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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2008

Entrevista con el Doctor Daniel Piedra Herrera, Secretario Ejecutivo del Comit Nacional Cubano de Biotica
No estn las guerras relacionadas con la vida y con la tica?

Darel Avalus
Rebelin

En medio de criterios difusos y contradicciones, Cuba es una de las delegaciones que defiende en el Comit Internacional de Biotica de la UNESCO la opinin de que las guerras s constituyen causa directa del empeoramiento del estado de salud de las poblaciones que las sufren.


El trmino tica es uno de los ms llevados y trados incluso en conversaciones diarias sostenidas tanto por el pueblo de a pie como por especialistas muy reputados. Se le confunde con moral, se vaca de cualquier contenido, se le adjudican valores consensuales o revelados, derivados de la razn o dictados por las divinidades. Con todo, cuando este vocablo se menciona, especialmente si califica un comit o grupo de trabajo, uno infiere sin esfuerzo que la actividad de esa comisin se opone abiertamente, digamos, a las guerras.

Hoy las ciencias neurolgicas parecen estar cada vez ms cerca de la posibilidad de describir la relacin entre la tica y las peculiaridades del psiquismo humano deducidas de su fisiologa, para dar respuestas satisfactorias a varias inquietantes preguntas, por ejemplo: cmo ocurre en el cerebro humano que una parte del todo se convierte en censor del todo?, por qu no podemos ser educados para esclavos dciles, aunque hayamos nacido en semejante condicin?, qu nos insta a recrear el mundo que nos circunda?, podemos aprender ciertamente por qu entonces dudamos?

Lleno de esperanzas y de algunas lecturas introductorias acerca de las mirror cells y de otra informacin pertinente, este indagador se acerc al Dr. Mitchell Valds Sosa, director del Centro de Neurociencias de Cuba, a fin de obtener contacto con alguien que pudiera servirle de gua en tales cuitas bio-filosfico-intelectuales, partiendo de la base de que quien hace este relato no es bilogo, ni filsofo, ni intelectual.

Conozco una persona ocupada en estos temas que podra ayudarte. He aqu sus coordenadas electrnicas.

Luego de acopiar arrestos, comenz un intercambio matinal muy fructfero, para este narrador, con el Doctor en Gentica de Microorganismos y miembro del Grupo de Expertos del Programa de Neurociencias, Daniel Piedra Herrera. (En aras de buscar algn balance en ese intercambio de enjundiosas notas electrnicas, tras conocer sus ttulos, encomiendas oficiales en el extranjero y algunos de sus textos, no se le ocurri otra cosa a este inveterado pecador que preguntarle si tomaba caf)

Sin embargo, la sencillez del Dr. Daniel Piedra descalifica cualquier temor de parecer inoportuno o mostrar una insistencia ms all de los lmites que aconseja la urbanidad, razn tanto mayor para que pareciera muy inusitado el mensaje con que comenz este ordenador su trabajo de buzn informtico una de aquellas maanas: Hoy estar muy atareado.

Horas ms tarde, aparecieron explicaciones complementarias. Estamos a todo tren preparando una propuesta de informe para la reunin del Comit Internacional de Biotica de este ao con la posicin cubana a favor de que incluyan las guerras como fuente de problemas para la salud humana. No son esas reuniones sencillas, porque hay muchos intereses en torno a esos temas y, por increble que nos parezca desde aqu, existe el intento de omitir las guerras de las consideraciones bioticas, acudiendo a recursos discursivos insuficientemente fundamentados, segn pensamos.

Como en verdad resulta difcil creer que ese pueda ser el criterio aceptado por la comunidad internacional de intelectuales que representa en s misma la UNESCO, dirase conveniente que diversos pensadores progresistas tuvieran conocimientos, dentro del marco que recomienda la naturaleza protocolar de esta actividad, de los escarceos reflexivos suscitados en torno a semejantes temas. El Dr. Piedra accedi a ofrecer sus juicios personales para Rebelion, vehculo alternativo de insustituible valor para estos propsitos.

He aqu la entrevista.

Cul sera la historia inicial?

En junio del 2007, particip en calidad de experto como parte de la delegacin cubana, en las labores de la Sesin Conjunta del Comit Internacional de Biotica (CIB) y del Comit Intergubernamental de Biotica (CIGB), celebradas en Pars. All hubo fuertes discrepancias entre los planteamientos de nuestra delegacin y los de quienes se pronunciaron por no aludir a las guerras como causa de agravamiento de los problemas de salud que enfrenta la poblacin mundial en estos momentos. Nosotros consideramos intolerable esa omisin y sinceramente pensamos que la exclusin de las guerras como tema referido a la vida y a la tica, que es definitivamente lo que est ocurriendo en un comit de bio-tica, se debe a fortsimas presiones de los grupos de poder mundial, en un intento por conservar el ropaje de farisaica moralidad con que se presentan ante la opinin pblica internacional, validar su belicista conducta reciente en diversos escenarios del planeta, evitar condenas ticamente sustentadas por ese comportamiento, y al mismo tiempo ver obstaculizadas por esa va sus acciones similares en el futuro siempre que las encuentre oportunas.

Vamos por pasos. Qu es el Comit Internacional de Biotica (CIB) y el Comit Intergubernamental de Biotica (CIGB)? Cmo se componen? Cules son sus funciones y atribuciones?

El Comit Internacional de Biotica est compuesto por 36 personalidades del mundo de la biotica, designados por el Director General de la UNESCO, en base de consideraciones polticas y de balance territorial; mientras que el Comit Intergubernamental de Biotica est integrado por representantes de 36 estados, elegidos por la Conferencia General de la UNESCO, atenindose a los principios de diversidad cultural y balance territorial.1

Ambos comits son entidades consultivas, cuya labor principal consiste en elaborar documentos que, sin carcter vinculante, sirvan de gua y marco referencial a todos los pases integrados a la comunidad internacional, para la toma de decisiones en cuestiones relacionadas con la biotica.

O sea que, siendo la UNESCO una suerte de representacin consensuada de la intelectualidad internacional, estas entidades actan como una especie de conciencia mundial en el campo de la biotica.

As podra ser entendido.

En ese sentido, el alcance de sus decisiones depende del significado de la biotica misma. Luego, qu es la biotica?

El tema es espinoso. Mejor, lo han hecho espinoso. Mira, la palabra biotica fue acuada en 1971 por el Dr. Van Rensselaer Potter en su libro Biotica: Puente hacia el Futuro2, en el entorno histrico en que aparece El Azar y la Necesidad3, de Jacques Monod4. Al hacerlo, Potter no invent un neologismo por presuncin: se vali de l para definir una nueva disciplina. En palabras del propio Potter, publicadas en junio de 1996: "Cuando utilic el trmino biotica [...] claramente quera que incluyera no simplemente a la tica mdica, sino tambin la tica ambiental y la agrcola. En realidad, la palabra habla por s sola".5

Sin embargo, esa no es la acepcin admitida en la prctica por lo que he llamado el mainstream. Quienes representan esta corriente de pensamiento tienden, segn el criterio del propio Van Rensselaer Potter, a minimizar cuando, no ignorar los aspectos ambientales y agrcolas a los que prest tanta atencin la persona que ostenta la paternidad legtima de esta nueva disciplina. Nosotros compartimos ese criterio.

Por ejemplo, en el libro mencionado, Biotica: Puente hacia el Futuro, Potter declara que: "Una ciencia de la sobrevivencia debe ser ms que solo ciencia, por lo que propongo el trmino Biotica para enfatizar los dos ingredientes ms importantes para alcanzar la nueva sabidura que se necesita tan desesperadamente: conocimiento biolgico y valores humanos".6

Hay que entender pues que el mainstream constituye una reduccin del significado original de la palabra

S. El propio fundador de la biotica fue testigo de este estrechamiento casi desde los orgenes del trmino. Ya en el mismo ao de edicin de su primer libro sobre el tema, public una breve resea titulada Biotica en una revista de amplia circulacin7. All tambin, casi de soslayo, a slo una pgina de separacin del artculo de Potter, aparece un anuncio con el siguiente encabezamiento: Se constituye con slidas finanzas Instituto de Biotica en la Universidad de Georgetown.8 Se trataba del Instituto Joseph y Rose Kennedy para el Estudio de la Reproduccin Humana y la Biotica, trmino este ltimo que, en ese contexto, ya se ve atribuido de una definicin claramente sesgada, que lo acerca a una tica mdica renovada, para abordar los problemas ticos que estaban surgiendo a causa de la aplicacin de las nuevas tecnologas biomdicas que se iban haciendo disponibles, pero que le castraba un importante espectro de significaciones originales.

Esto quiere decir que ahora la comunidad internacional dispone de dos significaciones de la palabra biotica, aunque se refiere a una sola disciplina

No solo: hay otra historia de la biotica, segn nos la cuenta el Dr. Fernando Lolas Stepke9. El doctor Lolas asegura que en 1992 un grupo de pioneros celebr, en la Universidad de Washington, Seattle, el trigsimo aniversario de la disciplina. Cuenta este autor que los que l llama pioneros: Tomaban como punto de referencia un articulo de la revista Life del 9 de noviembre de 1962 que contaba la historia de un comit, establecido precisamente en Seattle, cuya misin fue seleccionar pacientes a quienes se pudiera ofrecer la hemodilisis, tratamiento posibilitado por el doctor Belding Scribner al inventar la conexin y la cnula arteriovenosa, en 1961. Como pronto se hizo evidente, muchas personas requeran tratamiento y no todas podan ser atendidas. La solucin fue encomendar la delicada seleccin a un grupo de personas, preferentemente no mdicos, quienes juzgaran en base a antecedentes distintos de los clnicos. La periodista que escribi el artculo, Shana Alexander, dira que la historia constituy una de las ms fascinantes de su carrera. La titul They decide who lives, who dies [Ellos deciden quin vive y quin muere].10

Ms adelante Lolas asegura que: Van Rensselaer Potter, un onclogo de la Universidad de Wisconsin, us el trmino en un sentido evolucionista, algo diferente del que tiene actualmente.11

Estamos hablando pues de otra biotica diferente a la de Potter

S, este trabajo testimonia el surgimiento independiente y con algunos aos de precedencia, de otra biotica no potteriana. Es sintomtico a mis ojos que su contenido disciplinario sea muy parecido al de la actual biotica del mainstream, todo lo cual sugiere la existencia de algn tipo de vnculo entre los autores de esa concepcin y la aceptada hoy por el mainstream. Llama la atencin, adems, el origen estadounidense de estas dos acepciones de biotica, algo a lo que con seguridad se le puede encontrar explicaciones e implicaciones muy interesantes.

Cmo podra juzgar el ciudadano comn el alcance de cada concepcin?

Es difcil, porque el hecho cierto es que el concepto estrecho de la biotica mdica se ha visto privilegiado en los medios especializados y en los de divulgacin general hasta prevalecer sobre la comprensin ms abarcadora del doctor Potter, independientemente de la legitimidad de los orgenes de cada una ellas.

El propio doctor Potter, en fecha tan temprana como 1988, ofrece explicaciones para este confinamiento sistmico de su visin, y en un intento por combatir semejante constriccin del significado le dota de un apellido, biotica global, profundizando su pensamiento biotico. Entonces escribi: "Desde el principio estaba claro que la biotica debe ser construida sobre una base interdisciplinaria y multidisciplinaria. He propuesto dos reas principales con intereses que parecen estar separados pero que se necesitan mutuamente: la biotica mdica y la biotica ecolgica. La biotica mdica y la biotica ecolgica no se superponen, en el sentido en que la biotica mdica se ocupa principalmente de los puntos de vista de corto plazo: las opciones se le abren a los individuos y a sus mdicos en sus intentos por prolongar la vida... La biotica ecolgica claramente, tiene una visin de largo plazo que se ocupa de lo que debemos hacer para preservar el ecosistema en una forma que sea compatible con la existencia continuada de la especie humana."12

O sea, que ante los ojos de Potter el trmino estaba siendo en cierto sentido domesticado

Exactamente. Sin embargo, en la literatura que ha salido de las manos de Potter desde que fund la biotica no aparece una sola mencin condenatoria a los adelantos que se han ido acumulando en el campo de la otra biotica, es decir, de la biotica predominantemente mdica. Son suyas estas palabras: "Creo que hay una razn por la cual la gente de la biotica mdica no se ha metido en la biotica integral o biotica global, como Sophie y yo la llamamos... El problema con la gente de la biotica mdica es que ya ellos tienen ms de lo que pueden manejar."13

Cmo se manifiesta esa reduccin en el trabajo consultivo de las instituciones internacionales?

Poco a poco, con mucho tesn, inteligencia y pasin, la comunidad progresista internacional ha ido tejiendo y hasta cierto punto haciendo valer un pensamiento relacionado directamente con los problemas ms acuciantes que le ataen. Por ejemplo, los problemas que las guerras acarrean a la salud humana. Todo eso aparece en un informe del que dispona el CIB y el CIGB en junio del pasado ao. Ahora se pretende ignorar ese informe y se propone un esquema nuevo basado en el principialismo

Espera, qu es el principialismo?

Es una suerte de tendencia de pensamiento y conducta en la que se basan los seguidores del mainstream biotico, puesto que se expande por todo el cuerpo de la biotica light o reducida que se intenta imponer en todos los mbitos y escenarios, y que aboga fuertemente, en el caso que nos interesa, por hacer que la actividad del CIB y del CIGB de la UNESCO sea constreida por los principios ticos mdicos14. De ah su denominacin.

Eso ciertamente parece insuficiente

Por supuesto que lo es! Mira, no se puede hablar de la relacin mdico-paciente si antes no hablamos del derecho que tiene cada quien a ser mdico y sobre todo el que tiene a ser paciente No podemos ignorar que hay masas de poblacin en el Tercer Mundo, por ejemplo, que malviven (por llamarle de algn modo) todas sus breves y sufridas existencias sin atencin mdica ni acceso universal y gratuito a los sistemas de salud de sus respectivas naciones, por lo que se mueren de enfermedades evitables, ante la mirada impertrrita de profesionales para quienes tiene ms sentido discutir durante largas horas si debe informrsele o no al paciente las opciones mdicas con que jerrquicamente cuenta, en el mejor de los casos, que emplear ese tiempo en condenar, desde LA TICA, la exclusin de ese mismo enfermo de los sistemas de salud pertinentes. Tal vez el principialismo sea una plataforma adecuada (con sus limitaciones obvias, a mi juicio) para la Organizacin Mundial de la Salud, pero las comisiones de la UNESCO (subrayo la institucin de la que hablamos) deben tener una aproximacin ms abarcadora para la biotica. De lo contrario se da pie a que, por ejemplo, la relacin entre guerras y salud humana (nexo de suyo evidente al sentido comn) quede fuera del anlisis de los comits dedicados a la biotica, como pas en la reunin parisina de junio del pasado ao.

Por lo visto, a estas alturas, parece difcil reconceptualizar el trmino original a los ojos del gran pblico.

S. Pero a Potter le interes menos la paternidad del trmino que el alcance de la acepcin. Por eso su insistencia continu por el camino de la modificacin de la denominacin original con el fin de hacerla cada vez ms inequvoca. As public hace unos diez aos su "Biotica Profunda y Global para un Tercer Milenio Vivible", de donde extraigo esta muestra: "[...] en nuestra loca carrera por mantener la civilizacin capitalista que intenta acelerar el consumo excesivo en todo el mundo, pensamos poco en quin se sienta a la mesa y quin sigue hambriento. En el "Puente hacia el Siglo XXI" podemos estar perdiendo la oportunidad de llegar al Siglo XXV o al ao 3000. Habremos de salir del tercer milenio sin salud, sin paz, sin un ecosistema estable ni justicia social?"15

Es claro que sus posiciones son muy cercanas a las de Cuba en estos temas.

Por supuesto Nosotros no somos gratuitamente potterianos (esa no es siquiera una opcin de pensamiento cercana al comunismo que es, al menos en lo personal, el paradigma que gua mis acciones), pero es evidente la franca y resuelta opcin poltica y social de Potter coincidente con los frutos genuinos de nuestras concepciones. (Hay incluso un delegado ante la UNESCO que con sorna se refiere a Potter, quien tanto le gusta a los cubanos.) Su concepcin de puente en el ttulo de su primer libro sobre biotica, est referido indudablemente a dos dimensiones esenciales en la evolucin actual de la humanidad. Por un lado, la nueva disciplina asume la tarea de constituirse en puente entre dos culturas, continuando la tradicin de Monod y sus predecesores en el campo de la filosofa y la ciencia, as como ofreciendo un enlace con los estudios de complejidad y los estudios culturales actuales. Por otro lado, la biotica de Potter se ofrece como puente hacia el Futuro, segn reza el ttulo de su libro. Nacida en la dcada que descubri ante el hombre la incertidumbre de un porvenir que estamos labrando desde el presente, con nuestra sabidura o con nuestra locura, la biotica original es un precursor cercano del concepto de sostenibilidad. Consciente de esta coincidencia, el cientfico humanista exhibe siempre su puntillosa insistencia en la precisin, que lo caracteriza. Potter llega a definir cinco clases de sostenibilidad en un pormenorizado artculo16, a saber: sobrevivencia "mera", "miserable", "idealista", "irresponsable" y "aceptable", declarndose partidario de esta ltima.

Es ms, en este propio texto se apoya en R. Heilbroner, a quien cita textualmente: "El logro de tal avance civilizador (representado por la sostenibilidad aceptable) es hoy en da imposible. Este implica la ausencia de cualquier orden econmico, llmese capitalista o no, cuya continuacin dependa de la acumulacin incesante. No menos depende de la eliminacin de la divisin entre las regiones golpeadas por la pobreza y las regiones ricas del globo."17

Y en otra parte de este propio artculo, Potter se refiere al conflicto entre la calidad del medio ambiente y "la santidad del dlar". La solucin a este inconveniente, como a otros tantos atolladeros sociales, la ve en la "acomodacin", trmino por el que entiende la concesin a que se ven obligadas las partes en pugna, por fuerza moral o poltica, para llegar a un arreglo. Sin embargo, confiesa su desconfianza en que el "todopoderoso dlar" llegue a algn acomodo.

La lucha es larga

S, como en todos los frentes y en todas partes. Hasta esta crisis sistmica que vive el mundo en estos das, ha sido muy fuerte el poder de la globalizacin neoliberal, pero seguimos en la batalla. Ahora mismo hemos preparado un informe en el que defendemos nuestras posiciones, que ser presentado en la prxima sesin de reuniones sucesivas del CIB y del CIGB que tendr lugar en Pars, del 28 al 31 de este mes

Hay que seguir luchando, como venimos haciendo desde el 2006, a raz de haber sido aprobada por aclamacin la Declaracin Universal sobre Biotica y Derechos Humanos18, el 19 de octubre de 2005, por la 33 Sesin de la Conferencia General de la UNESCO.

Ese documento contiene el Artculo 14, titulado "Responsabilidad social y salud", donde figuran aspectos hasta aquel momento ignorados por la biotica del mainstream. Ese fue un paso decisivo en direccin al abarcador ideal potteriano, que rebasaba por mucho las versiones estrechamente "medicalizantes" de la biotica.

En ese artculo est el cerebro, el sudor, la pasin y las lgrimas de los expertos realmente representantes de sus pueblos del Tercer Mundo. En l, entre otros muchos asuntos se habla no solo de acceso a la atencin mdica, sino de acceso al agua y a la alimentacin, se habla de la necesidad de mejorar las condiciones de vida y del medio ambiente y de reducir la pobreza y el analfabetismo en aras de elevar sostenidamente los ndices de salud. Nada de esto forma parte de las preocupaciones bioticas del mainstream, pero responde fielmente a la visin del doctor Potter. Con todo, increblemente, en toda la declaracin no hay ninguna mencin al impacto de las guerras sobre la salud.

Tuve el honor de participar modestamente en la reunin final de expertos que pari casi literalmente la declaracin. Fui testigo beligerante de la batalla contra la delegacin de Estados Unidos de Amrica, que se empecin en no firmar la declaracin, si se insista en incluir cuestiones ajenas a la biotica "medicalizante". Cuando terminamos, ganado el combate, nos fuimos a beber cerveza en un caf du coin cercano al edificio de la UNESCO. Quienes participamos entonces del jolgorio no nos engabamos: ramos plenamente conscientes de que aquello no se iba a quedar as, de que tendramos que enfrentar una muy dura batalla por conseguir que todo cuanto planteamos en el Artculo 14 entrara efectivamente en vigencia.

Djame resumirte esta larga historia. Un camino tortuoso que incluy Buenos Aires y otros lugares de la Amrica Nuestra, en los que fuimos galvanizando el consenso, nos llev al momento de la discusin ltima de la declaracin. El CIB hizo que se formara en su seno un Grupo de Trabajo especficamente dedicado a completar las cuestiones tratadas en este Artculo 14. Y ese es justamente el Grupo de Trabajo que se apareci en el 2007 con una propuesta donde no se habla de guerras. All Cuba, decididamente, alz su voz en nombre de quienes se ven privados de ella y de acceso irrestricto a instituciones de salud.

Tenemos la razn y muchos amigos.

1 Todo lo relacionado con la composicin y membresa actuales se encuentra en el sitio:

http://portal.UNESCO.org/shs/en/ev.php-URL_ID=11073&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

2 Van Rensselaer Potter. "Bioethics: Bridge to the Future". Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall (1971).

3 Chance and Necessity: An Essay on the Natural Philosophy of Modern Biology by Jacques Monod, New York, Alfred A. Knopf, 1971, ISBN 0-394-46615-2

4 Jacques-Lucien Monod (Pars, 9 de febrero 1910-Cannes, Francia, 31 de mayo 1976), bilogo francs; Cruz de Guerra por sus servicios en la Resistencia francesa; director hasta 1954 del Instituto Pasteur; galardonado con el Premio Nobel en 1965 junto con Andr Michel Lwoff y Franois Jacob, por sus descubrimientos relativos al control gentico de las enzimas y a la sntesis de los virus. Junto con Jacob descubri el sistema opern lac, el cual controla la expresin de los genes en la materia.

5 Van Rensselaer Potter. "What Does Bioethics Mean?" The Forum: Vol. 8 No. 1, pg. 2. Junio 1996.

6 Op. Cit., pg. 2

7 Potter, V. R. Bioethics. BioScience 21 (21) p. 1088, Nov. 1, 1971.

8 [...] a well-financed Georgetown University Institute for the Study of Human Reproduction... Van Rensselaer Potter. Bioethical Issues for the 21st Century. Script for Videotape Presentation at Opening Ceremony,World Conference on Bioethics.Gijon, Spain, June 20-24, 2000.

9 Prof. Fernando Stepke Lolas (Chile), doctor en psiquiatra, miembro del CIB.

10 Biotica: Una Palabra con Historia. Artculo por Fernando Lolas Stepke, Director, CIEB. El Mercurio, Marzo 1997 (Subrayado aadido DPH).

11 Idem ant.

12 Potter, V. R. Global Bioethics: Building on the Leopold Legacy. East Lansing, MI: MSU Press (1988), p. 74 (cursivas aadidas - DPH).

13 Van Rensselaer Potter. Entrevista concedida a la Dra. Sophie Jakowska el 9 de octubre de 1998. Registro magnetofnico.

14 La mayor parte de los autores mencionan todos o algunos de los siguientes principios ticos mdicos: Beneficencia (aegroti suprema lex.); No-maleficencia (primum non nocere); Autonomia del paciente (Voluntas aegroti suprema lex); Justicia (imparcialidad e igualdad); Dignidad; Veracidad y Honestidad (consentimiento informado).

15 Van Rensselaer Potter. Deep and Global Bioethics For a Livable Third Millennium. The Scientist, Vol:12, #1, p. 9, January 5, 1998 (cursiva y subrayado de la frase sin paz del Dr. Van Rensselaer Potter, el autor; las cursivas aadidas - DPH).

16 Van Rensselaer Potter, Ph.D., Lisa Potter, B.A. 1995. Global Bioethics: Converting Sustainable Development to Global Survival. Medicine and Global Survival.

17 Heilbroner R. Visions of the future: The distant past, yesterday, today, and tomorrow. New York: Oxford University Press. 1995 (citado en 27).

18 www.unesco.org/shs/ethics

Darel Avalus. [email protected]



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