Portada :: Economa :: La economia mundial a inicios del siglo XXI
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2008

Declaracin de Washington de la Agrupacin Global Unions Noviembre de 2008
Declaracin sindical ante la "Cumbre del G20 sobre la crisis"

global-unions.org


I. Resumen

1. Los lderes del G20 se renen con el teln de fondo de una economa mundial al borde del precipicio. El espectacular empeoramiento de la crisis financiera en septiembre y octubre de 2008 est afectando de manera dramtica a la economa real. Est previsto que el PIB caiga y el desempleo se dispare en los principales pases industrializados. La crisis se est propagando a las economas emergentes y en desarrollo. Varios gobiernos han tenido ya que solicitar prstamos de emergencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) cuando sus sectores financieros se han quedado paralizados, el capital fluye fuera del pas, las monedas se colapsan y el crecimiento econmico se sita en punto muerto. La economa mundial se enfrenta a una recesin muy seria. Lo prolongada e intensa que pueda ser depende de lo oportunas y bien dirigidas que sean las acciones de los gobiernos. Esta crisis sistmica viene a sumarse al incremento sin precedentes de los precios de la alimentacin y las materias primas de principios de este ao, y a la crisis alimentaria resultante de los pases en desarrollo. Tambin se produce sobre un panorama de cambio climtico acelerado que, si no se toman medidas con rapidez, afectar a los ms pobres de todo el mundo con la mxima gravedad, y especialmente a los grupos vulnerables incluidas las mujeres.

2. La historia ha demostrado que las crisis de esta envergadura dan lugar a la inestabilidad social y poltica con resultados impredecibles y a menudo trgicos. Las familias trabajadoras se ven muy afectadas por la respuesta a esta crisis. Ya, durante ms de dos dcadas la cohesin social ha estado bajo presin debido a la creciente desigualdad en la mayora de los pases. Hoy, los que estn perdiendo sus hogares, sus empleos y pensiones como resultado de la crisis financiera, de la que no tienen ninguna responsabilidad, como contribuyentes se les est pidiendo que rescaten a aquellos que son responsables. Los gobiernos del G20 deben reconocer la necesidad urgente de empezar a trabajar en un sistema ms incluyente, justo y democrtico para la gobernanza de los mercados globales. Los sindicatos deben tener un puesto en la mesa y ser parte de las cruciales negociaciones que se celebrarn en las diferentes instituciones, durante los prximos meses.

3. La crisis econmica actual se inici en Estados Unidos como resultado de la combinacin de una crisis de la vivienda, una crisis del mercado del crdito y, cada vez ms, una crisis del empleo. Cada una de ellas es lo bastante grave por s sola, pero su interaccin est creando una dinmica especialmente compleja y peligrosa en la economa real. Los precios de la vivienda se han hundido, se han producido ejecuciones hipotecarias y se han perdido trillones de dlares en riqueza neta de los hogares. Los consumidores contienen severamente el gasto a medida que su riqueza disminuye, lo que ralentiza la economa y fuerza a las empresas a destruir empleo y a reducir los sueldos y las prestaciones. El continuo descenso de los precios de la vivienda agrava tambin la crisis crediticia, puesto que el valor de los activos hipotecados sigue socavando los balances de situacin de las firmas financieras, ya descapitalizadas. A menos que cese la cada en los precios de los bienes y en el empleo, el sistema bancario seguir desangrndose. Este crculo vicioso se est repitiendo ahora en otros pases industrializados y en las economas emergentes que originalmente se pensaba que seran inmunes.

4. La entrada de los gobiernos en los mercados financieros para nacionalizar bancos, garantizar depsitos, comprar deudas incobrables e inyectar capital a los sistemas bancarios de Estados Unidos y Europa, es necesaria. Sin embargo, es inaceptable que los gobiernos nacionalicen las prdidas de capital financiero y permitan a las instituciones financieras privatizar los beneficios. Esta crisis, la ms grave desde la Gran Depresin de los aos 30, debe marcar el final de una ideologa de mercados financieros sin control alguno donde la autoregulacin ha estado expuesta porque el fraude y la codicia han sustituido al criterio racional en detrimento de la economa real. Debe crearse una arquitectura legislativa nacional y mundial que haga que los mercados financieros recuperen su funcin primigenia: garantizar una financiacin estable y rentable de la inversin productiva en la economa real. Sin limitarse a esta funcin, las instituciones gubernamentales e internacionales deben establecer un nuevo orden econmico que sea econmicamente eficaz y socialmente justo una tarea tan ambiciosa como la que hubo que abordar en la reunin de Bretton Woods en 1944.

5. Los lderes de las principales naciones que se renen en Washington deben poner en marcha un proceso para trabajar con los pases que estn fuera del G20, para:

-Iniciar un plan de recuperacin a gran escala para estabilizar los mercados de capitales mundiales, sacar a las economas de la recesin rpidamente, prevenir los riesgos de una depresin mundial y volver a las vas de creacin de trabajo digno. Deben producirse tantos recortes coordinados de los tipos de inters como sea necesario. Los gobiernos deben presentar programas de inversin en infraestructuras capaces de estimular el aumento de la demanda a corto plazo y de incrementar la productividad a medio plazo. Ahora es el momento de avanzar con un Green New Deal, un nuevo paquete de medidas sostenibles que cree puestos de trabajo a travs del desarrollo de energas alternativas, as como del ahorro y la conservacin de la energa. Deben introducirse medidas fiscales y de gasto pblico para respaldar el poder adquisitivo de las rentas medias y bajas. Es preciso mantener presupuestos de ayuda al desarrollo para los pases menos desarrollados, a fin de contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con la adopcin de compromisos vinculantes y un calendario para lograr el objetivo de NNUU del 0,7% del PIB.

-Garantizar que nunca vuelva a producirse una crisis de esta envergadura . Durante dos dcadas, la mayora de los gobiernos, junto con las instituciones financieras internacionales (IFI) han fomentado la nueva arquitectura financiera casi carente de regulacin que ha caracterizado los mercados financieros responsables de esta crisis. Los gobiernos se han visto ahora obligados a intervenir para salvar el sistema bancario; la contrapartida deben ser unas instituciones financieras debidamente reguladas. La agenda debe incluir: la rendicin de cuentas pblica de los bancos centrales; requisitos sobre activos anticclicos y supervisin pblica para los bancos; la reglamentacin de los fondos de cobertura y la renta privada; la reforma y control de la remuneracin de los ejecutivos y los repartos de beneficios de la empresa; la reforma de la industria de evaluacin crediticia; el fin de los parasos fiscales; la fiscalidad de las transacciones financieras internacionales, una adecuada proteccin de los consumidores frente a los prstamos abusivos y las prcticas comerciales agresivas de los bancos; y polticas pblicas activas para el acceso a la vivienda y a los servicios financieros solidarios. El nuevo sistema debe reflejar las exigencias de todos los reguladores: autoridades bancarias, fiscales, de la competencia y las instituciones de gobernanza y de consumo de cada pas. No debe haber ms enfoques fragmentarios para la reforma.

-Establecer una nueva estructura de gobernanza econmica para la economa global . Debe ir ms all de los mercados financieros o de los sistemas de tipo de cambio para atacar todos los desequilibrios del crecimiento y de los flujos de capital que contribuyeron a esta crisis. De la misma manera que los acuerdos econmicos de la posguerra mundial incluan el fortalecimiento de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT), en paralelo a la creacin de las Naciones Unidas, el nuevo acuerdo post-crisis debe abordar la gobernanza econmica internacional. Los gobiernos deben empezar a trabajar en las estructuras necesarias. Pero ste es un debate que no puede celebrarse a puerta cerrada entre banqueros y funcionarios de los ministerios de economa. Las organizaciones sindicales deben tener un sitio en la mesa.

-Combatir la explosin de desigualdad en la distribucin de la riqueza que subyace en esta crisis . El nuevo sistema de gobernanza econmica debe abordar la crisis de justicia distributiva que ha destruido la economa mundial. Debe garantizarse un crecimiento ms equilibrado no slo en la economa mundial entre las regiones, sino tambin dentro de los propios pases, entre capital y mano de obra, entre rentas altas y bajas, entre ricos y pobres, y entre hombres y mujeres.

6. La reunin del G20 debera marcar el inicio de un proceso. La agenda para el cambio debe seguir avanzando en otras reuniones en los meses venideros; especialmente en la Conferencia Internacional de Seguimiento sobre Financiacin para el Desarrollo, que tendr lugar en Doha a finales de mes. En la conferencia de las partes de la Convencin Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climtico (CMNUCC), que tendr lugar en Poznan en diciembre, debe haber compromisos de ayuda inmediata de los pases industrializados para hacer posible una mayor transferencia de tecnologa y adaptacin al cambio climtico en los pases en desarrollo. Esto debera contribuir a restablecer la confianza necesaria para concluir con xito las actuales negociaciones sobre cambio climtico antes del fin de 2009. Las reuniones del G8 en Italia, as como las reuniones de las IFI y la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos (OCDE) en 2009, deben utilizarse al mximo no puede haber una vuelta a la rutina.

II. Un plan de recuperacin coordinado para la economa real

7. El creciente caos financiero est haciendo mella en la economa real, con un descenso acusado del empleo en Estados Unidos y Reino Unido, que ahora se hace extensivo a la Eurozona y amenaza con una recesin mundial. Se han previsto cadas en el PIB en Estados Unidos y la Eurozona durante la mayor parte de 2009. Se estima que las tasas de desempleo en la zona OCDE aumenten un 20% en los seis meses prximos, aunque es muy posible que se hayan quedado cortos. En varios pases emergentes y en desarrollo, especialmente en aquellos con sistemas bancarios altamente endeudados o cuyas cuentas corrientes son muy deficitarias, se estn produciendo despidos masivos y los ingresos reales de los hogares estn en cada libre. El capital est huyendo de muchos pases en desarrollo que no pueden permitirse el lujo de perder inversiones, y los problemas se estn agravando por la reduccin de las remesas que envan los trabajadores migrantes, muchos de los cuales estn perdiendo sus empleos. La OIT prev que el desempleo mundial se incremente de 190 millones en 2007 a 210 millones en 2009 y que el nmero de personas pobres que trabajan por menos de un dlar al da ascienda en 40 millones, y por menos de 2 dlares al da, en 100 millones.

8. Los lderes gubernamentales y los bancos centrales no deben repetir las calamidades de los aos 30, con esfuerzos por equilibrar presupuestos, reducir salarios y aplicar polticas de tipos de cambio y divisas consistentes en empobrecer al vecino. En lugar de ello, los lderes del G20 deben poner en marcha un plan de recuperacin coordinado dirigido a estimular la economa real en los mbitos nacional y mundial.

9. En Europa y Estados Unidos se necesitan ms reducciones coordinadas de los tipos de inters por parte de los bancos centrales. Deben fortalecerse los mecanismos fiscales de estabilizacin, como los planes de prestaciones de desempleo, y reforzarse con planes de creacin directa de puestos de trabajo cuando sea necesario. Los incentivos fiscales deben estar dirigidos a aumentar la demanda global y con la suficiente envergadura para revitalizar la economa real: empleos, salarios y crecimiento de la renta disponible de los hogares. Las medidas fiscales y presupuestarias deben estar dirigidas a las familias de renta media y baja que son las que ms sufren con la situacin actual y que, al aumentar su ndice de consumo, alimentarn esta vuelta al consumo, la produccin y, por ende, el empleo con la mxima celeridad.

10. En los pases emergentes y en desarrollo, los gobiernos deben tambin contrarrestar la desaceleracin econmica mediante polticas monetarias, apoyando los planes de creacin de empleo y ampliando o creando redes de seguridad social. Las IFI no deben repetir los errores de la crisis financiera asitica de hace una dcada presionando a los pases a subir los tipos de inters, recortando los gastos pblicos y permitiendo las quiebras bancarias en cascada lo contrario de lo que estn haciendo hoy los pases industrializados. En cambio, los pases en desarrollo deben ser animados a mantener los niveles de empleo y a ofrecer la ayuda gubernamental a los sectores ms vulnerables de la poblacin.

11. Debe aprovecharse la oportunidad para poner en marcha un nuevo Green New Deal, como lo propone el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la y la OIT en el informe sobre los empleos verdes (Green Jobs). Es el momento de ayudar a la recuperacin econmica por medio de inversiones medioambientalmente responsables diseadas para crear puestos de trabajo a corto plazo, especialmente para los jvenes y las mujeres, y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a medio plazo. Las medidas para promover el ahorro energtico mediante la reforma de edificios son especialmente generadoras de puestos de trabajo, apoyando as al sector de la construccin, particularmente afectado por la crisis. La inversin pblica en infraestructuras, transporte colectivo y fuentes de energa alternativas tambin estimular la creacin de puestos de trabajo sostenibles. La inversin a largo plazo y fortalecedora de la productividad en las infraestructuras pblicas escuelas, hospitales, agua pura y saneamiento as como transporte pblico y energa no solo ayudar a las economas nacionales a hacer frente o a salir de la recesin, sino que sentar las bases para que millones de personas salgan de la pobreza.

12. Adems de las infraestructuras, es tambin el momento de invertir en las personas en su educacin y salud, y en el cuidado de los ms jvenes y de los ms mayores. 18 millones de nuevos profesores deben formarse solo para alcanzar el objetivo de una educacin de calidad para todos los nios en edad de escuela primaria antes de 2015. Millones ms de profesores e instructores son necesarios para la formacin profesional y formacin cualificada que sustentan la economa real y para la reconversin de los trabajadores afectados por la reestructuracin econmica.

13. La nueva Administracin americana debe introducir un plan general que combine el aumento de los ingresos de los trabajadores de renta baja y media el fortalecimiento de redes de seguridad, incluyendo las prestaciones de desempleo, la ampliacin del programa de cupones para alimentos, la ayuda a los gobiernos estatales y locales con un ambicioso gasto del gobierno federal en educacin e infraestructuras. El derecho a la sindicalizacin debe ser restaurado y los EEUU deben cumplir las normas fundamentales del trabajo de la OIT.

14. Japn ser especialmente vulnerable en caso de que la crisis se agrave en las economas asiticas emergentes. Las autoridades deben tomar medidas para reequilibrar la economa en favor de su demanda domstica, ya que el crecimiento actual se basa casi exclusivamente en las exportaciones, golpeadas por una apreciacin elevada del Yen. En este momento son cruciales los aumentos en los salarios reales, para aumentar la demanda, y deberan estar respaldados por polticas fiscales que propicien el consumo de los hogares y que luchen contra las crecientes desigualdades.

15. En la UE, la coordinacin de las diferentes iniciativas de polticas fiscales por parte de los Estados miembros necesita mejorar drsticamente y reunirse bajo un mecanismo mejorado de gobernanza econmica. Las organizaciones sindicales europeas han solicitado la creacin de un fondo de inversiones europeo que promueva la inversin en energas renovables, ahorro de energa, innovacin y redes de infraestructuras europeas. Los proyectos de inversin no deben bloquearse por una aplicacin errnea del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. El Banco Central Europeo (BCE), aunque ha jugado un papel activo inyectando liquidez para combatir la crisis bancaria, ha subido los tipos de inters errneamente hasta el verano de 2008. El BCE debe contribuir a la recuperacin en Europa y al reajuste global mediante una bajada continuada de los tipos. Debera establecerse un Consejo de Supervisin que incluya a los interlocutores sociales europeos y a los miembros del Comit Ejecutivo del BCE.

16. Los paquetes de recuperacin tambin deben disearse para corregir los desequilibrios econmicos fundamentales subyacentes que han dado lugar a la actual crisis. Se trata, en especial, del desequilibrio entre Estados Unidos y el resto de la economa mundial, del desequilibrio entre finanzas y economa real, y del desequilibrio del poder de negociacin entre los trabajadores y sus empresarios. Aquellas economas que tienen supervits deben redirigirlos hacia la inversin productiva y el consumo interior. Los derechos sindicales deben ser promovidos y plenamente respetados para que los trabajadores puedan mejorar su nivel de vida.

17. Un nuevo enfoque de la responsabilidad fiscal debe acompaar el New Deal mundial. El peor error en el contexto actual sera continuar con los recortes presupuestarios en el sector pblico. Debe alcanzarse un compromiso renovado para la dotacin de servicios pblicos de calidad, financiados pblicamente. Repensar las responsabilidades tanto del sector pblico como del privado debe incluir una financiacin responsable del sector pblico mediante una fiscalidad justa y un nuevo compromiso con la eficacia y la tica de los servicios pblicos de calidad, en los que las organizaciones que representan a los trabajadores pblicos pueden jugar un papel fundamental.

18. La comunidad internacional debe extender rpidamente los prstamos de urgencia del FMI y aumentar la ayuda del Banco Mundial y de las agencias de Naciones Unidas a los numerosos pases emergentes y en desarrollo que son susceptibles de encontrarse en situaciones de dficit de la balanza de pagos por causa de la crisis financiera y del alza continuada de los precios alimentarios y energticos. Segn las estimaciones de la FAO Organizacin de Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura entre 2004 y 2007 el nmero de personas subalimentadas en el mundo ha aumentado un 9% hasta alcanzar los 923 millones, antes del aumento de precios de 2008. La Ayuda Pblica al Desarrollo (APD) a largo plazo tambin debe elevarse. Como mnimo, los gobiernos de los pases industrializados deben cumplir los compromisos que asumieron durante la cumbre del G8 de Gleneagles para aumentar los niveles de APD.

III. Nueva regulacin de los mercados financieros mundiales

19. Durante dos dcadas, la mayora de los gobiernos, junto con las IFI, han promovido una nueva arquitectura financiera poco reglamentada que ha caracterizado a los mercados financieros mundiales responsables de esta crisis: una desregulacin irresponsable que favorece endeudamientos excesivos de las instituciones financieras incluyendo los bancos de inversin, los fondos de alto riesgo hedge funds y los fondos de inversin privados private equity y la innovacin financiera de las transferencias de riesgos de crdito titulizados, que exportaban deudas incobrables bajo la apariencia de productos estructurados. El negocio de las finanzas estructuradas cre la ilusin de un capital de bajo riesgo, de bajo coste. Como ha revelado la crisis, los riesgos no estaban dispersos, sino escondidos. Con normas contables bancarias pro-cclicas y requisitos sobre el capital rgidos, la crisis de los crditos que sigui al colapso de la industria de las finanzas estructuradas provoc un proceso autoalimentado de depresin de los activos bancarios.

20. Las intervenciones llevadas a cabo por los bancos centrales y los gobiernos a lo largo de las ltimas semanas en el intento de restaurar la confianza, estabilizar los mercados crediticios e inyectar nuevo capital son necesarias para salvar el sistema bancario. La crisis de solvencia bancaria sigue a una dcada marcada por un modelo de gobernanza accionarial abusiva y por una tendencia a privilegiar el corto plazo por parte de las empresas. El dinero que se dilapid en generosos dividendos, en programas de recompra de acciones y de indecentes remuneraciones de los directivos durante el periodo de crecimiento 2003-2006 se necesita ahora seriamente cuando los bancos buscan dinero fresco para recapitalizar sus balances. Puesto que gran parte del sistema financiero est respaldado por los contribuyentes, las organizaciones sindicales insisten en que los gobiernos adquieran participaciones en el capital y acten como inversores activistas para proteger el inters pblico y que garanticen que, con el tiempo, los contribuyentes recuperarn su dinero.

21. Los gobiernos siguen alabando las recomendaciones de abril de 2008 del Foro para la estabilidad financiera (FSF, Financial Stability Forum) que incluye reforzar las exigencias de capital de los bancos, la poltica de gestin de riesgos, la vigilancia de los productos estructurados y de las agencias de calificacin. Por bienvenidas que puedan resultar estas recomendaciones, se consideran hoy por hoy enormemente inadecuadas. Debe actuarse para atacar las medidas reglamentarias y fiscales que han permitido que los actores de los mercados asumieran riesgos excesivos.

22. La cooperacin internacional debe ir mucho ms lejos de lo que se est estudiando en este momento revisar las reglas de vigilancia prudencial de los bancos e instar a que haya ms transparencia. Es la arquitectura de regulacin nacional y mundial lo que hay que restaurar para que los mercados financieros recuperen su funcin primigenia: garantizar una financiacin estable y rentable de la economa real. Los lderes deben autorizar el inicio del trabajo en un borrador para la nueva regulacin de los mercados financieros, que debe incluir:

. Asegurar que los bancos centrales son pblicamente responsables de sus acciones y tener el mandato necesario para detectar y disuadir las burbujas financieras de carcter especulativo;

. Asegurar una supervisin activa, unas exigencias anti-cclicas adecuadas sobre activos y normas contables para los bancos y los grandes conglomerados financieros;

. Prohibir todas las formas de operaciones fuera de balance;

. Someter las inversiones extranjeras y los flujos de capital a normativas nacionales adecuadas, incluyendo el cumplimiento de las normas internacionalmente reconocidas sobre gobernanza y transparencia;

. Promover servicios financieros basados en la comunidad como sistemas de cooperativas y mutualidades y programas especficos de microfinanciacin negociados con los interlocutores sociales;

. Mejorar la proteccin de los consumidores para proteger los hogares contra los prstamos predatorios y las polticas comerciales agresivas de los bancos;

. Reforzar la funcin social de los planes de pensiones para ofrecer una jubilacin digna, tanto en la financiacin de las pensiones como en las normativas de inversin;

. Establecer un rgimen internacional para gravar impositivamente las operaciones financieras internacionales cuyos ingresos podran servir para apoyar a las instituciones financieras que persiguen objetivos sociales, como los fondos de pensiones;

. Reglamentar las transferencias de riesgos crediticios, los productos derivados, las operaciones a plazo y enfrentar la estructura de oligopolio de la industria de las agencias de calificacin crediticia, incluyendo la creacin de agencias pblicas y el desarrollo de la calificacin no-financiera;

. Regular las firmas de inversin privadas, incluidos los fondos de alto riesgo hedge fund y los de renta privada private equity, y combatir los efectos del arbitraje reglamentario en el seno de los grandes grupos financieros y entre las jurisdicciones;

. Adoptar controles para limitar los comportamientos especulativos en los intercambios comerciales, incluyendo los mercados energticos y de materias primas; . Combatir el cortoplacismo de las empresas, reforzando los regmenes de gobernanza empresarial y la fiscalidad relativa a la remuneracin de los altos ejecutivos, las responsabilidades de los consejos de administracin, la gestin de riesgos y la distribucin de los beneficios de las empresas.

23. Es necesaria una accin firme para detener la prdida de ingresos generada por los parasos fiscales. No se puede esperar que los contribuyentes salven a las instituciones financieras que lo necesitan cuando estas mismas instituciones han utilizado los parasos fiscales para evitar pagar sus contribuciones fiscales. Todos los gobiernos han de dar los pasos necesarios para proteger su base de ingresos y para compensar la previsible reduccin de los ingresos fiscales procedentes de las empresas. Esto requerir un fortalecimiento del apoyo poltico al trabajo de la OCDE en este mbito.

IV. Un nuevo sistema internacional de gobernanza econmica

24. Ha llegado el momento de remodelar la arquitectura financiera y econmica mundial mediante un nuevo conjunto de negociaciones Bretton Woods, que vaya ms all del rgimen de tipos de cambio creado en Bretton Woods en 1944. Ninguna de las instituciones existentes goza de alcance ni de credibilidad suficiente para poner en marcha dicha estructura. Los gobiernos deben empezar a trabajar, pero ste es un debate que no puede celebrarse a puerta cerrada entre banqueros y funcionarios de los ministerios de economa. Las organizaciones sindicales representan a las familias trabajadoras de todo el mundo que son vctimas de la crisis actual, y deben estar presentes en la mesa.

25. La reforma institucional debe ir ms all de la regulacin financiera e incorporar la gestin econmica orientada a reducir los desequilibrios en la economa mundial. La persistencia de desequilibrios estructurales en cuentas corrientes y tipos de inters dentro de la OCDE (en particular entre Estados Unidos, la Eurozona y Asia) y los desequilibrios con las economas emergentes tambin han contribuido a esta crisis. La acumulacin de participaciones en dlares en las economas emergentes y la creciente inversin de los fondos soberanos ha proporcionado los capitales necesarios para la recapitalizacin de los bancos y las instituciones financieras ms castigados. Sin embargo, amenaza el riesgo de ajustes desordenados una reversin drstica de los flujos de capital fuera de la zona del dlar ante la continuada incertidumbre en Estados Unidos. El comercio tiene potencial para acelerar el crecimiento econmico, la recuperacin y el desarrollo, pero solo en las condiciones adecuadas. Restaurar la legitimidad pblica del sistema comercial mundial y concluir la Ronda de Doha requiere reforzar simultneamente la proteccin de los derechos fundamentales de los trabajadores a travs de todas las instituciones internacionales, incluyendo la OMC, y garantizar que los pases en desarrollo son capaces de lograr la recuperacin econmica, el empleo y un desarrollo industrial futuro.

26. Los gobiernos de las economas emergentes tambin deben ser una parte fundamental de la nueva estructura de gobernanza. Global Unions apoya firmemente una estructura de gobernanza ms democrtica y ms justa en las IFI. En el caso del Banco Mundial, cuyo mandato se orienta hacia los pases en desarrollo, es necesaria una reforma sistemtica y profunda que debe dar como resultado, como mnimo, una paridad en el derecho de voto entre los pases en desarrollo y los industrializados. Las IFI deben tambin poner fin a la condicionalidad de la poltica econmica que ha caracterizado sus intervenciones en los pases en desarrollo durante las ltimas tres dcadas. Esto ha minimizado ms que fortalecido la aplicacin de controles fiduciarios y el respeto de las normas internacionalmente acordadas, incluyendo las normas laborales bsicas. Las condicionalidades de las IFI sobre la desregulacin, la liberalizacin y la privatizacin, junto a la interferencia de la libre eleccin poltica de los pases, han dado lugar con frecuencia a serias y perjudiciales consecuencias. Este enfoque debe cambiar. La normativa de la OIT, y especialmente las normas fundamentales del trabajo, deben prevalecer en el nuevo sistema de gobernanza internacional.

V. Combatir la crisis de la justicia distributiva

27. La congelacin salarial y la falta de poder adquisitivo de las familias trabajadoras son el resultado de polticas perjudiciales y, en s mismas, constituyen un factor principal para la cada del ahorro en los hogares y la emergencia de la deuda insostenible que ha desembocado en la crisis hipotecaria en Estados Unidos. La liberalizacin financiera ha permitido que las entidades de crdito promuevan el prstamo avalado por la vivienda como sustituto de los ingresos. Las burbujas financieras de los precios de los activos, estimuladas por un apalancamiento excesivo y la laxitud de la normativa, han sustituido al crecimiento sostenible basado en las ganancias compartidas. Es necesario un nuevo rgimen de crecimiento que como ocurri durante el periodo de posguerra hasta comienzos de los aos 80 garantice un crecimiento de los salarios reales equilibrado en lnea con los incrementos de la productividad. Una fiscalidad progresiva, responsable y justa no debera ni facilitar la acumulacin de fortunas, ni incitar la continuacin de la especulacin, sino simplemente contribuir al crecimiento.

28. En informes recientes de la OCDE y la OIT se ha identificado un descenso de la parte de los salarios y un aumento de las desigualdades en dos terceras partes de los pases de la OCDE. Los gobiernos de los pases industrializados deben ahora empezar a fomentar y reconstruir las instituciones que ayudan a distribuir las rentas y la riqueza de una manera ms justa, en lugar de seguir abogando por la liberalizacin de los mercados laborales y el desmantelamiento de la proteccin de los trabajadores. La crisis de la justicia distributiva es an ms aparente en los pases no miembros de la OCDE. Antes incluso de la crisis de los precios alimentarios en 2007-2008 y de la crisis financiera actual, el Banco Mundial seal que en 46 de 59 pases en desarrollo examinados, la desigualdad se haba incrementado durante la ltima dcada. El empeoramiento de la situacin econmica, junto la explosin de los precios de los alimentos durante el pasado ao, aumentar las desigualdades en los ingresos y se aadir al dficit de trabajo decente en el mundo en desarrollo, ya identificado por la OIT.

29. Instamos a los gobiernos del G20 a desarrollar ms la ayuda de emergencia del FMI para los pases que se enfrentan a crisis inmediatas que superan sus recursos para resolverlas. Esta ayuda no debe ir aparejada a condiciones de austeridad. En lugar de ello, deben fijarse condicionantes positivos que ayuden a los pases a restaurar su crecimiento a corto plazo, una distribucin justa de los costes y los beneficios, y sostenibilidad a largo plazo. De la misma manera, el Banco Mundial debera dar prioridad a proyectos generadores de empleo, extender las redes de seguridad social a la mayora de los trabajadores de pases en desarrollo que actualmente no tienen proteccin, y desarrollar servicios pblicos e infraestructuras para un crecimiento sostenible. Estas propuestas se deben acordar con las organizaciones de trabajadores en los pases afectados. Los gobiernos tambin deben acordar respuestas de emergencia ante la continua crisis alimentaria, que incluyan medidas para contrarrestar las acciones especulativas en los mercados alimentarios, y ampliar la ayuda de emergencia a los ms pobres. A medio plazo, deberan tomarse medidas para desarrollar la produccin sostenible de alimentos y reconstituir los fondos de reserva. Adems de todo ello, los gobiernos deben, en los prximos meses, identificar los pasos a seguir para garantizar que respetan sus compromisos sobre la ayuda al desarrollo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

30. Subrayamos la necesidad para los gobiernos del G20 de actuar para fortalecer la dimensin social de la globalizacin y garantizar la aplicacin de las normas universales por parte de las empresas multinacionales, donde quiera que operen. Pedimos a los pases en desarrollo y a los pases emergentes que se adhieran a las Lneas Directrices de la OCDE para las Empresas Multinacionales, que estn de acuerdo con las normas de la OIT, y a los gobiernos que ya se han adherido que mejoren su aplicacin y su promocin mediante el fortalecimiento de los Puntos Nacionales de Contacto.

VI. Conclusin

31. El movimiento sindical internacional ha denunciado repetidamente la creciente divergencia entre los mercados financieros no regulados e imposibles de gestionar, por un lado, y las necesidades financieras de la economa real para proporcionar trabajo digno, por otro. Segn la OCDE, la arquitectura financiera internacional debe juzgarse por su capacidad para mantener la estabilidad financiera garantizando la solvencia de los participantes en el mercado, para proteger a los inversores contra las quiebras y el fraude, y para garantizar mercados financieros eficaces y eficientes. Durante las ltimas semanas ha quedado claro que el sistema no ha conseguido cumplir ninguno de estos tres objetivos. Ms all de la reunin del G20, la cooperacin debe extenderse a todos los niveles G7, G8, Europa, OCDE e instituciones financieras internacionales a fin de evitar la arbitrariedad reguladora y garantizar el alcance mundial de la nueva arquitectura. Los trabajadores tienen que sentarse a la mesa en estas reuniones e instituciones. No confan mucho en que los banqueros y gobiernos, reunidos a puerta cerrada, lo hagan bien esta vez. Debe haber plena transparencia, divulgacin y consulta. Las organizaciones de la Agrupacin Global Unions estn dispuestas a desempear su papel en este proceso.

www.ituc-csi.org | www.tuac.org | www.global-unions.org



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