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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2008

Entrevista Juan Daz Lpez, indgena tsotsil, perteneciente a la organizacin de presos polticos(Centro de Readaptacin Social) n5
La voz de los Llanos, en el CERESO

Accin Social y Sindical Internacionalista
Rebelin.org



Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Das antes del inicio de la Caravana Nacional e Internacional de Observacin y Solidaridad con las comunidades zapatistas de Chiapas, fueron liberados 7 presos polticos (3 compaeros de La Voz de los Llanos, 2 compaeros y 1 compaera de La Voz de Amate y 1 adherente a la Otra Campaa detenido en Cruztn) que llevaban varios aos en prisin como consecuencia de la fabricacin de delitos y de montajes judiciales.

Juan, uno de los presos liberados con el que tuvimos la oportunidad de conversar, tiene 24 aos y se ha pasado los ltimos 4 en prisin acusado de un delito que no cometi. Despus de importantes enfrentamientos por tierras entre el padre de Juan y otro campesino, ste aprovecha la muerte de un joven para acudir a su familia, atestiguando que haba sido asesinado por Juan y su hermano.

Juan es un claro ejemplo del trato que da el Estado mexicano a los indgenas, aprovechndose de su desconocimiento del castellano, negndoles tanto traductor como abogado y sometindoles a amenazas, malos tratos y vejaciones.

-ASSI: De qu se te acus y cmo se realiz la detencin?

- Juan: El 20 de septiembre de 2004 aparecen 4 personas en mi casa y se produce una detencin irregular. A unos metros de mi casa me apalean, me acusan de asesinato y me amarran al sol hasta la llegada del ministerio pblico con 5 unidades. A partir de ah sufro un interrogatorio lleno de presiones para la confesin bajo amenaza de muerte. Me mantuvieron 72 horas incomunicado, recibiendo sin parar golpes, torturas y vejaciones. Finalmente, me obligaron a firmar un papel con la promesa de que servira para mi liberacin.

-ASSI: Y cul fue tu respuesta?

- Juan: En ese momento me negu, lo que supuso numerosas palizas que me debilitaron de forma importante. Su respuesta fue encerrarme en una habitacin de 6 m2 al sol, aislado y sin comida ni agua durante un da. Al da siguiente, metieron tambin a mi hermano, acusado del mismo delito, y nos dejaron durante 5 das ms con duras restricciones. Fue durante este encierro cuando me vi obligado a firmar un papel en una lengua que no comprenda, porque no saba cunto tiempo ms iba a poder resistir. Slo una vez firmado el papel me llevaron al juzgado.

-ASSI: En algn momento tuviste la posibilidad de acceder a un abogado?

- Juan: No fue una sino dos veces las que me negaron un abogado de oficio cuando lo solicit, as como un traductor, durante todo este tiempo previo al juicio. Tras un ao y medio en prisin, el juicio que se celebr estuvo lleno de irregularidades en los testimonios y no se tuvieron en cuenta las pruebas presentadas por la defensa para demostrar que ni siquiera me encontraba cerca cuando sucedi la muerte. Finalmente, la sentencia me conden a 25 aos de crcel. Se pusieron varias alegaciones que consiguen anular esa sentencia, de forma que se inicia de nuevo el proceso. Ah se ve todava ms el montaje porque los testimonios cambian y se contradicen, pero pasados 2 aos y medio desde la detencin, vuelve a salir la sentencia de 25 aos de condena.

-ASSI: Fue en este momento cuando decidiste organizarte?

- Juan: Yo no conoca la organizacin, pero en este momento, algo cambi y pude acercarme a las 6 personas que haban creado La voz de la Llanos. En un principio, el alcaide no quiso reconocer la organizacin, pero cuando se produce su sustitucin y hasta que se incorpora el nuevo alcaide, somos ya 14 presos organizados y contamos con apoyo externo, nacional e internacional, lo que impide ignorarnos.

-ASSI: De todos modos, no sera sencillo estar organizado en esa situacin...

- Juan: La represin ante nuestro intento de organizacin es brutal: golpes y vejaciones que terminan con la mayora de nosotros en enfermera durante 12 das. Ms o menos es en ese momento cuando decidimos realizar una huelga de hambre para reclamar atencin sobre nuestra situacin, y es el 4 de marzo de 2008 cuando 9 de nosotros, los que se haban recuperado de las agresiones, empiezan la huelga de hambre. Los 5 restantes tan slo pudimos asumir estar en ayuno por nuestra salud todava en recuperacin.

Durante la huelga de hambre, el 30 de marzo, son liberados 7 de los 9, y los dos restantes, mantienen la huelga hasta el 5 de abril.

Es el 24 de julio, das antes del inicio de la Caravana, cuando nos liberan a m y a los otros 6. Sin embargo, nuestra lucha no ha terminado, todava quedan en prisin otros compaeros en la misma situacin, en concreto, 3 de La Voz de los Llanos.

-ASSI: Cmo ha sido para ti la vida en la crcel y qu situaciones ves ms complicadas?

- Juan: Al inicio de mi encierro me exigieron 10.000 pesos (casi 700). Para m era imposible reunir esa cantidad de dinero, por lo que fui obligado a realizar trabajos forzosos que tenan reservados para quienes no podamos pagar. Tras un tiempo sometido a interminables jornadas de dursimos trabajos, fui consciente de que era necesario algn tipo de negociacin, tras la cual se me permiti reducir la cantidad a 8.000 pesos.

Especialmente dura es la situacin de las mujeres con bebs que tienen muy difcil el acceso a comida, ropa y necesidades bsicas. No disponen de atencin mdica ni medicamentos. Toda esta situacin se produce exclusivamente para mantener el negocio de las propias autoridades que son las que conceden los 600 pesos y las que en ltima instancia controlan las redes de distribucin de alimentos, ropa o medicamentos.

 

-ASSI:Cul es tu situacin actual? En qu se ha convertido tu condena y por qu has decidido incorporarte a la Caravana?

- Juan: Mi sentencia ha sido suspendida, lo que significa que estoy libre de los cargos que me imputaban y se reconoce mi inocencia. A partir de aqu, quiero agradecer a los compaeros zapatistas el apoyo que nos han ofrecido y esta participacin en la Caravana me permite acercarme a ellos y a sus comunidades.

-ASSI:Y cul es la situacin de los compaeros que an quedan en prisin?

- Juan: Mis compaeros, al igual que yo, han sufrido delitos fabricados y se les acusa de secuestro, robo de coche u homicidio. El centro de Derechos humanos Frayba contina manteniendo su apoyo y exigiendo la revisin de sus expedientes, y mi papel desde el momento de mi liberacin es contribuir a su liberacin, denunciar su situacin y luchar porque sea reconocida su inocencia.

-ASSI: Pues mucho nimo en ello y procuraremos apoyaros en lo que sea necesario.

Accin Social y Sindical Internacionalista

www.assi-assi.org


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