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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2008

Llegar este sbado a Cali
Entre asesinatos y atropellos avanza la movilizacin indgena en Colombia

Juan Alberto Snchez Marn
Yvke


La masiva movilizacin congregar unos 30 mil indgenas que, desde la semana pasada, han sido vctimas de asesinatos y abusos por parte de la Fuerza Pblica. La marcha busca atencin frente a los acuerdos burlados por el gobierno y detener el asesinato de los lderes indgenas. La protesta, que se ha extendido a 16 de los 32 departamentos, ha sido criminalizada por el gobierno. Marlitt Pusecc, Consejera del Consejo Regional Indgena del Cauca, habl con YVKE, y alert sobre el riesgo de un genocidio.
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(Foto: C.ORTEGA) Alrededor de diez mil indgenas iniciaron el recorrido este martes, y se espera que 30.000 se congreguen en Cali.
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(Foto:ONIC) Los indgenas fueron desalojados de su sitio tradicional de encuentro en La Mara, Cauca. Varias familias fueron desplazadas.
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(Foto: C.ORTEGA) Los ataudes en la marcha simbolizan
los cientos de lderes asesinados.
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(Foto: C. ORTEGA) Indgenas provenientes de otras regiones tambin se dirigen hacia Cali.
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(Foto: ONIC) Los militares no aceptan la resistencia pacfica de los indgenas, y han disparado fuego real contra los manifestantes.
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(Foto: ONIC) Median muchas balas entre la dotacin militar y la indgena.
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(Foto: E.DOMINGUEZ) La mujer indgena es resistencia
en esta Minga nacional.
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(Foto: C.ORTEGA) La marcha sigue su avance con organizacin y disciplina por un carril de la va Panamericana.
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(Foto: ONIC) El futuro aqu y ahora. O dnde y cundo?


En Colombia, como en el resto de Amrica Latina, los indgenas no slo han sido excluidos, expropiados y vejados. Ellos, sobre todo, han hecho parte del olvido. Un olvido conveniente y estratgico. Una desmemoria absoluta y malintencionada, que permite que los indgenas no existan para el resto de la sociedad.

Aunque estaban ac primero, no lo recordamos. Aunque a lo largo de 516 aos casi los extinguimos, la historia ayer y los medios hoy lo explican y validan como algo natural, una forzosa medida frente a los salvajes. Aunque los convertimos a una fe infame con un cielo sin puertas, no nos percatamos del infierno en el que los dejamos. A pesar de que ac y ahora son y siguen estando, desterrados en sus resguardos, no los vemos, no los omos, no nos importan.

En otras partes de la regin, muchos pueblos originarios han venido elevando su voz y hacindose sentir. En Bolivia, un indgena rige los destinos del pas, claro est, en medio de la oposicin ms frrea. La Confederacin de Nacionalidades Indgenas del Ecuador, la CONAIE, es un ejemplo de resistencia, y con sus movilizaciones masivas ha puesto y depuesto presidentes.

En un pas en el que las voces disidentes, distintas o minoritarias son negadas a sangre y fuego, los desgraciados indgenas colombianos han sido vctimas del asesinato selectivo de sus lderes, de las masacres y de la violencia de los actores armados de un conflicto consuetudinario, que campea por sus territorios.

NO MS

Despus de mucho silencio y de aguantar tanta miseria, los indgenas en Colombia estn diciendo no ms. No ms incumplimiento por parte del gobierno a los acuerdos logrados, no ms violacin de sus territorios por parte de las multinacionales y del propio gobierno, no ms asesinatos, atropellos ni sindicaciones. Basta de Plan Colombia, Plan Patriota, o ms planes aptridas.

Son muchas cosas, muchos incumplimientos y problemas, los que han llevado al movimiento indgena a decir no ms y a levantarnos nuevamente, afirma Marlitt Pusecc, consejera del Consejo Regional Indgena del Cauca (CRI), en entrevista concedida a YVKE.

Y por querer defender nuestros derechos, hemos sido atropellados por la fuerza pblica y por el propio presidente, cuando en un consejo comunitario manifiesta que los indgenas somos terroristas. A partir de esa sindicacin, han sido asesinados muchos lderes.

PRONTURARIO DE ASESINATOS

Ms de 1200 indgenas han sido asesinados durante los 6 aos del gobierno de lvaro Uribe Vlez, cuya relacin exacta, con nombres y fechas, esperan poder leerle al presidente el prximo lunes, o cuando se digne recibirlos, si lo hace.

17 de esos crmenes fueron cometidos durante el ltimo mes. Hace apenas 20 das, fue asesinado un exconsejero del CRI. Segn indagaciones hechas por los propios indgenas, ocho de esos crmenes han sido cometidos por la fuerza pblica, cuatro por los paramilitares, uno por la guerrilla, los otros por autores desconocidos. Las llamadas fuerzas oscuras, que son tan claras.

Slo durante este mismo gobierno, se estiman en 55 mil los indgenas desplazados, 400 mil sin acceso a tierras y 18 pueblos enteros en peligro de extincin.

LA MINGA INDGENA NACIONAL

La Minga Indgena Nacional no pretende otra cosa que avanzar hacia el pas posible y necesario. Se trata de un mecanismo, para establecer un camino slido, desde los pueblos, para construir y desarrollar una agenda de unidad, desde la diversidad y el respeto.

La Minga es un grito desesperado para la defensa de la vida y los derechos territoriales, polticos, ambientales y alimentarios de las comunidades indgenas.

Unos diez mil indgenas y campesinos, partieron desde el sitio La Mara, en el municipio Piendam, en el departamento del Cauca, al sur occidente del pas, hacia Cali, una de las ciudades ms importantes de Colombia, capital del vecino departamento del Valle del Cauca. En el camino han seguido sumndose miles de indgenas, en una audiencia que crece ms y ms, y que espera reunir finalmente ms de treinta mil indgenas.

La marcha que estamos realizando la hacemos tambin para dar a conocer el atropello de que somos vctimas por defender nuestros derechos. , seal Marlitt Pusecc a YVKE. Queremos llamar la atencin de la opinin pblica sobre el trato que nos estn dando, como terroristas, y denunciar que va a haber un genocidio ac en Colombia contra nosotros los indgenas.

Los das 14, 15 y 18 de este mes, la fuerza pblica arremeti de una manera desmedida y brutal contra los indgenas congregados en La Mara. Como parte de la movilizacin, los indgenas bloquearon la va Panamericana, que conduce de la ciudad de Popayn, capital del Cauca, a Cali. Lo que era una marcha pacfica, se volvi una batalla campal, cuando la polica intent desalojar la va por la fuerza.

En el momento contamos con 120 heridos, la mayora con arma de fuego, y dos compaeros muertos, tambin con arma de fuego. Seis compaeros perdieron la vista. Y ocho familias, indgenas y campesinas, fueron desalojadas por la fuerza pblica. Quemaron sus viviendas y lo que tenan, y quedaron en total desamparo, dice Marlitt.

Vctor Melndez, delegado de la Defensora del Pueblo en el Cauca, calific de desproporcionada la actitud de la fuerza pblica.

LA PALABRA ACORRALADA

A esta represin abierta, y al hermetismo y las tergiversaciones de los poderes mediticos, se agrega el modo torpe con el que se trat de silenciar los exiguos medios de comunicacin del movimiento indgena.

Cuando hubo ms abuso de la autoridad, y estbamos pidiendo solidaridad, nos quitaron la energa en La Mara y en los sectores desde donde tratbamos de difundir lo que estaba pasando, afirma Marlitt Pusecc. Nuestras pginas en Internet se cayeron. Los correos electrnicos y los celulares fueron bloqueados. Nos queran dejar incomunicados.

La situacin motiv un comunicado de la Fundacin para la Libertad de Prensa, FLIP, en el que expresaba su preocupacin por estos hechos, y solicit a las autoridades que se aclare lo sucedido con los medios comunitarios del Cauca.

EL FONDO DE LA RESISTENCIA

Un punto fundamental del reclamo de los indgenas tiene que ver con el incumplimiento por parte del gobierno de acuerdos adquiridos previamente.

Han habido masacres cometidas por la fuerza pblica, llevadas a instancias nacionales e internacionales, que obligan al gobierno a cumplir con indemnizaciones a las familias y a las comunidades, y el gobierno no ha cumplido, expres Marlitt Pusecc.

No se trata, en esencia, como lo explica la Asociacin de Cabildos Indgenas del Norte del Cauca (ACIN) en un documento reciente, de negociar nada nuevo, sino de que se d cumplimiento a lo convenido.

Frente a masacres cometidas por el propio estado, entre 1991 y 2005, se celebraron 13 Acuerdos, en los que el Estado Colombiano se comprometi a reparar, individual y colectivamente, a las vctimas y al pueblo Nasa del Norte del Cauca.

El Presidente Ernesto Samper pidi perdn pblico por la masacre de El Nilo. Una resolucin de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), instancia a la que los indgenas tuvieron que recurrir al no lograr justicia en el pas y ante el asesinato de abogados, jueces y testigos, recomienda al Estado, desde el ao 2000, cumplir con los compromisos relativos a la reparacin integral.

El propio gobierno actual se comprometi, en 2005, a travs del ltimo acuerdo, a dar cumplimiento a todas las obligaciones pendientes en un plazo mximo de dos aos.

Pero la larga lista de masacres contina sin enmienda. Masacres como, por ejemplo, la de la Hacienda El Nilo, con 20 indgenas masacrados, en 1991; la del ro Naya (lmites entre los departamentos de Cauca y Valle), con ms de un centenar de muertos, la mayor parte indgenas, en 2001; la de Gualanday (municipio de Corinto), con 13 indgenas asesinados, en 2001, o la de San Pedro (municipio de Santander de Quilichao), con 7 indgenas asesinados, tambin en 2001.

El gobierno del presidente Uribe no slo no ha cumplido con los acuerdos, sino que ha promulgado leyes en contrava de los mismos, y se ha valido de toda clase de artilugios para desautorizar cualquier reclamo de las comunidades indgenas.

Otro punto de la agenda tiene que ver con el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Sabemos que en este momento el TLC est en manos del Congreso de los Estados Unidos, por lo que proponemos mecanismos de interlocucin frente al Congreso de ese pas, sostienen los indgenas.

La denominada Legislacin de Despojo es otro tema de la agenda. La misma Corte Constitucional declar inexequible la Ley Forestal. Los indgenas exigen que el Estatuto Rural, el cdigo de Minas, los Planes de Aguas, y todas las leyes que han debido ser sometidas a consulta previa, sean derogadas. Un verdadero desafo para el presidente Uribe, y, como lo seala el columnista Alfredo Molano, el mayor alzamiento que haya cuestionado sus polticas de seguridad democrtica, tierras y aguas y sus planes electorales.

Ante la amenaza que les significa el propio estado, los indgenas plantean la necesaria intervencin y la presencia de una comisin internacional, que pueda asumir funciones concretas, para que se d respuesta real a su gravsima situacin, y solicitan la coordinacin del Relator Especial para los Pueblos Indgenas de las Naciones Unidas.

ATENTADOS CONTRA LA DIGNIDAD

Y le pedimos al presidente el resarcimiento del buen nombre del movimiento indgena. Que no nos nombren como terroristas, ni nos vinculen con los grupos guerrilleros. Queremos dejar esto muy en claro, porque no es as. Y hoy las vidas de quienes representamos a las comunidades estn amenazadas, nos sentimos en peligro. Somos un movimiento donde velamos por los derechos de quienes representamos. Que nos traten con la dignidad y el respeto que nos merecemos, termin indicando la Consejera del CRI, Marlitt Pusecc.

La Organizacin Nacional Indgena de Colombia y la Asociacin de Cabildos Indgenas del Norte del Cauca han presentado una accin de tutela contra el presidente lvaro Uribe Vlez, el Ministro del Interior Fabio Valencia Cossio, y el General Freddy Padilla de Len, como comandante del Ejrcito, por la violacin de los derechos fundamentales a la vida, la integridad personal, la proteccin de la honra y la dignidad de los pueblos indgenas que participan en la Minga.

El manejo autoritario de esta crisis y el trato dspota hacia unos interlocutores a los que se subestima o considera indignos, se ejemplifica en los continuos palos de ciego dados por el ministro de defensa, Juan Manuel Santos, adalid de la oligarqua colombiana, y personaje muy estimado y querido para los Estados Unidos.

En la misma tnica en la que el ministro sale apresurado a calificar de atentados de las Farc los falsos positivos del estamento militar que l mismo orienta, Juan Manuel Santos sembr en el aire la duda de que estas marchas eran financiadas con recursos internacionales.

A esto, seala Marlitt Pusecc, que claro que nosotros hemos pedido y estamos pidiendo solidaridad. Necesitamos que nos colaboren con recursos, vveres, agua, medicamentos, que es lo que esencialmente necesitamos. Son 6 das y una cantidad grande de personas marchando. As que, aunque la responsabilidad de la marcha est en las propias comunidades, pedimos la solidaridad de instituciones y de ONGs, del pas o de afuera.

Y en verdad que no puede ser de otra manera. No se trata de las marchas uribistas, en las que, al igual que en las campaas presidenciales, van y vienen, y a montones, los dineros lcitos y ms bien ilcitos de los grupos econmicos, de la oligarqua, del paramilitarismo, y, mejor dicho, del uribismo.

Estamos hablando de marchas indgenas, mejor dicho, de marchas de pobres. Pobres entre los ms pobres. En una condena irremediable para el campo, los campesinos y con ellos los indgenas, a la que el propio Juan Manuel Santos contribuy desde su posicin como ministro de Hacienda, durante el gobierno de Andrs Pastrana, y durante 9 aos como delegado en Londres ante la Organizacin Internacional del Caf (OIC), poniendo en marcha las polticas neoliberales que ahora escandalizan a sus mismos responsables.

El ministro Santos, en otro ex abrupto, sin que le temblara un msculo de la cara, le exigi a los indgenas disculpas ante los policas heridos en los enfrentamientos. Bien lo respondi el diario colombiano El Espectador, en su editorial del domingo anterior, al sostener que iguales razones, pensarn, tienen ellos (los indgenas) para exigir disculpas de parte de quienes los confrontan violentamente y estigmatizan.

Y LA MINGA SIGUE

La marcha contina ahora, en medio de los abusos de la Fuerza Pblica, cuyos coroneles pregonan la orden de no abrir fuego, aunque los videos caseros de los celulares evidencien otra cosa. Los indgenas siguen adelante, avanzando masivamente por el Sur Occidente, hacia el propio corazn de Colombia, aunque la mayor parte de los medios masivos vuelvan sus titulares hacia la realidad del pas, donde ellos irremediablemente no figuran. O se los resee apenas para afirmar que se estn matando ellos mismos, como en el caso de Elver Ilitro, citando la incuestionable Agencia Nacional de Noticias Policiales (Annp). Una agencia independiente, de policas inocentes.

En la Minga, los indgenas le apuestan cada paso a este lema: El estado de conmocin no apagar la voz del pueblo y el clamor de la madre tierra! Y uno no puede dejar de pensar: Ojal no tengan que apostarle tambin la vida que les queda.

Las Crnicas de Indias slo tuvieron la mirada de los conquistadores. Hasta cundo la conquista y la colonizacin que an se hace de los territorios indgenas seguir teniendo apenas la perspectiva de Uribe y sus congneres?


Noticia original: http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?13772




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