Portada :: Otro mundo es posible :: IX Foro Social Mundial (Belm do Par, enero 2009)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2008

Entrevista a Cndido Grzybowsky, cofundador del Foro Social Mundial y director del Instituto Brasileo de Anlisis Sociales y Econmicos
Tras Belem do Par, habr que repensar el Foro Social Mundial

Agus Hernn
Gara

Uno de los fundadores del Foro Social Mundial de Porto Alegre hace ya nueve aos, Cndido Grzybowsky, quien prefiere ser presentado como activista antes que como analista, comparti con GARA en Guatemala sus ideas para repensar un modelo, el de los foros, que est siendo puesto en cuestin en los ltimos tiempos. Ms tras la reciente experiencia europea en Malm.


Cndido Grzybowsky es uno de los fundadores, hace ya nueve aos, del Foro Social Mundial. Director del prestigioso instituto IBASE (Instituto Brasileo de Anlisis Sociales y Econmicos), a sus 63 aos de edad no ha perdido la energa para viajar por medio mundo.

Le gusta presentarse como analista, pero sobre todo como activista y cree que una de las claves actuales pasa por estructurar un nuevo dilogo entre la sociedad civil y los gobiernos en un momento en que la crisis del sistema neoliberal aparece con toda su brutalidad.

Este brasileo habla sin pelos en la lengua sobre el fin de una etapa que est viviendo el Foro Social Mundial (FSM) y aboga por repensar este instrumento tras la octava edicin que celebrar en enero en plena Amazonia, siempre bajo la utopa de Otro mundo es posible.

Tras casi nueve aos, en qu perspectiva sita la prxima edicin del FSM en Belem do Par?

Si en sus inicios el foro fue criticado por elitista, hoy movimientos sociales en todo el planeta se lo han apropiado. Ejemplo de ello es la multiplicacin de foros, no slo los regionales como los de Europa y el de las Amricas que acabamos de clausurar aqu, sino todos los foros nacionales y temticos que han florecido,

Otra crtica en su inicio fue que se trataba de un foro muy latino. Es cierto que en el de Porto Alegre la principal presencia provena del sur de Europa y de Amrica del Sur. Ese carcter latino cambi con el foro de India, en 2004.

El reciente foro europeo ha puesto en evidencia la crisis de la izquierda en Europa, pero tambin en Amrica Latina hacer un foro como ste de Guatemala tiene complejidades. Pero lo que hay que destacar es que, a pesar de las complejidades de cada regin, las fuerzas que hacen el foro son tantas y tan diversas que no permiten su control por una sola idea. El foro se refuerza en todos ellos en su horizontalidad, su diversidad y su carcter no estructurado e independiente.

En Guatemala hemos visto que hay muchos actores de base y cuanta ms diversidad haya en los foros menos uniformidad habr.

El foro sorprende siempre porque en las diferentes ediciones comprobamos que si alguien pens en su momento que poda controlarlo, se ha dado cuenta de que es imposible.

En Malm (Suecia) muchos vieron la frmula Foro Social Mundial como agotada...

Yo no se cunto tiempo puede durar este tipo de formato y tampoco s si ya cumpli su tarea. En sus inicios, el foro estuvo muy marcado por la agenda neoliberal, por el capitalismo ms depredador, ms salvaje, que no tena enfrente ninguna regulacin ni ningn contrapeso.

Hoy en da no slo somos nosotros los que decimos que el sistema necesita mecanismos de regulacin; son los propios gobiernos los que constatan que el sistema econmico sin regulacin no da para mas.

En este sentido, es un momento importante para que la cultura poltica que el foro ha ayudado a construir determine o no la nueva etapa poltica que debiera venir. Cuando hablamos de trabajar mucho mejor la diversidad y de establecer mecanismos de dilogo tambin nos referimos al equilibrio entre gobiernos y sociedad civil.

En enero es importante superar la dispersin en el temario y concretar una serie de ejes fundamentales.

Despus del prximo foro de Brasil habr que repensarlo. A lo mejor hay que crear otro espacio nuevo. Yo s pienso que la ola del foro va a continuar expandindose, llegando a lugares como Europa del Este o a Nepal, con el foro nacional que se celebrar en abril en aquel pas. Es un formato interesante para estos pases que se incorporan a esta cultura poltica.

Algunos pensarn que hace falta un instrumento nuevo, habr que ir discutiendo la virtualidad del instrumento foro en ese nuevo contexto poltico que se va abriendo camino. Yo he propuesto organizar en 2010, coincidiendo con los 10 aos del primer foro, un foro de balance de nuevo en Porto Alegre.

La cuestin medioambiental es central en la agenda mundial. Pero es una cuestin con no pocas contradicciones. Brasil es un Gobierno progresista pero la postura de Lula sobre los biocombustibles crea mucha controversia...

No es tarea del foro ver qu negociaciones se llevan en temas como los biocombustibles, pero s es tarea del foro ayudar a que el debate surja y articularlo.

En 1992, la conferencia mundial de Ro de Janeiro puso ya en evidencia el grave problema medioambiental, agravado despus con el calentamiento climtico.

Hoy vemos cmo la crisis ambiental se muerde la cola con el desarrollo capitalista. El planeta ya no da mas de s. Este problema pone en cuestin las bases fundadoras sobre lo que pensbamos que era el desarrollo. Basada en el modelo de consumo, predominaba la idea de que la ciencia puede dar siempre soluciones, idea en la que tambin crea el marxismo... Es todo esto lo que est en crisis.

En este contexto la eleccin de la Amazonia para hacer el octavo FSM no es gratuita.

En este contexto de crisis profunda de los propios fundamentos de la economa, la Amazonia surge como un espacio asumido como una reserva planetaria. Es un territorio compartido entre nueve estados pero en el que viven 10 millones de personas, con su propia articulacin social. Es, por lo tanto, un espacio no exclusivo sino compartido.

Esta idea debe prevalecer sobre la idea del Estado que lo controla todo -en este caso, Brasil-, incluida la naturaleza de la Amazonia.

La Amazonia ha dejado de ser una frontera natural que separa estados. Es algo radicalmente nuevo. Deben articularse respuestas colectivas teniendo en cuenta a los pueblos originarios que viven en sus lmites que, no lo olvidemos, cuentan por su parte con un fuerte movimiento social organizado.

Al mismo tiempo, no podemos olvidar que es una eleccin con muchas dificultades logsticas. Llegar all cuesta mucho dinero, no hay infraestructuras para acoger a tanta gente... Y eso puede repercutir en una menor presencia en la prxima edicin de enero.

El foro es una estructura horizontal. Cmo se plantea su relacin con los gobiernos, en una regin con varios ejecutivos progresistas?

La reunin del Consejo en Dinamarca declin invitar de manera oficial a los presidentes y dej libertad a sus miembros para hacerlo bajo ciertas condiciones. Yo lamento personalmente esta decisin. Lamento no aprovechar esta posibilidad de dilogo con ellos.

All se enfrentaron dos posturas. Una, la que considero fundamentalista, de poner por delante que no nos queremos contaminar; y la otra, la vieja cultura de la izquierda sobre la relacin entre partidos y movimientos sociales. Concretamente la de quienes quisieran que el foro fuera el sustitutivo de las internacionales.

Evo Morales, Rafael Correa, o Lula, fueron miembros del foro y la realidad es que ellos van a venir independientemente de lo que nosotros decidamos.

Yo pienso que el foro forma parte del clima propicio que ha llevado a estas personas a las presidencias. Somos nosotros los que les votamos, no se votan ellos.

Nosotros tenemos que tener una actitud ciudadana radical. Debemos decirles: Nosotros les pusimos ah, dialoguen entonces! A nosotros nos corresponde interpelarles de manera permanente para saber si cumplen con lo que se comprometieron y con aqullo por lo que les votamos.

Desde el Foro Social de las Amricas surge la conviccin de que en Amrica Latina existe una capacidad de proponer e interpelar a los gobiernos y de ser escuchados. No es una anlisis que parte de una concepcin excesivamente optimista de la fuerza propia?

No conozco bien la situacin en Centroamrica, pero s es cierto que tal vez no evaluamos bien nuestra propia fuerza.

Los gobiernos, en general, son expresin de un sentido de la ciudadana pero deberan ser capaces de funcionar con un contrapeso. Funcionar no slo con criterios de gobernabilidad.

Si las transnacionales les presionan permanentemente, nosotros debemos hacer lo mismo, estar vigilantes permanentemente. Desde la libertad de los movimientos de poner sobre la mesa sus demandas pero sabiendo que slo sern aceptadas en funcin de nuestra propia fuerza para defenderlas. Y tal vez tengamos ms fuerza de lo que imaginamos.

No podemos esperar que el Estado responda de manera automtica. Debemos mirar ms a nuestra capacidad de hacer que a la respuesta del Gobierno.

La cultura poltica tradicional es esperar que un partido poltico nos diga lo que hacer. Si hay algo nuevo en el foro es que nosotros no esperamos que los partidos nos dijeran qu hacer.

Pienso que es funcin de los movimientos sociales crear problemas, es una cultura a desarrollar, la de reclamar, interpelar. Y, para ello, no necesita necesariamente buscar la toma del poder. Esta cultura poltica de toma del poder no funcion.

La cultura del foro pasa por no olvidar que la democracia, antes que todo, es la calle. La calle con su legitimidad frente a su legalidad. La legalidad es consecuencia y no origen. Eso nos lleva a la disyuntiva de cmo hacer avanzar actos que a veces son ilegales pero son legtimos. Y pongo como ejemplo el caso del movimiento de los Sin Tierra en Brasil, con toda su profunda radicalidad.



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