Portada :: EE.UU. :: Subasta electoral USA 2008
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2008

A la hora de defender la guerra, lo ms importante entre la elite poltica de Washington es ser estadounidense
Asnos con trompa. El consenso imperial y sus matices

Enrique Gonzlez
Rebelin


En el climax de la euforia guerrerista protagonizada por el gobierno de Bush, la mayora de los candidatos demcratas con voluntad y opciones reales de competir por el silln de la Casa Blanca acompaaron los tambores de guerra unos abiertamente, otros de forma solapada, o con elpticos ejercicios de mutis por el foro. Al resquebrajarse el consenso, comienzan los realineamientos. El levantamiento de sus pasos muestra un baile de asnos y elefantes que, con algunas disonancias, parecen seguir el ritmo que marca la banda.

Las cuentas

Cuatro de los ocho demcratas que se presentaron a las primarias para escoger el candidato presidencial del partido Hillary Clinton, John Edwards, Christopher Dodd y Joseph Biden eran senadores cuando en octubre de 2002 fue aprobada la Resolucin conjunta para autorizar el uso de las Fuerzas Armadas de EEUU contra Irak. La ley recibi el voto favorable de 77 senadores 29 de los cuales eran demcratas, incluyendo a los cuatro precandidatos.

Entre los otros cuatro contendientes de las primarias, slo dos juegan las grandes ligas: el probable prximo presidente de los EEUU, Barack Obama, y el actual gobernador de Nuevo Mxico, Bill Richardson. El primero bas gran parte de su discurso electoral en su oposicin a la guerra contra Irak, que aderez con su propuesta de aumentar la intervencin militar en Afganistn y con la advertencia a Irn de que todas las opciones estaban sobre la mesa. El segundo que no tuvo ninguna oportunidad en la contienda vena de compartir los juegos de guerra en el gabinete de Bill Clinton, y de coordinar "asesoras estratgicas" para una firma de Henry Kissinger, uno de los grandes arquitectos de la injerencia militar estadounidense del ltimo medio siglo.

La ley fue rechazada por 22 senadores uno republicano, uno independiente y el resto demcratas. Entre los 20 demcratas que se pronunciaron en contra, slo Edward Kennedy cabeza actual del influyente clan y l mismo candidato en las primarias demcratas de 1980 figur en los titulares al brindar pblicamente su apoyo a Barack Obama.

Un cuento de hadas

Cuando Obama se declar en el ao 2002 contrario a la agresin unilateral contra Irak que el gobierno de Bush estaba planificando, todava era miembro del senado estatal de Illinois. Dos aos pasaran antes de que pudiera tener voz y voto en las decisiones respecto de la ocupacin, ya como miembro del senado nacional. El ahora candidato presidencial afirm entonces que consideraba ms importante eliminar a al-Qaeda y a Osama bin Laden, y asegur que si bien no se opona a todas las guerras, s se opona a las guerras tontas.

Durante la reciente campaa de las primarias del partido demcrata, el comando electoral de su principal contrincante, la senadora Hillary Clinton, acus a Obama de inconsistente, asegurando que su posicin inicial se diluy en cuanto asumi como senador en 2005. Bill Clinton, el marido de la precandidata y presidente de EEUU durante el ataque masivo contra Yugoslavia de 1999, lleg a calificar su presunta oposicin a la guerra de Irak como "el cuento de hadas ms grande" que haba escuchado nunca.

Responsabilidad y experiencia

El pasado mes de agosto, Obama nombr al veterano senador demcrata Joseph Biden como su candidato a vicepresidente. Conocido en Washington por su experticia en materia de poltica exterior, Biden jug un papel central en la agresin contra Yugoslavia, apoyando activa y tempranamente la intervencin militar y promoviendo la estrategia para la desintegracin del pas balcnico.

Cuando en 2002 Bush amenaz con atacar a Irak, Biden puj inicialmente por impulsar mayores esfuerzos diplomticos. No obstante, su voto como presidente del Comit de Relaciones Exteriores del Senado fue decisivo para la aprobacin de la ley que dio al gobierno carta blanca para la invasin. Al defender su decisin, habra dicho que no se trata de una cuestin de moral, sino de poltica.

Posteriormente, Biden consider un error haber aprobado el ataque, afirmando que no midi las consecuencias de la psima gestin de la guerra por parte de Bush. El objetivo de rehacer Irak a la imagen de los EEUU, afirma en sus memorias, era una fantasa que no poda imponerse sobre un pas frgil y decimado. A pesar de su opinin sobre la mala gestin de la invasin, al visitar Irak el ao pasado pudo observar en la mirada de los iraques la esperanza y la expectacin, como si la intervencin de EEUU pudiera marcar la diferencia en sus vidas."

Como alternativa al desastre de Bush, en 2007 Biden present ante el senado una ley para ayudar a restaurar la seguridad, que se conoce como el plan de los tres estados y que promueve la desintegracin de Irak en territorios divididos por etnias y credos. Luego de que la ley fuera aprobada en el senado por la abrumadora mayora de senadores, Biden afirm que l era el nico con experiencia para acabar responsablemente con la guerra. Slo dos senadores no se pronunciaron, por estar ausentes de la cmara: John McCain y Barack Obama.

Contra las doctrinas preventivas

A comienzos del ao pasado, Biden carg contra Obama, sealando que no recordaba que hubiera presentado un solo plan o propuesta tctica para Irak. No obstante, aunque sigui oponindose a la decisin original de invadir el pas, Obama afirm en 2004 que su posicin no era muy diferente a la de George W. Bush, y que las fuerzas estadounidenses deban permanecer en Irak. En 2005, al poco de estrenarse como senador en Washington, Obama sugiri un aumento de tropas, como paso previo para una eventual retirada completa.

Por su parte, la senadora Hillary Clinton vot en 2002 a favor de la guerra, al unsono con Biden y Mc Cain. Clinton defendi su voto, sealando que la decisin del senado representaba una advertencia para Sadam Hussein, y que no significaba que apoyara "ninguna doctrina preventiva". Slo a finales de 2005 empez a cambiar de opinin, cuando asegur que si hubiera manejado la misma informacin al momento de la votacin, no habra apoyado la ley de la guerra.

En los dos aos siguientes, tanto Obama como Clinton apoyaron todas las solicitudes que Bush realiz para aumentar los recursos para la ocupacin militar de Irak. No obstante, a mediados de 2006, ambos se distanciaron de la propuesta del senador demcrata John Kerry y en el caso de Obama, de su propia sugerencia de un ao antes de aumentar el despliegue de tropas, como medio para asegurar una solucin poltica al conflicto.

Al igual que Clinton, Obama tardara un ao ms para votar por primera vez en contra de las solicitudes de financiamiento para la ocupacin aunque ambos emitieron su voto slo cuando la votacin ya se haba decantado a favor del recorte presupuestario. A finales de 2007, en plena campaa de las primarias, los dos candidatos copatrocinaron una propuesta de enmienda ante el senado que exiga el retiro progresivo de tropas y la reduccin de los recursos para la guerra. La propuesta fue derrotada por abrumadora mayora de votos, sin que ninguno de ellos estuviera presente en la cmara para respaldarla.

La verdad es un desastre

El senador Kerry fue el candidato demcrata en las elecciones de 2004, el ao en que Bush fue reelecto. Un ao despus de promover el aumento de tropas, Kerry defendi a Clinton, cuando sta exigi al Pentagono que hicieran pblico el plan de retiro de tropas de Irak. Kerry afirm entonces que los estadounidenses tenan "el derecho y la responsabilidad" de saber que las tropas regresaran ordenadamente. En 2002, el 4 veces senador por Massachusetts haba votado junto con Clinton, Biden y Mc Cain para autorizar la guerra contra Irak. En enero de este ao, Kerry brind tempranamente su apoyo a Obama, el senador que bas su campaa en su oposicin a la guerra.

En 2004, Kerry escogi al senador demcrata John Edwards como candidato a vicepresidente para las elecciones presidenciales, luego de que ste ltimo quedara segundo en las primarias del partido demcrata. Durante un debate televisado, Edwards acus a Dick Cheney, el candidato de Bush, de mentir al pblico estadounidense, al asegurar que las cosas iban bien en Irak, "cuando la verdad es que es un desastre"; y al vincular a Saddam Hussein con los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Dos aos antes, Edwards se haba unido al senador Lieberman para patrocinar la ley que facilit la invasin de Irak en base a esa conjetura, y a la acusacin de que el dictador iraqu estara pertrechndose de armas de destruccin masiva. Por descontado, Edwards vot a favor de la guerra, en armona con el propio Kerry, y con Biden, Clinton y McCain.

En la campaa de 2004, Biden sorprendi al mundo poltico, al sugerir a Kerry que incorporara a Mc Cain como su candidato a la vicepresidencia, antes de que aquel se decantara por Edwards. Su propuesta, afirm, era asegurar una frmula de unidad contra George W. Bush el causante del desastre en Irak que Mc Cain ha apoyado sin fisuras desde que se iniciara la agresin. Ahora, ambos compiten en la contienda electoral uno como candidato presidencial republicano, y el otro como candidato demcrata a la vicepresidencia, bajo la frmula de Obama.

El pas de nunca jams

Edwards volvi a presentarse a las primarias del partido demcrata de 2008, aunque se retir de la contienda en febrero, tras perder toda opcin de competir con Obama y Clinton. Durante su campaa, se mostr como un abierto adversario de la guerra contra Irak, proponiendo una retirada total de las tropas invasoras en el plazo de un ao. Asimismo, prometi reconciliar a la superpotencia con el resto del mundo, tras "los peores abusos y enormes errores" de la era Bush.

Al comienzo de las primarias, el tambin candidato Denis Kucinich record que durante su candidatura como vicepresidente en 2004, Edwards haba defendido frreamente la guerra. Kucinich revel que a pesar de haber votado a favor de la ley que copatrocin su compaero de frmula, el candidato presidencial Kerry dudaba seriamente de si seguir apoyando la ocupacin durante la campaa. No obstante, Edwards le hizo cambiar de opinin, argumentado que tenan que mostrar conviccin y consistencia, para asegurar los votos.

En mayo pasado, poco tiempo despus de declinar a las primarias, Edwards apoy pblicamente a Obama, afirmando que ya los demcratas haban hecho su eleccin. Al respaldar al senador de Illinois, Edwards afim que era el hombre que saba cmo crear un cambio duradero. Apenas 5 meses antes, haba asegurado que Obama viva en el pas de nunca jams, al creer que era posible negociar el cambio que propona con los poderes fcticos.

Algo muy bueno

El gobernador de Nuevo Mxico Bill Richardson fue tambin candidato en las primarias del partido demcrata. En marzo, retir su candidatura y brind pblicamente su apoyo al candidato Obama. Posteriormente, ste lo incluy entre sus candidatos a vicepresidente, aunque finalmente se inclinara por Biden.

Richardson estuvo por aos ligado al gobierno de Bill Clinton primero como embajador ante la ONU, y luego como secretario de energa por lo que su respaldo pblico a Obama desat crticas feroces desde el entorno de Hillary Clinton. Al defenderse de las crticas, Richardson seal que era necesario "unirnos como pas", para reparar el dao causado por Bush. Aunque segua siendo fiel a los Clinton, afirm, Obama tiene "el juicio, el temperamento y la experiencia para puentear las divisiones de la nacin", y para hacer que los EEUU sean de nuevo respetados en el mundo.

Al trmino del gobierno de Clinton, Richardson ya haba tomado la iniciativa en ese sentido, al sumarse como director a uno de los mltiples puentes que la sociedad estadounidense disea para enfrentar este tipo de coyunturas: la firma de "asesora estratgica" Kissinger McLarty Associates, en la que hasta este ao coincidieron Henry Kissinger, ex Secretario de Estado de Nixon y uno de los principales asesores de Bush, y Mack McLarty, jefe de la Casa Blanca durante la presidencia de Clinton.

En la presentacin de su candidatura el ao pasado, Richardson afirm que haba que hacer todo lo posible para frenar la violencia y lograr la reconstruccin de Irak. Al promover en agosto pasado la eleccin de Obama como nuevo presidente de los EEUU, destac que su candidato luchar contra los terroristas "no donde nos imaginemos que estn, pero donde sabemos que estn: en Afganistn y Pakistn".

Hay algo especial acerca de este hombre, dijo Richardson al endosar en primer lugar la candidatura de Obama. "He intentado figurar de qu se trata, pero es muy bueno".

Momentos difciles

Al Gore fue vicepresidente de Bill Clinton durante sus dos mandatos, y el candidato presidencial demcrata en las elecciones de 2000, que perdi frente a Bush aunque lograra un mayor nmero de votos que su contrincante. Ambos Clinton y Gore criticaron la poltica de guerra preventiva de Bush, aunque lo apoyaron cuando en marzo de 2003 inici la devastacin de Irak. En 1998, haban propuesto ante el senado la Ley de Liberacin de Irak. No obstante, no recibieron la luz verde de la que si goz el actual presidente, luego del derrumbamiento de las torres gemelas.

Adems de bombardear sistemticamente a Irak durante sus dos mandatos, y de impulsar un bloqueo que caus la muerte de centenares de miles de iraques, el tndem presidencial fue artfice de la actual crisis del capitalismo financiero, al proponer y defender en 1999 la ley de reforma del sistema financiero que permiti la fusin de la banca especulativa y la banca comercial.

A mediados de julio, Al Gore respald la candidatura de Obama, afirmando que EEUU necesitaba ms que nunca un cambio. Gore seal que en los prximos aos el pas enfrentar retos difciles regresar las tropas de Irak y arreglar la economa, entre otros. Barack Obama es claramente "el mejor candidato para resolver estos problemas, dijo, y traer el cambio para los EEUU. Por su parte, Obama ha sealado insistentemente su inters en contar con Gore en su gabinete.

Contrapunto

El senador demcrata Joseph Lieberman fue candidato a vicepresidente de Al Gore en las elecciones de 2000, cuando Bush gan por primera vez la presidencia. Posteriormente, Lieberman patrocin junto a Edwards la ley que dio luz verde a la invasin de Irak, y coincidi en el voto con Biden, Clinton, Kerry, Mc Cain y el propio Edwards. Mientras el resto de senadores demcratas prominentes se fueron alineando progresivamente en contra de la guerra, Lieberman se convirti junto con Mc Cain en el ms emblemtico defensor de Bush en sus horas bajas, abogando abiertamente por una escalada de tropas en Irak.

Este ao, Lieberman se ha sumado activamente a la campaa del candidato republicano, e incluso se especul ampliamente sobre la posibilidad de que fuera nombrado como su candidato a vicepresidente. Esto no evit que en abril, Obama le brindara su total apoyo como candidato al senado por Connecticut. Aunque no estn de acuerdo en todo, seal, Lieberman es un hombre de buen corazn, que se preocupa por las familias trabajadoras de EEUU.

En marzo, el destacado senador demcrata Chris Dodd y tambin precandidato presidencial por el partido en 2007 afirm que en "casi todos los asuntos", Lieberman es un demcrata cabal. l tambin lo es. Durante las primarias, respald el retiro escalonado de las tropas de Irak; en 2002, haba votado a favor de la guerra, junto con Lieberman, Kerry, Clinton, Biden, Edwards y McCain. Un mes despus de respaldar a Lieberman, Dodd se sum a la campaa de Obama. Das despus, Lieberman confirm que McCain era "la mejor opcin para unir y conducir nuestro pas adelante".

Grandes palos y zanahorias

En 2006, Lieberman se declar demcrata independiente, y brind su apoyo a las reiteradas amenazas de Bush contra Irn, defendiendo la necesidad de tomar acciones militares agresivas contra los iranes para evitar que maten estadounidenses en Irak." En mayo pasado, destac que es crtico para la seguridad nacional "saber distinguir entre los amigos y los enemigos de EEUU, y no confundirse entre ambos.

Por su parte, Obama afirm en septiembre que su gobierno se mantendr firme y claro en la inaceptabilidad de que Irn adquiera podero nuclear. El candidato subray que siempre ha sido un amigo "incondicional" de Israel, al que calific como "el alma de la democracia en oriente medio", y ratific que EEUU debe brindar todo el apoyo financiero y militar que requiera para asegurar su "sacrosanta" seguridad. En julio, durante una de varias visitas al Estado colonial sionista, Obama haba afirmado que un Irn nuclear era una grave amenaza, que haba que evitar con "grandes palos y grandes zanahorias".

Biden tambin lo tiene claro. Luego de ser escogido como candidato a vicepresidente, tuvo que hacerle frente a un reporte de la radio del ejrcito israel, en el que se afirmaba que estaba en contra de un ataque contra Irn. Se trata de una mentira impulsada por sus oponentes, sealaba el comunicado emitido por su oficina, y no toleraremos a nadie que cuestione el registro de los 35 aos que tiene Biden defendiendo la seguridad de Israel.

Caballo ganador

Como Secretario de Estado durante el primer gobierno de Bush, Colin Powell lider en el seno de la ONU la gran impostura sobre la existencia de armas de destruccin masiva en Irak, que deriv en la legitimacin legal para la invasin. Al presentar su renuncia justo despus de las elecciones de 2004, Powell afirm que siempre atesorara el tiempo al lado del presidente, y que se haba logrado mucho en la "guerra global contra el terror".

A dos semanas de las elecciones, Powell ha expresado su apoyo a Barack Obama, asegurando que "es el presidente que necesitamos". El general retirado no escatim elogios para el candidato, a quien calific de figura de transformacin: es una nueva generacin que llega al escenario mundial, anunci.

Powell tiene una larga amistad con el candidato republicano Mc Cain, hasta el punto que tambin se baraj como su posible candidato a vicepresidente. No obstante, ahora ha sealado que la campaa del republicano es "decepcionante", y que cree que EEUU necesita "algo ms que "la ortodoxia de la agenda republicana". El ex funcionario de Bush manifest que en los ltimos aos, el partido se ha orientado "un poco ms a la derecha de lo deseado, y dej la puerta abierta para servir en el gobierno de Obama. El propio Obama ha afirmado que nombrara a Powell como asesor suyo, en caso de ganar la contienda.

El efecto burbuja

Scott McClellan, el portavoz de la Casa Blanca durante la invasin de Irak, no tiene ninguna oportunidad de competir en las primarias presidenciales de ningn partido, pero fue quien defendi diariamente la invasin y sus consecuencias durante casi cuatro aos (2003-2006), en nombre del presidente y su gabinete. A mediados de ao, el rostro de la guerra irrumpi en la campaa presidencial con la publicacin del libro Qu ocurri, La cultura del engao en Washington, en el que critica duramente a Bush por haber vendido" la guerra por medio de la "propaganda".

McClellan sali al paso de las crticas a su libro desde el campo republicano, asegurando que su papel como secretario de prensa no era hacer poltica, y que tena la inclinacin a darle el beneficio de la duda al gobierno que representaba. Slo al abandonar la burbuja de la Casa Blanca, pudo darse cuenta de la realidad. Ahora McClellan lo tiene claro: ha declarado pblicamente su apoyo a Obama, afirmando que es el candidato con "ms posibilidades de cambiar el modo en que funciona Washington".

El modo en que funciona Washington

El congresista Dennis Kucinich fue el nico candidato de las primarias del partido democrtico que siendo legislador, vot en contra de la autorizacin para dar inicio a la guerra en su caso, en cuanto miembro de la cmara de representantes. Kucinich, identificado como demcrata de izquierdas, ha mantenido a lo largo de los aos su voto contrario contra toda iniciativa para favorecer la intervencin militar en Irak, y como candidato, anunci un plan para retirar las tropas en tres meses.

Desde el 2006, Kucinich ha exigido al liderazgo del partido demcrata que cumpla con el compromiso electoral de retirar las tropas que les permiti retomar el control del congreso en las elecciones parlamentarias de ese ao. Si no lo hacen, advirti, sern tan responsables como el Presidente por la continuacin de esta guerra ilegal e inmoral. En lugar de acabar con la guerra, denunci, los congresistas demcratas y entre ellos, los principales precandidatos de las primarias demcratas le otorgaron a Bush cada dlar adicional que ha solicitado para continuar con la ocupacin militar.

El diputado por Ohio ha sido el patrocinador de las dos leyes elevadas al congreso para impugnar el mandato presidencial de Bush. La primera, recoge decenas de causas por las que el mandatario debera ser impugnado. La segunda es su abreviatura: contiene un solo artculo, que acusa a Bush de engaar al Congreso para que autorizara la invasin a Irak. Ninguna de las dos ha tenido apoyo alguno entre las personalidades ms significativas del partido; la segunda le ahorra la desolacin que vivi en junio, al leer los 35 artculos que componen la primera ante un hemiciclo virtualmente vaco.

Otro atpico candidato de las primarias fue Michael Gravel, quien como senador demcrata en los aos 70, fue un abierto opositor de la guerra contra Vietnam. Tras un largo retiro, Gravel regres hace pocos aos a la poltica, para promover su iniciativa para la democracia directa. Durante la campaa, Gravel critic la guerra en Irak y demand el retiro inmediato de las tropas de ocupacin. Tambin revel que la mayora de los recursos de las campaas de los principales candidatos Clinton, Obama y Edwards venan de Wall Street. Qu piensan que estn comprando las corporaciones?, afirm.

Al retirarse de las primarias del partido demcrata y presentarse a las del pequeo partido libertario, Gravel sentenci que sus crticas a la guerra, al complejo industrial militar y al imperialismo estadounidense "no son toleradas por las elites del partido demcrata, que parecen estar fuera de tono con el ciudadano promedio".

Tanto Gravel como Kuchinich denunciaron durante la campaa la intencin de Bush de atacar a Irn, y criticaron duramente a Obama, cuando este afirm que todas las opciones estaban en la mesa, en relacin con las respuestas que dara al programa nuclear iran. En septiembre de 2007, Gravel haba denunciado que Hillary Clinton vot a favor de la ley que decret a la Guardia Revolucionaria de Irn como una organizacin terrorista bajo la ley estadounidense; y record que Obama se ausent convenientemente de la cmara, para no pronunciarse sobre una norma que representaba un nuevo peldao en la estrategia de Bush para legitimar un eventual ataque contra Irn.

Lo verdaderamente importante

En el siglo XIX, surgieron los emblemas que caracterizan desde entonces al partido demcrata un asno y al republicano un elefante. A pesar de las diferencias en el discurso y las refriegas por el poder que caracterizan al sistema bipartidista en juego, un balance de la actuacin de las principales figuras del partido demcrata incluyendo la de Barack Obama, el candidato del cambio no arroja diferencias sustanciales en relacin con la agenda militar del imperio en oriente medio.

Cuando John Edwards brind su respaldo a Obama, afirm que "es el momento de crear una sola Amrica (sic) y no dos ." Por su parte, el demcrata Lieberman, al inicio del discurso en el que present a McCain como candidato republicano en la Convencin del partido, reivindic lo que calific como una gran verdad: ser un demcrata o un republicano es importante. Pero no es ms importante que ser estadounidense.

Dos aforismos que en boca de prominentes miembros del "partido del asno", parecen enunciar la voluntad de ratificar la sentencia de Noam Chomsky, cuando seal recientemente que EEUU tiene esencialmente un sistema de partido nico". Quizs al elefante le cueste mucho rebuznar, pero lo que parece evidente es que el asno no tiene problema en dejarse crecer la trompa, si ese es el designio del momento.

www.injerencia.com



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter