Portada :: Europa :: Jornada de 65 horas, vuelta al siglo XIX
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2008

El Parlamento Europeo dice no a las 65 horas semanales

Alberto D'Argenzio
Il Manifesto

Traducido por Gorka Larrabeiti


Ni hablar: sesenta o sesenta y cinco horas de trabajo son demasiadas. La comisin de trabajo del Parlamento Europeo rechaz por gran mayora -35 votos a favor, 13 en contra y 2 abstenciones- este techo semanal que sugirieron los 27 pases en junio y que se introdujo en la nueva directiva "tiempo de trabajo" Para los eurodiputados la semana no puede superar las 48 horas sea cual sea el caso, es decir, sin posibilidad de derogacin, mecanismo al que se recurre mucho en Gran Bretaa, y que ser eliminado en los primeros tres aos de validez de la nueva directiva. Adems, la comisin de trabajo, que se expres aprobando el informe del socialista espaol Alejandro Cercas, incluy en el cmputo total de las horas laborales todos los turnos de guardia, tanto los activos como los inactivos. Para los ministros, en cambio, deban excluirse, por no contar como trabajo. En junio los 27 decidieron que la semana laboral deba que poder llegar hasta las 65 horas contando las guardias, y si no, detenerse en las 60. Un acuerdo al que se hab llegado gracias al gobierno Berlusconi, que variaba la posicin adoptada por el gobierno Prodi, contrario a estos lmites, pues se evaporaba la minora de conjunto. "Hemos lanzado una seal clara y contundente al Consejo -dijo Cercas tras el voto-. Su acuerdo, su directiva era un ataque a la Europa social". Pero la cuestin no est cerrada. Para oponerse definitivamente al pacto cerrado entre gobiernos, el Parlamente ha de obtener una mayora de 393 eurodiputados -la mitad ms uno de los miembros- en la votacin plenaria que se celebrar el 16 o 17 de diciembre. Se trata de un pulso difcil de resultado incierto que podra evitarse con negociaciones entre el Parlamento y los 27 a partir de esta semana. Esta directiva es una prioridad de la presidencia francesa, que se concluye a finales de ao, y los gobiernos tienen mucha prisa para aprobarla ya que en los ltimos aos el Tribunal de Justicia de Luxemburgo ha condenado en varias ocasiones a los estados miembros por no respetar la vieja directiva, sobre todo en lo relativo a las horas de guardia. Ahora, para subsanar los fallos, los 27 pretenden cambiar la laye, una operacin a la que se opone el Parlamento, o mejor, el centroizquierda de ste. "Podemos negociar, pero slo si se mantienen los principios de la Carta de derechos fundamentales", concluye Cercas.

Fuente: http://www.ilmanifesto.it/Quotidiano-archivio/06-Novembre-2008/art45.html


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