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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2008

Por qu no funciona el rescate bancario

Alejandro Nadal
La Jornada



En Estados Unidos muchos se preguntan dnde est el dinero del rescate bancario? No es asunto menor. Despus de todo, hay 700 mil millones de dlares involucrados en el programa de recuperacin de activos (TARP), aprobado a principios de octubre. En teora, esos recursos eran para restaurar la salud del sistema bancario y hacer que el crdito volviera a fluir. Nada de eso ha sucedido. Ni la confianza se ha restablecido ni el crdito est fluyendo. La economa sigue en picada.

Adelantemos la respuesta: los bancos estn atesorando y utilizan el dinero para lo que saben hacer en pocas de crisis: comprar a sus competidores. El TARP ha sido distorsionado en su operacin y en sus fines. Tambin es justo decir que, con las prisas, estuvo mal diseado.

Originalmente el TARP de Henry Paulson buscaba comprar cartera vencida, pero cuando los operadores vieron la magnitud del agujero en los bancos estadunidenses se echaron para atrs y optaron por adquirir participaciones en los bancos para capitalizarlos. El cambio de estrategia y los poderes discrecionales de Paulson enfriaron los nimos, por lo que la liquidez no se restableci y las operaciones interbancarias siguieron empantanadas en la desconfianza.

Cuando el Departamento del Tesoro entreg el primer tramo de 125 mmdd a nueve bancos a finales de octubre seal sin ambigedad que esperaba que esos recursos fueran destinados a lneas de crdito para pequeas y medianas empresas, consumidores y para reanimar el mercado hipotecario. Pero eso era slo una exhortacin: por increble que parezca, el TARP no contiene un rgimen de condicionalidad y tampoco impone la obligacin a los bancos participantes para alimentar lneas de crdito. Sin duda ste es su defecto ms grave.

Por eso los bancos que han tenido acceso a recursos del TARP son libres de entrarle al juego de las fusiones y adquisiciones (FyA), que tantas ganancias le ha reportado al sector financiero. Utilizando los recursos del TARP, muchos bancos grandes estn aprovechando las oportunidades de compra de otros bancos con el fin de consolidarse. Esto no es un estmulo para la economa y hasta contribuye a imprimir estructuras todava ms oligoplicas al sector bancario. Pero eso no incomoda a los bancos.

En octubre, el Grupo Financiero PNC (con sede en Pittsburgh) se convirti en el primer banco en utilizar dinero del TARP al comprar otro banco en dificultades, el National City Corp, en 5.2 mmdd. Para financiar esta operacin, PNC vendi 7.7 mmdd de acciones preferenciales al Departamento del Tesoro como parte del programa de recapitalizacin en el marco del TARP.

Los ejemplos se multiplican: BB&T, con sede en Carolina del Norte, ha anunciado planes para solicitar dinero del TARP y utilizarlo en sus planes de expansin va adquisiciones. Por su parte, el Zions Bancorporation (de Salt Lake City) revel sin pena que recibir 1.4 mil millones de dlares del TARP y que una parte significativa de este monto estar destinada a explotar nuevas oportunidades de adquisiciones en los prximos meses.

Por eso las lneas de crdito en Estados Unidos no se restablecen. El ejemplo de la fbrica de puertas y ventanas Republic Windows, hoy ocupada por sus trabajadores, es revelador. Bank of America (BOFA), que ha tomado 25 mmdd del TARP, cerr la lnea de crdito, y la empresa, que ya vena resintiendo los efectos del colapso en la industria de la construccin, se vio obligada a cerrar. Todo al revs de lo que se anunci al aprobarse el TARP.

En cambio, el BOFA aprob en septiembre la adquisicin de Merrill Lynch por 50 mil millones de dlares. Recientemente compr los bancos LaSalle y Countrywide, y emiti deuda garantizada por otros 9 mmdd. Tambin compr acciones del China Construction Bank (CCB), aumentando su participacin a 19 por ciento. Aunque esa operacin le fue muy rentable, lo cierto es que los recursos del TARP no son para andar husmeando a ver qu se puede comprar en el mundo del sector bancario. El rescate tiene otros objetivos. Desgraciadamente, el mismo Departamento del Tesoro y la Reserva Federal han estado incentivando este juego.

Los bancos saben que vienen reformas en el rgimen regulatorio. En el futuro, los depsitos sern ms importantes que el apalancamiento: la cobertura regional ser un arma poderosa en ese entorno. Pero por el momento es la guerra y para cuando se asiente el polvo el paisaje del sector bancario habr cambiado de manera radical.

Para los bancos, lo primero es salvaguardar su posicin futura. Pero parecen ignorar que los depsitos del maana pasan por los crditos de hoy. Su juego de fusiones permite revalorizar activos en el corto plazo, pero pone en peligro la recuperacin. Por desgracia, el paquete de rescate dej pasar la oportunidad de imponer reglas a los bancos. Quizs ni Bush ni Paulson quisieron aprovecharla. Habr que ver si Obama puede reformar el TARP.


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