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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2008

Por qu se ha escogido el fuego como respuesta?
Grecia: fuego a discrecin

Dimitri Deliolanes
Il Manifesto

Traducido para Rebelin por Gorka Larrabeiti


Haba que haber seguido esta crisis paso a paso. Haba que ver a esta clase poltica democrtica, a los aclamados herederos de los grandes lderes del periodo siguiente al de los coroneles: el nieto Karamanlis, y el hijo Papandreou. Ver a sus colaboradores, ministros y portavoz inclinndose ante los poderes fuertes, verlos sometidos a humillaciones en las televisiones privadas suplicando a los bancos y ensalzando a los armadores. Un espectculo deprimente. Una clase poltica de ignorantes, de intiles, de hbiles trepas. Saben ingls pero no tienen una sola idea, un solo proyecto. No tienen mayor ambicin que el chalet en Mykonos.

La crisis que ha estallado estos das en Grecia es sta. La crisis del neoliberismo, en salsa conservadora y socialista. Un modelo que ha significado una cosa solamente: que el Estado no existe. Una idea platnica, una ilusin. Lo que hay en verdad es una burocracia totalmente sumisa ante los intereses privados, que van desde los de los poderosos seores de los canales de televisin a los grandes constructores pasando por el polica algo nervioso que dispara cuando le parece.

Esta es la Grecia que tratan de exorcizar los jvenes encapuchados mediante su revuelta. Un pas dominado por la ilegalidad, la prepotencia, los abusos del famoso mercado. Los poderes pblicos, los elegidos democrticamente, estn en otros lugares: en los yates, en las televisiones, en Kolonaki, el barrio chic de Atenas devastado ayer. Al ladito al ladito de los grandes pordioseros privados. Quede claro: nos referimos a la derecha en el gobierno. Aunque los socialistas tampoco fueron mejores, y la gente lo sabe.

Esta privatizacin de todo y de todos ha tenido consecuencias devastadoras en el orden pblico. Era previsible. Ahora ya no hay polica griego que no est al servicio de algn inters privado legal (un partido o un poltico) o ilegal. Los salarios y los ascensos en la carrera siguen la suerte de sus grupos de referencia privados y no la jerarqua interna. El ao pasado la polica intent hacer una redada en un campo de hachs en Creta. Les respondieron con rfagas de metralleta: un muerto y seis heridos graves. No volvieron a intentarlo. Quien no se suma a algn grupo de estos, acta ms por ignorancia que por honestidad. Los poderes criminales? Los grupos mafiosos? Campan a sus anchas. Grecia hasta hace 20 aos era uno de los pases ms seguros de Europa. Ahora las capas ms populares en la enorme rea suburbana de Atenas ya no saben de quin han de defenderse: de los propietarios, de los policas o de los criminales? Y la ley? El ao pasado encarcelaron a tres jueces corruptos, pero no se hizo limpieza. Esta descabellada (no) poltica del orden (no) pblico es lo que transform el barrio Exarjia, rincn pintoresco de artistas y bohemios hasta hace veinte aos, en un bastin de rebeldes, siempre en el umbral entre el espontanesmo de las barricadas y la delincuencia comn. Al no poder contener a algunos cientos de insurreccionalistas, los policas siempre se han vengado de modo exagerado, en favor de los intereses privados, de mala manera.

Un desastre. Los rebeldes han crecido y su influencia se ha extendido. En estas jornadas a sangre y fuego de Atenas han demostrado que tienen en la mano el movimiento de protesta. Un liderazgo ciego, sin salidas ni perspectivas. Se trata en cualquier caso de la cosecha de una lejana siembra llamada bipartidismo perfecto. Si no hay alternativa creble, no queda ms que el fuego.

Fuente: http://www.ilmanifesto.it/Quotidiano-archivio/10-Dicembre-2008/art1.html



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