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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2008

Alquileres sin paquete

Jos Manuel Naredo
Pblico


El paquete de ayudas a los parados con problemas de pagos por vivienda, que hoy se aprueba en el Consejo de Ministros, muestra un olvido significativo: los parados que viven en pisos de alquiler. Lo que es grave, cuando el colectivo de inquilinos en paro alberga muchas veces situaciones ms precarias que el de los que se han comprometido a acceder a la propiedad de sus viviendas y dista mucho de ser despreciable en las grandes ciudades.

Dos razones pueden explicar este olvido. Una, que el apoyo a las personas sea slo una coartada para apoyar de nuevo a las entidades financieras, rebajando la morosidad que se les viene encima, cuando estas entidades ya se haban visto bien inyectadas, avaladas y arropadas por el Estado. Lo que no pasa con las pobres personas que viven en alquiler, por muy necesitadas que estn. La otra razn sera el mero continuismo de una poltica que ve en la vivienda en propiedad el nico modelo digno de ser apoyado, aunque cuente ya con muy notables apoyos. Pues las desgravaciones fiscales por compra de vivienda superaron en 2007 los seis mil millones de euros, afectando a seis millones y medio de declarantes (casi el 40%).

La creacin franquista de un Ministerio de Vivienda orientado a promover la vivienda en propiedad como vacuna contra la inestabilidad social dio buenos frutos. Con la retrica falangista del momento, el entonces ministro de Vivienda e idelogo de Franco Jos Luis Arrese, deca que para hacer gente de orden y asegurar el conformismo de la poblacin, haba que facilitar su acceso a la propiedad de la vivienda, atndola, adems, con responsabilidades de pago importantes. Se des plaz, as, el rgimen de tenencia de las viviendas desde el alquiler hacia la propiedad. Pues el alquiler era entonces aplastantemente mayoritario en las ciudades. Segn datos del Censo 1950, en Barcelona, slo el 5 % de las viviendas estaba ocupado por sus propietarios, en Madrid el 6%, en Sevilla el 10 %, en Bilbao el 12 %, etc.

El empeo de promover la vivienda en propiedad vino a culminar medio siglo despus de haberse iniciado y un cuarto de siglo despus de muerto Franco. Si algo qued bien atado despus de su muerte, fueron la poltica de vivienda y la prctica del pelotazo inmobiliario. Un continuismo digno de mejor causa permiti no slo cambiar la cultura de alquiler a favor de la propiedad, sino convertir a Espaa en lder europeo en este campo y hacer del negocio inmobiliario la verdadera industria nacional. Solamente se abandon la promocin pblica de alquileres baratos vinculada al paternalismo franquista, hasta el extremo de hacer de Espaa el ltimo pas europeo en porcentaje de vivienda social.

Pero si la situacin se forz en un sentido, tambin podra reorientarse en sentido contrario. Cuando la avidez de invertir en ladrillos se apur hasta el final, generando un stock de viviendas sobredimensionado que nuestra poblacin no alcanza ya a comprar, ni a habitar, es el momento de invertir el modelo y no de persistir en l. La regulacin y el fomento del alquiler y la vivienda social son el medio razonable de paliar la delicada situacin actual. Son la nica salida razonable para rebajar la presin financiera a la que se ven sometidos los propietarios de ese enorme stock actual de viviendas invendidas, desocupadas o infrautilizadas. A la vez esta opcin resolvera la contradiccin que supone el hecho de que siga habiendo graves necesidades de vivienda en Espaa, cuando es el pas que cuenta con ms viviendas per cpita de toda la UE.

Jos Manuel Naredo se doctor en economa en la Universidad Complutense de Madrid y se form tambin en Estadstica e Historia de la estadstica, campo en el que desarroll una labor considerable. Antes de jubilarse, fue director del programa Economa y naturaleza de la Fundacin Argentaria. Tambin dirigi el servicio de Anlisis de Coyuntura del Instituto Nacional de Estadstica y la seccin de Estudios y publicaciones del Crdito Agrcola. Luego de su retiro, fue nombrado profesor honorario en el Departamento de Urbanismo de la Universidad Politcnica de Madrid y la Facultad de Ciencias Econmicas de la Universidad Complutense. En el ao 2000 se le concedi el Premio Nacional de Economa y Medio Ambiente y, en enero del 2008, el Premio internacional Geocrtica por el conjunto de sus trabajos. Exiliado en Francia entre los aos 1960-1970, haba trabajado en la OCDE, al tiempo que colaboraba bajo diversos seudnimos con la revista Cuadernos de Ruedo Ibrico, que reuna diversas corrientes de la izquierda antifranquista no ligadas al Partido Comunista y, en particular, una corriente anarquista con tradicin en Espaa. En esta revista inici su colaboracin con el economista cataln Joan Martnez Alier, profesor de economa en la Universidad Autnoma de Barcelona y uno de los fundadores de la Economa ecolgica.



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