Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2008

La criminal equidistancia de "Los Limoneros"

Beatriz Morales Bastos
Rebelin


La pelcula israel "Los limoneros" es un claro ejemplo de la trampa de la equidistancia entre la vctima y el verdugo, en este caso la entidad sionista israel que practica el terrorismo de Estado y el genocidio bajo un disfraz de legalidad, democracia y aparente solidaridad con el pueblo que ocupa, y sus vctimas, los palestinos. La pelcula viene a plantear con ambigua equidistancia la situacin de ambas partes, ocupantes y ocupados. Pero equidistancia a la hora de enfocar el problema es complicidad criminal.

El mismo punto de partida de la pelcula es una insensatez: un ministro de Defensa, de Defensa!, que se va a vivir a la Lnea Verde y, adems, entra en litigio con una vecina palestina por un limonar que "atenta" contra su seguridad? Si se diera este caso imposible de que un ministro sionista se fuera a vivir ah (pudiendo hacerlo en, por ejemplo, uno de los miles de ilegales asentamientos-fortaleza construidos sobre tierra palestina robada), lo primero que hubieran hecho las Fuerzas "Defensivas" Israeles, su ejrcito, hubiera sido destruir previamente el limonar, la casa de la duea y a la duea si se encontrara en su casa.

El siguiente punto irreal de la pelcula, una vez que el limonar queda en espera de que se resuelva el litigio, es que lo que separa ambas casas es un frgil alambre de espino a travs del cual ambos "bandos" se observan y conviven ms o menos apaciblemente como si esta convivencia "casi" en el mismo plano fuera posible entre ocupante y ocupado. Adems, la protagonista palestina salta grcilmente la valla cuando necesita entrar a recoger limones y a regar sus rboles. Al pillarla los comprensivos soldados israeles armados hasta los dientes le piden bastante amablemente que salga. En la Palestina real esta mujer habra muerto acribillada a la primera "intromisin".

Se nos muestran imgenes sobrecogedoras del Muro del Apartheid construido sobre tierra palestina robada (cuya funcin dentro de la pelcula no entender muy bien un espectador no muy familiarizado con el tema) y tambin imgenes de los checkpoints que hacen imposible la vida a los palestinos: en una ocasin lo burlan fcilmente tomando una ruta alternativa, eso s, por un camino maltrecho, y en otra aparece un israel benefactor que consigue que dejen pasar a la protagonista y a su intrpido abogado. La idea que se trasmite con ello es que estas continuas trabas al movimiento tampoco son tan graves, obviando la realidad de los cientos de palestinos y de palestinas muertos aunque vayan en ambulancias a las que los soldados israeles impiden el paso, cuando no las tirotean. Por no hablar de los trabajadores que diariamente esperan durante horas a que quizs les permita llegar a sus puestos de trabajo. O tampoco de ese Muro que desde que fue construido ante la pasividad internacional impide, entre otras cosas, a miles de palestinos acceder a sus campos de cultivo, otra forma de confiscacin "legal".

La imagen que se da del sistema judicial israel es tambin equidistante. La protagonista consigue llegar al Tribunal Supremo israel (enfrentndose, no lo olvidemos, con el ministro de Defensa), prueba irrefutable de que Israel es una democracia donde democrticamente sin violencia - se puede conseguir justicia. En ningn momento se nos dice cmo nuestra valiente protagonista, una viuda palestina cuyos nicos ingresos son este limonar confiscado, puede pagar los costos del litigio, porque nunca podra. Pero la imagen que queda en el espectador es que cualquiera, incluso una palestina y pobre, puede acceder al Tribunal Supremo israel.

El resultado del litigio es salomnicamente ecunime (y no tengo reparo alguno en desvelar el final): no se arrasar el limonar, sino slo la mitad, que, adems, ser podado y no arrancado de cuajo como ha ocurrido con cientos de miles de olivos centenarios palestinos "molestos".

Tambin son equidistantes las ltimas imgenes de un melanclico ministro de Defensa observando, como en el plano anterior ha hecho la protagonista palestina, el vaco dejado por el limonar: adems de tener un profundo sentido de la justicia ya que acepta democrticamente el resultado del litigio como un ciudadano ms, l tambin sufre por el dao a la naturaleza.

La pelcula justifica de una forma muy sutil cmo Israel necesita defenderse de los "rabes" (vengan de donde vengan: palestinos, libaneses ...) que amenazan constantemente su mera supervivencia como "pueblo". Una mentira repetida hasta la saciedad y que en el ms puro estilo de Goebbels se ha convertido en una verdad absoluta para la "comunidad internacional": cuando el ministro de Defensa est en el apogeo de la celebracin de la fiesta de inauguracin de su casa rodeado de sus civilizados y simpticos amigos sufren un ataque que no se sabe de dnde viene ni a dnde va, pero que sugiere al espectador que la necesidad de arrasar el limonar est ms que fundada porque los palestinos siempre resultan ser terroristas.

En una ltima lectura la pelcula resulta ser, adems, racista: a pesar de la imagen absolutamente esteticista de todo cuanto rodea a la bellsima protagonista (hubiera sido igual de ser una mujer mayor y no tan bella?) en medio de su idlico limonar, el mensaje que se transmite es que los palestinos viven sumidos en una sociedad patriarcal y anacrnica que impide a nuestra protagonista vivir su historia de amor correspondido con el valiente y joven abogado, que, por cierto, gracias a la fama adquirida por el juicio entrar a trabajar para la AP como un funcionario corrompido ms, lo que nos sugiere que los palestinos son incapaces de tomar las riendas de su pas y de gestionarlo de forma democrtica y justa, y, por consiguiente, estn muy bien bajo la ocupacin.

Equidistancias como sta nos demuestran la imperiosa necesidad de apoyar la campaa de boicot total a Israel tal como han pedido 172 organizaciones palestinas y tal como apoya en Euskal Herria la campaa "Israel Boikot Ekimena". Un boicot comprometido inequvocamente con el pueblo palestino. Esto slo es posible con un boicot contra toda expresin sionista israel (cultural, econmica, deportiva ...) sin pretensiones de justicia equidistante porque algunos israeles "tambin son buenos". Slo as el boicot ser una herramienta eficaz para acabar con un Israel ejecutor de un Holocausto palestino.


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