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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2008

Brad Will sigue muerto
La tumba intranquila de Oaxaca

John Ross
Counterpunch


Brad Will, el fotgrafo de prensa estadounidense asesinado durante el clmax de la rebelin en Oaxaca hace dos aos, sigue muerto aunque su espritu sigue muy vivo.

La muerte de Brad Will sigue persiguiendo a su familia y amigos a ambos lados de la frontera. Por cierto, recientes afirmaciones del gobierno mexicano de que amigos de Brad y otros activistas seran los responsables de su asesinato han provocado una tormenta de amargura, frustracin y franca incredulidad.

En un artculo publicado en 25 semanarios alternativos en EE.UU., el ao pasado, segu el rastro de los pasos de Brad Will el da de su muerte.

Toda la maana del 27 de octubre de 2006, mientras la rebelin por imponer la remocin del brutal gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, escalaba hacia el sangriento desenlace, Will camin de una barricada a otra entrevistando y filmando a partidarios de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, o APPO.

En Santa Luca de los Caminos, un suburbio de clase trabajadora de la capital del Estado, los pistoleros de Ruiz acababan de abrir fuego contra militantes de la APPO agazapados tras una barricada en la amplia Avenida Ferrocarril. Cuando los pistoleros desaparecieron por una estrecha calle lateral, Brad sigui a los partidarios de APPO que perseguan a los atacantes, filmando mientras los pistoleros se lanzaban al interior de un complejo bien fortificado en la calle Jurez. Hubo disparos desde las ventanas del piso superior, pero a medida que pasaba la tarde, la confrontacin disminuy de intensidad.

Entonces aparecieron cinco policas locales vestidos de civil a entre 35 y 50 metros de distancia, al comienzo de la calle, y apuntaron sus armas contra los partidarios de la APPO que se aglomeraban alrededor del complejo. Cuando los policas de civil comenzaron a disparar, Brad se volvi hacia ellos, y sigui filmando. Una bala de calibre .38 le dio directamente en el pecho. El impacto hizo que soltara su cmara de vdeo y se volviera hacia la izquierda, y una segunda bala le dio en su lado derecho, destruyendo rganos vitales. Mortalmente herido, Bad Will cay sobre la acera mientras las balas seguan estallando alrededor.

Los nombres de los asesinos de Bad Will son: Abel Santiago Zarate alias "El Chino", Manuel Aguilar alias "El Comandante", Juan Carlos Soriano alias "El Chapulin", Juan Sumano, y Pedro Carmona, detective de Santa Luca con una temible reputacin, quien pareca dirigir la operacin. Una foto de los cinco asesinos disparando sus armas fue publicada el da siguiente en la primera plana de El Universal, uno de los diarios ms importantes de Mxico, y desde entonces ha aparecido en todo el mundo.

Arriesgando sus vidas bajo el aluvin de balas disparadas desde la calle Jurez, cuatro jvenes corrieron hacia el cmara que todava respiraba y lo llevaron apresuradamente a la vuelta de la esquina, fuera de peligro, donde se qued muriendo en la acera. El Volkswagen blanco de Gualberto Navarro estaba estacionado a unos pocos metros. Acostaron a Brad en el asiento trasero. El fotgrafo Gustavo Vilchis y Leonardo Ortiz acompaaron al moribundo periodista estadounidense al hospital Vilchis le aplicaba continuamente respiracin boca a boca para mantenerlo en vida. El cuarto rescatador, Miguel Cruz, no parti con ellos.

La tarea de llevar a Brad Will al hospital de la Cruz Roja en la ciudad de Oaxaca se convirti rpidamente en una trgica comedia de errores. El VW se qued sin gasolina despus de algo ms de un kilmetro. Leonardo y Gualberto trataron de parar un taxi pero ninguno se detuvo. Comenz a llover. Finalmente, el conductor de una camioneta pick-up se compadeci y cargaron a Brad Will en la parte trasera, pero falleci en camino antes de llegar al hospital de la Cruz Roja.

Dos de los tiradores, agentes de la polica de Santa Luca, fueron brevemente detenidos, les examinaron sus pistolas de .38, y luego los liberaron. 13 das despus, la procuradora del Estado de Oaxaca, Lizbeth Caa, operadora poltica de Ruiz que ahora sirve al gobernador como enlace con la legislatura estatal, culp por el asesinato de Brad a los cuatro jvenes que arriesgaron sus propias vidas para tratar de salvar al periodista basado en Nueva York. Caa minti al decir que sus rescatadores le haban dado el tiro de gracia en camino a la Cruz Roja evidencia fotogrfica muestra claramente que Brad haba recibido dos tiros antes de ser llevado a la ciudad. El motivo para el asesinato, segn Lizbeth Caa, fue internacionalizar el conflicto en Oaxaca.

La "Fabricacin de culpables" es un elemento bsico en la industria de la justicia mexicana.

Aunque las extraas afirmaciones de Caa nunca llegaron ms all de la prensa local, acusaciones de haber secundado e instigado a la ejecucin de Brad Will fueron resucitadas por el subprocurador federal Vctor Camilo Corzo en una conferencia de prensa el 19 de octubre en Oaxaca cuando Corzo implic que los presuntos salvadores del fotgrafos haban participado en un encubrimiento para ocultar la identidad del que describi como el verdadero asesino: Juan Manuel Martnez Moreno, partidario de la APPO y director de actividades deportivas en la ciudad de Santa Luca de los Caminos. El subprocurador federal afirma que Martnez Moreno estaba parado junto al periodista y dispar a Will desde una distancia de menos de dos metros.

En el tipo de ejercicio en hipocresa por el que se destaca la justicia mexicana, el subprocurador federal se hizo acompaar por Octavio Orellana Wiarco a quien el gobierno de Felipe Caldern ha designado para investigar crmenes contra periodistas. 20 periodistas mexicanos han sido asesinados en los ltimos siete aos. Orellana Wiarco no ha solucionado ni un solo caso.

Segn Corzo, dos testigos annimos (despus se revel que se trataba de un ex cmara de Televisa y del sobrino del alcalde de Santa Luca de los Caminos que supuestamente orden a los policas que actuaran) identificaron a Martnez Moreno como la persona que grit a Will que dejara de firmar la advertencia fue grabada en la cinta recuperada de la cmara de Brad. Aunque al parecer ninguno de los testigos vio a Martnez Moreno disparar dos balas de calibre .9 mm a Brad, ha sido acusado de su asesinato el cambio del calibre de las balas de .38 mm como cita el informe oficial de autopsia a .9 mm parece diseado para sacar de una situacin difcil a los policas de Santa Luca.

A Juan Manuel Martnez Moreno lo detuvieron de inmediato y ahora est encarcelado en el temido penal regional Santa Mara Ixcotel de Oaxaca.

Las afirmaciones del gobierno mexicano son contradichas vehementemente por expertos forenses de la Comisin Nacional de Derechos Humanos (CNDH), una agencia gubernamental, y por Mdicos por los Derechos Humanos, una ONG a la cual los padres de Brad solicitaron que investigara el asesinato. Por cierto, ambas organizaciones han concluido que Brad Will fue muerto por una bala de calibre .38 disparada desde 35 a 50 metros. La ausencia de quemaduras de plvora en la ropa de Brad es un indicio obvio de que no le dispararon de cerca como afirma el subprocurador federal.

Las acusaciones del subprocurador son infundadas e inexactas segn el doctor Epifanio Salazar, experto forense del CNDH el doctor Salazar dirigi anteriormente los servicios forenses del departamento federal de justicia. Las observaciones de Salazar fueron hechas despus del arresto de Martnez Moreno y de otro partidario de la APPO, Octavio Prez Prez, quien ha sido acusado de participar en el encubrimiento. Otros ocho autos judiciales estn pendientes, en los que se cree incluyen a Gualberto Navarro, Gustavo Vilchis, Leonardo Ortiz, y Miguel Cruz.

El asesinato de Brad Will el 27 de octubre de 2006 sirvi de luz verde para que el presidente mexicano de entonces enviara miles de policas federales (PFP) entrenados por los militares a Oaxaca para reprimir brutalmente la rebelin. Cientos de partidarios de la APPO fueron encarcelados y torturados durante la represin. La decisin de Fox de enviar a los PFP fue elogiada por el embajador de EE.UU., Tony Garza, quien acus en la noche del asesinato de Brad a la APPO de incitar a la violencia.

Desde el comienzo, la investigacin federal del asesinato ha sido coloreada por la poltica, acusa el presidente de la CNDH, Jos Luis Soberanes, que usualmente no se destaca por ser muy vocal cuando se trata del asesinato de activistas por el gobierno. (Se dice que Soberanes es miembro muy apreciado en la confabulacin catlica conservadora, Opus Dei.) Por qu, despus de dos aos de pereza el gobierno aclara repentinamente el caso 15 das antes del aniversario del asesinato? pregunt el defensor del pueblo. Su respuesta: La Comisin Nacional de Derechos Humanos haba insistido en que el asesinato de Brad fuera resuelto antes del segundo aniversario de su asesinato.

Adems, Soberanes sostiene que el Departamento de Estado de EE.UU. ha estado presionando al gobierno de Caldern para que resuelva el caso antes de liberar 1.400 millones de dlares en fondos contra la droga asignados bajo la as llamada Iniciativa Mrida.

El verano pasado, durante audiencias en el Congreso sobre la iniciativa contra la droga, un grupo de amigos de Bad Will cabilde considerablemente ante la Cmara de Representantes y al Senado de EE.UU. para que no liberaran ningn fondo para rearmar a las fuerzas represoras de seguridad hasta que se aclarara el asesinato del periodista fotogrfico. Un resultado de su obstinacin: el senador Patrick Leahy (demcrata de Vermont) incluy una frase en la autorizacin de la Iniciativa Mrida solicitando que se acelerara la investigacin.

Este viernes (24 de octubre) despus del arresto de Martnez Moreno, el zar de la droga de la Casa Blanca, John Water, anunci que el dinero de Mrida iba finalmente en camino a Mxico. Mientras tanto, Harry Bubbins, jardinero comunitario, y Rob Jereski, dos de los asociados ms cercanos de Brad Will en el Lower East Side de Nueva York, estuvieron en huelga de hambre delante de las oficinas en Park Avenue de la senadora Hillary Clinton exigiendo que Clinton intervenga en el encubrimiento y el montaje.

La facilidad con la que el gobierno mexicano ha extendido la impunidad a los cinco asesinos policiales de Santa Luca de los Caminos es notable y slo puede haber sido ordenada desde arriba. El modus operandi usual del sistema de la justicia mexicana es sacrificar a los asesinos del gobierno y proteger a lo que aqu llaman autores intelectuales de semejantes crmenes violentos. Pero acusar a la polica del asesinato de Brad Will hubiera apuntado a la colaboracin del gobernador Ruiz y de su partido, el otrora gobernante (durante 71 aos) PRI, y habra introducido una cua entre el PRI y el derechista PAN de Felipe Caldern en un momento en el que el presidente elegido bajo circunstancias dudosas, necesitaba desesperadamente el apoyo del PRI para hacer pasar su paquete legislativo por el congreso mexicano.

Muy arriba en esa lista de deseos legislativa estaba la as llamada Reforma Energtica, es decir la privatizacin de la compaa petrolera nacionalizada PEMEX. La apertura de PEMEX a la inversin privada por transnacionales basadas en EE.UU. como Exxon y Halliburton ha sido desde hace tiempo una prioridad para Washington cuyos intereses en Mxico ha jurado defender el embajador Garza.

El jueves pasado (23 de octubre) despus de meses de enconados pleitos en el Senado mexicano, el PAN y sus aliados del PRI terminaron por aprobar la reforma de privatizacin de Caldern aunque la medida no incluye todo lo que queran los gigantes del petrleo, les permite poner su pie en la puerta de PEMEX. El izquierdista Andrs Manuel Lpez Obrador, a quien millones de mexicanos creen que Caldern rob la eleccin en 2006, unos pocos meses antes de que ametrallaran a Brad, se opuso vigorosamente a la medida. El golpe del PRI y del PAN fue votado en un edificio de oficinas del Congreso bajo fuerte proteccin del PFP en lugar de hacerlo en el Senado, que estaba rodeado por miles de manifestantes.

Trgicamente, Brad Will muerto se ha convertido en un pen en ese cnico juego del poder del gobierno de Caldern y del definitivamente corrupto PRI.

Brad Will no fue la nica vctima del caos homicida de Ulises Ruiz, aunque su muerte es una de las pocas que han llegado a ser investigadas. 26 vctimas perecieron bajo las balas de las armas de Ruiz entre agosto y octubre de 2006. Ahora, cuando los Das de los Muertos vuelven a Mxico, los muertos de Ulises siguen clamando justicia desde sus tumbas intranquilas.

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John Ross, periodista, escritor y poeta. De origen estadounidense, considerado uno de los cronistas ms importantes a nivel mundial del zapatismo, colaborador de varios diarios y revistas como La Jornada, The Texas Observer, The Bay Guardian de San Francisco, El Otro Periodismo Narco News, Nation Books, Noticias Aliadas de Per

Si posee ms informacin sobre este caso, escriba a: [email protected] o visite: johnross-rebeljournalist.com

http://www.counterpunch.org/ross11062008.html



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