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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2008

Despus de la aprobacin de la nueva Constitucin en Ecuador
De la revolucin ciudadana a la transformacin social radical?

Franck Gaudichaud
Inprecor

Traducido por Caty R.


Hoy Ecuador ha decidido un nuevo pas. Las viejas estructuras han sido derrotadas por esta revolucin ciudadana: de esta forma, el Presidente Rafael Correa analiz la victoria del S al referndum constitucional el pasado 28 de septiembre. Un referndum que ratifica la instauracin de una nueva arquitectura institucional en este pequeo pas de 14 millones de habitantes, situado en el oeste de Amrica del Sur, en el que ms del 50% de la poblacin vive por debajo del umbral de la pobreza. Sin ninguna duda, esta cuarta victoria electoral de la coalicin progresista gubernamental, Alianza Pas (1), confirma la energa antiliberal que agita al pas desde hace varios aos y confirma el proyecto de reformas sociales impulsado por el gobierno actual. Detrs de esta lucha en las urnas subyace fundamentalmente un combate social y poltico antioligrquico y el cuestionamiento de la influencia imperialista en la regin. Desde este punto de vista, el ltimo referndum no debera hacer que se olvide que si todo est abierto en Ecuador, todava no hay nada realmente ganado en lo que se refiere a un cuestionamiento radical de las estructuras del capitalismo neoliberal dependiente.

Repaso de los resultados del referndum

Rafael Correa gan la presidencia de la Repblica en noviembre de 2006, con un 56% de los votos emitidos, y aquella eleccin ya signific una derrota evidente de la derecha conservadora y los partidos tradicionales, as como de importantes sectores de la oligarqua local apoyada por el imperialismo estadounidense. Slo el hecho de que su adversario, el multimillonario y magnate de las plantaciones bananeras, lvaro Noboa, pudiera ser derrotado en el terreno electoral gracias a una campaa militante, es todo un smbolo en un pas donde el sometimiento al capital extranjero estaba grabado a fuego por el tratado de libre comercio con Estados Unidos y la dolarizacin de la economa (vigente desde el ao 2000). As, la eleccin presidencial represent a los ojos de millones de ecuatorianos un rayo de esperanza: una victoria de los de abajo, en la que se asisti a una fusin entre la conciencia social y la conciencia poltica de izquierdas, a una identificacin entre la lucha contra la oligarqua y la lucha contra el neoliberalismo (2).

El referndum celebrado a finales de septiembre 2008 con el fin de instaurar una nueva Carta Magna, no slo confirma el proyecto, sino que esta victoria tambin profundiza la perspectiva del cambio social en Ecuador. Ms del 64%, casi 10 millones de electores (3), se pronunciaron positivamente (frente a slo un 28% del no), a pesar de la intensa campaa de la oposicin, la jerarqua de la Iglesia Catlica y el partidismo vergonzoso de la gran mayora de los medios de comunicacin, que pertenecen a grandes grupos privados, siempre dispuestos a satanizar a los movimientos populares o a los diputados de izquierda de la Asamblea Constituyente. El S se impuso, contra viento y marea, en 23 de las 24 provincias del pas (que slo ha perdido en la pequea provincia amaznica de Napo) y se extiende incluso a la provincia de Guayas, la ms poblada del pas, aunque all no lleg a la mayora absoluta. El no (sumado al ms del 9% de votos nulos) result ganador -por una diferencia muy pequea- en Guayaquil, metrpoli econmica situada en la costa del Pacfico: As, Jaime Nebot, el alcalde social-cristiano de la ciudad, aparece como el lder de la derecha del pas. Digno representante de las clases dominantes, inmediatamente pretendi demostrar que estaba listo para la lucha, afirmando su derecho a la resistencia y a la autonoma frente al gobierno de Quito. Anticipando claramente la estrategia de enfrentamiento de las lites de Guayaquil, Nebot pidi a sus partidarios (en particular al movimiento de estudiantes de esta ciudad) que se preparasen para futuros enfrentamientos con el movimiento popular indgena y la izquierda ecuatoriana. Como en Bolivia, los sectores dominantes, incapaces de regresar al centro de la escena poltica a travs de las urnas, ahora apuestan por el derecho a la autonoma y por el separatismo incluso por la violencia- de las regiones ms ricas. Esta tctica pretende reproducir la divisin secular del pas entre la costa (donde vive una gran parte de la lite blanca y donde se concentran las actividades industriales y petroleras y las grandes plantaciones) y la parte andina del pas (la sierra), donde se encuentra Quito, la capital, la sede del gobierno (el palacio Carondelet) y una gran concentracin de poblaciones indgenas.

La nueva constitucin y la revolucin ciudadana de Rafael Correa

Las ltimas elecciones dejaron atrs la Constitucin de 1998, redactada a puerta cerrada en un cuartel militar y que tena por objetivo intentar que terminasen las constantes luchas internas entre las clases dominantes ecuatorianas. Dichas luchas son una de las marcas de fbrica del sistema poltico del pas, liberado en 1822 por el ejrcito independentista de Antonio Jos de Sucre. Durante todo el siglo pasado, la Repblica estuvo presa en los conflictos que acosaban al bloque social dominante, tomando distintas formas entre las que se encontraban las divergencias de intereses entre varias fracciones: la burguesa comercial agroexportadora (vinculada al Partido liberal), la oligarqua rural y la Iglesia Catlica (Partido conservador), algunos sectores del capital financiero prximos al Partido social-cristiano y, adems, una nueva burguesa nacional emergente, representada por distintas corrientes socialdemcratas. En estas condiciones, el proceso de dominacin poltica iba al comps de una respiracin inestable, salpicado con varias dictaduras militares (la ltima acab en 1978), pero tambin de insurrecciones populares (revolucin Juliana en 1925, la Gloriosa de 1944 o, ms recientemente, las rebeliones de enero de 2000 y abril de 2005). Nada menos que 55 dirigentes se sucedieron en el gobierno desde 1900 y se destituy a 3 presidentes en el ltimo decenio: 1997, 2000 y 2005 con la cada de Lucio Gutirrez, cuya dimisin abri un nuevo espacio en el que entr en escena el joven economista y ex ministro Rafael Correa.

La reciente Constitucin simboliza la nueva etapa que vive Ecuador desde hace ms de dos aos. Ha sido presentada por Correa como una herramienta destinada a terminar con la larga noche neoliberal, con el fin de construir una patria soberana, digna, justa, sin miseria, sin desempleo y sin discriminacin. Tras 8 meses especialmente agitados se aprob este proyecto. La Asamblea Constituyente, que redact el texto entre noviembre de 2007 y julio de 2008, estaba ampliamente dominada por la Alianza Pas (AP), que contaba con 80 legisladores contra slo 40 de la oposicin y 10 vinculados a pequeas formaciones de izquierda prximas a Correa (Movimiento popular democrtico, Izquierda democrtica) o la Confederacin de las nacionalidades indgenas de Ecuador (CONAIE) (5), representada por su brazo poltico, Pachakutik. Como en Venezuela (1999) y en Bolivia (2007), este proceso constituyente se ha elaborado sobre la base de un autntico dilogo con los ciudadanos (que eligieron a los diputados de la Asamblea) y una consideracin parcial de las reivindicaciones de los movimientos sociales (quienes fueron invitados a discutir los textos conforme se elaboraban), aunque al final es efectivamente el bur poltico de AP quien control la mayora de las orientaciones fundamentales de la Constitucin. Sin embargo, si se compara esta experiencia con la mayora de las constituciones aprobadas en Amrica Latina, basadas en los pactos entre partidos, indudablemente se trata de un importante avance democrtico que permiti la politizacin de cientos de miles de ciudadanos en el pas.

Sin embargo, numerosas contradicciones limitan esta democratizacin y las tensiones no han faltado, por una parte, entre Correa y los movimientos populares, al igual que dentro de la coalicin gubernamental (5). Los principales puntos de crispacin se refirieron al modelo econmico y la cuestin ecolgica, los derechos de las poblaciones indgenas y los derechos de produccin. As, el conflicto entre los dos lderes, Rafael Correa y Alberto Acosta (Presidente de la Asamblea Constituyente) tambin es el reflejo de la contradiccin entre los objetivos extractivistas de una mayora del gobierno (donde en encuentra Correa), que piensa que es imprescindible continuar con la poltica basada en el desarrollo de la extraccin petrolfera y minera en alianza con ciertas multinacionales, y los objetivos ms ecologistas y ms prximos a la CONAIE, que insisten en que es necesario instaurar una forma de desarrollo alternativa. Hacindose eco de las exigencias de numerosas organizaciones sociales y de la izquierda radical, Acosta se opone a la idea de una explotacin del campo petrolero ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini), situado en el parque nacional Yasuni, una de las principales reservas de la biosfera del planeta (6). Este tipo de discusin se reproduce en torno al concepto del acceso al agua como derecho fundamental inalienable, sobre la cuestin de la explotacin de los recursos situados en territorios indgenas y tambin en las cuestiones del matrimonio homosexual y el derecho al aborto.

Los lmites del nacionalismo radical ecuatoriano y el socialismo del siglo XXI

A travs de estos avances -y contradicciones-, se leen entre lneas las limitaciones del programa de la revolucin ciudadana de AP. Los 444 artculos hacen de la Constitucin ecuatoriana una de las ms democrticas de Amrica Latina. Equipara la justicia indgena con la ordinaria, establece la unin civil entre dos personas de cualquier sexo, declara la imprescriptibilidad de los crmenes contra la humanidad y garantiza, por primera vez, la gratuidad de la sanidad y la educacin. Se consagra el papel central del Estado en la planificacin econmica, ya que se reserva el derecho de administrar, regular y controlar los sectores estratgicos: banco central, energa, telecomunicaciones, recursos naturales no renovables, transporte, refinado de hidrocarburos, biodiversidad, patrimonio gentico, espectro radioelctrico, agua El texto ratifica el fin de la presencia militar de Estados Unidos (base de Manta) y crea la figura de un Estado plurinacional democrtico. La Carta magna sustituye tambin el concepto de economa social de mercado por el de un sistema justo, democrtico, productivo, solidario y sostenible basado en una distribucin igualitaria de los beneficios del desarrollo, e introduce el concepto de ilegalidad de la deuda externa. El concepto de democracia participativa est presente en todo el texto, especialmente a travs de la figura de un Consejo de participacin ciudadana. No obstante, para algunas organizaciones militantes, el resultado final es esquizofrnico debido a ciertos aspectos: Por ejemplo, el reconocimiento de los derechos de la naturaleza y del agua como derecho humano, la introduccin del concepto indgena del buen vivir como una nueva forma de desarrollo que sobrepasara el modelo extractivista, as como una relacin armoniosa con la naturaleza, pierden su eficacia y dejan abierta la posibilidad de explotar las zonas naturales protegidas en favor del Estado. As, la declaracin del carcter plurinacional del Estado no tiene ningn efecto sobre las estructuras polticas del pas y margina las principales demandas de los pueblos y ciudadanos indgenas, como la posibilidad del autogobierno en sus territorios ancestrales (7).

Tambin se han criticado las tendencias verticalistas o caudillistas por algunos militantes de izquierda, como el ex diputado de Pachakutik, Napolen Saltos, que lleg a promover un voto nulo rebelde a la Constitucin, en un impulso sectario poco acogido por las clases populares. La figura tutelar de Correa ser incluso ms poderosa, ya que la nueva ley refuerza los poderes del Presidente y le concede la posibilidad de volver a presentarse para otros cuatro aos en 2009 y despus ser reelegido otra vez (es decir, hasta 2017) (8). Por otra parte Correa, que es un catlico convencido, a menudo se aleja de sus bases en asuntos como el laicismo, la gratuidad de las universidades, el medio ambiente, la autonoma indgena o el aborto: algunos avances constitucionales se han conseguido a pesar de l y gracias a la firme presin del movimiento social, mientras que la Iglesia emprendi una campaa extremadamente activa y reaccionaria. El propio Presidente, en algunas ocasiones, se mostr insultante hacia las poblaciones indgenas, revelando sin disimulo su desprecio por algunas de sus reivindicaciones. Algunos miembros de la Asamblea incluso denunciaron la derechizacin del gobierno, como Mnica Chuji que abandon AP. Sin embargo, dentro de la izquierda radical la mayora de los militantes decidi creemos que con razn- dar su apoyo crtico al referndum, con el fin de estimular una campaa popular y sobre todo independiente del gobierno (9). Es el caso del frente Unidos para el S y el cambio, que agrupaba a varias asociaciones, movimientos sociales y medios de comunicacin comunitarios. Este tipo de acciones permiti discutir ampliamente la poltica de Correa y entr en sintona con las posiciones de la principal organizacin indgena del pas. Su dirigente, Humberto Cholango, declar el da del referndum: desde el primer levantamiento indio, hace dieciocho aos, los pueblos indgenas han reclamado que Ecuador se declare un Estado plurinacional. Pero, aunque no sea completa, dedicamos esta victoria a los compaeros que derramaron su sangre por esto (10).

Por lo tanto, esta renovacin institucional democrtica es un paso adelante totalmente significativo y un espacio ms abierto para las futuras luchas de clases. Esta ltima batalla electoral tambin refleja un combate inacabado por la hegemona, donde la derecha ms conservadora ha sufrido una nueva derrota pero donde ni la izquierda revolucionaria ni los movimientos sociales han conseguido consolidar un proyecto anticapitalista alternativo consistente. En los ltimos meses, mientras mantena una poltica de asistencia a las poblaciones ms pobres, el gobierno realiz algunos gestos fuertes, como los embargos, por malversacin demostrada, de los bienes del clan de los Isaas (representante de ms de 165 empresas y dos canales de televisin) y la expulsin de Ecuador de la compaa de construccin brasilea Odebrecht por incumplimiento de contrato. Todo esto reiterando, al mismo tiempo, la denuncia del liberalismo, de la deuda externa y del imperialismo. Sin embargo, esta revolucin ciudadana sigue enfrentada con los lmites del nacionalismo radical latinoamericano. El reciente encuentro de Correa en Manaus (Brasil, septiembre de 2008) con Lula, Chvez y Morales, parece que reafirma el camino desarrollista y neokeynesiano del ejecutivo ecuatoriano, en alianza con los sectores ms modernos de la burguesa local y algunas empresas multinacionales de Amrica del Sur. En la estela social-liberal brasilea, el proyecto de integracin del IIRSA (Iniciativa de integracin de la infraestructura regional de Amrica del Sur), defendido en Manaus, afirma la necesidad de un gran eje viario y fluvial que atraviese la Amazonia con el fin de conectar el Atlntico y el Pacfico para favorecer los intercambios comerciales y la circulacin de los bienes (11). En el plano interno, Correa no ha efectuado una autntica incursin en el rgimen de la propiedad privada de quienes todava siguen siendo los autnticos dueos del pas, ni tampoco ha propuesto una reforma agraria valiente destinada a eliminar el poder de la vieja oligarqua territorial, los pelucones (12), que le es profundamente hostil.

Los prximos meses sern decisivos para las luchas sociales en toda la regin. En Ecuador, las llamadas a la unidad y a un gran acuerdo nacional del Presidente Correa, tomado muy en serio por Alberto Acosta, parecen indicar una voluntad de seguir jugando la carta de las alianzas de clases (mientras se acercan las elecciones legislativas). Pero nada demuestra que esta prctica se pueda estabilizar mientras que el gobierno se encuentra acorralado entre la mayora de la poblacin que espera una aceleracin de las reformas sociales y una oposicin revanchista. Por otra parte, este equilibrio precario corre el riesgo de entrar en escena en cualquier momento mientras se perfilan las desastrosas consecuencias de la crisis financiera del capitalismo mundial para los pases dependientes. Y en la necesaria respuesta de los pases del sur a la crisis (13), habr que dar respuestas radicales que debern ir en el sentido de una planificacin econmica democrtica y una redistribucin de las riquezas, bajo control de la poblacin y los movimientos sociales. Por lo que se refiere a la izquierda anticapitalista, el objetivo fundamental es apoyarse en la conciencia antiimperialista y los avances democrticos ya obtenidos con el fin de acompaar la radicalizacin de las clases populares y la unidad del movimiento social e indgena. Se trata de recuperar la energa propulsora de las grandes movilizaciones que marcaron la dcada de los 90, pero esta vez evitando el escollo de una institucionalizacin o cooptacin de los movimientos. El objetivo es la construccin de un proyecto de ruptura por medio de la participacin masiva y la autoorganizacin en los barrios pobres, las comunidades indgenas, las grandes plantaciones o las empresas. En los futuros debates, la cuestin de la utilizacin de los recursos naturales y el modelo de desarrollo tendrn un lugar primordial. El anuncio de la privatizacin parcial del ro Nappo, en el marco del corredor amaznico Manta-Manaus-Blem (bajo hegemona brasilea), y el proyecto gubernamental de extraccin minera en el parque Yasuni formarn parte de los objetivos de lucha a corto plazo. Ambos estn en contradiccin frontal con la declaracin de los derechos de la naturaleza de la nueva Constitucin. Ante esta gran divergencia entre el discurso y la prctica, la izquierda anticapitalista deber avanzar, con toda independencia pero sin dogmatismo, una perspectiva ecosocialista fraternal que pueda conseguir la convergencia de los que piensan que el socialismo del siglo XXI tiene actualmente una oportunidad histrica de convertirse en realidad en Amrica Latina.

Notas

(1) Alianza Pas es un movimiento poltico heterogneo compuesto esencialmente de personas procedentes de las clases medias y urbanas. Una parte de ellas estn vinculadas a la cooperacin internacional, las ONG y el mundo universitario. Tambin se encuentran en el movimiento miembros del crculo personal de Correa, personalidades de los medios de comunicacin, varios empresarios y algunos polticos vinculados a los gobiernos anteriores o procedentes de partidos tradicionales y socialdemcratas.

(2) Margarita Aguinaga, Equateur. Victoire populaire historique, Inprecor, N 523-524, Pars, 2007.

(3) En Ecuador el voto es obligatorio y los residentes en el extranjero (la mayora viven en Espaa) conservan su derecho al voto.

(4) La CONAIE se cre en 1986, con el fin de agrupar a un importante nmero de comunidades indgenas y para actuar en la escena poltica nacional ecuatoriana. Constituye un protagonista esencial de la renovacin poltica antiliberal ecuatoriana de los ltimos aos y es uno de los componentes principales del movimiento social.

(5) F. Ramrez Gallegos, Ecuador: En lo que el poder se rompa, Rebelion.org, 30/09/08.

(6) Acosta acab por dimitir de la Asamblea en junio de 2008.

(7) D. Celleri, H. Chvez, Asamblea Constituyente en Ecuador: un proceso contradictorio, France Amerique Latine magazine, N 94, agosto de 2008.

(8) Sin embargo, existen varios mecanismos institucionales nuevos que limitan, precisamente, el peligro de una hiperpresidencializacin, como la posibilidad de revocar al Presidente por dos tercios de la Asamblea Nacional o como consecuencia de un referndum de iniciativa ciudadana.

(9) Esa fue la posicin de Refundacin socialista (seccin ecuatoriana de la Cuarta Internacional).

(10) E. Tamayo G., Categrico triunfo de la aspiracin de cambio, Alainet.org, 29/09/08 (traducido al francs en Rouge, N 2.269).

(11) Este proyecto, www.iirsa.org, ha sido objeto de crtica de numerosas organizaciones ecologistas y movimientos sociales de Amrica del Sur.

(12) Pelucones actualmente es un trmino satrico que designa a la oligarqua haciendo referencia a las pelucas que llevaban los aristcratas criollos en el siglo XIX.

(13) Declaracin final de la Conferencia internacional de economa poltica, Respuestas del sur a la crisis financiera mundial, Caracas, octubre de 2008 (Rebelion.org, 12-10-2008).

Franck Gaudichaud es miembro del colectivo www.rebelion.org y de la asociacin France Amerique Latine (www.franceameriquelatine.org). Doctor en Ciencias polticas ha dirigido la obra, recin publicada en ediciones Textuel: Le volcan latinoamricain. Gauches, mouvements sociaux et nolibralisme en Amerique latine.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.



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