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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2008

China
La reinvencin de la reforma

Xulio Ros
Rebelin


Cuando han transcurrido tres dcadas desde el inicio de la poltica de reforma y apertura, China se enfrenta al reto de la reinvencin de dicha estrategia con el mismo horizonte de su modernizacin y desarrollo. Ciertamente, las dcadas transcurridas han aportado una transformacin inmensa a este pas, que ha podido recobrar y acentuar la senda del progreso econmico, no sin pagar un peaje social y ambiental inocultable, adquiriendo una posicin internacional cada vez ms sobresaliente. No obstante, parece haber llegado a su fin el actual perodo de capitalizacin a marchas forzadas, debiendo afrontar desafos de todo tipo que auguran la intensificacin del debate interno acerca del camino a seguir.

En lo econmico, el cambio en el modelo de desarrollo constituye el epicentro de una etapa nueva en la que se deber poner mayor nfasis en el impulso tecnolgico, ambiental, y social, asegurando el reequilibrio en la formulacin de una nueva sntesis que eluda el crecimiento ciego que hasta ahora ha caracterizado buena parte del proceso Ya no es la apertura el signo de los nuevos tiempos, como lo fue a finales de los aos setenta, cuando las zonas econmicas especiales escenificaban una ruptura histrica que con el paso de los lustros ha posibilitado una espectacular y vertiginosa internacionalizacin de la economa china. Ahora es tiempo de armonizar los procesos internos apremiando su calidad global y sectorial para superar las enormes fragilidades que an connotan la emergencia del gigante oriental.

En lo poltico, la reinvencin implica la traduccin institucional de esa pluralidad que ha invadido la economa y la sociedad china, habilitando espacios e instrumentos que democraticen las relaciones sociales y polticas, asegurando, sin miedo, un mayor protagonismo pblico en aspectos clave como la lucha contra la corrupcin. Los indicios en este aspecto son contradictorios, circunstancia que pone de manifiesto las eternas cautelas que circundan cualquier innovacin en esta materia. Los mensajes aperturistas de octubre de 2007 han dejado paso a nuevas manifestaciones de inmovilismo e intransigencia, evidenciando las dificultades para encontrar nuevos mecanismos que, tanto en el plano interno como en el exterior, ayuden a gestionar las crisis con igual dosis de prudencia y moderacin, pero tambin alejando las fronteras del autoritarismo para evitar las frustraciones.

La nueva sntesis que supone la reinvencin de la reforma no puede, en cualquier caso, limitarse a formular otro modelo centrado exclusivamente en lo econmico que excluya la dimensin poltica sobre la base de la paciente incorporacin de otras variables despreciadas hasta el momento. Por el contrario, es en la poltica donde el PCCh se juega buena parte de su futuro, debiendo trascender el permanente dilema entre el post-maosmo y el retromaosmo para formular con energa nuevas propuestas que revelen su capacidad no solo para procurar un mayor bienestar a la ciudadana sino tambin para tomar la iniciativa y ensanchar la esfera de los derechos cvicos y las libertades pblicas.

Tendr, por derecho propio, sus matices y sus singularidades, incluso requerir su tiempo, pero un segundo intento de reforma de este calado ninguneando la dimensin poltica en un contexto de crisis como el que se avecina (no solo en el orden social sino tambin por el probable incremento de las reclamaciones de las nacionalidades minoritarias y las tensiones con los poderes locales) puede agravar las tensiones latentes en el sistema y generar una nueva onda de inestabilidad difcil de gestionar sin sobresaltos cuando no se prev ms salida que la represin. Hay demasiadas injusticias acumuladas como para pensar que otra China no es posible.

Xulio Ros es director del Observatorio de la Poltica China.



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