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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2008

Demasiado grandes para quebrar?
El Parque Jursico de los automviles y las ideas

P. Sainath
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Es injusto calificar de dinosaurios a los productores de coches de EE.UU., como lo hacen algunos. Es ciertamente injusto en cuanto a los dinosaurios. Los Terribles Lagartos no crearon la base para su propia extincin o la de una mirada de otras especies. Los dinosaurios originales (que los cientficos nos dicen ahora no eran tan terribles ni eran lagartos), fueron grandes ejemplos de xito y adaptacin, bastante buenos como para gobernar el mundo durante 150 millones de aos. La industria automovilstica de EE.UU. es todo lo contrario. No es slo que los Terribles Lagartos de Metal se hayan opuesto a los estndares de eficiencia de los combustibles. Claro que lo hicieron. Tambin promovieron todo-terrenos sedientos de gasolina como una necesidad del modo de vida. Produjeron coches que muchos no queran comprar. Manejaron un inmenso poder en el Congreso y se las arreglaron para gorronear fondos pblicos en nombre de la proteccin de empleos, como vuelven a hacerlo. Habiendo recibido anteriormente 25.000 millones de dlares, de nuevo alargan sus manos con sombreros vacos de monedas.

Pero esa es la parte fcil. Hay muchas cosas ms que hicieron, como importante sector de la industria y como parte del mayor mundo corporativo de EE.UU. Durante decenios, destruyeron el transporte pblico existente y potencial. El Sueo Estadounidense, en cuanto al automvil, fue una pesadilla impuesta. En el propio Detroit, se pueden ver los esqueletos de un sistema de transporte que otrora existi. En todo el pas, durante dcadas a partir de los aos veinte, compraron sistemas de transporte pblico y los clausuraron.

Los trenes cambiaron de motores elctricos a diesel. Algunas veces, simplemente los eliminaron y los reemplazaron por autobuses y luego coches. Junto con el Gran Petrleo, el Gran Auto convirti sistemas elctricos de trnsito a sistemas de autobuses basados en combustible. Segn un clculo: En 1935, los motores elctricos de trenes excedan en nmero a los trenes con motores diesel 7 a 1. En 1970, los motores diesel para trenes excedieron a los elctricos por 100 a 1. Y General Motors produjo un 60% de las locomotoras diesel. El sistema de trenes elctricos dentro y alrededor de Los ngeles fue casi eliminado.

El fomento del culto del coche de posesin individual fue un objetivo importante. En 2001, se logr ese objetivo, ms all de lo creble. Cerca de un 90% de los estadounidenses condujeron al trabajo ese ao. Los resultados del Estudio Domstico Nacional de Viaje de 2001 fueron impactantes. Slo un 8% de los hogares informaron que no tenan un vehculo disponible para su uso regular. El estudio mostr que el viaje diario en EE.UU. totaliz cerca de 6.500 billones de kilmetros, un promedio de 23.335 kilmetros por persona. Los viajes en autobs de transporte colectivo y escolar correspondieron en cada caso a slo un 2% de los viajes diarios emprendidos en 2001.

No slo un culto sino una cultura emergieron alrededor de los Lagartos de metal y los combustibles fsiles. Incluso una economa que va a la guerra para encarar supuestas amenazas contra el Petrleo. (Como pregunta a menudo Robert Fisk: Hubiera habido alguna vez una guerra en Iraq si el producto nacional de Iraq hubieran sido los esprragos?) Junto con el Gran Petrleo, el Gran Auto aplast durante dcadas todos los intentos serios hacia fuentes de energa ms limpias.

Casi todo lleg a depender de ello, desde la agricultura hasta la aviacin, de las necesidades individuales hasta nacionales. Cuando aumentaban los precios del petrleo (hasta su cada actual) gracias a la fuerte especulacin, innumerables hogares en EE.UU. se paralizaban. Cientos de pequeas empresas de transporte quebraban. Gente en lugares remotos que conduce muchos kilmetros para buscar cosas como agua embotellada y provisiones descubri que sus presupuestos se convertan en cenizas. En promedio, una familia estadounidense gast en 2004 hasta un quinto de sus ingresos en transporte. En comparacin con un 13% en comida. En vecindarios dependientes del automvil, segn el Bur de Estadsticas Laborales, eso poda subir a un 25%. En grandes ciudades, el trfico slo empeora, nunca mejora. Hubo ms de 135 millones de coches de pasajeros en 2006. En total, los vehculos registrados ascendieron a ms de 250 millones. Hay que imaginar la centralidad del petrleo, de los coches y de los vehculos privados para casi todo. Es el modelo mismo que nuestra propia elite india trata de trasplantar. Automviles privados a costa del transporte pblico. No importa que este ltimo sea mucho ms limpio y que cree muchos puestos de trabajo. Y as agregamos miles de vehculos semejantes a las calles cada semana.

Pero volvamos a los Dinosaurios de Metal de Detroit. El impacto de su asteroide afectar a mucho ms que el casi cuarto de milln de trabajadores que estn directamente abandonados en su territorio. Hay tambin ms de un milln de jubilados y dependientes con problemas. Los jubilados ven ahora como se evaporan sus prestaciones de salud. No es nada bonito en un pas en el cual los costes de la salud son la mayor causa de bancarrotas. A los 75 u 80 aos, es la miseria. Y luego hay millones de otros trabajadores en sectores asociados. Entre los fabricantes de componentes, proveedores, concesionarios.

El tema de la salud es tambin vital. Con toda su riqueza, este pas no tiene un sistema decente de salud pblica. El mundo corporativo en su conjunto nunca ha permitido que surja. La pandilla del seguro de salud, las compaas farmacuticas, las inmensas corporaciones en el campo mdico, etc. Que lleven la prdida de puestos de trabajo en el sector automvil a Canad. Un motivo es simplemente porque Canad tiene un sistema de salud pblica mucho mejor. Incluso GM (que tambin existe en ese pas) ha cabildeado en el pasado en ese pas para asegurar que el plan universal de salud de Canad no sea destruido! Ha ahorrado a GM incontables dlares.

Cada coche que produce GM lleva un coste de atencin sanitaria de unos 1.600 dlares. En el caso de Chrysler son 1.500. Pero para Toyota, ese coste es de menos de 300 dlares por coche. Japn tiene un sistema de salud pblica vastamente superior. En los medios corporativos de EE.UU. esto no conduce a llamados por un buen sistema de salud. O para que el acceso a la salud sea ms barato. Lleva a llamados para eliminar los contratos sindicales que garantizaron a los trabajadores de la industria automvil asistencia sanitaria de por vida. Para los jubilados, la marcha atrs ya ha comenzado.

India tiene incluso ahora uno de los sectores de salud ms privatizados del mundo, pero exulta en la emulacin de lo peor del modelo de EE.UU. La elite india se enorgullece de India como uno de los destinos ms atractivos del turismo mdico. Seguro, estadounidenses podrn volar a India para sus operaciones quirrgicas (que les costaran caras en su propio pas). Pero cerca de 200 millones de indios han renunciado a buscar algn tipo de atencin mdica simplemente porque no se la pueden permitir.

Mientras tanto, la lgica de ser demasiado grande para quebrar mantiene en funcionamiento al Gran Auto y a otros de su calaa. Nunca hay aqu alguna discusin de si se les debiera haber permitido que crecieran tanto como lo hicieron. El presidente electo Obama dice que ayudar a los oligarcas automovilsticos, a los que llama la espina dorsal de la manufactura estadounidense. Seguro, con tantos puestos de trabajo en juego, cualquier gobierno tiene que preocuparse por las consecuencias de permitir que se hundan. No cabe duda. Es precisamente por ese temor que los Terribles Lagartos de Metal pueden regatear para recibir ddivas del dinero pblico. Esta economa ha perdido casi un cuarto de milln de puestos de trabajo slo en octubre. De modo que la idea de que muchos ms simplemente desaparezcan da miedo. EE.UU. ya ha perdido 1,2 millones de puestos de trabajo este ao. Cerca de la mitad de ellos slo en los ltimos tres meses.

Hay una buena probabilidad de que arrojen ms dinero a los gigantes del automvil, y eso, sin que se les impongan mayores cambios estratgicos. Sin embargo, todos saben que eso no significa que se salve una industria. Podran volver pronto con exigencias de an ms. Y entonces, cuando las cosas se pongan an peor (lo que es muy probable) la presin por salvar puestos de trabajo derramando dinero pblico ser an mayor. Estamos en EE.UU. El dinero que ha sido repartido en el rescate ha deleitado hasta ahora a los dinosauros en smoking los directores ejecutivos y los altos ejecutivos.

Como seala tristemente el New York Times en un editorial principal: Slo semanas despus que el Departamento del Tesoro dio a nueve de los mayores bancos de la nacin 125.000 millones de dlares en dlares del contribuyente para salvarlos de una calamidad sin precedente, los ejecutivos bancarios se estn guardando dinero en bonificaciones multimillonarias como premio por su actuacin. Otros bandidos de los rescates han realizado reuniones en centros de vacaciones a un coste de cientos de miles dlares.

Se acuerdan del debate sobre la compensacin para directores ejecutivos en India? Los medios abuchearon a su primer ministro favorito porque hizo algunos mansos sonidos de protesta por pagos exagerados. Bueno, all tambin, estbamos y estamos en la misma pista que ha ayudado a EE.UU. a terminar en el lo en el que se encuentra ahora.

Bienvenidos al Parque Jursico de los automviles y las ideas.

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P. Sainath es editor de asuntos rurales de The Hindu, donde aparece este artculo, y es autor de Everybody Loves a Good Drought. En otoo dar un curso en UC Berkeley. Para contactos: [email protected].

http://www.counterpunch.org/sainath11202008.html



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