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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2008

Viejos y jvenes

Jos Saramago
http://cuaderno.josesaramago.org


Dirn algunos que el escepticismo es una enfermedad de la vejez, un achaque de los ltimos das, una esclerosis de la voluntad. No osar decir que este diagnstico est completamente equivocado, pero dir que sera demasiado cmodo querer escapar a las dificultades por esa puerta, como si el estado actual del mundo fuese simplemente consecuencia de que los viejos sean viejos Las esperanzas de los jvenes nunca han conseguido, al menos hasta hoy, hacer el mundo mejor, y la aceda renovada de los viejos nunca ha sido tanta que alcanzara para hacerlo peor. Claro que el mundo, pobre de l, no tiene culpa de los males que padece. Lo que llamamos estado del mundo es el estado de la desgraciada humanidad que somos, inevitablemente compuesta por viejos que fueron jvenes, por jvenes que sern viejos, por otros que no son jvenes y todava no son viejos. Culpas? Oigo decir que todos las tenemos, que nadie puede presumir de ser inocente, pero me parece que semejantes declaraciones, que aparentemente distribuyen justicia por igual, no pasan, si acaso, de espurias recidivas mutantes del llamado pecado original, que slo sirven para diluir y ocultar, en una imaginaria culpa colectiva, las responsabilidades de los autnticos culpables. Del estado, no del mundo, sino de la vida.

Escribo esto un da en que han llegado a Espaa e Italia cientos de hombres, mujeres y nios en las frgiles embarcaciones que suelen utilizar para alcanzar los supuestos parasos de una Europa rica. A la isla del Hierro, en Canarias, por ejemplo, lleg un barco de esos, llevando dentro a un nio muerto, y algunos nufragos declararon que durante el viaje murieron y fueron arrojados al mar veinte compaeros de martirio Que no me hablen de escepticismo, por favor.

Lampedusa


Inmigrantes llegando a la isla de Lampedusa (Italia), Agosto de 2007. Fotografa de Sara Prestianni, de su lbum Storie migrante.

Cuerpo flotando

Los inmigrantes se ven obligados a arrojar al mar a sus propios compaeros muertos.


Exhausto en la playa

Un inmigrante exhausto descansa entre los turistas que toman el sol en la playa de Tuineje en Fuerteventura (Islas Canarias), despus de llegar en un pequeo bote motorizado junto a otros 36 immigrantes. Viernes 5 de Mayo de 2006.


Fotografas por cortesa de Noborder Network, en su galera de Flickr. Licencia Creative Commons.




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