Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2008

Barack Obama y la transicin asediada

Juan Francisco Coloane
Argenpress


La transicin que enfrenta el presidente electo Barack Obama y su equipo, debe ser una de las ms intensas y adems ms representativas de las ltimas dcadas en la historia poltica de EEUU.

Una industria automotriz en crisis terminal si no se le presta dinero, el descubrimiento de un acto de corrupcin en Chicago -donde se sospechan vnculos con la red de apoyo del presidente electo-, el desplazamiento paramilitar de una fuerza externa en la ciudad financiera del gigante asitico India, y adems, un presidente electo sometido a una presin lmite antes que asuma, conforman el clima de transicin de una intensidad probablemente indita.

Los tres acontecimientos revelan ser indicadores de la naturaleza del fenmeno poltico que ha prevalecido en EEUU especialmente, pero que impacta al resto del mundo, de una u otra forma.

Primero, las dramticas negociaciones para salvar la industria automotriz con un prstamo de 15 mil millones de dlares, expresando la peor crisis econmica desde la depresin del 29, y el oportunismo del partido republicano para impedir ese rescate, y destruir un reducto esencial del sindicalismo en EEUU.

Segundo, el acecho paramilitar a la zona ms emblemtica de la capital financiera de India, Mumbay, originado en fuerzas externas, expresando la continua inestabilidad poltica a partir de la desprogramacin de la supremaca bipolar, que ha situado al terrorismo como una de las vertientes poltica ms eficaces y dramticas.

Y tercero, el caso de corrupcin del Gobernador demcrata por Illinois Rod Blagojevich, que coloc en subasta encubierta al puesto vacante del Senador del Presidente Electo, golpeando as la base operacional en el estado que ste representa. Aunque los antecedentes del fiscal que investiga, Patrick Fitzgerald, no vinculan a Barack Obama con en el proceso delictivo, para los republicanos ha sido la oportunidad de descargar todo el arsenal pesado, indicando de alguna forma el tipo de "contra" que le espera al nuevo gobierno.

Donde estn los demcratas?

El presidente del Partido Republicano, Mike Duncan, le ha exigido al presidente electo que divulgue todo tipo de informacin respecto a sus vnculos con el Gobernador, y explique a fondo el problema.

Sin embargo hasta el momento, no ha habido una reaccin pblica potente desde el presidente del Partido Demcrata comparable a la de su par republicano. Como que desde el corazn de la oscuridad del poder, se estuviera esperando el desarrollo de la investigacin en la genealoga de la red de corrupcin. Los medios en general, no han anotado esta situacin, que en s misma revela cdigos draconianos cuando se trata de proteger la visibilidad pblica de personajes clave en la estructura del poder. "El presidente electo no es una Madre Tereza a la cual hay que creerle todo", dice un comentarista en Fox Noticias, la trinchera de un neoconservadurismo a veces cercano a un neofascismo muy en boga en todas partes.

Igualmente quedan abiertas algunas preguntas para cualquier espectador.

Este caso de corrupcin es la punta del iceberg? Est esa amplia red de apoyos y contactos del presidente electo involucrado?

Desde el punto de vista de la estructuracin del poder poltico, la genealoga ms bsica est diciendo que, sin lugar a dudas, un Senador por el estado, cuyo gobernador siendo del mismo partido, cae en un acto de corrupcin donde se refleja la accin de redes, debera en teora tener conocimiento de alguna faceta del problema. Si la polica lo registr, como entonces no lo pudieron conocer otros personajes? Es interesante especular sobre el efecto si se revela antes del 4 de noviembre.

Hasta el momento, pocas autoridades se atreven a opinar, porque hay una investigacin en curso, cuando se est en una delicada transicin en uno de los periodos ms delicados en la historia reciente.

Despejando dudas y mirando el futuro

Esta transicin en el fondo, por todos los hechos anotados, est beneficiando a Barack Obama y su equipo porque comienzan a gobernar como si fuera un Gabinete de crisis, en un pas para muchos efectos en estado de emergencia.

Tambin es un anticipo del escenario de confrontacin que se formar con un partido republicano que presenta profundas divisiones, pero que sin embargo el factor de haber perdido la presidencia los unir a niveles sin precedentes.

Si su propio presidente los hizo fragmentarse, Barack Obama los compacta y les da un tema para reagruparse. No todos los republicanos, a partir de su propio presidente Duncan, estn en la propuesta de la agenda bipartita, la de los consensos nacionales. Se ha comprobado en el plan de rescate de los 15 mil millones de dlares a la industria automotriz, y en este momento de no dar tregua al presidente electo con el caso de corrupcin del Gobernador por Illinois. .

Una fuente nos dice: "Los republicanos no increpan la red del partido demcrata y se enfocan en Obama, porque al hacerlo, estn implicndose ellos mismos en las forma en que funcionan los lobbies y se obtiene cualquier tipo de cargo.

En este sentido hay dos cuestiones sin explicacin. La primera es, por qu Patrick Fitzgerald, el fiscal, no revel lo que ya tena avanzado en la investigacin durante la campaa, al menos das antes de la votacin?

La segunda, por qu en este perodo de la transicin? Claramente, por los tiempos y por el tipo de declaraciones existe un fondo poltico en cmo se ha manejado el asunto, lo que revela que tampoco el poder judicial se libera de la presin ambiente de una complicada transicin.

Presin en la transicin

En el caso de corrupcin est claro que la oposicin republicana no perdonar, y es probable que los pactos de unidad nacional que surgieron en los primeros das de la derrota de Mac Cain, desaparecern a medida que el gobierno se consolide.

La transicin as, como el periodo que gobierne, se transforma en el espacio de los vaticinios o sortilegios. Por cada fenmeno que aparece, contendores y pblico informado en general, se est preguntando cuando ser el da que aparezca ese error grave que desacredite a Barack Obama. El momento en que le haga comprometer no solo el comienzo, sino que se convierta en el primer presidente electo de la historia que asume, cuando los contendores le tienen preparada la destitucin.

Los neoconservadores perdieron la cpula del poder poltico que los legitimaba como los triunfadores de la guerra fra y el fin de la amenaza comunista. Sin estos dos factores, han perdido la brjula, que los ordenara para gobernar. El terrorismo no fue suficiente como expediente para construir pas y se quedaron sin agenda.

En este sentido, la agenda domstica transformadora de Barack Obama -Charles Krauthammer del Washington Post, un archi neoconservador, seala que es para restituir el "modelo" Roosevelt-, les devuelve centralidad a los objetivos de un partido republicano desorientado con la derrota.

Para los neoconservadores el enemigo inmediato est adentro, y no hay que buscar subterfugios externos. Es probable que la situacin de reagrupamiento republicano y neo conservador en torno a la crisis interna en EEUU, que trasciende ms all de la economa, contribuya a descomprimir la agenda en varios puntos crticos internacionales.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter