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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2008

Respuestas ilusorias y respuestas necesarias
Debacle financiera, crisis sistmica?

Samir Amin
www.michelcollon.info

Informe introductorio - Foro Mundial de las Alternativas - Caracas, Octubre de 2008



La crisis financiera era inevitable

La brutal explosin de la actual crisis econmica no nos pill desprevenidos. Adems, yo la haba evocado hace unos meses, cuando los economistas convencionales se esmeraban en minimizar sus consecuencias, particularmente en Europa. Para entender su gnesis, conviene abandonar la actual definicin del capitalismo, que hoy da se suele definir como "neoliberal globalizado". Esta calificacin es engaosa y oculta lo esencial. El sistema capitalista actual est dominado por un puado de oligopolios que controlan la toma de decisiones fundamentales en la economa mundial. Unos oligopolios que no slo son financieros, constituidos por bancos o compaas de seguros, sino que son grupos que actan en la produccin industrial, en los servicios, en los transportes, etc. Su caracterstica principal es su financiarizacin. Con eso conviene comprender que el centro de gravedad de la decisin econmica ha sido transferido de la produccin de plusvala en los sectores productivos hacia la redistribucin de beneficios ocasionados por los productos derivados de las inversiones financieras. Es una estrategia perseguida deliberadamente no por los bancos, sino por los grupos "financiarizados". Ms an, estos oligopolios no producen beneficios, sencillamente se apoderan de una renta de monopolio mediante inversiones financieras.

Este sistema es sumamente provechoso para los segmentos dominantes del capital. Luego no estamos en presencia de una economa de mercado, como se suele decir, sino de un capitalismo de oligopolios financiarizados. Sin embargo, la huida hacia delante en las inversiones financieras no poda durar eternamente cuando la base productiva slo creca con una tasa dbil. Eso no resultaba sostenible. De ah la llamada "burbuja financiera", que traduce la lgica del sistema de inversiones financieras. El volumen de las transacciones financieras es del orden de dos mil trillones de dlares cuando la base productiva, el PIB mundial slo es de unos 44 trillones de dlares. Un gigantesco mltiplo. Hace treinta aos, el volumen relativo de las transacciones financieras no tena ese tamao. Esas transacciones se destinaban entonces principalmente a la cobertura de las operaciones directamente exigidas por la produccin y por el comercio nacional e internacional. La dimensin financiera de ese sistema de los oligopolios finaciarizados era ya lo dije el taln de Aquiles del conjunto capitalista. La crisis deba pues estallar por una debacle financiera.


Detrs de la crisis financiera, la crisis sistmica del avejentado capitalismo

Pero no basta con llamar la atencin sobre la debacle financiera. Detrs de ella se esboza una crisis de la economa real, ya que la actual deriva financiera misma va a asfixiar el desarrollo de la base productiva. Las soluciones aportadas a la crisis financiera slo pueden desembocar en una crisis de la economa real, esto es, una estagnacin relativa de la produccin y lo que sta va a acarrear: regresin de los ingresos de los trabajadores, aumento del paro laboral, alza de la precariedad y empeoramiento de la pobreza en los pases del Sur. En adelante debemos hablar de depresin y ya no de recesin.

Y detrs de esta crisis se perfila a su vez la verdadera crisis estructural sistmica del capitalismo. La continuacin del modelo de desarrollo de la economa real, tal y como lo venimos conociendo, as como el del consumo que le va emparejado, se ha vuelto, por primera vez en la historia, una verdadera amenaza para el porvenir de la humanidad y del planeta.

La dimensin mayor de esta crisis sistmica concierne el acceso a los recursos naturales del planeta, que se han vuelto muchsimo ms escasos que hace medio siglo. El conflicto Norte/Sur constituye, por lo tanto, el eje central de las luchas y conflictos por venir.

El sistema de produccin y de consumo/despilfarro existente hace imposible el acceso a los recursos naturales del globo para la mayora de los habitantes del planeta, para los pueblos de los pases del Sur. Antao, un pas emergente poda retener su parte de esos recursos sin amenazar los privilegios de los pases ricos. Pero hoy da ya no es el caso. La poblacin de los pases opulentos el 15% de la poblacin del planeta acapara para su propio consumo y despilfarro el 85 % de los recursos del globo y no puede consentir que unos recin llegados accedan a estos recursos, ya que provocaran graves penurias que pondran en peligro los niveles de vida de los ricos.

Si Estados unidos se han fijado como objetivo el control militar del planeta es porque saben que sin ese control no pueden asegurarse el acceso exclusivo de tales recursos. Como bien se sabe, China, la India y el Sur en su conjunto tambin necesitan esos recursos para su desarrollo. Para Estados Unidos se trata imperativamente de limitar ese acceso y, en ltima instancia, slo existe un medio: la guerra.

Por otra parte, para ahorrar las fuentes de energa de origen fsil, Estados Unidos, Europa y otras naciones desarrollan proyectos de produccin de agrocombustibles a gran escala, en detrimento de la produccin de vveres, todava afectados por el alza de los precios.

Las respuestas ilusorias de los poderes vigentes

Los poderes vigentes, al servicio de los oligopolios financieros, no tienen otro proyecto sino el de volver a poner en pie este mismo sistema. Qu son esas intervenciones estatales sino las que les exige la misma oligarqua? Sin embargo, no es imposible el xito de esta puesta en pie si las infusiones de dinero resultan suficientes y si las reacciones de las vctimas las clases populares y las naciones del Sur no dejan de ser limitadas. Pero en este caso el sistema slo retrocede para mejor saltar y una nueva debacle financiera, an ms importante, ser ineludible, ya que las "adaptaciones" previstas para la gestin de los mercados financieros y monetarios resultan ampliamente insuficiente, pues no ponen en tela de juicio el poder de los oligopolios.

Por otra parte, resultan divertidsimas estas respuestas a la crisis financiera mediante la inyeccin de fondos pblicos astronmicos para restablecer la seguridad de los mercados financieros: privatizados ya los beneficios, en cuanto resultan amenazadas las inversiones financieras se socializan las prdidas. Cara: gano yo; cruz: pierdes t!

Las condiciones de una respuesta positiva a los desafos

No basta con decir que las intervenciones de los Estados pueden modificar las reglas del juego, atenuar las derivas. Tambin es necesario definir sus lgicas y sus impactos sociales. Desde luego, en teora, se podra volver a frmulas de asociacin de los sectores pblicos y privados, frmulas de economa mixta como ocurri durante los "treinta aos gloriosos" (los aos 1945/1975) en Europa y durante la era de Bandung, en Asia y en frica, cuando el capitalismo de Estado dominaba ampliamente, acompaado por polticas sociales fuertes. Pero este tipo de intervencin del Estado no est a la orden del da. Y estn las fuerzas sociales progresistas en medida de imponer una transformacin de esta amplitud ? Todava no, opino yo.

La verdadera alternativa pasa por el derrocamiento del poder exclusivo de los oligopolios, el cual es inconcebible sin, finalmente, su progresiva nacionalizacin democrtica. Fin del capitalismo ? No lo creo. Creo en cambio que son posibles unas nuevas configuraciones de las relaciones de fuerzas sociales que obliguen al capital a ajustarse a las reivindicaciones de las clases populares y los pueblos. A condicin de que las luchas sociales todava fragmentadas y a la defensiva, en su conjunto, consigan cristalizar en una alternativa poltica coherente. Con esta perspectiva, resulta posible el comienzo de una larga transicin del capitalismo al socialismo. Los avances en esa direccin, claro est, siempre sern desiguales de un pas a otro y de una fase de su despliegue a otra.

Las dimensiones de la alternativa deseable y posible son mltiples y conciernen todos los aspectos de la vida econmica, social, poltica. Evocar a continuacin las grandes lneas de esta respuesta necesaria.

1) - La reinvencin por parte de los trabajadores de organizaciones apropiadas que hagan posible la construccin de su unidad con el fin de trascender su dispersin asociada a las formas de explotacin vigente (paro laboral, precariedad, informalidad).

2) - La perspectiva es la de un despertar de la teora y de la prctica de la democracia asociada al progreso social y al respeto de la soberana de los pueblos y no disociada de stos.

3) - Liberarse del virus liberal fundado en el mito del individuo, que ya pas a ser tema histrico. Los rechazos frecuentes de los modos de vida asociados al capitalismo (mltiples enajenaciones, consumismo y destruccin del planeta) sealan la posibilidad de esta emancipacin.

4) - Liberarse del atlantismo y del militarismo que le est asociado, ambos destinados a hacer aceptar la perspectiva de un planeta organizado sobre la base del apartheid a escala mundial.

En los pases del Norte el desafo implica que la opinin general no se deje encerrar en un consenso de defensa de sus privilegios con respeto a los pueblos del Sur. El internacionalismo necesario pasa por el antimperialismo, no por el humanitarismo.

En los pases del Sur, la estrategia de los oligopolios mundiales lleva consigo el hacer recaer el peso de la crisis sobre sus pueblos (desvalorizacin de sus reservas de cambio, baja de los precios de las materias primas exportadas y alza de los precios de los productos importados). La crisis ofrece la ocasin del renacimiento de un desarrollo nacional, popular y democrtico autocentrado, que someta las relaciones con el Norte a sus exigencias, esto es, la desconexin. Lo cual implica:

a) El control nacional de los mercados monetarios y financieros

b) El control de las tecnologas modernas en adelante posible,

c) La recuperacin del uso de los recursos naturales,

d) La derrota de la gestin globalizada, dominada por los oligopolios (la OMC) y la del control militar del planeta por Estados Unidos y sus aliados,

e) Liberarse de las ilusiones de un capitalismo nacional autnomo en el sistema y de los mitos del pasado.

f) La cuestin agraria, en efecto, est en el centro de las opciones por venir en los pases del Tercer Mundo. Un desarrollo digno de llamarse as exige una estrategia poltica agrcola basada sobre la garanta del acceso a la tierra para todos los campesinos (la mitad de la humanidad). En contrapartida, las frmulas preconizadas por los poderes dominantes - acelerar la privatizacin de la tierra agrcola y transformar la tierra agrcola en mercanca llevan consigo el xodo rural masivo que bien venimos conociendo. Como el desarrollo industrial de los pases afectados no puede absorber dicha superabundante mano de obra, sta se concentra en las barriadas miserables de los extrarradios ciudadanos o se deja tentar por las trgicas aventuras de una huida en balsa por el Atlntico. Existe una relacin directa entre la supresin de la garanta del acceso a la tierra y el aumento de las presiones migratorias.

g) La integracin regional, al favorecer el surgimiento de nuevos polos de desarrollo, puede constituir una forma de resistencia y de alternativa? La regionalizacin es necesaria, tal vez no para gigantes como China y la India o incluso para Brasil, pero seguramente s para otras muchas regiones, en el sudeste asitico, en frica o en Amrica Latina. Este continente est un poco por delante en ese terreno. Venezuela, oportunamente, ha tomado la iniciativa de crear el Alba (Alternativa bolivariana para Amrica Latina y el Caribe) y el Banco del Sur (Bancosur), incluso antes de la crisis. Pero el Alba un proyecto de integracin econmica y poltica todava no ha recibido la adhesin de Brasil ni la de Argentina. En cambio, el Bancosur, que supuestamente debe promover otra forma de desarrollo, asocia igualmente a estos dos pases pese a que, hasta hoy, sigan teniendo una concepcin convencional del papel que ha de desempear un banco.

Los avances en esas direcciones tanto en el Norte como en el Sur, que son la base del internacionalismo de los trabajadores y de los pueblos, constituyen las nicas garantas de reconstruccin de un mundo mejor, multipolar y democrtico, nica alternativa a la barbarie del envejecido capitalismo.

Ms que nunca, la lucha por el socialismo del siglo XXI est a la orden del da.

Traducido por Manuel Colinas para Investig'Action - www.michelcollon.info (revisado por el equipo editorial de Rebelin)

Este articulo en francs: Amin (franais)

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