Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2008

La vuelta a los trasvases, poltica electoral?

Sara Plaza
Diagonal


De la Vega ha anunciado un nuevo traslado de aguas desde el Tajo hasta el Segura, sin descartar nuevos desvos en otras cuencas. Grupos ecologistas y Conferencias Hidrogrficas denuncian que no se est respetando el caudal ecolgico de los ros.

El pasado 24 de octubre el Gobierno volvi a dar un giro en su poltica ambiental. La vicepresidenta Mara Teresa Fernndez de la Vega anunciaba un nuevo trasvase de 40,5 hectmetros cbicos desde el ro Tajo hasta el ro Segura para el ltimo trimestre del ao, con el fin de paliar la sequa en el Levante. Adems, lanz un aviso para navegantes: No se descarta llevar a cabo nuevos trasvases siempre que sean sostenibles y econmicamente viables.

Los grupos ecologistas consideran que un trasvase slo es sostenible si respeta el caudal ecolgico del ro, esto es, el caudal de agua necesario para que el ecosistema no se desestabilice. Sin embargo, los ros espaoles no parecen gozar de buena salud, advierte Julin Ezquerra, presidente de la Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y trasvases (Coagret): Los trasvases slo son sostenibles si una evaluacin de impacto ambiental demuestra que lo son. Extraer unos niveles de agua de un ro produce un impacto. Si es poco, igual el ro lo tolera, pero el ro se degrada. Sin embargo, en Espaa hay un grave problema de falta de caudales. Confederaciones Hidrogrficas han llegado a la misma conclusin que las asociaciones ecologistas, puntualiza Ezquerra: En el diagnstico que las Confederaciones estn realizando para los Planes de Cuenca se est demostrando que se extrae demasiada agua de los ros. Hay tramos que se dan como irrecuperables. En la cuenca del Ebro, por ejemplo, se ha concluido que los ros de la margen derecha no cumplen los cnones ambientales porque tienen que asumir ms demanda de la que pueden.

Los niveles de agua de los caudales tambin se ven afectados por el efecto llamada que producen los trasvases. Y es que, en palabras del presidente del Coagret, cuando se anuncia un trasvase se duplican o triplican las demandas de agua por parte de los regantes.

En cuanto a la viabilidad econmica de este tipo de acciones, el presidente del Coagret guarda sus discrepancias. Todos los trasvases son barbaridades que no se sostienen. La Directiva Marco del Agua dice que para acometer un trasvase debe haber una recuperacin de costes, y as los usos se adaptaran a las posibilidades. Si el agua recorre muchos kilmetros, los regantes no lo van a poder afrontar, pues debern pagar las infraestructuras necesarias. De esta manera, se fomentaran los usos ilegales.

Pese a todo, el Ejecutivo se abraza a esta poltica para paliar los efectos de la sequa en las cuencas ms afectadas. En el informe Ilusiones? Trasvases entre cuencas y escasez de agua de 2007, Adena ya aventuraba que el retorno a la poltica del trasvase se vea venir. As indicaba que nuevas comunidades como Andaluca, Castilla-La Mancha y Murcia pretendan utilizar nuevos trasvases para promover regados y urbanizaciones insostenibles.

El Tajo, agotado

De momento, la presin recae sobre el ro Tajo. A finales de los aos 60 se dijo que al Tajo le sobraban 600 hectmetros, por tanto se consider que su cuenca era excedentaria y, a finales de los 70, se empez a trasvasar agua. Hoy en da se sigue desviando caudal basndose en el mismo estudio, cuando el estado del ro ya no es el mismo, cuenta Mara Soledad Gallego, socia de la Fundacin Nueva Cultura del Agua (FNCA) y experta en el caso de este ro.

Gallego indica que para analizar el estado del caudal del Tajo slo es necesario asomarse a su cuenca y mirar. Hay un coma ambiental del Tajo en el tramo medio del ro. Se est sacando agua de manera irracional, sin respetar el caudal ecolgico, denuncia Gallego.

Segn datos aportados por la investigadora, el trasvase Tajo-Segura detrae el 70% de las aportaciones naturales de la cabecera del ro. Adems, en las ltimas dcadas el caudal del Tajo ha experimentado una disminucin de las aportaciones del 50%. A esto hay que sumarle que este curso fluvial recibe las aguas residuales de seis millones de habitantes del rea periurbana de Madrid. Es la cuenca ms poblada de Espaa y la que ms presiones tiene que soportar, concluye Gallego.

La investigadora denuncia que en el tramo del ro entre Aranjuez y Talavera de la Reina (donde se ha llegado a secar) las aportaciones han sido drsticamente reducidas debido a su almacenamiento con destino al Trasvase Tajo-Segura. Adems, se incumplen los condicionantes impuestos por la Ley del Trasvase relativos a la existencia de un caudal mnimo en Aranjuez de 6 m3/s. Por esta zona, la mayora de las veces el Tajo lleva 2 m3/s, explica.

Por su parte, Adena denuncia en su informe que este trasvase no ha solucionado el problema de la zona beneficiada. Ms an, el dficit de agua est aumentando y ha dado lugar a un mercado negro del agua. El informe de esta organizacin apunta que existen entre 65.000 y 100.000 hectreas de regados ilegales en la cuenca del Segura, y Murcia y Almera han construido ms de 50 nuevos campos de golf y 115.000 nuevas viviendas en un plazo de ocho aos.

A la vista de estos datos y de la situacin del caudal de los ros espaoles, slo queda preguntarse por qu el Gobierno ha decidido continuar con una poltica que aparc durante la era Narbona. Para Julin Ezquerra, volver a los trasvases es una cuestin poltica, no de gestin hidrulica. Se pretende recuperar al electorado levantino, pero los ros no son tuberas.


Ms juicios por oponerse a la destruccin del entorno

Continan los juicios contra los activistas de la plataforma popular contra el Plan Caufec-Porta Barcelona de Esplugues de Llobregat por rechazar el plan promovido por la inmobiliaria Sacresa, que pretende construir ms de 700 viviendas, dos torres de oficinas y un centro comercial en Finestrelles Norte (en la montaa de Sant Pere Mrtir) y Finestrelles Sur. El 28 de octubre le toc presentarse en el juzgado a Eulalia, por encadenarse en agosto a uno de los rboles que iban a ser destruidos.

Otras acciones reivindicativas, como encadenarse a las mquinas de la constructora, tambin han sido criminalizadas. Todas ellas denuncian un plan fruto de la especulacin, donde no se ha realizado un proceso participativo con el vecindario de los barrios afectados y donde el impacto ecolgico es muy alto: las obras estn muy cerca del parque de Collserola y estn destruyendo una zona de transicin entre la ciudad y el rea natural). Ms informacin en www.moviments.net/noalplacaufec/.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter