Portada :: Cultura :: Leer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2008

La vida cotidiana en la Alemania nazi
La rutina del horror en los diarios de Victor Klemperer

Jess Aller
Rebelin


 

Entre 1933 y 1945, Victor Klemperer, judo alemn de religin protestante, catedrtico de filologa romnica en la Escuela Superior Tcnica (ETH) de Dresde y autor de reputadas obras sobre literatura francesa e italiana, realiz su viaje personal al infierno. En estos aos fue expulsado de su puesto y perseguido, recluido en un gueto y obligado a trabajar como obrero mientras la dolencia cardiaca que padeca se agravaba. En 1945 sobrevivi al bombardeo de Dresde, que con el caos que gener le dio la posibilidad de huir. Los padecimientos compartidos con muchos compatriotas suyos estn recogidos en un diario de lectura imprescindible para cualquiera que pretenda conocer la vida cotidiana en la Alemania nazi, un libro que junto a sus dotes de observador minucioso nos revela todo su amor por la exactitud y la eficacia de la gran literatura. Este diario fue publicado en 1995, treinta y cinco aos despus de su muerte, tras una delicada labor de transcripcin por parte de su segunda esposa, Hadwig Klemperer. Una traduccin espaola debida a Carmen Gauger y profusamente anotada (Galaxia Gutenberg) vio la luz en 2003.

Hijo de un rabino procedente del gueto de Praga y emparentado con el director de orquesta Otto Klemperer, Victor Klemperer naci en 1881 y tras estudios en diversas universidades y un doctorado en Mnich bajo la direccin de Karl Vossler, combati como voluntario en la Gran Guerra, consiguiendo despus una ctedra en la ETH de Dresde. En 1906 contrajo matrimonio con la pianista Eva Schlemmer, que fallecera en 1951. La edicin publicada de su diario, que de todas formas no contiene todo el texto original, es una extensa obra de casi dos mil pginas y arranca el 14 de enero de 1933, pocos meses antes del ascenso de Hitler al poder. Su frase inicial nos acerca a los vanos desvelos acadmicos que llenaban la vida de Victor en esos das: Eleccin del rector: despus de muchas intrigas fue elegido Reuther por segunda vez, Gehrig qued eliminado. Ha sido un asunto sucio, una maniobra contra nuestro departamento. La para l inesperada victoria de Hitler en las elecciones del 5 de marzo le sume en la desesperacin. Apuntan los primeros sntomas de una persecucin que progresivamente se ir haciendo implacable: El poder, un inmenso poder, est en manos de los nacionalsocialistas: medio milln de hombres armados, todos los cargos y recursos pblicos, la prensa y la radio, la opinin de las masas enajenadas. No veo de donde podra venir la salvacin. El 12 de abril escribe: El Ministerio de Instruccin pblica espaol le ha ofrecido a Einstein una ctedra en una universidad espaola, l ha aceptado. ste es el chiste ms memorable de la historia universal. Alemania establece la limpieza de sangre, Espaa ofrece una ctedra al judo alemn. El 9 de octubre de ese mismo ao enumera sus deseos de cumpleaos: Ver a Eva otra vez con salud, en su casa propia, sentada ante su armonio. No tener que temblar cada maana y cada noche por miedo a sus ataques de llanto. Vivir el final de la tirana y su cada sangrienta.- Ver mi Siglo XVIII terminado e impreso. No tener dolores de costado, no pensar en la muerte. No creo que se cumplan ni uno solo de esos deseos.

En esta poca, Klemperer observa crticamente el nacionalismo sionista que ve surgir a su alrededor: Walter Jeski se ha marchado a Palestina () Yo no puedo evitarlo, pero simpatizo con los rabes de all, a los que se les compra la tierra. La misma suerte de los indios de Amrica (dice Eva). En otro punto enfatiza: Para m los sionistas, que quieren empalmar directamente con el estado judo del ao 70 d. C. (destruccin de Jerusaln por Tito), son igual de repugnantes que los nazis. Al mismo tiempo empieza a consignar las anotaciones sobre la lengua del Tercer Reich que le serviran posteriormente para su Lingua Tertii Imperii, el ms preciso estudio existente sobre la utilizacin del lenguaje por el totalitarismo nazi (hay versin castellana publicada por Minscula en 2002). En el diario, toda la vida de Klemperer va desfilando ante nosotros: detalles de amistades y reuniones familiares, el lento avance de sus trabajos sobre literatura, rutinas domsticas y alimento de mascotas, burocracia acadmica En 1934 la situacin parece estabilizada y los Klemperer, tras conseguir una hipoteca afrontan la construccin de una casa en Dlzschen, en las cercanas de Dresde, a donde se mudan el 6 de octubre de ese ao. Despus sus condiciones empeoran, su sueldo es reducido y el 1 de mayo de 1935 es retirado de la ctedra. Su bsqueda desesperada de un profesorado en el extranjero es difcil, paradjicamente, por ser un fillogo de lenguas modernas que no habla idiomas. Mi francs est completamente oxidado, tengo miedo de escribir y de hablar aunque slo sea una frase. Mi italiano nunca fue gran cosa. Y mucho menos mi espaol. No s nada til. En una huida hacia delante, sin embargo, asiste a clases de conducir y pasa el examen: Volvimos a la Kulmstrasse, fren correctamente, tambin sal bien librado de la ltima parada en una calle en cuesta ayudndome con el freno de mano. Una exhibicin no ha sido, pero le doy el carnet. Estaba tan hecho polvo que no pude ni alegrarme. En 1936 recibe alguna ayuda de su hermano Georg, famoso mdico establecido en Estados Unidos y entre cuyos pacientes estuvo Lenin, y sigue las noticias que llegan de Espaa: Tengo ahora realmente la impresin de que la guerra es inevitable; cada da nos la acerca un poco ms, el asunto espaol no podr quedar limitado a Espaa, seguimos las noticias con desesperado inters y las comentamos despus horas y horas.

En 1940, tras el comienzo de la guerra, Eva y l son obligados a mudarse a una Judenhaus (gueto para judos). El 6 de junio seala: Estrechez, promiscuidad, caos apenas despejado, fregar continuamente y en condiciones dificilsimas por la estrechez (..) A la vez, enormes victorias de Alemania y un lenguaje de triunfalismo demente. En 1941 cumple varios das de arresto por haber dejado por descuido una ventana iluminada durante la noche. A partir de septiembre de ese ao un edicto de la polica establece que todos los judos y judas de Alemania desde los seis aos deben llevar cosida como distintivo una estrella de seis puntas de color amarillo en el lado izquierdo del vestido. En enero de 1942, el matrimonio con una mujer no juda le permite librarse de ir a un campo de concentracin, aunque no sabe por cuanto tiempo. Se viven escenas patticas con los deportados y sus familiares. El 6 de marzo llega la prohibicin de viajar en tranva debido a la reiterada falta de disciplina de los judos en el tranva. A partir del 15 de abril todas sus casas estarn marcadas por fuera con una estrella juda. La persecucin tiene tambin ancdotas grotescas, y el 26 de abril se ordena que los judos entreguen maquinillas de cortar el pelo, tijeras de peluquera, peines en buen uso. Klemperer anota: Los peines son un consuelo, revelan extrema escasez. Esta gente no retrocede ante ninguna mezquindad. Y despus: Poco a poco, ya es norma fija: al da siguiente de un registro domiciliario, suicidios () Al matrimonio Feuerstein, de la Altenzellerstrasse, los haban desvalijado, despus fueron citados en la Gestapo, y all apaleados y pisoteados; por la noche encontraron a la pareja muerta en la cocina donde segua escapndose el gas. Los casos se repiten da tras da.

En esta poca, la leve dolencia cardiaca que sufre desde hace aos manifiesta ya sntomas de angina de pecho que se suman a sus preocupaciones. El 8 de mayo, el excombatiente consigna: La guerra anterior fue una cosa tan decente. El 23 de mayo, estando l ausente, la casa es registrada y Eva insultada, abofeteada y escupida. Roban comida, sobres, tarjetas de visita, medicinas Nada grave, y lleno de optimismo comenta: Qu suerte que nuestra aspiradora est arreglada y funcionando. As que, en conjunto, hemos salido esta vez relativamente bien librados y nos hemos jurado otra vez mutuamente no perder los nervios. Pero qu inconcebible ignominia para Alemania. Algunas hojas manuscritas de su diario que an no haban sido enviadas a su escondite en casa de una amiga de Eva afortunadamente no fueron halladas. Aunque en manos de la polica podran haber significado la muerte de muchas personas, decide seguir escribiendo: sa es mi heroicidad. Quiero dar testimonio, y testimonio exacto! En breve su sentido del humor aflora de nuevo, y analizando la lengua del III Reich dice: Esa pobreza de insultos, ese pequeo registro, cualquier espaol lo supera con creces. El 23 de junio anota: Estudio los escritos sionistas de Herzl. La ms asombrosa afinidad con el hitlerismo. Solamente, Herzl evita dar una definicin de la sangre. Para l, la nacin es un grupo histrico, reconocible por su coherencia y con un enemigo comn. (Una definicin bien inconsistente.) Y poco despus Son los mismos razonamientos, a veces casi con las mismas palabras, es el fanatismo de Hitler.

Al comienzo de 1943, tras la debacle rusa nace la esperanza de un final para la guerra y la tirana. A partir de aqu una vaga luz apunta a veces al final del tnel, mientras la radio da noticias de un organizado repliegue ante las hordas rusas. Las patatas son la base de su alimentacin: Engullir patatas tres veces al da, pelar patatas, ir a la caza de patatas y acarrear patatas. A partir de abril es obligado a trabajar con otros judos en una empresa dedicada a pesar y empaquetar t. El 5 de mayo escribe: En la fbrica dicen: Comoquiera que sea el final de la guerra, los judos nunca volvern a vivir en paz aqu, el antisemitismo ha calado demasiado hondo. Yo: el antisemitismo se ha excedido, se ha desenmascarado. Habr perdido su vigencia. Las relaciones con la poblacin son agridulces. A veces hay nios que le insultan en la calle, otra vez un obrero ya mayor -en la medida en que pude distinguirlo a la luz del crepsculo- va en bicicleta detrs de m, pasa muy pegado a m y dice con voz bondadosa, paternal: Ya cambiarn las cosas, verdad, camarada?... Ojal que sea muy pronto: acto continuo, retrocede haciendo una curva con la bici. El 11 de julio consigna: Ahora hay muchas ejecuciones con la guillotina en la Mnchner Platz, porque ltimamente los soldados alemanes amotinados ya no mueren fusilados el piquete de ejecucin parece que no guardaba el secreto-, sino guillotinados.

Los bombardeos que asolan otras ciudades alemanas respetan Dresde y se hacen bromas al respecto; tal vez una ta de Churchill est enterrada all. Son mudados a diversas Judenhuser, y de la tercera seala: Lo peor de aqu, la promiscuidad. Al recibidor dan las puertas de tres familias (). Cuarto de bao y retrete en comn. El 1 de noviembre pasa a trabajar como pen en una empresa de cartonajes. A veces breves anotaciones en el diario insinan historias terribles. A la esquela reproducida de un peridico, dando cuenta de la muerte de un soldado sbita e inesperadamente a la hermosa edad de veinticuatro aos, aade esta aclaracin: Su madre, divorciada del padre, era juda y fue detenida hace poco. () El hijo fue a la Jefatura de Polica diciendo que era comisario de la Gestapo, que quera hablar con la detenida y llevar a no s qu sitio. Y en efecto, sali con ella hasta la puerta de la Jefatura de Polica. () All se dio de manos a boca con un funcionario de la Gestapo que lo conoca. La madre est ahora en Theresienstadt, el hijo se ha ahorcado en la celda. Mientras en la fbrica le increpan con los peores modos por su torpeza, lee apesadumbrado como un mediocre colega, la ms perfecta nulidad entre los romanistas de mi generacin, un maestro de escuela sin la menor idea propia, ha sido nombrado catedrtico en Berln. Pero su sentido del humor no decae, y cuando en los matrimonios mixtos como el suyo, la muerte del cnyuge no judo lleva aparejada la deportacin del superviviente a un campo de concentracin, anota: Yo llamo a esto la quema nacionalsocialista de viudos. (Reanudacin de la tradicin indorabe!) La radio da noticias de ataques terroristas de los partisanos en Francia.

A los problemas cardiacos se les suma un grave trastorno en un ojo, y el 24 de junio queda exento de servicio por enfermedad. El 7 de julio hay alarma area: Ya todos estamos completamente convencidos de que a Dresde la dejarn intacta, y bajar al stano nos parece una molestia penosa e innecesaria. El atentado contra Hitler es reseado con un comentario irnico: toda Alemania llora junto al fretro vaco de Hitler y tambin: La mujer de Simon dice que Hitler no debe morir, que habra que ganar dinero con l llevndole por el mundo metido en una jaula. Entrada, un dlar, escupirle, dos, pegarle un bofetn, tres. Mientras tanto, del frente llegan ominosas noticias de atrocidades con los judos durante el repliegue alemn.

La parte del diario que describe la destruccin de Dresde el 13 de febrero de 1945 es quizs la parte culminante del relato, el punto donde los crculos infernales se cierran en una noche loca de sangre y azufre. Doce pginas de apretada escritura nos acercan al horror. Al salir del refugio: Fuera la luz era como en pleno da. En la Pirnaischer Platz, en la Marschallstrasse y en la zona del Elba, en las orillas y por encima, las llamas lo envolvan todo. El suelo estaba cubierto de trozos de vidrio. Soplaba un terrible viento huracanado. Natural o producido por el fuego? Probablemente ambas cosas. Pierde a Eva en el tumulto y despus la encuentra. De muchas casas de la calle de arriba seguan saliendo llamas. De vez en cuando haba cadveres, pequeos, como un hatijo de ropa, diseminados por el camino. Uno tena arrancada la tapa del crneo, la cabeza era por arriba un cliz rojo oscuro. Una vez haba un brazo con una mano plida, no exenta de belleza, como las piezas de cera que se ven en los escaparates de las peluqueras () Entre los cadveres y los escombros de coches, pasaban siempre masas de gente, Elba abajo o Elba arriba, un desfile excitado y silencioso. Son llevados a Klotzsche, una base de la Luftwaffe, y all decide quitarse la estrella, lo que con el caos imperante parece la decisin ms prudente. Despus Eva y l huyen buscando refugio en domicilios de conocidos, recorriendo diversas localidades hasta llegar a Mnich, donde Victor visita a su director de tesis: Los Vossler siguen teniendo criada (); nos pusieron sopa, un gran filete, como en tiempos de paz, con espinacas frescas y patatas fritas, un pudding. Repasan el destino de colegas y amigos: demasiados muertos. Luego aade: Los Vossler, sin embargo no pudieron encontrar solucin al problema del alojamiento. Despus peregrinan por Baviera en busca de cobijo, en una zona ocupada por soldados jovencsimos de la Juventudes Hitlerianas. El 29 de abril en un paseo por un bosque encuentran a tres de stos huyendo de los americanos que acaban de ocupar un pueblo prximo: Esos soldados, encogidos y desamparados, eran como una alegora de la guerra perdida. Y por muy vehementemente que hayamos deseado que se pierda la guerra y por muy necesaria que haya sido esa prdida para Alemania (y, en verdad, para toda la humanidad), esos chicos nos dieron lstima. Pocos das despus ve por primera vez a los soldados americanos.

La nueva situacin invierte las tornas, y en la aldea, los protectores se convierten en protegidos del Herr Professor, que ya slo piensa en regresar a su hogar en Dlzschen. Sin embargo el viaje ser largo. El 13 de mayo consigna: Ayer vimos por primera vez desde el 1 de septiembre de 1939, desde hace casi seis aos, ventanas iluminadas. Pocas ventanas, y sin embargo el pueblo en seguida pareca otro. Me caus gran impresin. Despus describe Mnich en ruinas en manos de los americanos: Van en sus coches, indolentes y a toda velocidad, y los alemanes van humildemente a pie, ellos escupen por todas partes la masa de colillas y los alemanes las recogen () Me parece una crueldad cmo circulan los vencedores y vengadores por una ciudad que ellos han convertido en un infierno. El 7 de junio entran en la zona ocupada por los rusos y al atardecer del 9 de junio llegan a Dlzschen, con lo que concluye el libro. Despus de la guerra, Victor Klemperer pasa a ser una personalidad importante de la Repblica Democrtica Alemana, profesor en las universidades de Greifswald, Halle y Berln y delegado del Kulturbund en el parlamento, publicando diversas obras, entre ellas la Lingua tertii Imperii (1947) antes mencionada, y la monumental Historia de la literatura francesa del siglo XVIII (en dos volmenes, 1954 y 1966). Sus diarios han ido apareciendo tras su fallecimiento en 1960.

El carcter de Victor Klemperer desentonaba demasiado con el tiempo desquiciado que le toc vivir. La Gestapo lo tena fcil con aquel hombre sensato con una predisposicin natural a la conversacin amable y a disfrutar lo ms selecto de la literatura y el arte que el diario nos permite adivinar. Su prosa incorpora muchas veces locuciones en latn, francs, griego, italiano, ingls Un pedante? Pensamos ms bien en una mente aguda y sensible que trata de contraponer a la brutalidad la muralla de la expresin sugestiva y la referencia culta. Ello le permite no perder nunca la calma, pues para cada tormento hay siempre una irona salvadora, como autntica consolatio philosophiae. Su capacidad de observacin y el reto de no abandonar nunca, ni en los peores momentos, el placer de una escritura elegante nos hicieron ganar un documento que hoy resulta casi nico.

Los diarios de Klemperer nos agobian a veces con su derroche de vida cotidiana y trivial, pero comprendemos que ste es el precio para que captemos la ntima realidad de aquel tiempo. As, con sus amigos conocemos las formas de reaccionar frente a la barbarie, los que dudan y se convierten en canallas simplemente porque tienen miedo, los que se entregan a la fe ciega en el lder, que suplanta la razn, tambin los que resisten, aunque sea slo tomando nota cuidadosa de todo. Los paisajes de la tienda y la calle son imprescindibles para respirar aquella atmsfera opresiva. Sus discusiones y comentarios, o las notas de lectura que incluye cada poco, traslucen su sensibilidad y ojo crtico, y tambin la agudeza y humanidad de una vctima de los nazis que fue capaz de ver ya entonces el carcter racista y genocida del proyecto sionista. El campo de observacin de Victor Klemperer era muy limitado, pero a travs de l percibimos el horror de unos aos en los que la manipulacin de las imgenes del mundo por parte del poder consigui algunos hitos notables. Y la rueda sigue girando. Los infinitos detalles de la vida de un hombre pueden aburrirnos, pero sabemos que su enumeracin es una herramienta para resolver el enigma de su tiempo.

http://www.jesusaller.com



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter