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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2008

La Unin Europea lanza una OPA energtica sobre el Magreb

Gladys Martnez Lpez
Diagonal

La UE busca controlar el mercado energtico de los pases magrebes, grandes productores de hidrocarburos, electricidad y fosfatos.


En agosto, el gigante argelino de los hidrocarburos, Sonatrach, anunciaba el descubrimiento de cuatro nuevos yacimientos de gas y petrleo en el sur del pas, lo que se suma a los 47 encontrados desde 2006. Argelia es el octavo pas del mundo en reservas de gas natural, del que exporta 80.000 millones de metros cbicos al ao, principalmente a Europa ; y tiene unas reservas de petrleo de 12.000 millones de barriles. Esta realidad convierte al pas en un mercado muy codiciado por la Unin Europea, que busca diversificar sus fuentes de aprovisionamiento de gas (en 2015 importar un 36% de Argelia) y abrir ms los mercados a sus compaas energticas. Por ello, la UE ha incluido el gasoducto Medgaz (participado por Cepsa, Iberdrola y Endesa), que unir Argelia con Almera en 2009, en su lista de Proyectos de Inters Comn, junto con el Nigal, que traer gas a Europa desde Nigeria a travs del pas magreb, proyectos que se unen a otros cuatro entre el Magreb y Europa y a los que inyectar 3.200 millones de euros. Y por ello, en su visita a Argelia en marzo, la comisaria de Asuntos Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner, llevaba bajo el brazo, junto a las negociaciones para firmar un futuro acuerdo de cooperacin y las promesas de asistir a Argelia en sus avances hacia una economa de mercado competitiva, las negociaciones para un futuro memorndum sobre energa.

Acuerdos de libre comercio

La cuestin energtica ocupa un lugar importante en los acuerdos de libre comercio, pactos que propugnan la privatizacin de las empresas y la apertura de los mercados de estos pases, con economas poco diversificadas (un 95% de los ingresos por exportaciones de Argelia vienen de los hidrocarburos), a los productos y compaas europeos, y que se engloban en el proyecto de impulsar una zona de libre comercio entre Europa y los pases del sur del Mediterrneo en 2010. Marruecos, por ejemplo, habr liberalizado completamente el sector energtico el 1 de enero de 2009, un factor que lo har atractivo para otras compaas petroleras, como Repsol, segn la economista Khadija el-Issaoui. Repsol tiene contratos de extraccin y produccin en Mauritania, Marruecos y Argelia, y en Libia es la principal compaa de hidrocarburos extranjera, donde produce 280.000 barriles al da. El presidente libio, Gadafi, antiguo enemigo de Europa, se ha convertido hoy en socio, y la UE busca firmar un acuerdo de cooperacin con el pas dentro de un ao. No en vano, Libia dispone de unas reservas de 41.700 millones de barriles de petrleo, las mayores de toda frica, y un 90% se exportan a Europa.

Mientras Repsol, Cepsa, Iberdrola, Endesa, Gas Natural o Abener (que construye dos centrales de ciclo combinado en Argelia y Marruecos), junto con decenas de compaas europeas, estadounidenses y chinas, hacen negocio en el Magreb y la UE plantea la interconexin energtica de las dos orillas para 2010 en trminos de intercambio e interdependencia, las poblaciones locales sufren la desestructuracin de sus economas, la entrada masiva de capital extranjero y no se benefician del dinero generado por sus propios recursos. En 2006, las empresas energticas extranjeras ganaron 6.000 millones de euros en Argelia, y la compaa nacional Sonatrach, 52.000 millones, pero el nmero de personas bajo el umbral de la pobreza ha subido hasta el 25%. Analistas magrebes critican que se pretenda una integracin Norte-Sur sin que se haya producido una integracin Sur-Sur para el desarrollo del Magreb. A pesar de los acuerdos firmados por estos pases para interconectarse, los intercambios comerciales magrebes no llegan al 2% de sus exportaciones. En cuanto al gas, slo supone el 1% de la balanza energtica de Marruecos, y Sonatrach no lo proporciona ni a Marruecos ni a Tnez, pases de paso de varios gasoductos destinados a Europa. Y mientras en Mauritania la tasa de electrificacin es de un 35% en las ciudades, Marruecos exporta electricidad a Europa va Espaa a travs de dos cables de alta tensin, de los que se beneficia Red Elctrica de Espaa.

En los ltimos meses, el Magreb ha sido objeto de visitas por parte de jefes de Estado de varios pases europeos, deseosos de firmar nuevos acuerdos. De momento, Francia se ha llevado una parte del pastel. La energa nuclear es la energa del futuro. Francia dice a sus amigos tunecinos y magrebes : nuestra tecnologa nuclear es una de las mejores y ms seguras del mundo. As venda este ao Nicolas Sarkozy la energa nuclear francesa a sus antiguas colonias Argelia, Marruecos y Tnez, adems de a Libia, en una gira para promocionar su proyecto de Unin para el Mediterrneo. El tour se cerr con la firma con todos ellos de acuerdos para el desarrollo de la energa atmica y para la futura construccin de centrales nucleares. Segn el periodista Fernando Casares, se busca externalizar los riesgos de la energa nuclear. En la sociedad francesa esto generara un debate que no hara factible la instalacin de ms centrales. Entonces van a los pases del tercer mundo, donde las normas no son exigentes y las sociedades estn, de alguna forma, desactivadas. Es como hace EE UU. Enva las empresas que producen txicos a Mxico pero se quedan con las ganancias. Greenpeace Francia ha acusado a Sarkozy de desarrollar un neocolonialismo nuclear que pondr a estos pases bajo dependencia tecnolgica y energtica de Francia y de [la empresa de energa nuclear] Areva. Tras el viaje de Sarkozy, Areva, que quiere producir 12.000 toneladas de uranio en los prximos cinco aos, se beneficiar, adems, de concesiones para buscar uranio en Libia y en el Shara (ver recuadro), y de contratos en materia de electricidad en Argelia, en el marco de la red de interconexin elctrica entre el Magreb y Europa. Mientras, Alstom construir en Tnez una central trmica de 400 megavatios por valor de 360 millones de euros y una central elctrica en Argelia.


PASES SIN DERECHOS, BUENOS PARA INVERTIR

Durante los ocho aos de la aplicacin del Proceso de Barcelona, la situacin de los derechos humanos no slo se ha deteriorado notablemente en la mayora de los Estados de la ribera sur del Mediterrneo, sino que el acuerdo de asociacin ha contribuido incluso a reforzar simblica y polticamente la credibilidad de esos regmenes al convertirlos en socios. La prioridad de la UE ha sido la cuestin econmica y no el respeto a los derechos humanos o la promocin de la democratizacin, escriba la arabista Gema Martn Muoz en 2003.

Hoy, que el Proceso de Barcelona ha sido sustituido por la Unin por el Mediterrneo de Sarkozy, la situacin no ha cambiado, y los Estados europeos mantienen un doble discurso y sellan lazos de amistad con pases dictatoriales, deseosos de hacer negocios y de implantar sus empresas en unos Estados con muy bajos costes, pocos impuestos para las empresas extranjeras y deficientes derechos laborales. Quiz por eso, Sarkozy, cuyo pas tiene ms de mil empresas afincadas en Tnez, se neg a reunirse en abril con los defensores de los derechos humanos tunecinos, mientras s lo haca con el dictador Ben Ali, que gobierna el pas desde 1986.

Y en Libia, la decisin de Gadafi, en el poder desde 1969, de cambiar la poltica estatista por una de libre mercado, de privatizar 375 empresas pblicas y de recibir grandes inversiones extranjeras en el campo energtico han llevado a los pases inversores a olvidar los derechos humanos en el pas. Asimismo, velando por los intereses de ms de 800 empresas espaolas, Zapatero ha defendido la postura marroqu sobre el Shara ocupado, mientras Mohamed VI contina con la represin y la libertad de expresin brilla por su ausencia en Marruecos.



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