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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2008

Salvemos a las tres grandes por ti y por m

Michael Moore
La Jornada


Mircoles 3 de diciembre de 2008. Amigos: Manejo un automvil estadunidense. Es un Chrysler. Eso no implica respaldo o aprobacin. Es ms bien un grito pidiendo piedad. Ahora, en aras de la historia que lleva contndose por dcadas y que vuelven a contar decenas de millones de estadunidenses, un tercio de los cuales no quiso recurrir a su pas con tal de encontrar un maldito modo de ir a trabajar en algo que no se descomponga, les digo: mi Chrysler tiene cuatro aos. Lo compr porque se mueve suave y es confortable. Daimler-Benz era dueo de la compaa en el momento y tuvo la buena gracia de colocar el chasis Chrysler sobre un eje Mercedes, y, caray, que dulce paseo.

Cuando poda arrancar.

Ms de una docena de veces en estos aos, el carro simplemente se muri. Se le cambiaba la batera, pero se no era el problema. Mi p tambin maneja el mismo modelo. Su carro se le muri muchas veces tambin. No arrancaba, y nunca haba razn.

Hace unas semanas, llev mi Chrysler a la concesionaria Chrysler de aqu del norte de Michigan y las ltimas reparaciones me costaron mil 400 dlares. A la maana siguiente, el vehculo no quiso arrancar. Cuando lo pude echar a andar, la luz de alarma del freno se prendi y as estuvo prendindose a cada rato. A partir de lo que les cuento, ustedes podran asumir que me importan un bledo estos ineptos fabricantes de chatarra automotriz con sede en Detroit. Pero s me importan. Me preocupan los millones cuyas vidas y modos de ganarse la existencia dependen de estas compaas automotrices. Me preocupa la seguridad y la defensa de este pas, porque el mundo se est quedando sin petrleo y cuando ste se agote, la calamidad y el colapso que ocurrirn harn que la actual recesin/depresin parezca una comedia musical.

Me preocupa lo que pueda ocurrirle a las tres grandes porque son ms responsables que nadie por la destruccin de nuestra frgil atmsfera y del diario derretimiento de las capas de hielo polar.

El Congreso debe salvar la infraestructura industrial que estas compaas controlan y los empleos que crean. Y debe salvar al mundo, del motor de combustin interna. Esa vasta y enorme red de fabricacin podr redimirse cuando construya transporte masivo y carros hbridos/elctricos, y la clase de transportacin que requerimos en el siglo XXI.

Por eso el Congreso debe lograr esto no otorgndole a GM, Ford y Chrysler los 34 mil millones de dlares que estn pidiendo en prstamos (hace unos cuantos das queran 25 mil millones; as de estpidos son: ni siquiera saben qu tanto realmente requieren para cubrir la nmina de este mes). Si ustedes y yo quisiramos un prstamo del banco en esta forma, no slo nos sacaran de una oreja, el banco nos pondra en una suerte de lista negra de calificaciones para futuros crditos.

Hace dos semanas, los ejecutivos de las tres grandes fueron emplumados con chapopote ante un comit del Congreso estadunidense que se burl de ellos de modo muy diferente a cuando las cabezas de la industria se presentaron dos meses antes. En ese momento, los polticos se tropezaban unos con otros en sus desmayos de extrema emocin por Wall Street y sus estafadores al estilo Carlo Ponzi* que cocinaron bizantinos modos de apostar con el dinero de otras personas mediante canjes de crditos sin regulacin, conocidos en lengua verncula comn como unicornios y hadas.

Pero los muchachos de Detroit venan del Medio Oeste, del (yuk!), donde fabricaban cosas reales que los consumidores necesitaban y podan tocar y comprar, y que continuamente reciclaban dinero a la economa (qu horror!, produjeron sindicatos que crearon la clase media y me arreglaron los dientes gratis cuando tena yo 10 aos).

Por todo eso quienes encabezan la industria automotriz tuvieron que sentarse en noviembre y ser ridiculizados por viajar a la capital del pas. S, volaron en los aviones de sus corporaciones, justo como los banqueros y los bandidos de Wall Street hicieron en octubre. Pero, eey!, eso estuvo OK! Son los amos del universo! Nada sino las mejores carrozas para la gran finanza cuando se apresta a saquear el Tesoro de la nacin.

Por supuesto los magnates de los automviles fueron alguna vez los amos que dominaban el mundo. Le pulsaban el botn a todas las otras empresas que servan el acero, el petrleo, los contratistas del cemento. Hace 55 aos, el presidente de GM se sent en Capitol Hill y abruptamente le dijo al Congreso, lo que es bueno para General Motors es bueno para el pas. Porque, claro, ustedes vean, en su idea, General Motors era el pas.

Qu largo y triste el caer de la gracia que presenciamos el 19 de noviembre cuando los tres ratones ciegos recibieron reglazos en los nudillos y luego los mandaron a casa a redactar un ensayo titulado Por qu me deberan dar miles de millones de dlares en efectivo a cambio de nada. Tambin les preguntaron que si podran trabajar por un dlar al ao. Tomen! Qu Congreso tan grandioso y aguerrido tenemos! Miren que pedirle servidumbre por deuda a los (todava) hombres ms poderosos del mundo. Y esto, viniendo de un cuerpo sin columna vertebral que no se ha atrevido a enfrentarse a un desgraciado presidente ni a echar por tierra ninguna de las peticiones de fondos para una guerra que ni ellos ni el pblico estadunidense respalda. Increble.

Djenme expresar lo obvio: cada uno de los dlares que el Congreso les d a estas tres compaas se ir por el escusado directamente. No hay nada que los equipos de administracin de estas tres grandes vayan a hacer para convencer a la gente que salga en tiempos de recesin y compre sus grandes productos de psima calidad, que adems gastan enormidades de gasolina. Olvdenlo. Y as como seguro estoy de que los Leones de Detroit (propiedad de la familia Ford) no van a llegar al Super Bowl nunca les garantizo que despus de que se quemen los 34 mil millones de dlares, regresarn por otros 34 mil millones el verano que entra.

Entonces, qu hacer? Miembros del Congreso, he aqu lo que les propongo:

1. Transportar estadunidenses es y debera ser una de las ms importantes funciones que nuestros gobiernos deberan resolver. Y como estamos ante una masiva crisis econmica, energtica y ambiental, el nuevo presidente y el Congreso deberan hacer algo parecido a lo que hizo Franklin Roosevelt cuando tuvo que encarar la crisis (y orden a la industria automotriz que dejara de producir automviles y en cambio fabricara tanques y aviones): las tres grandes, de ahora en adelante deben producir slo carros que no dependan del petrleo y, lo que es ms importante, que fabriquen ferrocarriles, autobuses, metros y trenes ligeros (junto con un proyecto pblico a escala nacional que construya las vas para ellos). Esto no slo salvar empleos sino que crear millones de nuevos trabajos.

2. Podran comprar, todos ustedes, las acciones comunes de bolsa de General Motors por menos de 3 mil millones. Por qu tenemos que darle a GM 18 mil millones o 25 mil millones por nada? Con ese dinero compren la compaa! (De todos modos ustedes tendran que exigir instrumentos colaterales si les conceden un prstamo y como sabemos que no podrn cumplir los pagos, al final sern dueos de la compaa. As que por qu esperar. Compren ahora.

3. Ninguno de nosotros quiere que los funcionarios gubernamentales manejen una compaa de autos, pero hay algunos genios muy listos en transportacin a los que podran contratar. Necesitamos una especie de Plan Marshall que nos haga el cambio a vehculos que no dependan del petrleo y que nos lleve al siglo XXI.

Esta propuesta no es radical ni maneja ciencia de punta. Simplemente necesita de una de las personas ms listas que han llegado a la presidencia del pas para echarla a andar. Lo que propongo ya ha funcionado antes. El sistema de vas frreas estaba en ruinas en los aos 70. El gobierno se lo apropi. Y 10 aos ms tarde tena ganancias, as que el gobierno la regres a una mezcla de participacin privada/pblica y obtuvo unos 2 mil millones de dlares que ingresaron a las arcas del Tesoro.

Esta propuesta salvar la infraestructura industrial y millones de empleos. Lo ms importante es que crear millones de nuevos empleos. Literalmente nos jalar para sacarnos de la recesin.

Por el contrario, ayer General Motors present su propuesta de restructuracin al Congreso. Prometieron que si el Congreso les daba 18 mil millones de dlares, a cambio eliminaran unos 20 mil empleos. Estn ustedes leyendo bien. Les damos miles de millones de dlares para que saquen a ms estadunidenses de sus trabajos. sa ha sido su gran idea durante los ltimos 30 aos correr a miles con tal de proteger sus ganancias. Pero nadie se ha puesto a pensar esta pregunta: Si sacan a todo mundo de sus empleos, quin tendr dinero para ir y comprar un carro?

Estos idiotas no merecen ni un quinto. Despdanlos a todos y adquieran la industria por el bien de los trabajadores, el pas y el planeta. Lo que es bueno para General Motors es bueno para el pas. Siempre y cuando quien mande sea el pas.

Suyo, Michael Moore.

Traduccin: Ramn Vera Herrera

* Inmigrante italiano que en los aos 20 ide fraudes muy rentables con fondos de inversin en Nueva York y cuyo nombre se le da hoy a este tipo de estafas. N del T.



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