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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2008

Crisis capitalista, revolucin comunista

Dax Toscano Segovia
Rebelin


 

 

  1. No hay ms ciego que el que no quiere ver:

El nacimiento del capitalismo puso fin al rgimen feudal caracterizado por el atraso cultural, cientfico, econmico, filosfico y social, lo cual se expres, sobre todo, en el dominio de la Iglesia durante varios siglos en los que pretendi imponer sus dogmas, sus creencias y su forma de ver el mundo.

El capitalismo signific un salto cualitativo en el desarrollo de la humanidad. A pesar de su carcter brutal dicen Alan Woods y Ted Grant- el capitalismo, en ltima instancia, jug un papel histrico progresista porque desarroll la industria, la agricultura, la ciencia y la tecnologa hasta lmites insospechados. La clase social dominante, la burguesa, se autoidentificara como la representante de la razn, del orden y del progreso.

Sin embargo, este nuevo sistema no surgi exento de contradicciones; por el contrario, una vez que se fue consolidando, stas se hicieron ms evidentes, sobre todo cuando se empez a fortalecer la presencia del proletariado, clase social de la que la burguesa extraera su mximo beneficio a travs de diversas formas de explotacin social. Como seala Ernest Mandel el capitalismo no es solo una expansin colosal de conocimientos, riquezas y derechos humanos. Es tambin una acumulacin de miserias, injusticias, opresiones y negacin de derechos humanos elementales fundamentalmente de los trabajadores, de las mujeres, del indio, del negro y de los pueblos colonizados.

Aquello que surgi como algo real y racional, ms adelante dejara de serlo. Federico Engels dijo:

Hoy sabemos ya que ese reino de la razn no era ms que el reino idealizado de la burguesa; que la justicia eterna vino a tomar cuerpo en la justicia burguesa; que la igualdad se redujo a la igualdad burguesa ante la ley; que como uno de los derechos ms esenciales del hombre se proclam la propiedad burguesa; y que el Estado de la razn, el contrato social de Rousseau, pis y solamente poda pisar el terreno de la realidad, convertido en repblica democrtico burguesa.

Ya en el siglo XIX el capitalismo hizo ms evidente su verdadera esencia: la de ser un sistema represivo, explotador y alienante. Fue racional en un tiempo y espacio histrico determinado, para dejar de serlo en otro momento.

El capitalismo perdi hace mucho tiempo su razn de ser necesario. La realidad permite evidenciar lo aseverado. Algunos datos extrados de trabajos de diversos autores exponen la irracionalidad de este sistema y la necesidad urgente de tumbarlo:

En el mundo actualmente existen 4 750 milllones de pobres. El director de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) ha sealado que los trabajadores pobres que vivan con menos de un dlar al da, es decir, los pobres entre los pobres, aumentarn entre 2008 y 2009 en 40 millones, de 480 millones a 520, y en cuanto a los trabajadores pobres que vivan con menos de dos dlares al da aumentarn en cien millones, hasta los 1.400 millones de personas. Actualmente hay 950 millones de personas que padecen hambre crnica.

La cifra de desempleados asciende a 1000 millones, mientras el 50% de la poblacin econmicamente activa est subempleada o laborando en actividades precarias. Segn la OIT se calcula que en los prximos doce meses otras 20 millones de personas en el mundo quedaran sin empleo.

120 millones de nios no tienen acceso a la educacin. 875 millones de adultos son analfabetos, de los cuales las dos terceras partes son mujeres. En el frica hay pases que tienen 87% de analfabetos.

El 45% de la poblacin mundial no tiene acceso al agua potable. Naciones Unidas alerta que cada da 5 mil nios mueren de sed. Las enfermedades vinculadas con el agua provocan la muerte de un nio cada ocho segundos y son la causa del 80% del total de las enfermedades y muertes en el mundo en desarrollo, segn un informe publicado por la UNESCO. 3000 millones de personas carecen de acceso a servicios sanitarios mnimos. En Amrica latina y el Caribe la falta de acceso al agua potable y a servicios sanitarios ocasiona 36.000 muertes de menores de cinco aos anuales, segn datos expuestos en el atlas sobre la salud y el medio ambiente de la OMS.

La ONU seala que 30 mil personas mueren por desnutricin y enfermedades curables. 12 millones de nios son vctimas todos los aos de esta terrible situacin.

13 millones de personas mueren cada ao a causa del deterioro del medio ambiente. Entre 1991 y 2000 las sequas fueron responsables de ms de 280.000 muertes. El 81% de CO2 y de gas invernadero son producidos por los pases industrializados del Norte. Como resultado de esto los casquetes polares se estn derritiendo en forma acelerada. Estamos frente a una catstrofe ecolgica y ambiental.

Entre el 20 y el 30 % de las especies vivas del mundo desaparecern hacia el ao 2050. 16 306 especies estn en peligro de extincin, entre ellas la cuarta parte de los mamferos. Estudios sealan que entre 10 y 20 aos, a causa de la deforestacin, los orangutanes podran desaparecer.

Bajo el capitalismo esto no puede cambiar. Este sistema se basa en la explotacin irracional de los recursos naturales y en la obtencin desmedida de beneficios a cualquier costo para la clase que detenta el poder. Solo importan sus intereses econmicos, polticos y militares.

Los periodistas cubanos Rosa Miriam Elizalde y Rogelio Polanco sealan que los gastos militares anuales en el mundo han alcanzado la cifra rcord de 1,2 millones de millones de dlares. EE.UU. ha destinado 700 mil millones de dlares para el presupuesto militar en el ao 2008, siendo el pas que ms armas vende en el mundo. Al imperialismo norteamericano le interesa fabricar guerras para mantener el funcionamiento de su industria militar, lo que le significa millonarias ganancias. En agosto de 2008, segn informacin de la agencia de noticias EFE, El Pentgono anunci la venta a Irak de tanques, aviones, helicpteros y vehculos blindados por una valor de 10 700 millones de dlares (6 885 millones de euros). La invasin estadounidense a ese pas ha provocado la muerte de 1 200 000 iraques.

La burguesa mundial y el imperialismo para mantener su dominio, tienen adems que imponerse en el plano ideolgico. Estn conscientes que deben lograr la fabricacin del consenso mediante la domesticacin del rebao desconcertado. Para ello recurrirn principalmente al uso de los grandes medios para alienar a la poblacin. Como parte de este objetivo los pases capitalistas desarrollados destinan un billn de dlares anuales para la publicidad comercial. Homogeneizar las ideas, imponer una sola forma de ver el mundo es su propsito.

El capitalismo es el smbolo de la brutalidad. Dos guerras mundiales lo demuestran, as como las agresiones militares desatadas por EE.UU., con el respaldo del imperialismo europeo, contra Irak y Afganistn.

Salvar los bancos y a su sistema financiero es ms importante que salvar a la humanidad de la debacle en la que le han sumido. Es lgico. Siempre, en todos los casos dice Nstor Kohan- el crecimiento y la acumulacin del valor del capital se origina en la explotacin del trabajo. Slo quienes ingenuamente creen que bajo el capitalismo las cosas pueden ser mejores para la mayora de desposedos, explotados y privados de los medios necesarios de subsistencia, asumen aquello como una posibilidad.

Francisco Umpirrez Snchez seala que todo proceso de produccin es un proceso de reproduccin. Y si la produccin es capitalista, la reproduccin debe serlo igualmente. Esta nocin elemental es importante porque las crisis se presentan como una parlisis en la reproduccin.

Para esconder la realidad, la burguesa mundial, a travs de sus empresas mediticas, pretende argumentar que la actual crisis es el resultado de la ambicin desmedida de un grupo, de su falta de tica y de la falta de confianza generada por estas acciones en la poblacin. Umpirrez Snchez dice que mediante este mecanismo se pretende sealar como un rasgo accidental algo que es esencial del capitalismo como sistema: la avaricia o acumulacin insaciable de riqueza.

Iaki Gil de San Vicente explica que:

Para entender las razones de fondo de esta debacle que ha destrozado los mitos burgueses, hay que recurrir a la teora marxista de la crisis en la que interaccionan cuatro desencadenantes: uno, la cada de los beneficios empresariales, especialmente en la industria o sector I; dos, y como efecto de lo anterior, la sobreacumulacin de capitales que no se invierten en la industria porque no rinde los suficientes beneficios, y que por tanto buscan otros espacios en los que recuperarse, especialmente en el sector II, o el de produccin de bienes de consumo, y en los servicios, que van creciendo para intentar desatascar los tapones que aparecen cada vez ms por todas partes; tres y como efecto de lo anterior, aumenta la desproporcin entre este sector de produccin de bienes de produccin, y el sector de consumo o sector II, ya que ste segundo empieza por un tiempo a producir grandes beneficios que sin embargo no pueden volver al industrial, al sector I, por su baja rentabilidad, con lo que han de buscar otra salida, que no es sino el globo financiero; y, cuarto, y como efecto de lo anterior se empiezan a restringir los salarios, a comprar menos mquinas, a expulsar trabajadores, lo que determina la cada del consumo de masas, el aumento de las mercancas sin vender, el aumento de la morosidad y de las deudas, acelerndose la espiral de nuevos cierres de empresas, de ms despidos masivos con el subsiguiente desplome del consumo de masas, etc.

Iaki seala adems que la actual crisis parcial del capitalismo est inserta en un malestar creciente del sistema burgus, que es como uno de los temblores ssmicos que preceden al terremoto.

El momento actual permite apreciar adems el carcter parasitario de la burguesa y del propio sistema capitalista que pretende sostenerse sobre las bases de una economa ficticia, especulativa, deslindada de la economa real, lo que facilit el surgimiento de las burbujas financieras. Las polticas neoliberales aceleraron este proceso. Oswaldo Martnez manifiesta que:

Con la opcin del neoliberalismo como poltica econmica predominante, el sector financiero y la especulacin encuentran la frmula ideal para sus intereses. La desregulacin financiera se impuso y consisti esencialmente en eliminar toda regulacin o restriccin al libre movimiento del capital (en especial en forma financiera), incluyendo las regulaciones sobre seguridad y transparencia en las operaciones bancarias. Se inici una etapa en la que las regulaciones de la era keynesiana fueron barridas y se permiti la disminucin de las reservas bancarias de garanta, la retirada de ciertos tipos de pasivos de los balances de las entidades financieras ocultando el verdadero estado de ellas, el funcionamiento de los parasos fiscales, las abusivas acciones de las agencias calificadoras de riesgo y en consecuencia, la especulacin desenfrenada con todo lo susceptible de rendir una ganancia apostando a un precio futuro en la economa de casino que domina el llamado mercado financiero globalizado y cuyo centro es la economa de Estados Unidos.

Los costos de la presente crisis no lo asumirn los capitalistas, sino la clase trabajadora. Los gobiernos de Europa han destinado 2,2 millones de millones de dlares para salvar a la banca. El gobierno de Bush ha otorgado 900 mil millones de dlares. Mientras cientos de miles de trabajadores norteamericanos pierden sus empleos, el gobierno acude a salvar, con los dineros de los contribuyentes, a los banqueros mafiosos. Al sistema le interesan los bancos, no las personas que han sido desahuciadas de sus hogares por no poder cubrir ni el pago de las casas, ni sus hipotecas.

Randy Alonso cuenta que menos de una semana despus de que el Tesoro rescat a la aseguradora AIG con 85 mil millones de dlares de los contribuyentes, los ejecutivos de la empresa se fueron a festejar a un exclusivo hotel de un balneario californiano, donde ocuparon 60 habitaciones. La cuenta de gastos sobrepas los 400 mil dlares. Sin embargo, la Reserva Federal le acaba de otorgar otro prstamo de 38.7 mil millones de dlares.

Para aquellos que viendo, no quieren ver, no hay, porque no puede haber, un capitalismo con rostro humano.

  1. El mtodo marxista y la praxis revolucionaria:

El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema terico, sino un problema prctico, seal Marx. Solo la prctica puede constituirse en criterio de verdad, expres Lenin.

La explicacin sobre la crisis que vive actualmente el capitalismo no puede partir de teoras metafsicas que imposibiliten la comprensin de la realidad como una totalidad en constante cambio, movimiento y transformacin.

El marxismo, al contrario de las teoras burguesas que pretenden encontrar las causas de la presente crisis en elementos puramente subjetivos, hace un estudio minucioso de la realidad para lo cual utiliza conceptos y categoras de anlisis que permiten entender las caractersticas esenciales del capitalismo y las razones que provocan las crisis.

En este estudio, por tanto, no se puede dejar de lado la explicacin histrica de la explotacin social en el capitalismo, cuya base est en la obtencin de un plusvalor por medio de la apropiacin del trabajo realizado por la clase obrera. Esto permite comprender dos cosas fundamentales: 1. El capitalista siempre busca obtener ganancias; y, 2. que esa ganancia la obtiene, precisamente, de la explotacin de los trabajadores. No la obtiene del ahorro, ni de su propio esfuerzo, tal como lo seala Nstor Kohan.

Kohan explica que:

El capital no es una cosa, una suma de factores de produccin, una sumatoria de mquinas y herramientas, una simple suma de dinero. El capital es una relacin social de produccin que relaciona en un polo a los dueos del dinero y de los medios de produccin (previamente expropiados), y en el otro polo, a los trabajadores que son dueos slo de sus cuerpos, de su capacidad de trabajar, de su fuerza de trabajo.

Esta es la razn por la cual ser la clase obrera la que asuma los costos de esta nueva crisis. No los capitalistas. Marcos Roitman Rosenmann dice:

No nos llamemos a engaos. Insuflar dinero a los grandes bancos y salir en defensa de sus consejeros y altos cargos es parte de una estrategia pendular. Cuando no resulta oportuno tejer con Hayek, se teje con Keynes. Unas veces desde la oferta y otras desde la demanda. Tanto monta, monta tanto. En cualquier caso, el resultado es el mismo. La relacin capital-trabajo se asienta sobre la expropiacin del excedente econmico producido por el trabajador en condiciones de apropiacin privada. As, quienes pagan los platos rotos de esta estrategia son los de siempre. Las clases explotadas y oprimidas del campo y la ciudad. Salvar el orden econmico, sin modificar su estructura y su organizacin, conlleva un aumento de la desigualdad social y la explotacin.

Iaki Gil de San Vicente manifiesta que frente a esta realidad una cuestin decisiva es saber cmo impedir que la humanidad trabajadora pague los costos de la hecatombe, cmo lograr que el imperialismo no salga feliz, sonriente e impune, de la catstrofe que nicamente l est generando. Lo que seala el marxista vasco implica la necesidad urgente de que los pueblos del mundo se organicen para realizar la revolucin a escala planetaria como lo plantearan Marx, Engels, Lenin, Trotsky y el Che Guevara. El capitalismo no se cae, hay que tumbarlo, y esto slo se logra a travs de la lucha revolucionaria. Si esto no se lleva adelante, la humanidad corre el serio riesgo de enfrentarse a una contraofensiva reaccionaria, de corte fascistoide.

Lo que ahora est en juego dice Iaki Gil de San Vicente- no es tanto una confirmacin terico-abstracta del marxismo, sino la demostracin de que las izquierdas podemos orientar el creciente malestar popular hacia el socialismo, avanzar en el debilitamiento estructural de la dictadura del salario y de la mercanca, en el aumento del contrapoder popular hasta llegar a situaciones de poder obrero capaces de detener el avance del caos y reorientar la historia hacia la emancipacin humana.

No hay otra alternativa: o la lucha por el comunismo o el caos.



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