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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2008

Recesin y poltica

Robert Kurz
Freitag


Los gobiernos an se encuentran en la situacin de ser gestores exitosos de la crisis. La fusin nuclear del sistema financiero global se considera controlada, con garantas estatales "poco ortodoxas". Supuestamente falta apenas un programa "certero" para que, con medidas prcticamente sin costes, se evite un profundo desplome de la coyuntura. Oficialmente aun se trata, nica y solamente, de una recesin ligera, definida por un crecimiento cero o negativo a lo largo de dos o tres trimestres. En realidad, el Estado no ha hecho nada ms que promesas. La expectativa de que de esta forma se pueda utilizar esa "imagen de confianza" para hacer superfluos todos los avales es inverosmil. Las garantas sern ejecutadas despus de las fechas de caducidad. Pero tambin la llamada economa real ya hace mucho que es parte integrante del capital financiero. La actual crisis de Opel, que debe su situacin a la empresa madre, la General Motors, de ningn modo puede ser considerada un caso aislado. La verdad es que todos los balances de la industria automovilstica han sido "retocados" por los respectivos bancos. Ahora, lo que se hace precario para los bancos de la industria de los coches no es solo el negocio de leasing de coches, sino tambin su participacin en la economa de las burbujas.

Esto se aplica a todos los grupos industriales. Ya en la dcada de los '80, Siemens fue irnicamente descrita como "un banco con un departamento elctrico". Pese a que el crash del crdito en el sistema bancario no est todava realmente financiado, la crisis financiera tambin afecta ya a una serie de grupos industriales. El Estado tiene que llegar a los lmites de su capacidad de crdito apenas para equilibrar los balances. Pero eso no sirve de nada para la venta de un solo coche, central elctrica u ordenador. La pasada coyuntura del dficit se alimentaba precisamente de las burbujas de crdito que ahora van estallando todas. Si el FMI prev, por eso, la mayor cada del crecimiento global desde 1945, la situacin desembocar en una recesin tal que reventar el paradigma de recesin suave transformando el pensar por trimestres en algo bastante ridculo. Por consiguiente, ya no basta con que el dinero de crdito de saneamiento del capitalismo financiero del keynesianismo sea derramado en el agujero negro de la insolvencia de los grupos bancarios e industriales.

Las opiniones otoales de los "sabios de la economa" tienden a hacer creer que la rehabilitacin del sistema financiero es un hecho consumado. Por otra parte, el gobierno es vehementemente criticado, de forma poco habitual, por la insuficiencia de su programa de coyuntura. Las inversiones y ayudas estatales para inversiones privadas deben ser movilizadas sin mirar el dficit. Ante los hechos reales recalcados, tal cosa solo sera posible a travs de una poltica abierta de inflacin. Pero no es slo por eso que la esperanza de un regreso a la poltica social keynesiana de los aos '70 no es ms que una ilusin. En modo alguno es casual que, a la vez, los "especialistas" pretendan agravar la poltica neoliberal del mercado de trabajo. Quieren reducir todava ms la proteccin al paro y acabar con la ya msera base del sueldo mnimo, reducir el derecho al subsidio de paro y reducir su duracin para los empleados ms antiguos. El apostar simplemente por las ayudas al capital est en conformidad con la exigencia de las asociaciones patronales de cortar los objetivos ambientales de la Unin Europea. En vez de aumentar la masa salarial se insiste en la desregulacin y en los financiamientos estatales para inversiones como forma de animar la coyuntura interna.

As se est preparando, gracias al Estado, la continuidad del neoliberalismo, le duela a quien le duela. Si ya no se puede evitar una poltica financiera aventurera, entonces, en nombre de la estabilizacin, se acta a costa de la ya amplia "pobreza empleada". La clase poltica tambin se ve confrontada con problemas de legitimacin, teniendo en cuenta que este catastrfico frenazo del crecimiento ocurre precisamente en 2009, ao de elecciones muy importantes. En recesin, las clsicas concesiones clientelistas ya no sern posibles. De ah no es difcil imaginar que los "partidos del pueblo" se refugien cada vez ms en un imaginario "centro", del cual se espera que, rechinando los dientes, asuma la administracin de la crisis antisocial rgida, para asegurar de su propia supervivencia poltica. El descalabro de Hesse mostr que el SPD est definitivamente en descomposicin. Si esto vali o no la pena es, para la "conciencia" de los disidentes, perfectamente irrelevante. Ellos ya eran el reflejo de un cambio radical en el panorama poltico, donde los que quieren salvar el sistema a cualquier precio forman una coalicin de emergencia "de derechas" transversal a los partidos, que llevar hasta las ltimas consecuencias la paradoja del "keynesianismo financiero neoliberal"

Original DEPRESSION UND POLITIK en www.exit-online.org . Publicado en el semanario "Freitag" el 21/11/2008.

Traducido del portugus por Rodrigo de Rezende



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