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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2004

Las elecciones presidenciales de 2004 en Estados Unidos

Immanuel Wallerstein
La Jornada


George W. Bush fue relecto presidente de Estados Unidos y cuenta con mayor margen de respaldo en ambas cmaras del Congreso. Qu sigue ahora -en dicho pas y en el mundo. Cualquier anlisis debe comenzar con una valoracin del mandatario. Bush es el presidente estadunidense ms derechista desde la Gran Depresin. Es el presidente ms agresivamente reaccionario en la historia de Estados Unidos. Utilizo el trmino "reaccionario" en el sentido clsico -alguien que quiere retrasar el reloj poltico.

En su primer periodo en el cargo, Bush demostr que no intenta negociar ni ser moderado en su programa. Ms bien intenta usar la aplanadora para lograr sus objetivos, atropellando las fuerzas de oposicin y aun a los miembros dbiles de su bando. Ya dijo que su releccin le trajo capital poltico y que pretende hacer uso de ste.

Al interior del partido republicano, Bush cuenta con tres sectores de simpatizantes: la derecha cristiana, los grandes negocios y los militaristas. Cada uno se pavonea y mete presin para que Bush responda a sus intereses; sus prioridades, sin embargo, son muy diferentes y nicamente le brindan un respaldo nominal a las preocupaciones de los otros dos sectores.

Bsicamente, la derecha cristiana se preocupa por los asuntos internos del pas. Su mira se centra en dos cuestiones actuales: el matrimonio gay y el aborto. Para lograr sus intereses, este sector requiere una reforma constitucional. Y como pretende declarar ilegal el aborto, necesita que la Suprema Corte anule la decisin conocida como Roe v. Wade. Esto requiere, definitivamente, que haya nuevas designaciones en la Suprema Corte, de tal modo que pueda haber votaciones de cinco a cuatro en favor de la anulacin. Actualmente hay tres magistrados listos para votar en esa direccin, pero uno est a punto de retirarse. Por tanto, Bush necesita designar tres magistrados comprometidos en contra de la decisin Roe v. Wade.

Pero este es slo el principio del programa de la derecha cristiana. Este sector quiere deshacer toda la liberalizacin moral del siglo XX, lograda no slo en Estados Unidos sino en Europa y el resto del mundo. Si en Estados Unidos pudiera interponerse en asuntos como el matrimonio gay o el aborto, trabajara de inmediato para prohibir el control de la natalidad, volver ilegal el sexo homosexual, limitar el divorcio o acabar con l. Algunos incluso quieren dejar a las mujeres fuera de la fuerza de trabajo y de las votaciones. Otra parte de su programa implica retrasar el reloj respecto del racismo y para que Estados Unidos se restablezca como un pas dominado social y polticamente por los protestantes blancos. Comenzaran por anular toda forma de accin afirmativa y de ah procederan con la inmigracin y tal vez con el derecho al sufragio. Esto desgarrara toda la evolucin social que emprendiera Estados Unidos desde el inicio del siglo XX.

Por supuesto, esto expresa las intensiones del grupo ms extremo. Pero debe resaltarse que, al momento, este grupo extremo controla la mayor parte de las estructuras polticas de la derecha cristiana y juega un papel importante en el partido republicano. Su estrategia poltica es lograr que las cortes permitan a las legislaturas hacer estas cosas, designando a personas lo suficientemente jvenes que garanticen la institucionalizacin de estas decisiones y luego elegir tales legislaturas.

Puede lograrlo? La derecha cristiana est en mejor posicin que nunca para hacer que ciertos tipos de jueces sean designados. Podra ser capaz de conseguir reformas constitucionales, aunque esto requiere dos tercios del voto del Senado y la confirmacin de tres cuartas partes de los estados. No ser fcil, pero no es imposible, sobre todo si Bush respalda su intento.

No hace falta decir que dicho intento se combatir polticamente y molestar a una todava importante minora de los llamados republicanos moderados. Bush saldr en apoyo de los cristianos de derecha siempre y cuando no pongan en peligro lo que intenta en el frente econmico, pues esto es ms importante para l en lo personal y, por supuesto, para sus simpatizantes de los grandes negocios.

Qu quieren los empresarios conservadores? Tambin desean retrasar el reloj -en lo relativo a impuestos, regulaciones ambientales, demandas legales contra ellos, costos de la salud. En cuanto a los impuestos, su idea es simple: desplazar la carga fiscal de los ricos a los que no lo son. Han intentado hacerlo de varias maneras: mediante la reduccin de las tasas fiscales para las categoras ms altas, con la anulacin de los impuestos a los dividendos y mediante las llamadas reformas a la seguridad social y el seguro mdico. El objetivo inmediato es lograr que los principales recortes fiscales obtenidos en el primer gobierno de Bush se vuelvan permanentes, y permitir, con las llamadas cuentas individuales, que los programas de seguridad social sean optativos. Esto ltimo hara posible que las personas ms jvenes y ms acomodadas dejaran de contribuir al monto que ahora sirve para pagar los fondos de retiro. Ahondar estos cambios llevara a eliminar del todo la seguridad social (un logro del gobierno de Roosevelt en 1935) y luego el impuesto sobre la renta (legalizado en 1913 por reforma constitucional). Los ingresos del gobierno estaran entonces asegurados por un impuesto parejo o por un impuesto nacional sobre la venta, ambos altamente regresivos.

En cuanto a lo ambiental, la mayor parte del programa de Bush se emprender mediante decreto del ejecutivo, aunque seguirn buscando que el oleoducto de Alaska pase por la decisin de la legislatura. Confan en que las cortes transformadas no los frenen. Lo mismo ocurre con los esfuerzos por constreir los llamados litigios de accin de clase (class action suits), mediante las cuales se somete a cuentas a las grandes empresas por sus infracciones. En este rubro, Bush intentar promulgar una "reforma de agravios" que limite los montos de castigo financiero que pueden imponer las cortes. Y, por supuesto, Bush est empeado en no hacer nada para constreir a las compaas farmacuticas por su indecente nivel de ganancias, pese a que busca promulgar las llamadas reformas al seguro mdico, que de hecho reducirn sus beneficios reales.

Esto tambin se combatir en lo poltico. Las mayores restricciones al gobierno de Bush vendrn menos de los demcratas que del ms sofisticado estrato capitalista, que hoy se preocupa por la posible dilucin del dlar y la monstruosa deuda gubernamental, que crece a pasos agigantados, lo que resultara en un desastre para la bolsa de valores. Algunos comienzan a decir que, si ocurren estos cambios, el gobierno de Estados Unidos debe aminorar sus costos. Y es slo del presupuesto militar de donde puede recortarse un monto significativo, en el corto plazo, lo que nos lleva al tercer sector simpatizante, los militaristas, incluidos los neoconservadores.

Los militaristas quieren regresar a la poca, ms reciente, en que Estados Unidos era la incuestionable potencia hegemnica del mundo y poda dictar lo que ocurriera en cualquier parte, o casi. Durante el primer gobierno de Bush este sector se situ en primer lugar y la pregunta es si puede mantener su posicin en este segundo periodo. Es claro que la guerra contra Irak no result como haban pronosticado los militaristas y los neoconservadores. En casa tienen dificultades, y no nicamente con el movimiento contra la guerra; tambin con las fuerzas conservadoras y centristas que lamentan la locura y el costo econmico de la invasin. Queda claro tambin que, aunque las propias fuerzas armadas estaban felices de tener ms dinero para su equipamiento, rezongan ante la posibilidad de quedar atrapados, de nuevo, en un conflicto militar que no tienen certeza alguna de ganar. Temen el rebote negativo que implicara para las fuerzas armadas una retirada. Los altos mandos recuerdan Vietnam, tiempo en el que ellos eran los oficiales jvenes.

Los militaristas civiles parecen desear un rpido despliegue de avance -invadir Irn, Cuba. Sin embargo, este aspecto del programa de Bush es el que tiene menos probabilidad de conseguirse o de intentarse siquiera. Ms all de la hostilidad mundial hacia Estados Unidos por ser un "Estado bravucn" (Hungra decidi anunciar la retirada de sus tropas de Irak un da despus de las elecciones estadunidenses), el paso con pies de plomo de los altos mandos hallar considerable respaldo en el sector de los grandes negocios, horrorizado ante el continuo drenado financiero de las guerras -que amenaza la posibilidad de lograr los cambios econmicos que busca.

Lo que podemos esperar de Bush es que le pise al acelerador. Pero al hacerlo arriesga tropezarse con las divisiones de su propio bando y con serias crticas a escala mundial que lo fuercen a retirarse de Irak. El resultado neto sera un fuerte movimiento contra la guerra en Estados Unidos, que podra revitalizar a la izquierda, y un fuerte resurgimiento del aislacionismo -que histricamente tuvo base social en la izquierda y la derecha. En el largo plazo, tiene pocas posibilidades el programa de Bush en el sistema-mundo. Pero, por el momento, tiene muchas en lo relativo a las cuestiones internas del pas. Tal vez estemos ante un sistema judicial que fuerce el retroceso de la vida social. Y si eso ocurre, la polarizacin de la vida poltica de la que todos hablan puede escalar a serios niveles de conflicto interno. Estados Unidos es el gran perdedor de las elecciones de 2004; tal vez el mundo gane algo.

Traduccin: Ramn Vera Herrera
Immanuel Wallerstein



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