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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2008

Va Campesina, reserva de futuro

Luis Hernndez Navarro
La Jornada


Pocos movimientos sociales en el mundo han alcanzado en los ltimos aos la consolidacin, el crecimiento y el impacto que Va Campesina ha conquistado. Desde su fundacin en Reis, Blgica, en mayo de 1993, se han adherido a sus filas ms de 132 de organizaciones de pequeos productores rurales y trabajadores agrcolas en ms de 60 pases.

En una poca en que los sindicatos obreros han perdido la relevancia que disfrutaron a lo largo de casi todo el siglo XX, en que la vitalidad que caracteriz a los movimientos de pobres urbanos a partir de 1970 disminuy, en que los movimientos indgenas no han podido articular una convergencia internacional significativa ms all de la lucha por la declaracin de su derechos en el marco del sistema de la Organizacin de las Naciones Unidas, Va Campesina ha logrado desatar un proceso de construccin de fuerzas propias muy relevante.

Es una era en que el neoliberalismo fue la ideologa dominante y casi cualquier idea de emancipacin se vea como una rmora del pasado, la internacional rural logr resistir el despojo de las grandes trasnacionales agroalimentarias, comenzar a cambiar la correlacin de fuerzas a favor de los campesinos pobres y mantener viva la idea de que otro orden social ms justo es necesario. Ubicada desde un primer momento en la primera lnea de lucha contra el neoliberalismo, su proyecto es hoy marcadamente anticapitalista.

Va Campesina es un movimiento internacional de pequeos productores familiares rurales que defiende la economa campesina, la soberana alimentaria, los mercados locales de alimentos, el enfriamiento del planeta y la agricultura ecolgica. La semana pasada realiz en Maputo, Mozambique, su quinta conferencia internacional.

En pocos aos logr poner lo rural en el centro de la agenda poltica internacional. Muchas de sus propuestas se adelantaron a su tiempo. La actual crisis mundial ha hecho evidente que sus sealamientos, vistos originalmente como utpicos, son viables.

Su propuesta ha mostrado fehacientemente la insensatez del modelo de agricultura industrializado, basado en el uso intensivo de los recursos naturales, en el petrleo y sus derivados. Sus acciones han sido de gran importancia para evitar la aprobacin de la Ronda de Doha e impedir que se meta a la agricultura a la Organizacin Mundial del Comercio (OMC). Sus afiliados participaron activamente en la exitosa lucha contra el rea de Libre Comercio de las Amricas (ALCA).

En el camino, Va Campesina ha elaborado un rico y sofisticado anlisis de la situacin rural y una propuesta de accin viable. Su programa se enriquece con el paso de los aos. Sus reclamos principales ganan paulatinamente presencia y prestigio en otros sectores sociales, en organismos multinacionales, e incluso en gobiernos. El concepto de soberana alimentaria forma ya parte de las constituciones de Venezuela y Nepal, y, muy prximamente, de Bolivia.

Sus movilizaciones en contra de las semillas transgnicas y la tecnologa Terminator han sido de gran relevancia. Su presin contra el programa del Banco Mundial para la reforma agraria con criterios de mercado la ha deslegitimado.

Va Campesina ha logrado que en las instituciones internacionales que tratan asuntos rurales se escuche a los hombres y mujeres del campo. Donde antes organizaciones no gubernamentales, funcionarios pblicos, profesionales agrcolas o intelectuales hablaban en nombre de los labriegos, ahora se escucha la voz de los de abajo.

Va Campesina es una organizacin inusual. Su estilo de conduccin es austero y sencillo, alejado de los privilegios que tienen los seores de la pobreza de las grandes fundaciones para la cooperacin internacional. En sus congresos y reuniones sus dirigentes hacen cola para comer, al igual que el resto de los delegados. No disponen de comedores reservados. Descansan en los dormitorios comunes y no tienen salones VIP para despachar. Vuelan en clase econmica y, cuando hay recursos para trasladar a delegados, los destinan a financiar los pasajes de las mujeres.

En Va Campesina conviven distintas culturas polticas y organizativas de manera creativa. La que proviene de la descolonizacin europea en frica con su herencia de lucha por la liberacin nacional y contra el miedo y la vergenza. La que busca impactar en las polticas pblicas desde una tradicin ciudadana y reivindica la desobediencia civil en Europa. La de la resistencia, la confrontacin social y la ruta hacia el poder en Amrica Latina. La del choque marcial disciplinado y la inmolacin ejemplar en Asia. La heredera de las grandes tradiciones populistas rurales, organizadora de campaas y cabildeo legislativo en Estados Unidos y Europa.

Todas esas experiencias organizativas han logrado coexistir sin grandes conflictos, complementarse, aprender unas de las otras y crear un lenguaje comn. Los encuentros de Va Campesina son espacios para forjar nuevas instituciones, relatos, smbolos y mitos compartidos. Son un lugar para nombrar lo intolerable y celebrar lo que une y emancipa.

Sorprende la enorme cantidad de mujeres que participan en la direccin del movimiento internacional y en sus encuentros, inusitado en comparacin con la composicin de los organismos campesinos que la integran a escala nacional. Ello es resultado, en primer lugar, de la accin misma de las mujeres que integran el movimiento, pero tambin de una poltica deliberada de inclusin y promocin.

Va Campesina se ha dotado de un equipo tcnico de un alto nivel profesional. Multilinge, eficaz, desideologizado, conocedor de su rea de responsabilidad, abnegado, que, tiene adems, el enorme mrito de no sustituir a la direccin campesina. Su aporte es discreto; su presencia pblica, casi invisible.

Va campesina es hoy una de las principales columnas vertebrales del movimiento altermundista. La prueba viviente de que los campesinos no son un lastre del pasado, sino una reserva para el futuro.



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