Los soldados georgianos que atacaron Osetia fueron drogados para asesinar civiles
Muchos de los soldados georgianos que tomaron
parte en el ataque a Osetia del Sur el pasado agosto, fueron drogados
antes del mismo, según denunció un grupo de derechos humanos con base
en Moscú.
El lunes, la Oficina de Moscú para los Derechos Humanos (MBHR)
presentó en Nueva York un libro de fotos y testimonios del ataque a
Osetia del Sur. El director de MBHR, Aleksandr Brod, expresó que
testigos osetanos reportaron que muchos de los georgianos capturados
tenían numerosas marcas de inyecciones en sus brazos.
Él sugirió que ellos “no se atreverían quemar a mujeres y niños
vivos encerrados en iglesias o lanzar granadas dentro de los sótanos
donde personas se escondían, a menos que ellos estuvieran drogados.”
Brod citó informes de tropas georgianas que atacaron a caravanas de
civiles que huían del lugar y el bombardeo deliberado al hospital de
Tskhinvali, escuelas y áreas residenciales.
Desde el comienzo del conflicto, tanto osetanos como rusos acusaron
a Georgia de planear el genocidio de ciudadanos de Osetia. Según el
MBHR, por lo menos 1.690 personas fueron asesinadas y alrededor de
1.500 resultaron heridas durante la guerra de cinco días. Georgia niega
las acusaciones de crímenes de guerra, mientras que Human Rights Watch
cree que el número de víctimas ha sido exagerado.
Brod dijo que un tribunal internacional debería ser establecido
para investigar los eventos del ataque a Osetia del Sur. MBHR es una
organización de derechos humanos con base en Moscú que ha estado
monitoreando y publicando casos de racismo, xenofobia e intolerancia
religiosa en Rusia.
Traducido al castellano por Ivana Cardinale