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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2008

El genocidio de los transgnicos
Miles de campesinos indios se suicidan tras utilizar cultivos genticamente modificados

Andrew Malone
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Cuando el Prncipe Carlos afirm que miles de campesinos de la India estaban suicidndose tras utilizar cultivos GM [transgnicos], fue tachado de alarmista. En realidad, como este escalofriante informe revela, es an PEOR de lo que l tema.

Los nios estaban inconsolables. Mudos de miedo y luchando por contener las lgrimas, se acurrucaban junto a su madre mientras amigos y vecinos preparaban el cuerpo de su padre para la cremacin sobre una ardiente hoguera levantada sobre los agrietados y estriles campos cercanos a su casa.

Mientras las llamas consuman el cadver, Ganjanan, de doce aos, y Kalpana, de catorce, se enfrentaban a un futuro sombro. Aunque Shankara Mandaukar haba confiado en que su hijo y su hija tendran una vida mejor bajo el boom econmico de la India, se tienen que enfrentar ahora a un trabajo de esclavos por unos cuantos peniques al da. Sin tierra y sin hogar, se hundirn en lo ms hondo.


Shankara, campesino respetado, marido y padre carioso, haba puesto fin a su propia vida. Menos de veinticuatro horas antes se haba bebido una taza de insecticida qumico al tener que enfrentarse a la prdida de sus tierras a causa de las deudas. Se desesper al no poder devolver una deuda equivalente a las ganancias de dos aos. No pudo encontrar solucin.

An haba huellas en la tierra por donde se haba retorcido en su agona. Otros campesinos le miraron saban por experiencia que no tena sentido intervenir- cuando se dobl sobre la tierra, gritando de dolor y vomitando.

Gimiendo, se arrastr hasta un banco situado en el exterior de su sencillo hogar, situado a unas 100 millas de Napgur en la India Central. Una hora despus, ya no se oa ruido alguno. Haba dejado de respirar. A las cinco de la tarde de un domingo, la vida de Shankara Mandaukar se apag.

Cuando los vecinos se reunieron para rezar alrededor de la casa familiar, Nirmala Mandaukar, de 50 aos, les cont cmo volvi a todo correr de los campos para encontrar muerto a su marido. Era un hombre afable y carioso, dijo llorando suavemente. Pero ya no poda ms. La angustia mental era demasiado grande. Lo hemos perdido todo.

La cosecha de Shankara fracas durante dos aos seguidos. Desde luego, el hambre y la pestilencia forman parte de la antigua historia de la India.

Pero la culpa de ha muerte de este respetado campesino la tiene algo ms moderno y siniestro: los cultivos genticamente modificados (GM).

A Shankara, como a millones de campesinos indios, le haban prometido anteriormente inslitas cosechas e ingresos si dejaba de cultivar con las semillas tradicionales y en su lugar plantaba semillas GM. Pero las cosechas fueron un fracaso, y no le quedaron ms que fuertes deudas y ningn ingreso.

Por eso Shankara se convirti en uno de los 125.000 campesinos que se estima se han quitado la vida como consecuencia de la despiadada campaa que ha convertido a la India en un campo de pruebas de los cultivos genticamente modificados.

La crisis, denominada por los activistas el Genocidio del GM, se puso recientemente de relieve cuando el Prncipe Carlos afirm que la cuestin del GM se haba convertido en una cuestin moral global y que ya era hora de poner fin a su imparable marcha.

Hablando a travs de vdeo-conferencia en la capital india, Delhi, enfureci a los dirigentes de las compaas dedicadas a las biotecnologas y a algunos polticos al condenar la tasa verdaderamente atroz y trgica de suicidios de pequeos campesinos en la India, producto del fracaso de muchas de las variedades de cultivos GM.

Poderosos grupos de presin GM y prominentes polticos se han alineado contra el Prncipe, afirmando que las cosechas genticamente modificadas han transformado la agricultura de la India, proporcionando mayores cosechas que nunca.

El resto del mundo, insisten, abrazar ese futuro imitndoles.

Entonces, quin dice la verdad? Para averiguarlo, viaj al cinturn del suicidio en el estado de Maharashtra.

Lo que me encontr fue tremendamente inquietante, con graves implicaciones para los pases, incluido el Reino Unido, que hacen preciso debatir si al permitirse la plantacin de semillas manipuladas por los cientficos no se estn violentando las leyes de la naturaleza.

Las cifras oficiales del Ministerio indio de Agricultura confirman efectivamente que, conformando una crisis humanitaria inmensa, ms de 1.000 campesinos se quitan aqu la vida cada mes.

Gente sencilla, rural, que se est quitando la vida agonizando lentamente. La mayora ingieren un insecticida, una cara sustancia que les prometieron no necesitaran cuando les coaccionaron para plantar los caros cultivos GM. Al parecer, muchos estn masivamente endeudados con los prestamistas locales, habindose endeudado hasta las cejas para poder comprar esas semillas GM.

Los expertos que estn a favor de los GM afirman que es la pobreza rural, el alcoholismo, las sequas y las preocupaciones agrcolas las razones de esa horrorosa cantidad de vctimas.

Pero como descubr durante un viaje de cuatro das a travs del epicentro del desastre, esa no es toda la historia.

En un pueblecito que visit, 18 campesinos se haban suicidado despus de que se los tragaran las deudas de los GM. En algunos casos, las mujeres se haban hecho cargo de las granjas de sus maridos muertos, slo para acabar matndose ellas tambin.

Latta Armes, de 38 aos, bebi insecticida cuando sus cosechas fracasaron, dos aos despus de que su marido desapareciera cuando las deudas GM le desbordaron.

Dej a un hijo de diez aos, Rashan, al cuidado de familiares. Llora cuando piensa en su madre, dijo la ta de la fallecida, completamente desmoralizada, sentada a la sombra cerca de los campos.

Pueblo tras pueblo, las familias cuentan cmo han ido endeudndose despus de que les convencieran de comprar semillas GM en vez de las tradicionales semillas del algodn.

La diferencia de precio es escandalosa: 10 libras [*] por 100 gramos de semillas GM, comparado con lo que cuestan las semillas tradicionales: menos de 10 libras por mil veces la cantidad anterior.

Pero los vendedores de los GM y los funcionarios del gobierno haban prometido a los campesinos que esas eran unas semillas mgicas, que producan mejores cosechas libres de parsitos e insectos.

En efecto, en aras a promocionar el consumo de semillas GM, en muchos bancos de semillas del gobierno se prohibi la venta de las variedades tradicionales. El gobierno indio, desesperado por escapar a la devastadora pobreza de los aos posteriores a la independencia, estuvo de acuerdo en permitir que los gigantes de las nuevas biotecnologas, como el lder del mercado estadounidense Monsanto, vendieran sus nuevas creaciones en semillas.

A cambio de permitir que las compaas occidentales accedieran al segundo pas ms poblado del mundo, con ms de 1.000 millones de personas, el Fondo Monetario Internacional concedi prstamos a la India en las dcadas de los ochenta y los noventa, ayudando as a lanzar una revolucin econmica.

Pero mientras ciudades como Mumbai y Delhi han avanzado mucho, las vidas de los campesinos han retrocedido hasta la Edad Media.

Aunque las zonas de la India en las que se han plantado semillas GM se han duplicado en dos aos hasta alcanzar los 17 millones de acres [**]-, muchos granjeros han pagado un precio terrible.

Lejos de ser unas semillas mgicas, las variedades de plantas de algodn GM a prueba de pestes han sido desvastadas por unos gusanos que atacan los capullos y que son un parsito voraz.

Tampoco les dijeron a los campesinos que esas semillas requeriran el doble de riego. Y esto ha acabado siendo una cuestin de vida o muerte.

A causa de la sequa sufrida durante los ltimos dos aos, muchos cultivos GM se atrofiaron y murieron, dejando a los campesinos con deudas agobiantes y sin medio alguno para poder pagarlas.

Al haber pedido prstamos a los prestamistas tradicionales a intereses abusivos, cientos de miles de pequeos granjeros se han tenido que enfrentar a la prdida de su tierra al fracasar las caras semillas, mientras que los que an podan luchar se enfrentaron a una nueva crisis.

En el pasado, cuando las cosechas fracasaban, los campesinos podan an salvar las semillas y volverlas a plantar al ao siguiente. Pero con las semillas GM no se puede hacer eso. Y se debe a que las semillas GM contienen la denominada tecnologa de exterminio, lo que significa que han sido genticamente modificadas para que las cosechas resultantes no produzcan semillas aprovechables.

Como consecuencia, los campesinos tienen que comprar nuevas semillas cada ao a los mismos prohibitivos precios. Para muchos, eso significa la diferencia entre la vida y la muerte.

Tomemos el caso de Suresh Bhalasa, otro campesino que fue incinerado esta semana, dejando viuda y dos nios. Al caer la noche, una vez terminada la ceremonia y mientras los vecinos salan fuera de sus casas a la par que las vacas sagradas regresaban de los campos, su familia no dudaba de que sus problemas se originaron en el momento en que se les anim a comprar Algodn BT, una planta genticamente modificada creado por Monsanto.

Ahora estamos arruinados, dijo la viuda del muerto, de 38 aos. Compramos 100 gramos de semillas de Algodn BT. Nuestra cosecha fracas dos veces. Mi marido se deprimi mucho. Se fue al campo, se tumb entre el algodn y trag insecticida.

Los habitantes del pueblo le colocaron en un rickshaw y le llevaron al hospital por caminos de cabras. Gritaba que haba tomado el insecticida y que lo senta mucho, dijo, mientras su familia y vecinos acudan a su hogar a expresarle su solidaridad. Cuando llegaron al hospital ya estaba muerto.

Al preguntarles si el muerto era un borracho o sufra otros problemas sociales, como alegan los funcionarios partidarios de los GM, el tranquilo y digno grupo de campesinos estall colrico: No! No!, exclam uno de los hermanos del muerto. Suresh era un buen hombre. Enviaba a sus nios al colegio y pagaba sus impuestos.

Se vio asfixiado por esas semillas mgicas. Nos venden las semillas diciendo que no necesitarn pesticidas caros pero s los necesitan. Tenemos que comprar las mismas semillas a la misma compaa cada ao. Nos estn matando. Por favor, cuntele al mundo lo que est pasando aqu.

Monsanto ha admitido que la deuda desorbitada haba sido un factor en la tragedia. Pero, al sealar que la produccin se haba duplicado en los ltimos siete aos, un portavoz aadi que haba otras razones para la reciente crisis, tales como las lluvias intempestivas o la sequa, aadiendo que los suicidas siempre haban formado parte de la vida rural india.

Los funcionarios declaran tambin que las encuestas dicen que la mayora de los campesinos indios quieren semillas GM, sin duda animados por las agresivas campaas de marketing.

Durante el curso de mis averiguaciones en Maharastra, me encontr con tres investigadores independientes rastreando los pueblos para informarse sobre los suicidios. Insistieron en que las semillas GM eran slo un 50% ms caras, para terminar admitiendo que la diferencia era de 1.000%.

(Un portavoz de Monsanto insisti despus en que sus semillas slo cuestan el doble del precio de las semillas oficiales que no son GM, pero admiti que la diferencia poda ser inmensa si las tradicionales y ms baratas semillas eran vendidas por comerciantes sin escrpulos, que a menudo tambin venden falsas semillas GM, propensas a las plagas).

Ante los rumores de inminentes indemnizaciones del gobierno para detener la oleada de muertes, muchos campesinos dijeron que estaban desesperados por conseguir cualquier ayuda. Queremos superar nuestros problemas, dijo uno. Slo queremos que nos ayuden para que se acabe esta cadena de muertes.

El Prncipe Charles est tan consternado por la grave situacin de los suicidios de los campesinos que est montando una entidad de beneficencia, la Fundacin Bhumi Vardaan, para ayudar a los afectados y promover los cultivos orgnicos indios en lugar de los GM.

Los campesinos de la India estn tambin empezando a contraatacar. Adems de tomar como rehenes a los distribuidores de semillas GM y de organizar protestas masivas, el gobierno de uno de los estados est emprendiendo acciones legales contra Monsanto por los costes desorbitados de las semillas GM.

Todo eso llega tarde ya para Shankara Mandaukar, quien tena unas 80.000 rupias (alrededor de 1.000 libras) de deudas cuando se quit la vida. Le dije que podramos sobrevivir, dijo su viuda, con sus nios junto a ella mientras la oscuridad lo invada todo. Le dije que podramos encontrar una salida. Me contest que prefera morir.

Pero la deuda no muri con la muerte de su marido: a menos que pueda encontrar una forma para devolverla, no podr permitirse llevar a sus nios a la escuela. Perdern sus tierras, teniendo que unirse a las hordas que mendigan por miles a los lados de la carretera por todo este inmenso y catico pas.

Precisamente lo ms cruel de todo es que son los jvenes los que ms sufren por el Genocidio GM, la misma generacin que se supona iba a salir de una vida de dureza y miseria gracias a esas semillas mgicas.

Aqu, en el cinturn suicida de la India, el coste del futuro genticamente modificado es homicidamente alto.

N. de la T.:

[*] Alrededor de 15 euros.

[**] 1 acre = 4.048,8 metros cuadrados.

Enlace con texto original:

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=10829




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