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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2008

Polmica sobre Lorca y manipulacin informativa
Fortes-Garca Montero: los hechos son los siguientes

Santiago Alba, Pascual Serrano, Constantino Brtolo, Beln Gopegui, Csar de Vicente e I. Echevarria
Rebelin


Los hechos son los siguientes. Un oscuro profesor revisionista de la Universidad de Granada llam fascista a Garca Lorca, asegurando adems que lo haban matado por maricn. Sin pensrselo dos veces, uno de los nuestros, el laureado poeta Luis Garca Montero, sali valientemente en defensa del genio granadino fusilado en 1936, en defensa de la memoria histrica, de la libertad de expresin y de los ms altos valores compartidos por todos los que nos consideramos de izquierdas. Su coraje cvico y su conciencia poltica lo convirtieron entonces como ha ocurrido tantas veces a lo largo de la historia- en objeto de una intolerable persecucin legal. Denunciado ante los tribunales por el oscuro profesor revisionista, un juez de dudosa filiacin ideolgica, rescoldo superviviente de los aparatos del franquismo, conden a Luis Garca Montero, el cual se vio obligado adems a renunciar a la docencia universitaria. Inmediatamente, todos los medios de comunicacin se hicieron eco de la noticia, escandalizados por este atropello contra la libertad de expresin, y una espontnea campaa de solidaridad se puso en marcha para denunciar el acto de barbarie y manifestar su apoyo al poeta condenado. Su ltima clase en la facultad de Granada, el pasado viernes, se transform en un emocionante acto de desagravio y homenaje; durante el mismo se ley el comunicado redactado por la Plataforma de Apoyo creada al efecto y que han firmado ya 4.000 personas, entre ellas para marcar la dimensin internacional del escndalo- Ernesto Cardenal y Juan Gelman.

Estos son los hechos. No. Esta es una narracin mitolgica construida desde El Pas, repetida de manera enteramente acrtica por medios nacionales y locales de toda Espaa y sincopada por la noble credulidad de grupos y personalidades de izquierda que han servido a su vez de excipiente y legitimacin de esta bonita e inexacta historia. Un relato bastante minucioso de la misma puede encontrarse en Luis Garca Montero y Jos Antonio Fortes: informacin contra manipulacin (o el insulto justificado), de Matas Escalera Cordero, por lo que aqu nos limitaremos a un breve resumen. Dos profesores de la misma universidad, los dos especialistas en literatura, los dos expertos en Lorca, mantenan desde haca aos una relacin pugnaz en la que se mezclaban como ocurre tan a menudo en nuestras facultades- las diferencias ideolgicas, las literarias y las personales. Hace dos aos, uno de ellos, Luis Garca Montero, insult al otro, Jos Antonio Fortes, en una reunin de departamento cuyas asperezas el primero traslad a un foro donde el segundo no poda seguirle y donde no poda defenderse: la edicin andaluza de El Pas, en la que Garca Montero public el 14 de octubre de 2006 un artculo titulado Lorca era un fascista, un texto muy bronco y visceral en el que, entre otras cosas, llamaba tonto indecente y profesor perturbado a Jos Antonio Fortes y en el que acababa pidiendo la intervencin de la Universidad de Granada contra sus disparates. Sintindose agredido e indefenso, Fortes acudi a los tribunales, los cuales le dieron la razn el pasado da 11 de noviembre, condenando al profesor Garca Montero a multa e indemnizacin (1.800 y 3.000 euros respectivamente) por un delito de injurias graves con publicidad.

Como ni los medios ni los ingenuos solidarios se han tomado la molestia de la ms somera investigacin, quizs conviene aclarar que Jos Antonio Fortes no es un oscuro profesor revisionista ni ha llamado a Lorca fascista ni, desde luego, ha justificado su asesinato porque fuera un maricn. Es un crtico y escritor de formacin marxista del que podemos leer unas interesantes reflexiones en la muy izquierdista revista Youkali e incluso algn que otro texto en las pginas de Rebelin. Sus crticas a Lorca, publicadas originalmente en la revista no digital El nudo de la Red  pueden leerse adems en la revista de cultura cubana La Jiribilla, y forman parte de un controvertido, pero minucioso, erudito y riguroso anlisis del populismo literario desde la perspectiva de clase; es decir, como instrumento despolitizador de las confrontaciones sociales y, por lo tanto, como aliado objetivo de la burguesa capitalista. Para Fortes, los temas lorquianos por excelencia la madre, los gitanos, el pueblo, la raza, la sangre, la sexualidad reproductora, el irracionalismo- se inscribiran dentro de este marco populista antimarxista. En medio del absoluto silencio meditico sobre la figura y la obra de Fortes, identificado siempre como revisionista (por oposicin al izquierdista Garca Montero), es necesario acudir a algunos comentarios de los lectores en los bajos de una muy poco profesional noticia de Pblico pues asume con naturalidad la narracin mitolgica- para encontrar un poco de informacin al respecto (Ver Garca Montero, condenado por injurias, deja la universidad). Pero hay que alejarse del ruido de los medios, para poder leer un comunicado bastante esclarecedor (acerca de las posiciones tericas de Fortes) firmado por algunos de sus alumnos: Acerca del enfrentamiento entre Jos Antonio Fortes y Luis Garca Montero. Pensar la literatura. 

En cuanto al juez Miguel Angel Torres, se ha limitado a aplicar la misma doctrina penal que tanto justo alborozo nos produce cuando condena hasta cuatro veces a Jimnez Losantos por sus intolerables exabruptos injuriosos. No sabemos cul es la ideologa del juez, pero la sentencia que condena a Garca Montero nos parece difcilmente objetable desde el punto de vista del derecho vigente, el cual considera, ms all de las valoraciones sobre Lorca, que la justicia debe garantizar a la libertad de expresin el derecho al intercambio de opiniones y no al linchamiento pblico e impune de un rival. Como hechos probados, el texto de la sentencia recoge la decisin de Luis Garca Montero, tras su agresin verbal a Fortes en la reunin del departamento el 20 de septiembre de 2006, de continuar su enfrentamiento en varios medios de comunicacin mediante la publicacin de entrevistas y artculos de opinin, reproducidos parcialmente por otros medios y peridicos, entre los que la sentencia cita Ideal, La Opinin de Granada y ABC. Respecto de la agresin verbal en la reunin del departamento (en la que Garca Montero llam a Fortes hijo de puta, cretino, mequetrefe, sinvergenza, cabrn), el juez Torres recuerda la diferencia entre la libertad de expresin y el insulto. En cuanto al artculo publicado en El Pas el 14 de octubre de 2006, la sentencia seala que es ms que dudoso que para defender a Lorca se tenga que insultar al profesor Fortes y descalificarlo; y llama la atencin sobre el hecho curioso de que el artculo comience y termine defendiendo la libertad de expresin y que a su vez pida que se tomen medidas contra el profesor Fortes por lo que dice o piensa.

Las tesis literarias de Fortes son sin duda cuestionables y quizs merezcan una amplia y sesuda respuesta por parte de historiadores y crticos de la literatura en el marco de debates acadmicos y publicaciones especializadas. No parece que la sentencia del juez Torres impida este tipo de respuestas: reconoce, al contrario, que Garca Montero est legitimado para criticar las clases y las ideas del seor Fortes, mostrar su abierto desacuerdo con su compaero de Departamento y utilizar para ello El Pas o cualquier otro medio pblico; le invita a defenderse en los tribunales, en los medios de comunicacin y mediante su talento para la palabra y la escritura. Lo que le censura es utilizar en pblico el insulto y la descalificacin y aprovechar que publica sus opiniones en un importante medio escrito para insultar al seor Fortes. La sentencia no cuestiona el derecho a la libertad de expresin del acusado: ni expulsa a Garca Montero de la universidad, para lo que no tendra competencias, ni le prohbe seguir escribiendo ensayos sobre Garca Lorca o contra Jos Antonio Fortes. Se limita a imponerle una modestsima pena por haber menoscabado el mbito de la libertad de expresin rebajndolo a puro vehculo de manifestaciones injuriosas o vejatorias sin relacin con las ideas u opiniones expuestas (de acuerdo con las sentencias del Tribunal Constitucional de 20 de enero de 2002, 26 de febrero de 2001, 25 de mayo de 2000 o 17 de enero de 2000).

Las tesis literarias de Fortes pueden legtimamente no gustar o incluso molestar. Pero lo que desde luego resulta ms que cuestionable, en el orden moral y en el poltico, y no slo en el jurdico, es la decisin de Garca Montero de trasladar una rivalidad literario-personal a un mbito pblico (el de ciertos medios de comunicacin) desde donde puede atacar acorazado y sin respuesta, as como el comportamiento de esos mismos medios que utilizan su monopolio del relato para, una vez ms, traicionar los ms elementales principios de la deontologa periodstica.

Garca Montero y El Pas (con sus metstasis en otros medios, incluido el decepcionante Pblico, que titulaba una noticia del 20 de octubre con un majestuoso El poeta Garca Montero, a juicio por defender a Lorca) han convertido un insignificante conflicto privado en un caso poltico. O mejor: en un ejemplo de manual de manipulacin informativa. Es esto, y no las causas privadas o literarias del contencioso, lo que exige de la izquierda una respuesta y una denuncia. No es la figura de Lorca ni la memoria histrica ni la libertad de expresin lo que estn en juego en este asunto sino la suplantacin total de la realidad por parte de esos grandes medios de comunicacin que pueden convertir a las vctimas en agresores sin la menor resistencia y convencer a miles de personas de la bondad de una causa injusta. A muy pequea escala y por eso es un ejemplo- es lo que ocurre todos los das cuando esos mismos medios nos hablan de Iraq, de Palestina, del Pas Vasco, de Venezuela o de la crisis econmica global. Pero si frente a estos temas la izquierda y sus intelectuales siempre han demostrado un loable nivel de alerta y desconfianza preventiva, en este pequeo caso ejemplar han demostrado una credulidad tan aparatosa como el ejercicio de manipulacin de que han sido vctimas. No sabemos quin es ms de izquierdas, si Garca Montero o Fortes; lo que s sabemos es que es ms de izquierdas porque es sencillamente ms honesto y justo- denunciar lo que ha hecho Garca Montero aupado por el grupo PRISA, que denunciar lo que no ha hecho Jos Antonio Fortes, al que no han dejado ni siquiera defenderse. Por eso nosotros queremos denunciarlo aqu.

Sentencia ntegra (en formato pdf - 13 Mb)



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