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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2008

Los supermercados y la crisis alimentaria mundial

Esther Vivas
Alai-amlatina


La crisis alimentaria ha dejado sin comida a miles de personas en todo el mundo. A la cifra de 850 millones de hambrientos, el Banco Mundial aade cien ms fruto de la crisis actual. El tsunami del hambre no tiene nada de natural, sino que es resultado de las polticas neoliberales impuestas durante dcadas por las instituciones internacionales. Hoy, el problema no es la falta de alimentos sino la imposibilidad para acceder a ellos debido a sus altos precios.

Esta crisis alimentaria deja tras s a una larga lista de perdedores y de ganadores. Entre los ms afectados, se encuentran mujeres, nios y nias, campesinos y campesinas expulsados de sus tierras, pobres urbanos... En definitiva, aquellos que engrosan las filas de las y los oprimidos del sistema capitalista. Entre los ganadores, encontramos a las multinacionales de la industria agroalimentaria que controlan de origen a fin la cadena de produccin, transformacin y comercializacin de los alimentos. De este modo, mientras la situacin de crisis azota, principalmente, a los pases del sur global, las multinacionales del sector ven multiplicar sus ganancias.

Monopolios

La cadena agroalimentaria est controlada en cada uno de sus tramos (semillas, fertilizantes, transformacin, distribucin, etc.) por multinacionales que consiguen grandes beneficios gracias a un modelo agroindustrial liberalizado y desregularizado. Un sistema que cuenta con el apoyo explcito de las lites polticas y de las instituciones internacionales que anteponen los beneficios de estas empresas a las necesidades alimenticias de las personas y el respeto al medio ambiente.

La gran distribucin, al igual que otros sectores, cuenta con una alta concentracin empresarial. En Europa, entre los aos 1987 y 2005, la cuota de mercado de las diez mayores multinacionales de la distribucin significaba un 45% del total y se pronosticaba que sta podra llegar a un 75% en los prximos 10-15 aos. En pases como Suecia, tres cadenas de supermercados controlan alrededor del 95,1% de la cuota de mercado; y en pases como Dinamarca, Blgica, Estado espaol, Francia, Holanda, Gran Bretaa y Argentina, unas pocas empresas dominan entre el 60% y el 45% del total. Las megafusiones son la dinmica habitual en el sector. De este modo, las grandes corporaciones, con su matriz en los pases occidentales, absorben a cadenas ms pequeas en todo el planeta asegurndose su expansin a nivel internacional y, especialmente, en los pases del sur global.

Este monopolio y concentracin permite un fuerte control a la hora de determinar lo qu consumimos, a qu precio lo compramos, de quin procede, cmo ha sido elaborado, con qu productos, etc. En el ao 2006, la segunda empresa ms grande del mundo por volumen de ventas fue Wal-Mart y en el listado de las cincuenta mayores empresas mundiales se encontraban tambin, por orden de facturacin, Carrefour, Tesco, Kroger, Royal Ahold y Costco. Nuestra alimentacin depende cada da ms de los intereses de estas grandes cadenas de venta al detalle y su poder se evidencia con toda crudeza en una situacin de crisis.

De hecho, en abril del 2008 y frente a la situacin de crisis alimentaria mundial, las dos mayores cadenas de supermercados de Estados Unidos, Sams Club (propiedad de Wal-Mart) y Costco (de venta a mayoristas), apostaron por racionar la venta de arroz en sus establecimientos aludiendo a una posible restriccin en el suministro de este cereal. En Sams Club, se limit la venta de tres variedades de arroz (basmati, jasmine y grano largo) as como la compra de sacos de arroz de nueve o ms quilos a un total de cuatro por cliente; en Costco se restringi la venta de harina y de arroz frente al aumento de la demanda. En Gran Bretaa, Tilda (la principal importadora de arroz basmati a nivel mundial) tambin estableci restricciones a la venta de arroz en algunos establecimientos al por mayor. Con esta medida se puso en evidencia la capacidad de las grandes cadenas de distribucin de incidir en la compra y venta de determinados productos, limitar su distribucin e influir en la fijacin de sus precios. Un hecho que ni siquiera se haba producido en Estados Unidos tras la II Guerra Mundial, cuando s se restringi el acopio de petrleo, neumticos y bombillas, pero no de alimentos.

Cambio de hbitos

Otra dinmica que se ha puesto de relieve frente a la situacin de crisis alimentaria ha sido el cambio de hbitos a la hora de hacer la compra. Ante la necesidad, por parte de los clientes, de abrocharse el cinturn y buscar aquellos establecimientos con precios ms baratos, las cadenas de descuento han sido las que han salido ganando. En Italia, Gran Bretaa, Estado Espaol, Portugal y Francia, estos supermercados han visto aumentar sus ventas entre un 13% y un 9% el primer trimestre del 2008 respecto al ao anterior.

Otro indicador del cambio de tendencia es el aumento de las ventas de marcas blancas que ya suponen, segn datos del primer trimestre del 2008, en Gran Bretaa un 43,7% del volumen total de ventas, en el Estado Espaol un 32,8%, en Alemania un 31,6% y en Portugal y Francia alrededor del 30%. Cuando son, precisamente, las marcas blancas las que dan un mayor beneficio a las grandes cadenas de distribucin y permiten una mayor fidelizacin de sus clientes.

Pero ms all del papel que la gran distribucin pueda jugar en una situacin de crisis (con restricciones a la venta de algunos de sus productos; cambios en los hbitos de compra, etc.), este modelo de distribucin ejerce a nivel estructural un fuerte control e impacto negativo en los distintos actores que participan en la cadena de distribucin de alimentos: campesinos/as, proveedores, consumidores/as, trabajadores/as, etc. De hecho, la aparicin de los supermercados, hipermercados, cadenas de descuento, autoservicios..., en el transcurso del siglo XX, ha contribuido a la mercantilizacin del qu, el cmo y el dnde compramos supeditando la alimentacin, la agricultura y el consumo a la lgica del capital y del mercado.

- Esther Vivas es miembro de la Red de Consumo Solidario y de la campaa No te comas el mundo. Es coautora del libro Supermercados, no gracias (Icaria editorial, 2007). Publicado en AAVV Introduccin a la Crisis Alimentaria Global, Barcelona, No te comas el mundo.

Ms informacin: http://alainet.org


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