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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-10-2008

Las 25 noticias ms censuradas en 2007-08
Investigando el paradero de miles de millones de dlares perdidos en Iraq

Donald Barlett/James Steele/Matt Taibbi
Vanity Fair/Rolling Stone


A partir de abril de 2003, un mes despus de la invasin de Iraq, y continuando por poco ms de un ao, la Reserva Federal de EEUU envi divisas por 12 mil millones de dlares a Iraq. Los militares de EEUU entregaron los billetes de banco a la Autoridad Provisional de la Coalicin (CPA, su sigla en ingls), para que estuvieran disponibles en la reconstruccin del pas. Por lo menos 9 mil millones desaparecieron completamente debido a un inexplicable descuido.

Los primeros 20 millones de dlares que llegaron provenan exclusivamente de los activos iraques que haban sido congelados en los bancos de EEUU desde la primera guerra del Golfo en 1990. Los subsiguientes puentes areos de efectivo incluyeron miles de millones de dlares por las ventas de petrleo iraques controladas antes por Naciones Unidas. Despus de la creacin del Fondo para el Desarrollo de Iraq una frmula para mantener el hoyo del dinero que se pasaba para "propsitos que beneficiaban al pueblo de Iraq", la ONU puso fin al control de miles de millones de dlares de Iraq por los rditos del petrleo en Estados Unidos.

Cuando los militares de EEUU entregaron el efectivo a Bagdad, el dinero pas enteramente a las manos de un nuevo equipo de jugadores: la Autoridad Provisional de la Coalicin. La CPA fue creada precipitadamente por el Pentgono para servir como gobierno interino en Iraq. El 9 de mayo de 2003, el presidente Bush design a Lewis Paul Bremer III como administrador de la CPA. Durante el ao siguiente, un Congreso obediente dio 1,6 mil millones de dlares a Bremer para administrar la CPA. Estos deben aadirse a los 12 mil millones de dlares en efectivo que fueron entregados a la CPA una vez desembolsados de los rditos del petrleo y de los activos iraques no congelados.

Pocos en el Congreso tenan alguna idea sobre la verdadera naturaleza de la CPA como institucin. Los legisladores nunca haban discutido el establecimiento de la CPA, mucho menos la haban autorizado, dado que la agencia estara recibiendo dlares de los contribuyentes. Los confundidos miembros del poder legislativo crean que la CPA era una agencia gubernamental de EEUU que no lo era o que, por lo menos, haba sido autorizada por las Naciones Unidas, que tampoco era cierto.

La Autoridad fue, en efecto, establecida por un decreto fuera del marco tradicional del gobierno estadounidense. Porque fue una operacin de granujas, donde nadie se hizo responsable de qu sucedi con ese dinero. Responsable ante nadie, ni a las finanzas "de los libros" que registran los gastos de los propsitos de gobierno de EEUU, la CPA proporcion una oportunidad sin precedentes para que el fraude, la suciedad y la corrupcin envolviera a los funcionarios del gobierno estadounidense, a los contratistas norteamericanos, a los renegados iraques y a muchos otros. En su corta vida pasaran a travs de sus manos ms de 23 mil millones de dlares. Y eso no incluy potencialmente miles de millones de dlares ms por embarques de petrleo que la CPA no tuvo cuidado en medir.

Los incidentes sobre abuso flagrante eran desenfrenados. De 8.206 "vigilantes" que aparecen en los cheques de pago de la CPA, slo 602 existieron realmente; los otros 7.604 fueron guardianes fantasmas. Halliburton carg a la CPA 42.000 comidas para los soldados mientras que efectivamente slo se sirvieron 14.000. Los contratistas jugaron al ftbol con ladrillos de 100.000 dlares que en las cuentas se encogieron a 100 dlares.

Con todo, el precedente para la impunidad legal fue establecido cuando el trabajo de los fiscalizadores sac a la luz el Caso de las Batallas de Custer, considerado uno de los peores casos de fraude en la historia de EEUU. La administracin Bush no solamente rechaz procesar a los contratistas sino que intent detener un pleito iniciado por denunciantes que esperaban recuperar el dinero robado en la CPA. La administracin argument como en las batallas de Custer: que no se podran encontrar culpables de defraudar al gobierno de EEUU porque la CPA no era parte del gobierno de EEUU. Cuando el pleito sigui adelante a pesar de las objeciones de la administracin, las Batallas de Custer montaron una defensa basada en que los implicados no podran ser culpables de hurto puesto que el robo se hizo con la aprobacin del gobierno.

En el meollo de esta sancin al gobierno por la generosidad del srvase usted mismo estuvo la concesin de un contrato de la CPA a NorthStar por servicios de contabilidad y auditora. La nota discordante sobre este servicio de contabilidad fue que no haba ningn contable pblico certificado entre el personal. El hombre de negocios Thomas Howell oper a NorthStar desde su hogar en la Jolla, California, junto con otros tres negocios sin relacin, incluyendo uno dedicado a la remodelacin y equipamiento de hogares. La compaa tena la ventaja de una casilla de correos en Las Bahamas que apareci en el expediente como su direccin legal.

NorthStar fue transformada en las Bahamas en Compaa Internacional de Negocio (IBC, en ingls). A pesar de su nombre impresionante, las IBCs no son ms que empresas de papel. En general, no llevan adelante ningn negocio; son recipientes vacos que se pueden utilizar para cualquier cosa. No tienen ningn cuadro superior o junta directiva y no publican estados financieros. Los libros de una IBC, si existiera alguno, se pueden mantener dondequiera en el mundo, pero nadie puede examinarlos. Las IBCs no necesitan archivar informes anuales ni tampoco divulgar la identidad de sus dueos. Son cscaras que funcionan en secreto total.

El Pentgono puso a esta compaa a cargo de la supervisin de miles de millones de dlares del dinero de los ciudadanos iraques y de los EEUU, con la misin de cerciorarse de que se gastaran honestamente y de manera segura.

En uno de sus ltimos actos oficiales antes de abandonar Bagdad, Bremer public una orden preparada por el Pentgono, declarando que todos los miembros de las fuerzas de la coalicin "sern inmunes ante cualquier forma de arresto o de detencin por otras personas que acten a nombre de sus estados que los envan". Los contratistas tambin consiguieron la misma tarjeta libre de crcel. Segn la orden de Bremer, los "contratistas sern inmunes de proceso legal iraqu con respecto a los actos realizados por ellos conforme a los trminos y a las condiciones de un contrato o tambin subcontrato". El pueblo iraqu no podra hablar de ninguna conducta ilegal de los estadounidenses en su nueva democracia.

El periodista Matt Taibbi, de la revista Rolling Stone, dijo: ""Lo que la administracin Bush ha creado en Iraq es una suerte de paraso del capitalismo pervertido, en donde los rditos son extrados forzadamente del cliente por el Estado, y los obscenos beneficios no son repartidos por el mercado, sino por una burocracia gubernamental no controlable".

Y concluy: "Lo sucedido en Iraq fue ms all de la ineficacia, incluso ms all del fraude. Esto descans sobre el negocio de un gobierno corrupto motivado por el afn de lucro en un grado tan extraordinario que ahora todos tenemos que preguntarnos cmo seremos capaces de depender siempre del Estado para hacer su trabajo en el futuro. Si la falla catastrfica cuesta miles de millones de dlares, dnde cabe entregar incentivos al xito?"

Actualizacin de Donald Barlett y James Steele

Es posible resumir en dos palabras qu ocurri desde que Vanity Fair public Miles de millones sobre Bagdad en octubre de 2007: No mucho. A pesar del hurto todava en curso, apenas han procesado a unos pocos civiles y militares de bajo nivel por malversacin, soborno, propinas, mercantilismo y la desaparicin de miles de millones de dlares del contribuyente. Para estar seguro, el departamento de Defensa anunci con gran fanfarria que ha iniciado las investigaciones criminales. Pero los resultados finales son pobres.

Pero hay ms: muchos en Washington creen que tales investigaciones son injustificables. Dicen que al calor de la guerra no es posible seguir las sutilezas de los principios de contabilidad generalmente aceptados. Pero eso no explica por qu el Pentgono corta las comprobaciones para millones de dlares y las enva a apartados de correo annimos en parasos tributarios. Ni explica el secreto que acord con sus contratistas. Pero ayuda a explicar por qu el Pentgono es incapaz de reconciliar ms de 1 trilln en el gasto Es un trilln, no un billn. [Un milln de millones, no mil millones].

El departamento de Justicia de Bush ha dejado en claro con sus acciones que no tiene ninguna intencin vigorosa de buscar o de procesar a quienes escamotearon a los contribuyentes. De manera semejante, el Congreso tampoco pudo emprender la clase de juicio con pruebas implacables que ayud a catapultar a la vice presidencia a un joven senador de Missouri y, eventualmente, a la Casa Blanca durante la Segunda Guerra Mundial.

Al calor de esa guerra, el comit de Truman condujo centenares de audiencias y public cuentas e informes. El nmero de audiencias comparables y de informes que hoy salen del Congreso se puede contar con los dedos de una mano. Quizs.

Una explicacin posible es que el funcionamiento para la eleccin ha llegado a ser hoy tan costoso que las compaas que ayudan a financiar las campaas reciben una inmunidad informal para sus contratos y fraudes. Otra, es que ese Congreso y la Casa Blanca --sea ocupada por un republicano o un demcrata-- han asumido el aserto de que algunas corporaciones e instituciones financieras son demasiado grandes como para permitirles que fallen. Piensan en Bear Stearns, el caso ms reciente posible.

Ahora, el Congreso y el gobierno federal en general se han aplicado aparentemente al mismo principio que los contratistas del gobierno, quienes son considerados demasiado importantes como para procesarlos, y sus funcionarios de alta jerarqua son tan esenciales que hacen descabellado pensar en enviarlos a la crcel.

Finalmente, no esperen ninguna prueba desde los medios de noticias. Los peridicos y revistas sufren tanta agitacin como resultado de la cambiantes fortunas econmica de sus propietarios que son incapaces de montar cualquier examen significativo o sostenido acerca de las operaciones del gobierno. Esas empresas estn mucho ms preocupadas y demasiado ocupadas por los mrgenes de beneficio que caen. Como resultado, sus cometidos periodsticos tienen menos futuro que la siguiente encuesta semanal.

Fuentes:
Vanity Fair 10/2007
Ttulo: Billions over Baghdad
Autor: Donald Barlett and James Steele

Rolling Stone 8/23/2007
Ttulo: The Great American Swindle
Autor: Matt Taibbi

Estudiantes Investigadores: Brian Gellman, Dan Bluthardt y Bill Gibbons
Evaluador acadmico: John Kramer, Ph.D.

Ttulo original: Tracking Billions of Dollars Lost in Iraq
Traduccin: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)


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