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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2008

Seis preguntas a los defensores de Bolonia

Montserrat Galcern
Rebelin


Ante las dimensiones que estn tomando las protestas contra la implantacin del llamado proceso de Bolonia, las autoridades ministeriales han anunciado que van a poner en marcha una campaa de comunicacin, lo que me sugiere hacerles las siguientes preguntas:

1.- Por qu una campaa de comunicacin en vez de un debate abierto sobre la situacin de la Universidad?

Una campaa de comunicacin supone que las decisiones ya estn tomadas y son correctas; lo que falla es la comunicacin o sea que aquellos que deben sufrirlas estn de acuerdo con ellas; es un procedimiento radicalmente tecnocrtico y desptico, mientras que abrir un debate implica que se es consciente de los problemas y que se quiere resolverlos por medio de acuerdos, reconociendo los argumentos de las otras partes.

Pero los defensores de Bolonia no estn de acuerdo en aceptar ese criterio bsico. Por lo que se refiere al procedimiento de aplicacin del proceso, saben perfectamente que las decisiones se tomaron por acuerdo de los Ministros de Educacin de los pases de la Unin europea, que han sido revalidados por ellos mismos y que se han impuesto a golpe de decreto, sin que en ningn momento haya habido un debate amplio sobre las transformaciones en curso. Por qu entonces no abrirlo? Por qu comunicar unas decisiones ya tomadas en vez de debatirlas? Acaso ese debate pondra en juego la legitimidad democrtica de las Instituciones? Se supone que en un pas democrtico los/as ciudadanos/as delegan hasta tal punto sus funciones en los Gobiernos que en ningn momento pueden reclamar un debate directo sobre cuestiones que les afectan plenamente? Por qu es anti-democrtico debatir y en cambio es plenamente democrtico comunicar?

2.- Se dice que el nico objetivo del Plan Bolonia es homologar los ttulos entre las diversas Universidades europeas, pero si esto es as, cmo se explica que la duracin de los Grados y de los Masters no sea la misma en todas las Universidades europeas?

En efecto, se dice que el objetivo es homologar los ttulos en toda Europa pero en Espaa los Grados van a ser de cuatro aos, mientras que en otros pases europeos van a ser de tres. Eso significa que los estudiantes espaoles tendrn que cursar un ao ms, bajo el pretexto de que nuestra enseanza secundaria es peor que la de otros pases. Pero adems la norma no se aplica ni a Medicina ni a Arquitectura. Por qu dos carreras fundamentales como stas no se van a adecuar al Plan Bolonia y todas las dems s? Se supone acaso que el recorte en conocimientos, resultado de pasar de Licenciaturas de 5 aos a Grados de 4, es aceptable en general, pero pondra en cuestin la profesionalidad de aquellos estudios? Puede ser cierto que en otras carreras la disminucin de conocimientos no afecte a la capacitacin profesional, como sealan sus defensores, cuando sin embargo es evidente que con un ao menos habr materias de estudio que no se podrn impartir?

La reduccin de la duracin de los ttulos, de 5 a 4 aos, se entiende mejor si en vez de pensar que responde a la necesidad de homologacin, que como vemos tampoco se da, se la contempla en la perspectiva de una reduccin de gastos en la educacin, que queda corroborada por la diferencia econmica entre Grado y Master ms caro el segundo que el primero. Con ello el Grado pasa a ser la formacin general para los futuros trabajadores de las profesiones intelectuales, intelectual y profesionalmente devaluadas, por lo que su nivel de exigencia es ms bajo.

3.- Por otra parte, si el objetivo es simplemente la homologacin de ttulos, por qu el Grado lleva anexa la necesidad de preparar para una salida profesional, hasta el punto de que hay que sealar qu porcentaje de egresados ejerce una profesin ligada a ese ttulo?

Resulta extrao que si el Presidente de la CRUE y Rector de la Universidad autnoma de Madrid, Don Angel Gabilondo es el representante por Espaa en la EUA (European University Association) y todos los informes de dicha Agencia resaltan explcitamente que la empleabilidad es uno de los objetivos de las transformaciones introducidas por Bolonia, este acadmico seale que no somos adiestradores profesionales ni nuestro nico objetivo es capacitar para producir (Pblico, 8.12.2008). Por qu entonces hay que ligar los Grados al ejercicio de una profesin? Por qu hay que sealar el nmero de egresados, siendo ste un dato que la ANECA exige para aprobar el Grado y para permitir que se imparta?

Empleabilidad significa ser capaz de ser empleado, o sea que los conocimientos que exponga el graduado se correspondan con las exigencias de un empleo y sobre las caractersticas de los empleos resuelven las empresas. No significa eso que las cualificaciones que la Universidad ofrece deben adecuarse a las exigencias de los empleos que ofrecen las empresas? Qu puede significar la empleabilidad, si no es eso?

El profesor anteriormente citado ampla su postura sealando que no hemos nacido para ser empleados, pero si es as, por qu la empleabilidad o sea el formar gente que pueda ser empleada es requisito imprescindible para que los Grados sean aprobados? Si las memorias de los ttulos se elaboran con criterios fundamentalmente acadmicos, por qu hay que introducir como requisito ineludible la ligazn con el ejercicio de una profesin? Y por qu sin embargo y de forma paradjica, ttulos que ahora permiten el ejercicio de una profesin como profesor o abogado, van a perder esa capacidad, pues los nuevos Grados no van a capacitar para ellas y se exigir el haber cursado un Master profesionalizante? No est en contradiccin esa medida con el carcter profesionalizador de los Grados y no es una muestra indirecta de que el descenso en la calidad de los ttulos exige que los futuros profesionales los complementen con un Master?

Tambin en este caso la cuestin resulta mucho ms comprensible si en vez de negarlo, se acepta que el objetivo de la reforma es, como dicen los informes, el conseguir la mxima empleabilidad. El problema es que transformar la Universidad en una fbrica de graduados precarios altera de raz su funcin social y tal vez por eso nuestras autoridades se toman tanto trabajo en negarlo.

4. Segn el Diccionario de la real Academia mercantilizar significa convertir en mercantil algo que no lo es de suyo.

Los defensores de Bolonia sostienen que no hay tal mercantilizacin, para lo cual hay que suponer que desconocen el significado del trmino. Pues qu es sino mercantilizar, el convertir el derecho a la educacin, que los organismos pblicos deben garantizar con una adecuada financiacin de las Universidades, en un servicio que los estudiantes pagan y que debe tenderse a cobrar en su coste integro? Se dir que las tasas cubren en este momento un porcentaje bajo de los gastos en educacin, pero no se olvide que los Masters deben ofrecerse a coste 0 (o sea que ingresos y gastos se equiparen) y que sus crditos son de precio sensiblemente ms alto que los del Grado (16 crdito frente a 26 de media), sin contar los Masters especiales que son todava ms caros.

A ello se aaden las becas-prstamo que suponen una hipoteca para el estudiante y un negocio para las entidades financieras pues debern devolverse en el momento en que el titulado obtenga un trabajo con ciertas rentas. No es eso convertir en mercantil un bien pblico como la educacin y la formacin? Qu otro trmino le corresponde sino mercantilizar?

5.- Si la Universidad no tiene nada que ver con el mercado ni con las empresas, por qu un porcentaje altsimo de los miembros de los Consejos sociales, que tienen competencias en fijar las tasas y decidir los presupuestos, as como en la poltica de plantillas, son miembros de grandes empresas y entidades financieras?

El Consejo social se introdujo como una manera de acercar la Universidad a la sociedad, pero dado el tipo de sociedad en que vivimos, sus puestos han sido copados por representantes de grandes empresas y del mundo financiero que imponen criterios empresariales de gestin. Si tenemos en cuenta que entre sus atribuciones se cuentan la aprobacin de los presupuestos y la de las plantillas, resulta que ese Consejo impone medidas de corte econmico, mercantil y productivista absolutamente ajenas a la lgica de una institucin docente y de investigacin. Pero es ms por qu, vista la crisis del sistema financiero, debemos pensar que tal intromisin va a dejar indemne la estructura universitaria? Acaso la fuerte poltica de endeudamiento y de restricciones presupuestarias es independiente de esa composicin de los rganos directivos? Y lo es tambin la constante precarizacin del profesorado por el que se bloquean las plazas bien remuneradas y se dificulta el recambio generacional de tal modo que, para los jvenes docentes e investigadores, es casi imposible hacer una carrera acadmica en condiciones?

6.- Si el nico objetivo de Bolonia es homologar los ttulos, por qu deben cambiarse los mtodos didcticos dando cabida a una serie de habilidades y competencias cuyo rendimiento es muy discutible para la formacin intelectual?

Somos muchos/as los/as que no estamos de acuerdo con la consideracin de la clase magistral como nico mtodo didctico y que consideramos que una educacin democrtica no puede consistir en un mero adiestramiento, ni tampoco en la memorizacin de conocimientos transmitidos de forma autoritaria por profesores a los que se supone competencia para ello. Pero eso no tiene nada que ver con privilegiar competencias y habilidades del tipo desarrollar actitudes de liderazgo, tener buen dominio de herramientas informticas o saber hablar ingls fluido. Es evidente que algunas de estas competencias son de carcter instrumental y que son necesarias en un determinado tipo de estudios. Pero otras, como la de desarrollar actitudes de liderazgo slo es inteligible desde el supuesto de que los estudiantes de hoy sern los cuadros polticos y empresariales de maana, lo que refuerza una concepcin elitista de la Universidad, muy poco acorde con concepciones ms democrticas e igualitarias. Y radicalmente incompatible con las exigencias actuales de los trabajadores del conocimiento, que no son ya los viejos cuadros de las empresas industriales sino profesionales activos en el tejido social contemporneo, cuyas formas de trabajo pueden ser distintas del empleo clsico.

Esas son slo algunas preguntas que abundan en la consideracin de que, dadas las actuales condiciones, debiera abrirse una moratoria que permitiera discutir el proceso y tomar las medidas pertinentes. No son slo los estudiantes espaoles; ha habido protestas contra Bolonia en prcticamente todos los pases europeos, a excepcin tal vez del Reino Unido; las acciones en las diversas Universidades han tomado gran amplitud y aunque slo una minora de profesores hemos tomado una actitud activa, son muchos los escpticos y los descontentos. Creo que por ello hay que sentarse a discutir y lo que desde luego no es admisible es criminalizar un movimiento que ha demostrado mucha mayor sensibilidad ante los problemas de la Universidad que los gestores acadmicos, siempre pendientes de no importunar a las autoridades.

Es el momento del debate y no de los expedientes. Eso es lo que los estudiantes reclaman y lo que ya no puede demorarse. Por ello es preciso que nos tomemos el tiempo que haga falta antes de que sea demasiado tarde.

Montserrat Galceran es Catedrtica de Filosofa de la Universidad Complutense de Madrid.



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