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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2008

Franco reside en la democracia espaola

Paco Azanza Telletxiki
Rebelin


A mi hermano Alfredo, Nabarro,
que luch de incansable manera por una sociedad ms humana y justa
en el trocito de planeta que le toc vivir.

Dentro de unos pocos das, el 20 de noviembre, los falangistas que an abundan en todo el Estado espaol conmemorarn la muerte fsica de Franco, y dos das despus, stos y muchos (auto)denominados demcratas de toda la vida, celebrarn el 33 aniversario del juramento de Juan Carlos de Borbn ante las Cortes como rey de Espaa.

Obviamente, el juramento del rey en 1975 tiene sus antecedentes. El 22 de julio de 1969, Franco se dirigi a las Cortes para designar a su sucesor con la clara intencin de que, segn sus propias palabras, todo quedara atado y bien atado para el futuro despus de su muerte:

Estimo llegado el momento de proponer como persona llamada en su da a sucederme, a ttulo de Rey, al Prncipe don Juan Carlos de Borbn y Borbn, quien, tras haber recibido la adecuada formacin para su alta misin y formar parte de los Ejrcitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado patriotismo y de su total identificacin con los Principios del Movimiento Nacional y las Leyes Fundamentales del Reino.

Para llegar a tal grado de sumisin, el rey fue educado desde nio bajo un solo principio: obediencia al superior militar -hoy l est en lo ms alto- y al juramento de fidelidad a las Leyes Fundamentales del Reino. Para eso, Franco lo someti a la tutela y vigilancia del almirante Luis Carrero Blanco desde la Presidencia del Gobierno.

Un da despus, durante la aceptacin oficial, Juan Carlos de Borbn fue proclamado Prncipe de Espaa y, tras el debido juramento, expres a las Cortes:

Plenamente consciente de la responsabilidad que asumo, acabo de jurar, como sucesor a ttulo de Rey, lealtad a su Excelencia el Jefe del Estado y fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y Leyes Fundamentales del Reino. Quiero expresar, en primer lugar, que recibo de su Excelencia el Jefe del Estado y Generalsimo Franco la legitimidad poltica surgida el 18 de julio de 1936, en medio de tantos sacrificios, de tantos sufrimientos, tristes pero necesarios para que nuestra Patria encauzase de nuevo su destino. El haber encontrado el camino autntico y el marcar la clara direccin de nuestro porvenir son la obra del hombre excepcional que Espaa ha tenido la inmensa fortuna de que haya sido y siga siendo por muchos aos el rector de nuestra poltica [] Mi pulso no temblar para hacer cuanto fuera preciso en defensa de los principios y leyes que acabo de jurar.

A Carrero Blanco ETA lo elimin fsicamente el 20 de diciembre de 1973, hacindole volar en la madrilea calle de Claudio Coello.

Juan Carlos de Borbn hizo sus primeros pinitos como jefe de Estado en julio y agosto de 1974 -aunque la mayor parte de aquellos das los pasara de vacaciones-, como consecuencia de una tromboflebitis en la pierna derecha de Franco que le provoc su ingreso hospitalario. En el transcurso de las 43 jornadas en que el prncipe asumi la jefatura del Estado, el gobierno norteamericano -con Nixon sumido en el escndalo del Watergate a la cabeza- dio el visto bueno al heredero y se firm el Tratado de Amistad y Cooperacin entre Espaa y los Estados Unidos.

Franco muri en la cama el 20 de noviembre de 1975, pero lo hizo matando. El 26 de septiembre del mismo ao firm cinco condenas a muerte y, al da siguiente, los militantes de ETA ngel Otaegi y Juan Paredes Manot, Txiki, as como los militantes del FRAP Jos Humberto Baena Alonso, Ramn Garca Sanz y Jos Luis Snchez Bravo, que haban sido condenados por delitos nunca probados, fueron asesinados.

El 1 de octubre, cuatro das despus de los citados fusilamientos, Franco hizo su ltima aparicin pblica. El actual jefe del Estado, representando el papel que le corresponda, estuvo justo al lado del sanguinario asesino.

El enaltecimiento franquista del rey durante su aceptacin oficial, no fue consecuencia de una borrachera ocasional, sino fruto de la personalidad fascista que hoy todava posee. Por si haba alguna duda, casi tres aos despus de la desaparicin fsica del dictador, el 18 de julio de 1978, la Casa Real difundi esta esclarecedora nota:

Hoy se conmemora el aniversario del Alzamiento Nacional, que dio a Espaa la victoria para llevar la paz y el bienestar a todos los espaoles. Surgi el Ejrcito, escuela de virtudes nacionales, y a su cabeza el Generalsimo Franco, forjador de la obra de regeneracin.

No transcurrieron cinco meses desde la publicacin de la nota cuando la actual Constitucin, que el rey nunca jur, fue aprobada. Era el 6 de diciembre y, sin que el pueblo hubiese podido decidir sobre la cuestin, la Carta Magna interpuso la voluntad de Franco apuntalando a la monarqua en detrimento de una Repblica Constitucional.

La Constitucin de 1978

Todos los partidos polticos que han pasado por el gobierno espaol tras la muerte de Franco (UCD, PSOE, PP y PSOE otra vez) han acallado las voces discrepantes, utilizando como arma disuasoria y represora a la Constitucin de 1978. Y lo han hecho esgrimindola como si de una obra maestra se tratara, de la que, por perfecta, ni una sola coma se debe cambiar. Hasta el momento, que yo recuerde, slo se ha contemplado la posibilidad de cambio para que, llegado el momento, la hija del prncipe Felipe pueda acceder al trono. Lo nauseabundo del caso es que Rodrguez Zapatero, quien cnicamente se autoproclama republicano y monrquico a la vez, defiende esa posibilidad, junto a su gobierno y partido, en aras de la igualdad de sexo. Cuando la ley de igualdad que ellos aprobaron se incumple en infinidad de ocasiones, la nica razn esgrimida para el posible cambio constitucional no deja de ser un sarcasmo.

La Constitucin que tanto defienden los principales grupos polticos del Estado espaol es fruto de una ruptura pactada con el franquismo, y no de una ruptura democrtica con ste, que es lo que se demandaba masivamente en la calle.

La poblacin fue totalmente ninguneada, ya que la redaccin del texto fue realizada a sus espaldas. Elaborado de forma casi clandestina, el primer conocimiento que tuvo la ciudadana acerca del mismo fue a travs de una filtracin a la revista Cuadernos para el dilogo, que public el borrador y mont una buena bulla.

La autora de la Carta Magna se le atribuye a Gabriel Cisneros, Jos Pedro Prez Llorca y Miguel Herrero por la UCD -franquista-; Gregorio Peces Barba por un PSOE de ideologa decadente, que renunci al marxismo -el 8 de abril de 1978- y se dedic -y se dedica- a ocupar la mejor posicin posible a base de lo que haga falta para conseguirlo; Manuel Fraga Iribarne por AP -ministro de Informacin y Turismo con Franco entre 1962 y 1969, y ministro de la Gobernacin en 1976; responsable de numerosos asesinatos durante la ostentacin de este ltimo cargo-; Miguel Roca por CIU -de derechas-; y Jordi Sol Tura por un PCE que para poder acceder a la legalidad -el 9 de abril de 1977- hubo de claudicar y pasar a enarbolar en sus mtines la bandera de Franco y de los Borbones, reconocer oficialmente la unidad de Espaa, firmar la Ley de la Reforma Poltica -18 de noviembre de 1976- y los Pactos de la Moncloa -25 de octubre de 1977-, que supuso un notable retroceso en las conquistas obreras conseguidas con mucho esfuerzo y dolor durante tantos aos de lucha. Y todas esas inaceptables concesiones fueron realizadas, segn Santiago Carrillo, por el peligro que se cierne sobre la democracia. Casi treinta aos ha necesitado el PCE para por fin desvincularse oficialmente de la Constitucin de 1978, argumentando el incumplimiento de todos los ttulos y artculos de derechos sociales, econmicos, ambientales, y el recorte de las libertades polticas.

Estos siete viriles individuos fueron, pues, los que oficialmente frustraron la demandada ruptura democrtica con el franquismo, y de aquella negacin naci la Constitucin que tan orgullosamente exhiben hoy los paladines de la democracia espaola. Estos siete magnficos son los padres de la criatura que, en los casi treinta aos que ahora tiene, nunca ha sido cambiada de peinado ni de vestido porque, segn pretenden hacernos creer, ya es lo suficientemente atractiva; y lo dicen a pesar de que su llegada al mundo fue de manera provisional.

La Constitucin no es ajena, tampoco, al parlamento surgido tras las elecciones nada democrticas del 15 de junio de 1977.

Por otra parte, conviene recordar que el gobierno no permiti hacer campaa a los partidarios del no y de la abstencin. La participacin en el referndum fue slo del 66,96%, eso a nivel de todo el Estado, donde la mayora vot s. Pero la cifra arrojada por la suma del no y la abstencin no creo que anduviese muy lejos -este dato lo desconozco, por tenerlo ahora mismo difuso en la memoria, y la informacin oficial que he consultado lo obvia por completo, de interesada manera?-. En Euskal Herria slo el 30% de los censados vot a favor, y el otro 70% se decant por el no y la abstencin, que super el 55%.

Otro dato muy significativo es que, en 1978, la mayora de edad estaba situada en los veintin aos, lo cual quiere decir que todos los que participaron en el referndum ahora tienen ms de 50 aos; motivo ms que suficiente para que el texto constitucional hubiese sido ya sometido a ms de un posible cambio.

La modlica Transicin

Como se puede observar, la democracia espaola est viciada en su origen y no puede ser denominada como tal.

La llamada Transicin estuvo dirigida por la CIA y la socialdemocracia alemana, con el beneplcito de los franquistas. Se trataba de evitar una revolucin tras la muerte de Franco, y para ello decidieron construir un partido de izquierdas que desbancara a un, por aquel entonces, creciente PCE. En realidad el partido de izquierdas no tuvo que ser creado, sino moldeado, porque para esa tarea fueron tentados ciertos individuos del PSOE, que aceptaron el trabajo encomendado.

Entre los que permanecan en el estado y los que estaban en el exilio, en los sesenta el PSOE era poco ms que un puado de militantes. El 14 de octubre de 1974 se clausur su XIII Congreso en la ciudad francesa de Suresnes, y de aquel congreso sali dirigiendo el partido Felipe Gonzlez, Isidoro, el hombre que se necesitaba para llevar a cabo el plan de resurgir al partido izquierdista que asfixiara al PCE; aunque, si bien es cierto y como ya he comentado unas lneas ms arriba, la direccin de este ltimo partido tampoco estuvo a la altura de las circunstancias, ya que lleg a aceptar condiciones y propuestas totalmente inaceptables.

El socialista Felipe Gonzlez acudi a Suresnes con la paradjica ayuda del Servicio Central de Presidencia de Gobierno recordemos que el presidente era el almirante Carrero Blanco-, que se encarg de facilitarle el pasaporte. A partir de aquel momento, todos los esfuerzos fueron encaminados a desgastar a la izquierda revolucionaria para agrandar a la izquierda domesticada. Mientras a los socialistas la polica franquista no les detena, los comunistas caan en masa. La direccin del PSOE, con Gonzlez a la cabeza, sigui los dictados de la CIA al pie de la letra, hasta que por fin llegaron al poder en 1982.

Podra decir que la Transicin no existi, y as ahorrarme la explicacin sobre el carcter modlico que le atribuyen. Pero, aunque no me extender demasiado, no ser tan simplista y aadir algunos datos.

Tantos aos despus de su supuesto inicio, la Transicin sigue siendo una asignatura pendiente. Como ya he comentado unas lneas ms arriba, Juan Carlos de Borbn, rey asignado por Franco para sucederle, an ostenta la jefatura militar y del Estado sin que la poblacin, a quien se dice representa, se haya podido pronunciar al respecto en todos estos aos. Y el prncipe Felipe, con el nico mrito de ser hijo del monarca, espera su turno para sucederle.

La democracia y la monarqua, por incompatibles, chocan frontalmente. De modo que la Transicin de una dictadura hacia la democracia nunca podr ser efectiva con un rey como jefe del Estado por medio, y menos todava si este fue creado e impuesto a su medida y semejanza por el propio dictador a espaldas del pueblo. En todo caso, la denominacin ms correcta sera la de traspaso.

Lo sangrante del caso es que, quienes insisten en que la Transicin s se hubo dado, la presentan adems como modlica Qu cinismo! Modlica? Que no nos vengan con cuentos! Entre 1976 y 1980 la polica, la Guardia Civil y la extrema derecha asesinaron impunemente a ms de cien personas, y miles de detenidos fueron salvajemente torturados.

Sin ir ms lejos, mi hermano Alfredo, militante revolucionario hoy ya fallecido, fue uno de los muchos que sufri en sus propias carnes la persecucin, el secuestro, la detencin y la tortura a manos de los aparatos del Estado.

En todo ese perodo, Adolfo Surez fue el presidente del Gobierno. Falangista de camisa azul y mano en alto, Surez recibi de Franco la Orden Imperial del Yugo y las Flechas, y, tiempo despus, la Monarqua le hizo aristcrata asignndole el ttulo de duque. Tambin encontr acomodo como presidente de la Fundacin de Victimas del Terrorismo; por supuesto que la enorme cantidad de victimas mortales provocadas por ellos bajo sus mandatos nunca tuvieron cabida en su entidad.

En cuanto a la jefatura del Ministerio del Interior se refiere -estrechamente relacionado con la brutal represin desatada durante aquellos aos-, sta fue repartida entre Manuel Fraga Iribarne -1976, ministro de la Gobernacin por aquel entonces-, Rodolfo Martn Villa (1976-1979), Antonio Ibez Freire (1979-1980) y Juan Jos Rosn (1980-1982).

Fraga tiene en su haber a varios asesinados -los de la matanza de Vitoria, los de Montejurra...-. Sin embargo, estos y otros graves incidentes nunca le impidieron presentarse repetidas veces a las elecciones generales, por ejemplo, o presidir la Xunta de Galiza hasta esta ltima legislatura. Sobra decir, por tanto, que nunca respondi por su sangriento pasado.

De la boca de Rodolfo Martn Villa ha salido en repetidas ocasiones: todo se lo debo a Franco. Este detalle sera suficiente para descalificarlo, pero, aunque brevemente, aadir algo ms. Fue gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Barcelona cuando, en esta ciudad, Txiki fue detenido y fusilado -recordemos que condenado sin la aportacin de ninguna prueba. Como dirigente del sindicato vertical -franquista-, uno de sus mayores esfuerzos los dedic a desactivar al movimiento obrero, y, para llevar a cabo su trabajo, no dud en utilizar la represin policial alternndola con las acciones de sus incontrolados matones. A este siniestro personaje el gobierno de Aznar le design la presidencia de ENDESA, y l se encarg de privatizarla. Dirigiendo la compaa elctrica consigui que, en Chile, los indios mapuches fueran expulsados de sus tierras ancestrales para construir una presa. Ejerci, tambin, como Comisionado del Gobierno -del PP- en relacin con la catstrofe del Prestige. En la actualidad es presidente de Sogecable, sociedad ligada al Grupo Prisa. Lo curioso del caso es que en 1978, con Martn Villa como ministro del Interior, las dependencias madrileas del peridico El Pas -editado por Prisa-, sufrieron un atentado. La explosin del paquete bomba, que fue reivindicada por un comando de la extrema derecha, mat al conserje Andrs Fraguas e hiri de gravedad a otros tres empleados. Rodolfo Martn Villa no movi ni un solo dedo para detener a los autores.

De Antonio Ibez Freire me limitar a decir que era general del ejrcito. En cuanto a Rosn, otro falangista de camisa azul y mano en alto hoy ya fallecido, comentar que fue igual de siniestro que sus predecesores. Cuando hubo de dejar el cargo -el PSOE gan sus primeras elecciones en 1982-, recomend a Felipe Gonzlez -con xito- a un antiguo compaero de militancia franquista para ocupar el puesto que l abandonaba: Jos Barrionuevo, uno de los mximos responsables de la guerra sucia practicada durante aos por el PSOE.

En definitiva que, gracias a la democracia espaola, los responsables de crmenes de lesa humanidad cometidos durante la guerra civil, el franquismo con Franco y el franquismo sin ste -muy vivo an en nuestros das- no es que no fueron juzgados, sino que muchos de ellos viven todava con enormes privilegios. La Ley de Memoria Histrica -31 de octubre de 2007- no deja de ser un mal zurcido parche para salir del paso, puesto que tampoco resuelve ni resarce gran cosa.

Y estos son algunos de los robustos cimientos en que se apoya la citada democracia. As se entiende que desde 1977 a esta parte acumule 350 muertos, ms de 30.000 detenidos, 5.000 prisioneros, 7.000 torturados y varios desaparecidos; que el Comit de Derechos Humanos de la ONU llame la atencin al gobierno de Rodrguez Zapatero por las torturas practicadas en las dependencias policiales, e inste a que suprima la legislacin que permite el rgimen de incomunicacin de los detenidos que facilita dichas torturas. As se entiende que, por el mero hecho de guardar silencio, se ilegalicen partidos y se encarcele a sus dirigentes; que se secuestren revistas, se cierren peridicos y emisoras de radio. As se entiende que, mientras ex presidentes y otros ex altos cargos cobran sueldos vitalicios, el desempleo en todo el Estado afecte a casi tres millones de personas. As se entiende que un presidente de Gobierno -Aznar- se involucre en una guerra ilegal -Iraq- y no sea juzgado; sin olvidar que el jefe del Estado y mximo responsable militar del ibrico pas difcilmente pudo estar al margen de la decisin invasora. As se entiende que otro presidente de Gobierno -Rodrguez Zapatero- defendiera en la Cumbre Iberoamericana de Chile -2007- el modelo neoliberal que tanto sufrimiento est causando en toda Amrica Latina, con el perverso propsito de favorecer a las empresas espaolas -a la oligarqua que l representa-, y que exigiera respeto para un fascista y criminal -Aznar- que no respeta a nadie. As se entiende que el nico jefe de Estado de toda aquella Cumbre que nunca fue elegido por su pueblo Juan Carlos de Borbn- mandara callar a quien s lo ha sido y utiliza la verdad y la palabra para defender su legtima causa, la de los pobres...

Y paro. No porque no haya nada ms que aadir, sino por lo interminable que puede resultar la presente lista.

El prximo 6 de diciembre, los demcratas espaoles de toda la vida volvern a estar de celebracin. La herramienta disuasoria y represora habitualmente utilizada por una de las dos Espaas contra la otra cumplir treinta aos.

http://baragua.wordpress.com



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