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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2008

El ejrcito colombiano tirotea y asesina al esposo de una lder indgena cuando regresaba de una reunin de la ONU

Juan Alberto Snchez Marn
Yvke

Fue asesinado en un retn militar el indgena Edwin Legarda, esposo de la dirigente Ada Quilcu, lder de las recientes Mingas de Resistencia Indgena, movilizaciones y marchas masivas que pusieron en aprietos hace poco al gobierno del presidente lvaro Uribe. El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, ha reconocido la responsabilidad del Ejrcito en este "error". Las comunidades indgenas sostienen que se trat de un atentado contra la consejera Quilcu.


Mientras en Salvador de Baha los 12 presidentes que conforman la Unasur incluan en el documento de aprobacin del Consejo de Seguridad y Defensa de Unasur un artculo de condena a las FARC y al ELN como grupos terroristas, violadores del Derecho Internacional Humanitario, en un retn militar era asesinado el esposo de la reconocida dirigente indgena Ada Quilcu, una de las lderes ms importantes de las recientes Mingas de Resistencia Indgena.

Miembros del Ejrcito le dispararon a Edwin Legarda cuando se diriga hacia Popayn, departamento del Cauca, al sur occidente del pas, para recoger a su esposa, la Consejera Mayor Ada Marina Quilcu Vivas, quien regresaba de participar en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra.

El vehculo que conduca el seor Legarda estaba adscrito al Consejo Regional Indgena del Cauca, CRIC, y era el vehculo de movilizacin permanente de la lder indgena. Algunas fuentes informan que en el vehculo tambin se desplazaba una enfermera del Hospital Nivel 1 de Belalczar, quien tambin result lesionada en el hecho.

Daniel Piacu, gobernador indgena Pez, dijo que en el sitio haba un retn militar y que no se explica por qu razn dispararon contra el automotor, debidamente identificado.

Un atentado contra la consejera

Ese era un atentado contra la consejera, seal Ernesto Perafn, abogado del CRIC, quien describe lo sucedido: El Ejrcito le dispar desde varios ngulos, desde los dos lados tiene impactos el carro. l recibi varios balazos, en el pecho, en la pierna, y alcanz a salir, fue un tramo hacia arriba, pero el Ejrcito no lo auxili, sino que empez a dejar vainillas y cosas en el piso, y cuando llegamos ac con el comandante del batalln, dicen que desde el carro les haban disparado. Versin que ya estn desmintiendo y aceptan que fueron ellos quienes le dispararon al carro de la consejera, pero igual esa fue la versin inicial.

El comandante de la Tercera Divisin, Justo Eliseo Pea, quien se dirigi a la zona en un helicptero, dijo que todo fue un error cuando un grupo de soldados campesinos realizaba un retn. El oficial sostuvo que el carro no se detuvo, sino que sigui su marcha hasta el municipio de Totor.

La versin de la comunidad indgena es que el ataque fue un atentado contra Quilcu, porque ese era el vehculo en el que ella sola movilizarse. Como el vehculo tiene vidrios semipolarizados, no haba forma de comprobar si ella viajaba all o no.

Se trata de una represalia contra la minga indgena, agreg el abogado Perafn. Este hecho se suma a la decisin de dictar orden de captura contra los coordinadores de la guardia.

Necesidad de justicia

Los soldados que participaron en el retn, desde el cual se dispar al vehculo, estaran retenidos en la zona rural del municipio de Totor, por la guardia indgena y la comunidad.

Si la justicia penal militar no dicta orden de captura contra los soldados involucrados, la guardia indgena los va a capturar, porque el hecho se produjo en territorio de la comunidad, dijo tambin Ernesto Perafn.

El Ministerio de Defensa reconoci en un comunicado que miembros del Ejrcito dispararon contra Legarda, indicando que no hay claridad sobre cmo ocurrieron los hechos.

"Se estableci que tropas del Batalln Jos Hilario Lpez pertenecientes a la III Divisin del Ejrcito Nacional dispararon al automvil que conduca el seor Legarda, sin que hasta el momento haya suficiente claridad sobre como ocurrieron los hechos", dice el comunicado.

El Ministerio anunci una investigacin interna, en cabeza del Comandante de la III Divisin y del Inspector General de las Fuerzas Militares, y pidi a Fiscala y Procuradura enviar una comisin especial a la zona para que adelante las investigaciones necesarias en materia penal y disciplinaria.

La lder Ada Quilcu iba a participar hoy justamente en una reunin de directivos de los cabildos indgenas.

Totor sin Salvador de Baha.

Mientras el vicepresidente de Colombia, Francisco Pachito Santos Caldern sala victorioso en Salvador de Baha, sosteniendo que en el documento de UNASUR hay una mencin explcita de rechazo a cualquier tipo de grupo ilegal armado que trate de subvertir el orden, sea de donde sea y venga de donde venga; vemos que es un avance y un paso muy importante; la pregunta, ante la evidencia de los hechos y la sucesiva violacin de los Derechos Humanos por parte del estado colombiano, es si no har falta la suscripcin de otro articulito, que tambin rechace y condene el terrorismo de estado que practica el gobierno colombiano.

O es que entonces qu es esa feria de sangre de los infaustos falsos positivos, el asesinato del interlocutor que piensa diferente y lo dice, las cifras inverosmiles de sindicalistas asesinados, o la persecucin despiadada a las minoras, y su aniquilacin, como en este caso, claro est, "por error". O es que este es el orden que se quiere y el que no hay que subvertir?

La sangre vertida hoy por este indgena en un camino pantanoso y perdido de uno de los tantos sitios que se llaman Totor, en Colombia, tiene que llamar la atencin. No pueden valer menos los muertos del estado, que son los indios, que son los pobres, que son los olvidados, que los de las FARC o los del ELN. Hechos como este no son un simple avatar. Una casualidad tras otra dejan de ser casualidades, para ser cualquier otra cosa. Una estrategia deplorable, por ejemplo.


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