humanos. Hay que despertar y ver la realidad.

Debo decirte que esta carta, aunque tenga cosas que no te gusten, tiene por objeto contribuir y ayudar a encontrar alternativas correctas y no terminar en frustraciones que seran graves para el pas. No queremos que fracase el gobierno que presides. Tu fracaso sera el fracaso de todo el pas.

Un buen amigo record un antiguo proverbio que quisiera compartir contigo y dice: Hay que parar el cuerpo, para que lo alcance el alma. No pierdas tu alma, ciudadana presidenta Cristina; permite que el alma llegue a tu cuerpo y despierte en ti la mstica de servir al pueblo y dejar que entre la luz en tu mente y corazn.

Los derechos humanos deben ser comprendidos en su integridad, como parte indivisible de la construccin democrtica. No se agotan en la terrible dictadura militar que sufrimos, tanto en nuestro pas como en todo el continente.

Aquellos que sobrevivimos al horror luchamos con fuerza y esperanza para que el pas pueda alcanzar la Paz y la dignidad que merece. Y muchos hombres y mujeres asumimos la militancia y compromiso desde la fuerza del Evangelio y tratamos de caminar junto a los pueblos abiertos al ecumenismo con hermanos y hermanas de diversas vertientes religiosas, filosficas, culturales y polticas. Desde ah aprendimos a compartir el pan y la libertad; el pan que alimenta el cuerpo y el pan que alimenta el espritu, resistiendo y construyendo en el hacer cotidiano, compartiendo la libertad que nos da la fuerza de Amar para avanzar hacia cambios estructurales y no caer en la resignacin y la derrota en la que no hay otras alternativas.

Todos los das aprendemos del vivir y compartir. Ah estn las enseanzas del querido maestro de Amrica, Paulo Freire, quien deca: lo contrario del amor no es el odio. Lo contrario del amor es el miedo a amar. Es el desafo de la Vida.

Cada persona tiene su memoria personal y la memoria colectiva y algunos momentos de lo vivido nos marcan en toda la vida. Siempre recuerdo los primeros 32 das de prisin en un tubo de la Superintendencia de Seguridad Nacional, en una maloliente celda que fuera un centro de torturas. Pude ver que una prisionera o prisionero que la ocup antes que yo, tuvo la fuerza espiritual y coraje de escribir con su propia sangre Dios no mata.

Nunca puedo olvidar esa fuerza del espritu de quien, en ese momento lmite entre la vida y la muerte luchaba con fe por un pas ms justo y fraterno para todos. Sent y perdura en m la fuerza espiritual del Amor y la trascendencia de quienes dieron su vida para dar ms vida. En nuestra lucha y resistencia levantamos la bandera de: No matars ni con hambre, ni con balas. As surgieron las grandes jornadas de rebelin no-violenta, de ayuno, oracin y marchas de la resistencia contra la dictadura. En el tiempo esa bandera contina vigente, tenemos claro que la lucha no termin.

Hoy el Movimiento de los Chicos del Pueblo denuncia que El hambre es un crimen y por decir la verdad sufren persecucin, allanamientos, castigos y amenazas. Los chicos deben ser escuchados y no reprimidos. Nos preguntamos: Dnde qued toda esa lucha de dolor, resistencia y esperanzas? No queremos que les roben a los chicos la esperanza de construir un mundo mas justo y fraterno para todos.

Fue intil el camino recorrido de resistencia en estos 25 aos de gobiernos constitucionales? Valoramos algunos avances del gobierno, como los juicios a los genocidas, de llevarlos ante la justicia y que los jueces determinen el grado de responsabilidad y que los culpables reciban la condena que les corresponde; es el nico camino para lograr el derecho de Verdad y Justicia que permita al pueblo alcanzar la Paz.

Tenemos necesidad de preservar los espacios de la memoria y tener una mirada ms profunda de la situacin que vive el pas. Reclamamos y llevamos a todos los mbitos el grave problema de la deuda externa y sus consecuencias sociales, polticas y econmicas.

El Evangelio dice: No hay peor sordo que aquel que no quiere or, ni peor ciego que aquel que no quiere ver. Arturo Jauretche sabia ver hondo en la vida y conciencia nacional, y le gustaba sacudir la modorra del pensamiento para despertar la creatividad y su irona apuntaba a las contradicciones de las zonceras de los argentinos y conoca las vueltas de tuerca que algunos dan en sus vidas por conveniencia y no por convicciones.

Ciudadana presidenta, ser pragmtico es ser coherente entre el decir y el hacer, tener posiciones firmes y no dejarse llevar de las narices por los que mandan. Sabes que el poder real no est en los gobiernos. Pero son los gobiernos quienes tienen que recuperar el poder para gobernar con equidad, al servicio del pueblo y no continuar con el despojo impuesto por quienes entregaron el pas a manos del capital financiero internacional. Recuperar la soberana nacional es el gran desafo.

Algunos compaeros gobernantes en Amrica Latina lo estn haciendo. Es cierto que tienen dificultades frente a los poderes mafiosos nacionales e internacionales, pero estn logrando avanzar en la construccin de nuevos paradigmas de vida para sus pueblos, son ejemplos que debemos valorar en la lucha por la recuperacin de la soberana.

No voy a sealar en esta carta lo ya dicho en la anterior, donde planteo ejes medulares que es necesario superar. Para lograrlo hace falta mucho coraje y fortaleza de convicciones y la mstica transformadora para superar la pobreza, preservar el medio ambiente y luchar contra el despojo de las tierras a nuestros campesinos e indgenas. Esto no se puede postergar. Es urgente y hay que asumirlo antes que sea tarde.

Te reitero el fraterno saludo de Paz y Bien desendote mucha fuerza y esperanza.

Adolfo Prez Esquivel, Premio Nbel de la Paz

Buenos Aires, 9 de octubre del 2008


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