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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2008

Hemeroteca: un clsico del antimilitarismo italiano y del antipatriotismo universal
Carta a los capellanes castrenses

Lorenzo Milani
liberliber.it

Traducido por Luca Alba Martnez


El texto que publicamos en estas paginas le costo a don Lorenzo Milani, prroco de la minscula y pauprrima aldea de Barbiana, en el Mugello (Italia), un proceso por apologa de delito. Escrito en febrero de 1965, est dirigido a los capellanes castrenses toscanos que en un comunicado haban definido la objecin de conciencia (hasta 1972 asimilada al desacato y a la desercin) ajena al mandamiento cristiano del amor y expresin de vileza. El mismo Milani cont ms tarde que un recorte de peridico con el comunicado de los capellanes le haba sido entregado por un amigo mientras estaba, como siempre, con sus chicos: la actividad casi exclusiva del prroco en Barbiana era, en efecto, esa escuela popular (activa doce horas al da, 365 das al ao) que producira poco despus la Carta a una profesora, el ms radical panfleto contra la escuela de clase jams escrito en Italia. El desdn de los chicos por el hecho de que ninguna autoridad, ni civil ni religiosa, hubiese reaccionado al pronunciamiento de los capellanes refuerza en el prroco la decisin de intervenir. De las investigaciones y los estudios hechos con sus escolares nace la Carta a los capellanes castrenses, primero impresa y difundida en mil copias y despus recogida en Rinascita, el peridico semanal del Partido Comunista Italiano,. Estalla un escndalo: una campaa de prensa denigratoria y hostil, una lluvia de cartas annimas, la amenaza de suspensin a divinis para Milani, la denuncia penal para Milani y el director de Rinascita Luca Pavolini. Milani se autodefiende en una famosa Carta a los jueces. Ambos imputados son absueltos en primera instancia porque el hecho no constituye delito. En el tribunal de apelacin Pavolini ser condenado a cinco meses y diez das, mientras que en el caso del prroco el delito se extingue por muerte del acusado: Lorenzo Milani haba muerto de cncer de pulmn a los 44 aos el 26 de junio de 1967.

Desde hace tiempo vena pensando en invitaros a uno de vosotros a hablar a mis chicos de vuestra vida. Una vida que los chicos y yo no entendemos.

Pero nos habra gustado hacer un esfuerzo por entenderos y sobre todo preguntaros cmo habis afrontado algunos problemas prcticos en la vida militar. No he tenido tiempo para organizar este encuentro entre vosotros y mi escuela.

Yo lo habra querido privado, pero ahora que vosotros habis roto el silencio, y adems en un peridico, no puedo evitar haceros esas mismas preguntas pblicamente.

Primero porque habis insultado a ciudadanos que nosotros y muchos otros admiramos. Y nadie, que yo sepa, os haba llamado a opinar. A menos que pensemos que el solo ejemplo de esa heroica coherencia cristiana suya quema dentro de vosotros alguna incertidumbre interior vuestra.

Segundo porque habis usado, con extrema ligereza y sin aclarar su dimensin, palabras que son ms grandes que vosotros.

Al contestarme sabed que la opinin publica es hoy ms madura que en otros tiempos y que no se contentar ni con el silencio por vuestra parte ni con una respuesta genrica que evada las preguntas concretas. Palabras sentimentales y vulgares insultos a los objetores o a mi no son argumentos. Si tenis argumentos ser un placer tenerlos en cuenta o revisar los mos si con la prisa de escribir se me hubieran escapado cosas equivocadas.

No voy a discutir la idea de Patria en s. No me gustan estas divisiones.

Pero si vosotros tenis derecho a dividir el mundo en italianos y extranjeros entonces os dir que, en vuestro sentido, yo no tengo Patria y reclamo el derecho a dividir el mundo en desheredados y oprimidos por un lado, privilegiados y opresores por otro. Los unos son mi Patria, los otros mis extranjeros. Y si vosotros tenis derecho, sin ser reclamados por la Curia, a ensear que italianos y extranjeros pueden lcita y, an mas, heroicamente descuartizarse unos a otros, entonces yo reclamo el derecho a decir que tambin los pobres pueden y deben combatir a los ricos. Y por lo menos en la eleccin de los medios soy mejor que vosotros: las armas que vosotros aprobis son horribles maquinas de matar, mutilar, destruir, hacer hurfanos y viudas. Las nicas armas que yo apruebo son nobles y desprovistas de crueldad: la huelga y el voto.

Tenemos por lo tanto ideas muy diferentes. Puedo respetar las vuestras si las justificarais a la luz del Evangelio o de la Constitucin. Pero respetad tambin vosotros las ideas de los dems.

Sobre todo si son hombres que por sus ideas pagan con su vida.

Por supuesto admitiris que la palabra Patria ha sido mal utilizada muchas veces. A menudo no es mas que una excusa para creerse dispensados de pensar, de estudiar historia, de elegir, cuando es necesario, entre la Patria y valores mucho mas altos que ella.

No quiero en esta carta referirme al Evangelio. Es demasiado facil demostrar que Jesus estaba en contra de la violencia y que para s mismo no acept ni siquiera la legtima defensa.

Hare referencia mas bien a la Constitucin. Articulo 11 Italia repudia la guerra como instrumento de ofensa a la libertad de los otros pueblos

Articulo 52 La defensa de la Patria es un deber sagrado de cada ciudadano

Midamos con este metro las guerras a las cuales ha sido llamado el pueblo italiano en un siglo de historia.

Si viramos que la historia de nuestro ejrcito est toda entretejida de ofensas a las patrias de los dems tendris que aclararnos si en esos casos los soldados debian obedecer u objetar segn el dictado de su conciencia. Y despus deberais explicarnos quin defendi ms la Patria y el honor de la Patria: los que objetaron o los que obedeciendo hicieron nuestra Patria odiosa ante todo el mundo civilizado. Basta de discursos altisonantes y genricos. Id a lo prctico. Decidnos exactamente lo que les habis enseado a los soldados. La obediencia a toda costa? Y si la orden fuera el bombardeo de civiles, una accin de represalia contra un pueblo inerme, la ejecucin sumaria de los partisanos, el uso de las armas atomicas, bacteriolgicas, qumicas, la tortura, la ejecucin de rehenes, los procesos sumarios por simples sospechas, la depuracin fsica (elegir al azar a algun soldado de la Patria y fusilarlo para inducir terror a los otros soldados de la Patria), una guerra de evidente agresion, la orden de un oficial rebelde al pueblo soberano, la represion de las manifestaciones populares?

Y sin embargo estas cosas y muchas otras son el pan cotidiano de todas las guerras. Cuando han ocurrido delante de vuestro ojos, o habeis mentido o habis callado. O queris hacernos creer que habis dicho siempre la verdad a la cara de vuestros superiores desafiando la crcel o la pena de muerte? Si an estais vivos y conservis la graduacin es seal de que nunca habis objetado a nada. Y habis dado prueba de ello demostrando en vuestro comunicado que no tenis ni la nocion ms elemental del concepto de objecion de conciencia.

No podis no pronunciaros sobre la historia de ayer si queris ser, como debis ser, los guas morales de nuestros soldados. Adems la Patria, es decir nosotros, os pagamos u os hemos pagado tambin por esto. Y si mantenemos a un precio caro (un billn al ao) el ejrcito, es slo para que defienda con la Patria los altos valores que este concepto contiene: la soberania popular, la libertad, la justicia. Y en ese caso (con arreglo a la experiencia historica) urga ms que educaseis a nuestros soldados en la objecion que en la obediencia.

La objecin en estos 100 aos de historia la han conocido demasiado poco. La obediencia, para desgracia suya y del mundo, la han conocido incluso demasiado.

Recorramos juntos la historia. En cada caso nos diris de qu parte estaba la Patria, hacia dnde haba que disparar, cundo haba que obedecer y cundo haba que objetar.

1860. Un ejrcito de napolitanos, embebidos de la idea de Patria, intent arrojar al mar a un puado de bandidos que asaltaba su patria. Entre esos bandidos haba varios oficiales napolitanos desertores de su Patria. Para ser ms exactos, fueron los bandidos los que ganaron. Ahora cada uno de ellos tiene en alguna plaza de Italia un monumento como hroe de la Patria 1 .

A 100 aos de distancia la historia de repite: Europa est a las puertas.

La Constitucin est preparada para recibirla: Italia consiente las limitaciones de soberana necesarias. Nuestros hijos se reirn de vuestro concepto de Patria, as como todos nos reimos de la Patria Borbnica. Nuestros nietos se reirn de Europa. Los uniformes de los soldados y de los capellanes castrenses los vern slo en los museos.

La guerra que sigui a 1866 fue otra agresin. Es ms, haba habido un acuerdo con el pueblo mas pendenciero y belicistas para agredir juntos a Austria 2 .

Fueron agresiones, claro, las guerras (1867-1870) contra los romanos, los cuales no amaban mucho su segunda Patria, tan poco que no la defendieron. Pero tampoco amaban mucho a su nueva Patria, la que los estaba agrediendo, tan poco que no se levantaron para facilitarle la victoria. El Gregorivius explica en su diario: La insurreccion anunciada para hoy ha sido aplazada a causa de la lluvia 3 .

En 1898 el Rey Bueno honr con la Gran Cruz Militar al general Bava Beccaris por sus mritos en una guerra que esta bien recordar. El adversario era una multitud de mendigos que esperaban la sopa delante de un convento en Miln. El General los abati a golpes de can y de mortero slo porque los ricos (entonces como hoy) exigan el privilegio de no pagar los impuestos. Queran sustituir el impuesto sobre la polenta con algo peor para los pobres y mejor para ellos. Tuvieron lo que queran. Los muertos fueron 80, los heridos innumerables. Entre los soldados no hubo ni un herido ni un objetor. Terminado el servicio volvieron a casa a comer polenta. Poca porque se habia vuelto ms cara 4 . Y sin embargo los oficiales siguieron obligndoles a gritar Savoia incluso despus de llevarlos a agredir dos veces (1896 y 1935) a un pueblo pacfico y lejano que sin duda no amenazaba las fronteras de nuestra Patria 5 . Era el nico pueblo negro que an no habia sido apestado por la peste del colonialismo europeo. Cuando luchan blancos y negros estis con los blancos? No os basta con imponernos la Patria Italia? Tambien queris imponernos la Patria Raza Blanca? Sois de esos curas que leen La Nazione? Tened cuidado porque ese peridico considera la vida de un blanco ms valiosa que la de 100 negros. Habis visto cmo ha resaltado el asesinato de 60 blancos en Congo olvidando describir la espantosa matanza de negros que tena lugar al mismo tiempo y buscar los responsables aqu en Europa?

dem para la guerra de Libia 6 .

Despues llegamos al 14. Italia agredi a Austria, con la cual esta vez estaba aliada.

Battisti era un patriota o un desertor? Es un pequeo detalle que hay que aclarar si queris hablar de Patria. Les habis dicho a vuestros chicos que esa guerra se poda evitar? Que Giolitti tena la certeza de poder obtener gratis lo que despus se obtuvo con 600 mil muertos? Que la abrumadora mayora de la Cmara estaba con l (450 de 508)? Era por lo tanto la Patria la que llamaba a las armas? Y si as era, no llamaba tal vez a una intil masacre? (la expresin no es de un vil objetor de conciencia sino de un Papa canonizado) 7 .

Era en el 22 cuando haba que defender a la Patria agredida 8 . Pero el ejrcito no la defendi. Se qued esperando rdenes que no llegaron. Si sus curas hubieran enseado a guiarse por la Conciencia en vez de por la Obediencia ciega, pronta, absoluta, cuntos males se le habran evitado a la Patria y al mundo (50 millones de muertos)? As la Patria termin en manos de un puado de criminales que viol toda ley humana y divina y, llenndose la boca con la palabra Patria, condujo a la Patria a la ruina. En esos trgicos aos esos sacerdotes que slo tenan en la mente y en la boca la palabra sagrada Patria, esos que nunca haban querido profundizar en el significado de esa palabra, esos que hablaban como hablis vosotros, hicieron un dao inmenso a la Patria (y, dicho sea de paso, deshonraron tambien a la Iglesia).

En el 36 cincuenta mil soldados italianos se encontraron embarcados en una nueva agresion: haban recibido la carta de reclutamiento para ir voluntarios a agredir al infeliz pueblo espaol.

Haban corrido en ayuda de un general traidor a su Patria, rebelde a su legtimo gobierno y al pueblo soberano. Con la ayuda italiana y al precio de un milln y medio de muertos consigui obtener lo que queran los ricos: bloqueo de los salarios y no de los precios, abolicin de la huelga, de los sindicatos, de los partidos, de toda libertad civil y religiosa.

Todavia hoy, desafiando al resto del mundo, ese general rebelde encarcela, tortura, mata (es ms, agarrota) a todo el que sea culpable de haber defendido entonces la Patria o de intentar salvarla hoy. Sin la obediencia de los voluntarios italianos todo esto no habra ocurrido. Si en esos tristes das no hubiera habido italianos tambin del otro lado no podramos mirar a la cara a un espaol. Para concretar, estos ltimos eran italianos rebeldes y exiliados de su Patria. Gente que haba objetado. Les habis dicho a vuestros soldados lo que tienen que hacer si les toca un general como Franco? Les habis dicho que a los generales desobedientes a su pueblo soberano no hay que obedecerles? Del 39 en adelante fue un desastre: los soldados italianos agredieron una despus de otra seis Patrias que desde luego no haban atentado contra la suya (Albania, Francia, Grecia, Egipto, Yugoslavia, Rusia). Era una guerra que tena para Italia dos frentes. Uno contra el sistema democrtico. Otro contra el sistema socialista. Eran y son por ahora los dos sistemas polticos ms nobles que la humanidad haya dado.

El uno representa el ms alto intento de la humanidad de dar, tambin en esta tierra, libertad y dignidad humana a los pobres.

El otro el ms alto intento de la humanidad de dar, tambin en esta tierra, justicia e igualdad a los pobres.

No os esforcis en responder acusando a uno u otro sistema de sus vistosos defectos y errores. Sabemos que son cosas humanas. Decidnos ms bien qu pasaba a este lado del frente. Sin duda el peor sistema poltico que opresores sin escrpulos hayan podido nunca imaginar. Negacin de todo valor moral, de toda libertad salvo para los ricos y para los malvados. Negacin de toda justicia y de toda religin. Propaganda del odio y exterminio de inocentes. Entre otros, el exterminio de los judos (la Patria del seor dispersa por el mundo y sufriente).

Qu tena que ver la Patria con todo esto? Y qu significado pueden tener ya las Patrias en guerra habida cuenta que la ltima fue un conflicto de ideologas y no de Patrias?

Pero en estos cien aos de historia ha habido tambien una guerra justa (si es que la guerra justa existe). La nica que no fue una ofensa a las otras Patrias sino defensa de la nuestra: la guerra partisana.

De un lado estaban los civiles, del otro los militares. Por un lado soldados que haban obedecido, por el otro soldados que haban objetado.

Cules de los dos contendientes eran, segn vosotros, los rebeldes, cules los regulares? Es una nocin que es urgente aclarar cuando hablamos de Patria. En el Congo por ejemplo, cules son los rebeldes?

Despus, por la gracia de Dios, nuestra Patria perdi la injusta guerra que haba desencadenado. Las Patrias agredidas por nuestra Patria consiguieron echar a nuestros soldados. Por supuesto hay que respetarlos. Eran campesinos infelices u obreros transformados en agresores por la obediencia militar. Esa obediencia militar que los capellanes exaltis sin siquiera un distinguo que os reconecte con la palabra de San Pedro: Se debe obedecer a los hombres o a Dios?. Entre tanto segus injuriando a los pocos valientes que terminaron en la crcel por hacer como hizo San Pedro. En muchos pases civilizados (ms civilizados en esto que el nuestro) la ley los honra permitindoles servir a la Patria de otra forma.

Piden sacrificarse por la Patria ms que los demas, no menos. No es culpa suya si en Italia no tienen otra eleccin que la de servirla ociosos en la crcel.

En todo caso tambin en Italia hay una ley que reconoce una objecin de conciencia. Es justamente ese Concordato que vosotros querais celebrar. Su tercer artculo consagra la fundamental objecin de conciencia de los Obispos y de los Curas.

En cuanto a los otros objetores, la Iglesia no se ha pronunciado ni contra ellos ni contra vosotros. La sentencia humana que los ha condenado slo dice que han desobedecido la ley de los hombres, no que sean viles. Quien os autoriza a echar ms lea al fuego? Y adems, al llamarlos viles, no se os ha ocurrido pensar que nunca se ha oido decir que la vileza es patrimonio de pocos y el herosmo patrimonio de la mayora? Esperad antes de insultarles. Maana tal vez descubris que son profetas. Ciertamente el lugar de los profetas es la crcel, pero no es bonito estar de parte de quien los encierra.

Si nos decs que habis elegido la misin de capellanes para asistir a heridos y moribundos, podemos respetar vuestra idea. Incluso Gandhi de joven lo hizo. Ms maduro conden duramente su error juvenil. Habis ledo su vida? Pero si nos decs que el rechazo a defendernos a nosotros mismos y a los nuestros segn el ejemplo y la voluntad del Seor es ajeno al mandamiento cristiano del amor, entonces no sabis de qu Espritu sois! Qu lengua hablis? Cmo podramos entenderos si usis las palabras sin sopesarlas? Si no queris honrar el sufrimiento de los objetores, por lo menos callaos!

Deseamos por lo tanto todo lo contrario de lo que deseis vosotros: deseamos que termine por fin toda discriminacin y toda divisin de Patrias en relacin con los soldados de todos los frentes y de todos los uniformes que muriendo se han sacrificado por los sagrados ideales de Justicia, Libertad y Verdad.

Respetamos el sufrimiento y la muerte, pero frente a los jvenes que nos miran no hagamos peligrosas confusiones entre el bien y el mal, entre la verdad y el error, entre la muerte de un agresor y la de su vctima. Digamos, si queris: recemos por esos infelices que, envenenados sin culpa por una propaganda de odio, se han sacrificado slo por el malentendido ideal de la Patria pisoteando sin apercibirse de ello todo otro noble ideal humano.

http://www.liberliber.it/biblioteca/m/milani/l_obbedienza_non_e_piu_una_virtu/html/milani_d.htm

1Don Milani se refiere a la conquista del reino borbnico de las Dos Sicilias por parte de las fuerzas garibaldinas al servicio del reino de Cerdea y del rey Vttorio Emanuele II en el marco de lo que sera finalmente la unificacin de Italia. La conquista fue posible gracias a la desercin de una parte considerable del ejrcito borbnico.

2La llamada Tercera Guerra de independencia en la que la Italia monrquica de Vctorio Emanuele de Saboya se uni en alianza con la Prusia de Bismarck en la guerra que ste desencaden contra Austria.

3Las campaas que llevaron a incorporar a la Italia unificada el Reino de la Iglesia y a conquistar Roma para convertirla en la capital del nuevo Estado.

4 Fiorenzo Bava Beccaris, feroz general ultramonrquico italiano responsable de la brutal represin de las revueltas milanesas de mayo de 1898 conocidas como la protesta del estmago. El rey Umberto I lo condecor por sus crmenes.

5Se refiere a las dos guerras de conquista libradas por Italia contra Etiopa.

6Desde 1911 hasta 1943 Italia ocup colonialmente Libia, donde mat a unos 100.000 nativos.

7El 24 de mayo de 1915 Italia entr en la Primera Guerra Mundial al lado de Inglaterra y Francia tras haber firmado un mes antes un pacto secreto por el cual abandonaba la neutralidad demandada por la mayora parlamentaria y por la poblacin italiana. Giolitti, cinco veces primer ministro, encabezaba la oposicin al gobierno de Antonio Salandra. Cesare Battisti, hroe nacional, naci en el Trentino todava austriaco, desert a Italia en 1914 y combati al lado de sta en la Primera Guerra Mundial, siendo capturado y ejecutado por los austriacos en 1916.

8Ao de la Marcha sobre Roma que marc el inicio de la dictadura fascista de Mussolini en Italia.



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