Portada :: Cultura :: Arte
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2008

De cpulas y dedos

M. Garca Vi
Rebelin


El regalo, multimillonario e inoportuno, hecho por el rey de Espaa, con nuestro dinero, a las Naciones Unidas, sigue arrastrando la polmica. El PSOE est muy contento con el "detalle", porque ha tenido lugar bajo su gida. El PP, cabreado, por lo contrario. En otras circunstancias, los mismos protagonistas hubiesen invertido los papeles. Ni unos ni otros entienden nada de arte ni les importa. Pero algunos de los argumentos que exhiben los que protestan son, aunque no sinceros, s razonables.

La cpula de la Sala XX del Palacio de Naciones Unidas en Ginebra, pintada por Miquel Barcel, ha costado un dineral, que se ha gastado sin ninguna necesidad en tiempo de una muy grave crisis que, como siempre, van a sufrir los ms necesitados. Y, para colmo, para completar la excesiva suma concertada dinero del pueblo graciosamente gastado por el rey, repito-, se ha sustrado una buena suma encima- del Fondo de Ayuda para el Desarrollo del Tercer Mundo.

Pese a lo uno y a lo otro y es lo que ms me satisface comentar-, el diario progresista global, ms conocido por El Pas, se ha mostrado entusiasmado con el acontecimiento "cultural". Aparte haber mostrado su aprobacin a la obra y a la forma en que ha sido realizada y retribuida -le ha dedicado ms de una vez la primera pgina-, ha exaltado encendidamente la figura y el gesto del Monarca y se ha deshecho en titulares elogiosos sobre el artista y su obra. Interesa dejar esto sentado por lo siguiente: es forzoso sealar otro factor, tan digno de suscitar una polmica como los ya consignados, y en el que nadie parece haber reparado: el encargo de una obra que, en ltimo trmino, iba a pagar el pueblo espaol SE HA HECHO A DEDO , como en las ms acreditadas repblicas bananeras gobernadas por un reyezuelo sin corona. Y el global progresista no slo no ha tenido nada que decir, sino que se ha olvidado de que, all por los aos 70 de la pasada centuria, el mandams de turno encarg a dedo, al excelente pintor Joaqun Vaquero Turcios, las moles del Jardn de los Descubrimientos Plaza de Coln- y el que ya era matinal y divino, como el ngelus de Rubn Daro, la emprendi con al artista y su obra, con tanta saa y mal gusto, que lo crucific materialmente en su Calvario particular de la calle Miguel Yuste. Qu horror, un encargo a dedo! Nadie, como digo, ha aportado a la polmica esta dimensin que ahora nos sirve para denunciar una vez ms la hipocresa de El Pas, el cinismo de El Pas, su doble rasero crtico, su doble moral, su manera, absolutamente repugnante, de barrer para su conveniencia.

Barcel no es un mal pintor, ni mucho menos; pero Barcel no es lo que se dice aqu que es. De hecho, su extraordinaria fama es ms bien un producto de la industria cultural. Mala cosa que haya elegido para cubrir la bveda el chafarrinn azaroso, para lo que ha contado con seis ayudantes, a la hora de cubrir la gran techumbre.. Si tal manchn verde o tal raya azul estuvieran, por ejemplo, dos metros ms a la derecha, no lo notara ni el rey Juan Carlos, ese lince.

M. Garca Vi

fier[email protected]



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter