Portada :: frica :: Congo, una guerra por el derecho a la explotacin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2008

Congo
Conflicto interno o intervencin extranjera?

Tony Busselen
Rebelin

Traducido del francs por Beatriz Morales Bastos


La guerra en el este de Congo causa estragos. Intervencin ruandesa, dice Kinshasa. Problemas internos congoleos, replica Kigali. Por qu esta guerra? Por qu ahora? Es Laurent Nkunda un rebelde? Qu intereses defienden los antagonistas? Vamos hacia una nueva guerra regional? Mientras tanto, quienes lo pagan son los civiles.

Qu ocurre al norte de Kivu-Norte?

Desde que las tropas del seor de la guerra Laurent Nkunda reiniciaron la guerra el 28 de agosto 250.000 civiles han sido expulsados de sus hogares. El 28 de octubre, los nkundistas lanzaron una ofensiva a partir de la regin de Virunga y desde el campo de refugiados en Mugunga. La MONUC [la fuerza de la ONU en Congo, ndlr] ha reconocido que esta operacin ha provocado en un da el desplazamiento de 45.000 personas, una parte hacia Goma en el sur y otra a Rutshuru y Kiwanja en el norte.

Los nkundistes han utilizado estas oleadas de refugiados como escudo humano para acercarse a Goma y ocupar el centro de Rutshuru y la ciudad de Kiwanja. Los 30.000 habitantes de Kiwanja han sido testigos de la llegada de las tropas de Nkunda. Lugareos con los que se ha contactado por telfono testimonian que el ncleo duro de las fuerzas nkundistas son soldados y mercenarios ruandeses y extranjeros bien equipados, que poco despus de la conquista de la ciudad han continuado su avance dejando tras de s soldados del propio Nkunda. Jvenes del pueblo han querido defenderse y han atacado a los nkundistas con armas tomadas de la comisara de la polica local. Pero al parecer los cascos azules acuartelados en Kiwanja dispersaron a los jvenes con lo que dejaron va libre a los excesos de los nkundistas.

Limpieza tnica

En Kiwanja viven muchos miembros de la etnia comerciante de los Banande, instalados en la regin desde hace una generacin o ms tiempo. Son originarios de la regin de Butembo, al norte. Ellos han sido el objetivo preferido de los obuses de los nkundistas. El nico hotel del pueblo, el hotel Grefamu, propiedad de una familia de la etnia de los Nande, ha sido destruido con sus ocupantes. Cinco mil personas han encontrado entonces refugio junto a los cascos azules y 15.000 en la parroquia del pueblo. Otros han huido a la selva. Un primer balance de la masacre era de 217 cadveres contabilizados en el hospital, pero por el momento nadie puede calcular la magnitud real de esta masacre. Unos testigos informan que el 13 de noviembre las personas que volvan a sus casas iban encontrando cadveres ocultos a los ojos de los periodistas.

Casi todas las familias Banande que pudieron escapar a la masacre han huido hacia la regin de origen de Butembo. Pero los banyabwisha (hutus congoleos) que viven aqu desde siempre no tienen adonde ir. Bajo la mirada de la MONUC y de las cmaras de la prensa internacional los nkundistas los han reunido a la fuerza en el estadio local para hacerles cantar la gloria del CNDP [el movimiento de Laurent Nkunda, ndlr].

Quines se enfrentan en Congo?

Laurent Nkunda, el peon de Ruanda

Laurent Nkunda es un tutsi congoleo enrolado en el ejrcito de Paul Kagame [actual presidente de Ruanda, ndlr] en 1994 en us lucha contra los genocidas hutus.

En 1998 se une como oficial a la rebelin pro-ruandesa, el RCD [Formacin congolea por la democracia, ndlr], en Congo. Ha cometido varios crmenes de guerra, entre otros, en mayo de2002 en Kisangani y en junio de 2004 en Bukavu. A continuacin se integra en el ejrcito congoleo, segn los acuerdos aplicados a partir de 2003. Pero en 2004 emprende una sublevacin contra el gobierno congoleo. Ruanda niega apoyar a Nkunda, sin embargo, muchas pruebas confirmadas por periodistas, por la Organizacin Americana de Defensa de los Derechos Humanos, por Human Rights Watch y por el ministerio de Asuntos Exteriores burunds contradicen a Kigali. Laurent Nkunda est financiado por hombres de negocios cercanos a Paul Kagame, como los hermanos Alexis y Modeste Makabuza, y el hombre ms rico de Ruanda, Tribert Rujugiro. Uganda, aliado de Ruanda durante la guerra de agresin contra Congo en 1998-2003, lo aprovisiona de hombres y de material. Adems, Uganda ha vuelto a amenazar recientemente con volver a emprender la guerra a causa de una discrepancia sobre la explotacin del algo Alberto.

La intervencin de Ruanda y Uganda est en contradiccin con la Carta de la ONU y las reglas de las relaciones internacionales que exigen respeto a la soberana y la integridad territorial de cada pas miembro de la ONU. Ruanda y Uganda son aliados preferenciales de Estados Unidos y de Gran Bretaa en la regin.

La Repblica Democrtica de Congo y la SADC

La mayora de los congoleos vot a Joseph Kabila, el actual presidente, durante las elecciones. El ejrcito congoleo est en construccin desde 2003 segn un sistema de mezclas de las diferentes milicias que lucharon durante la guerra de 1998-2003. Esta mezcla ha sido impuesta por occidente y hace que la divisin y la corrupcin sigan debilitando al ejrcito congoleo. Desde 1997 y bajo Laurent Kabila, padre del actual presidente, Congo se convirti en miembro de la SADC (Comunidad de Desarrollo de frica Austral). La SADC es uno de los rganos de cooperacin regional ms importantes de frica. Entre sus miembros estn Angola, Zimbabwe, Mozambique y Sudfrica. Los miembros de la SADC tienen un acuerdo de ayuda mutua en caso de agresin de uno de sus miembros, lo cual hace que una intervencin de las tropas de los pases miembros de la SADC al lado del ejrcito congoleo sea perfectamente legal y justificada. No es justo decir que con semejante intervencin el conflicto se convertira en una guerra internacional porque es Ruanda la que ha agredido a Congo.

Cules son los retos de la guerra?

Las riquezas locales de Kivu permiten a las milicias, a Ruanda y a Uganda financiar la inestabilidad y la agresin que hunden a millones de congoleos en la inestabilidad. Esta situacin slo es posible gracias a la complicidad tcita de la MONUC, de Estados Unidos y de los Estados miembro de la Unin Europea.

La cuestin clave para comprender esta guerra es la siguiente: de dnde procede esta actitud complaciente de Estados Unidos en relacin a la agresin de Ruanda y Uganda, as como la hostilidad de algunos polticos belgas, como Karel De Gucht, ministro de Asuntos Exteriores, hacia el gobierno congoleo? La respuesta es clara. El gobierno congoleo y el presidente Joseph Kabila estn en contradiccin con los intereses de las multinacionales y de los gobiernos estadounidense y europeos. Existen tres puntos de discordia.

Un gobierno demasiado independiente

Congo es demasiado importante para las multinacionales como para dejar que se desarrolle fuera de la tutela occidental. Estados Unidos y Europa no aceptan que Joseph Kabila haya constituido un gobierno en base a una mayora parlamentaria sin representantes de los ex-rebeldes pro-ruandeses o pro-ugandeses. A los estadounidenses y a los europeos les habra gustado un gobierno ms hbrido, compuesto de diversas fuerzas opuestas unas a otras en cuyo seno las diversas potencias podra reclutar a sus peones.

El gran rival chino

Las multinacionales y los gobiernos estadounidense y europeos han acogido muy mal la firma de un contrato con China sobre el intercambio de infraestructuras por cobre y cobalto por un total de 9.000 millones de dlares. Se trata de un terremoto en lo que hasta entonces era el coto vedado de occidente.

Contratos revisados y corregidos

El gobierno congoleo ha decidido revisar los trminos de los 60 contratos mineros ms importantes. Inaceptable para las multinacionales occidentales. El Estado congoleo se enfrenta a la mayor multinacional activa en el sector del cobre: Freeport McMoran. Segn el gobierno congoleo, Freeport ha obtenido de forma indebida la mayora de las acciones en la sociedad minera congolea Tenke Fungurume. Obscuras maquinaciones redujeron las participaciones de la sociedad congolea del 48 al 14 %. Kinshasa da a elegir entre anular y revisar el contrato. Una blasfemia en la iglesia del neo-colonialismo.

Cmo acabar con los genocidas ruandeses?

Sobre la base de la ideologa racista de los colonizadores, durante la colonizacin se cre en Ruanda la ideologa etno-racista fomentando y desarrollando concepciones y prcticas discriminatorias que existan en la cultura pre-colonial. A continuacin estas ideas se exportaron a Congo tras su independencia.

Es una ideologa que desde 1959 ha hecho posibles las masacres de civiles tutsis en nombre de la autodefensa de los hutus y las mascres de civiles hutus en nombre de la autodefensa de los tutsis. Estados Unidos y Francia utilizaron esta ideologa genocida en los aos noventa para llevar a cabo una guerra por el control de frica central a travs de fuerzas africanas interpuestas. Washington se basaba en la Fuerzas Patriticas Ruandesas (FPR) de Paul Kagame [actual presidente de Ruanda, ndlr] y Francia apoyaba al ejrcito del ex-presidente ruands Habyarimana y a las milicias Interahamwe responsables del genocidio en 1994.

En dos dcadas esta guerra de africanos interpuestos entre Francia y Estados Unidos ha costado la vida a ms de 6 millones de africanos en Ruanda, Burundi y Congo. Bajo la direccin del presidente de Ruanda, Paul Kagame, el FPR de ha convertido en el aliado principal del imperialismo esta en la regin.

Promover un dilogo entre los ruandeses

El odio racista entre tutsis y hutus forma la base del poder de Paul Kagame. Cmo puede pretender defender a los tutsis organizando la masacre de civiles hutus en Ruanda y Congo, y causando la muerte de millones de congoleos?

Mientras que los africanos se matan entre s se est sirviendo nicamente a los intereses de las potencias neo-coloniales. La oposicin democrtica ruandesa pide un dilogo inter-ruands. Dicho dilogo puede aislar a los extremistas propagadores de la ideologa racista tanto en el seno de las FDLR [Fuerzas Democrticas de Liberacin de Ruanda, entre las que se encuentran ex-genocidas hutus, ndlr] como en el seno del FPR de Paul Kagame. Pobablemente los ruandeses no podrn realizar solos este dilogo y poner fin a la carnicera. Necesitarn la ayuda de las fuerzas nacionalistas congoleas y africanas. Los europeos demcratas y anti-coloniales tienen el deber de apoyar a frica en esta reconciliacin.

Un programa para la paz

Hay que exigir a los gobiernos belga, francs, estadounidense y britnico, y de la Unin Europa:

1. Que condenen al gobierno de Ruanda por violacin repetida de la integridad territorial de la Repblica Democrtica de Congo (RDC) y por violacin de las reglas del derecho internacional en lo que concierne a las relaciones entre Estados soberanos.

2. Que reconozcan y apoyen el derecho del gobierno legtimo de Congo a defender su soberana y su integridad territorial, a reforzar a su ejrcito y a llamar a sus aliados.

3. Que reconozcan el derecho del pueblo ruands a un dilogo de reconciliacin nacional.


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