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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2008

Entrevista a Juan Carlos Houghton, investigador social vinculado a organizaciones indgenas y al Centro de Acompaamiento al Indgena (CECOIN) de Colombia
Lo indgena le ofrece al conjunto del movimiento popular un esqueleto sobre el cual se articulen otras formas de movilizacin ms dbiles

Sergio de Castro Snchez
Rebelin


Tras el fin de casi dos meses de movilizaciones en el contexto de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria, conversamos con Juan Carlos Houghton sobre la situacin actual del movimiento indgena colombiano,  los factores que han influido en su configuracin y las perspectivas que la propuesta de construccin de una agenda comn de todos los sectores sociales puede tener en un pas dominado por la poltica de Seguridad Democrtica y de despojo territorial del presidente lvaro Uribe. Houghton, desde su participacin en el Centro de Acompaamiento al Indgena (CECOIN), ha realizado numerosas investigaciones que han visto la luz en la revista Etnias y Poltica del Observatorio Indgena de Polticas Pblicas de Desarrollo y Derechos tnicos, entre otras. Asimismo, es autor, junto a William Villa, del libro Violencia poltica contra los pueblos indgenas en Colombia (1974-2004) (2005) y editor de La Tierra contra la muerte. Conflictos territoriales de los pueblos indgenas en Colombia (2008). La mayora de estos trabajos estn disponibles en la pgina web de CECOIN: www.observatorioetnico.org.

- T defiendes que el movimiento indgena en Colombia vive una situacin paradjica entre la captura institucional y la oposicin al neoliberalismo.

El fenmeno fundamental para los pueblos indgenas en los ltimos aos fue la aprobacin de la Constitucin de 1991. sta recogi una gran parte de las expectativas indgenas, pero en un texto de corte claramente neoliberal. De todas maneras, la Constitucin del 91 significa simblicamente para los pueblos indgenas una conquista trascendente en trminos del respeto que pueda significar que en la constitucin aparezcan como sujetos de derechos unos pueblos que durante 500 aos fueron ignorados, secuestrados, incorporados a la dinmica del capital y del Estado.

El problema es que cuando empieza la implementacin institucional y econmica del neoliberalismo, todos estos avances que se haban visto como posibles en la Constitucin comienzan a perder posibilidades de desarrollo. Frente a ello los pueblos indgenas no tuvieron una lectura crtica adecuada, lo cual todava se da entre la gran mayora de los lderes.

El punto de quiebre es que la Constitucin del 91 formula una propuesta de Estado nico en una sola nacin que reconoce multitnica. El reconocimiento multitnico que se dara al interior de la nacin no se expresa en los organismos del Estado. Adems, la incorporacin de lo tnico dentro de una nica nacin colombiana plante un aplazamiento de la apuesta por la diversidad y por la existencia en el pas de no slo una nacin colombiana.

En ese contexto, los pueblos indgenas tuvieron una virtud, y es que su proceso poltico-histrico les permiti mantener estructuras organizativas y comunitarias muy slidas, mientras que campesinos y afros generalmente desarrollaron formas de organizacin civil antes que formas de control y de gobiernos territoriales. Esto supuso que los indgenas tuvieran una enorme capacidad para resistir a la guerra y a la agresin del paramilitarismo y de la insurgencia. Esto, unido al avance normativo que supuso la Constitucin, permiti que los indgenas pudieran aguantar toda la arremetida de los aos 90, que fue brutal. An as, lo que se ha ido viendo ha sido una reduccin de esos espacios que fueron conquistados en el 91. Fundamentalmente cuando se muestra que la economa va a por recursos naturales; entonces la dimensin territorial del neoliberalismo aparece de una manera mucho ms clara.

Qu es lo que ocurre en el momento actual? Actualmente existe una clara poltica de desterritorialiacin consistente en la formacin de territorios empresariales entregados a las grandes empresas trasnacionales y criollas. Por ejemplo, en el caso forestal, las funciones de vigilancia al cumplimiento de la ley en materia forestal y ambiental quedaran en manos de las propias empresas forestales. As pues, la gestin de los recursos naturales pasa a tener una gestin privada, con lo que todo el territorio colombiano se convierte en una enorme zona franca donde imperan las leyes de cada empresa. Esta privatizacin del territorio acenta an ms la crisis y el enfrentamiento con el proyecto territorial indgena.

Lo que ocurre, y ah es donde viene la paradoja, es que aunque todos los indgenas de las distintas corrientes tienen claro que esta es una pelea contra el capital, la persistencia de una lectura optimista de la Constitucin del 91 hace que crean que vaya a ser el Estado el que les resuelva esta disputa con el capital trasnacional, cuando ste ha conseguido su territorialidad porque el estado se la ha cedido.

- En ese contexto, cmo interpretas las movilizaciones que se han dado en el marco de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria?

La Minga ha expresado esta tensin. Hay un sector minoritario del movimiento indgena que descubre que su apuesta de autonoma indgena choca con la totalidad de la poltica impulsada por el Estado colombiano. Para este sector no hay ninguna posibilidad de que este Estado nos resuelva la tensin que tenemos con el capital trasnacional. Desde esa perspectiva, lo que se ha de hacer no es una negociacin con el Estado, sino una apuesta por construir una plataforma poltica que incluya otros sectores sociales para refundar el Estado. Entienden que este Estado no puede cumplir con sus derechos, porque est diseado para violarlos.

Mientras, el otro sector, que todava tiene la expectativa de que el Estado los reconozca como pueblos indgenas y les garantice sus derechos, busca una interlocucin con el Gobierno con un resultado que, como se ha visto, ha sido lamentable: el desprecio por parte del Gobierno ha sido absoluto. Y eso no slo por una falta de cortesa por su parte, sino por una incapacidad del modelo econmico de satisfacer las expectativas de los indgenas.

En ese contexto, hay que destacar que los pueblos que tienen un proyecto ms claro de autonoma territorial, que le apuestan ms a la construccin de lo propio que a la participacin en el Estado, son los que ms rpidamente han visto la necesidad de hablar con los otros sectores sociales. Mientras, entre aquellos que hacen un mayor nfasis en participar dentro del Estado, la visin poltica es ms de una competencia con los otros sectores sociales, terminando por luchar por los derechos indgenas pero distancindose de las expectativas de los otros sectores.

- Cmo ves el futuro de la propuesta que ha hecho la Minga de construir una agenda comn junto al resto de sectores sociales colombiano?

Durante la Minga se ha dado un intento de conjugar las dos posiciones presentes en el movimiento indgena, entre otras cosas porque ninguno de estos sectores es excluyente con el otro. Pero este intento, en la prctica, ha supuesto un mensaje confuso para el conjunto del movimiento popular. Por un lado porque una negociacin nacional con los pueblos indgenas, el Estado no la va a hacer. Y por otro, porque la agenda de negociaciones acab ocultando la agenda estratgica indgena. Algunos sectores entendieron que haba una apuesta ms all de la movilizacin, pero la gran mayora, que entendieron la Minga a travs de los medios de comunicacin, interpretaron que lo que haba era una Minga indgena para que el Gobierno les cumpliera con unos derechos, lo cual hizo que se viera slo la agenda de uno de los sectores del movimiento indgena. Eso no significa que el liderazgo de los sectores sociales no percibiera las diferencias. Yo creo que lo hicieron.

Hay una ventaja. Y es que las organizaciones indgenas que apuestan por la construccin de una agenda comn son pacientes. Esta es una propuesta que viene de tres o cuatro aos atrs. Hasta ahora el eco ha sido momentneo. Pero ahora hay una visin ms clara de que no se puede hacer simplemente la propuesta, sino que es necesaria una tarea de dilogo con el conjunto del movimiento popular.

Otra ventaja de lo indgena es que le ofrece al conjunto del movimiento popular un esqueleto de movilizacin sobre el cual se articulen otras formas de movilizacin ms dbiles. Adems, cuenta con la credibilidad de su propuesta, sobre todo en el caso del movimiento indgena del Cauca.

Todo ello, sumado a la crisis que sufre actualmente el uribato -cuyo nivel de corrupcin es cada vez ms evidente-, me hace pensar que va a haber ms posibilidades de desarrollar esa agenda en el mediano plazo, convirtindose todas estas movilizaciones en un factor de altsimo desgaste para el Gobierno.

- Segn dices, la situacin paradjica y problemtica a nivel interno que vive el movimiento indgena colombiano surge a partir de la aprobacin de la Constitucin del 91. En otros pases de la zona los movimientos sociales han integrado en sus programas polticos la demanda por una nueva Asamblea Constituyente, procesos en los que ha incidido de manera sustancial el movimiento indgena. Por qu razn no se ha incluido tal demanda en el movimiento indgena y popular colombiano?

En el caso colombiano no es algo que se haya planteado mucho entre los sectores sociales entre otras cosas porque hay temor de que una convocatoria a una constituyente se pierda en el contexto de manipulacin meditica, compra de votos y presin de los paramilitares. Esto es una percepcin que puede estar cambiando a la luz de la crisis del gobierno de Uribe. Pero un proceso constituyente necesitara que se resolviera antes el problema de la guerra o que hubiera una oferta para resolverla. No creo que los sectores dirigentes, para los que tal proceso supondra un retroceso en lo conseguido en el 91, se atrevan a una constituyente sin que las FARC tengan una propuesta de desmovilizacin. Supondra un riesgo demasiado alto para ellos.

Adems, hay sectores indgenas que se han visto favorecidos por los elementos positivos que tiene la constitucin del 91 y que siguen teniendo mucha expectativa con ese modelo, sin darse cuenta de que es la constitucin del neoliberalismo.

- Uno de los puntos esenciales en las demandas de la Minga es la revocacin de lo que han llamado la legislacin del despojo. sta incluye los TLC, pero me gustara que nos explicaras en qu consiste y qu supone otra de las leyes a la que se opone el movimiento indgena: el Estatuto de Desarrollo Rural.

El Estatuto de Desarrollo Rural le quita al movimiento indgena, campesino y afro las conquistas de los ltimos 40 aos en materia normativa. Slo sealar algunos propsitos que creo fundamentales.

Lo primero, legaliza todos los ttulos fraudulentos expedidos entre 1917 y 1997, conseguidos sobre todo en la llamada poca de la Violencia de los aos 50 y en los procesos de despojo por parte de los paramilitares. Todo lo que se considera la contrarreforma del paramilitarismo, queda legalizado. Puede que se caiga esa ley -y el Gobierno sabe que es una ley inconstitucional-, pero los dueos de esos ttulos conseguidos ahora van a reclamar que ya son legtimos. Se trata de la mayor canallada hecha por el Gobierno para favorecer a los narcotraficantes, a los paramilitares y a los terratenientes, que en caso colombiano son un solo grupo.

El segundo elemento de conculcacin de derechos de los pueblos tiene que ver con los pueblos indgenas. El Estatuto subordina todos los procesos de titulacin de tierras a los planes de ordenamiento territorial de los municipios. As, en donde los pueblos indgenas son minora y en donde haya sectores terratenientes hegemnicos, se va a prohibir la titulacin de las tierras que todava faltan por legalizar a los pueblos indgenas.

Tercer punto: criminaliza todos los procesos de reivindicacin territorial indgena. La Ley tiene una norma que dice que no se titular si los pueblos indgenas pretenden reivindicar esas tierras mediante actos que ellos consideran violentos, que son, entre otras cosas, la ocupacin de las tierras ancestrales indgenas. Pero lo particular es que la Ley dice los que pretendan reivindicar y no los que hayan sido reivindicados. El slo hecho de que reivindiques la tierra y digas que la vas a ocupar, se convertira en un elemento para negar el proceso de titulacin.

Otra norma establece que a los pueblos indgenas nmadas y de sistemas itinerantes de economa, para reconocerles el derecho a la tierra, se les exige que tengan ocupacin permanente, es decir, deben convertirse en sedentarios y dejar de ser el pueblo que son.

Por otro lado, prohbe que los campesinos puedan ampliar las zonas que se les han dado en los procesos anteriores de reforma agraria. Mientras que los grandes empresarios pueden pedir de manera indefinida una ampliacin de las hectreas que les da el Estado para su usufructo con posibilidad de que se conviertan en propiedades de ellos.

- Y cmo afecta el Estatuto a los resguardos ya titulados?

El legalizar todos los ttulos fraudulentos expedidos entre 1917 y 1997 significa que los procesos de titulacin de tierras pueden tener ahora un montn de reclamaciones porque los ttulos que no eran lcitos en el momento de la titulacin de los resguardos, ahora van a servir para que sus dueos reclamen tierras. Probablemente a los indgenas no les vayan a quitar esas tierras, pero vamos a tener al Estado pagndole otra vez a estos personajes por tierras que nunca han sido de ellos.

- Qu influencia ha tenido el conflicto armado en la configuracin del movimiento indgena colombiano?

Es necesario evaluar de manera sopesada el asunto y entender que los pueblos indgenas no son slo vctimas de la guerra sino tambin sujetos polticos.

En materia de conflicto armado lo que se ve son los proyectos territoriales de la insurgencia por un lado; el del estado, el para-estado y las grandes empresas de recursos naturales por otro; pero tambin el de los pueblos indgenas. De alguna manera la guerra explicit estos tres proyectos enfrentados. El hecho de que la insurgencia tuviera un proyecto territorial excluyente con el proyecto indgena hizo que los indgenas, que de alguna manera tenan identidades polticas con la izquierda armada y rural, plantearan aqu una diferencia que oblig a un proceso de aclaracin de su proyecto territorial. As, es verdad que la guerra los arremete, pero tambin permite la construccin de ese proyecto. Y de la misma manera con el Estado y el para-estado. Esto sucedi, por ejemplo, en el Cauca, en donde el CRIC se convirti en el principal sector social del departamento.

Ahora, esto no significa que todos los pueblos hayan reaccionado de igual manera. Para otros la guerra ha supuesto un factor de desestructuracin dado el carcter mgico-simblico que tienen para los pueblos indgenas sus lderes, muchos de los cuales fueron asesinados durante el conflicto.

Pero yo creo que despus de la parte ms dura de la guerra, los pueblos indgenas han logrado mantener ese proyecto territorial en general. No hay territorios indgenas grandes que estn controlados por estos actores armados. No significa que no intervengan pero, en general, las hegemonas polticas en los territorios indgenas hoy estn en manos de los propios indgenas.

- Qu caractersticas ha tenido la violencia poltica contra los indgenas durante el gobierno de Uribe?

Los dos primeros aos de Uribe (2002-2004) fueron los ms violentos contra los pueblos indgenas. Y comparando los seis aos de Uribe con los seis aos anteriores, sigue siendo el de Uribe el Gobierno en donde ms asesinatos polticos ha habido en toda la historia del movimiento indgena.

Lo ms relevante de la poca despus del 2004 es que la gran mayora de los crmenes cometidos contra los indgenas es por parte de agentes del Estado. Mientras en los dos aos anteriores era, mayoritariamente, por parte de los paramilitares.

Lo que ocurri es que, y esto no slo se refiere a pueblos indgenas, disminuy la violencia poltica porque se estableci y legaliz un rgimen de terror permanente que ya no requiri del asesinato. Por tanto, lo que ha sucedido es que una vez intimidan a la poblacin y descabezan a las organizaciones sociales, stas tienden a cierta inmovilidad que hace que la violencia estatal y paramilitar no sea necesaria contra la gente. Y eso puede decirse igualmente de donde la guerrilla entra ejerciendo inicialmente actos de poder y despus disminuye la violencia.

- Cmo ves la alternativa poltica y social indgena en Amrica Latina teniendo en cuenta el teln de fondo de los gobiernos del llamado Socialismo del S. XXI?

Creo que hay puntos muy fuertes de la vida indgena y de sus propuestas que deberan alimentar esta propuesta alternativa del Socialismo del S. XXI. Por un lado, las lgicas comunitarias de democracia directa. Creo que ellas estn a la raz de la capacidad movilizadota de, por ejemplo, los indgenas del Cauca, en donde la autoridad es la autoridad de la comunidad.

Otro elemento es su visin frente a la Naturaleza. No creo que sta sea idlica ni que todos los indgenas la defiendan, pero el proyecto de relacin con la Naturaleza sin duda es muy potente y debe estar a la base un proyecto de refundacin de alternativas polticas en clave socialista.

De hecho, creo que la principal enseanza en el caso colombiano para la izquierda debera ser que en lugar de estar buscando fuerzas de poder sacadas de algn ejercicio terico, deberan identificar los factores fundamentales del ejercicio de poder y democracia en los pueblos indgenas, sobre todo del Cauca. Al mismo tiempo, estos ejercicios, sin un poder antisistmico y anticapitalista, son perfectamente funcionales al capital y al Estado.

Ahora bien, la principal debilidad de la izquierda para pensar el Socialismo del S. XXI est en el modo de vida. O hacemos una reflexin sobre el modo de vida o seguiremos optando por el petrleo, por la explotacin minera, por la acumulacin de capital. Por esa razn se opta por el Socialismo del S. XXI, pero al mismo tiempo por la IIRSA (Iniciativa para la Integracin de la Infraestructura Regional Suramericana). No se sabe resolver el problema financiero y en ltima instancia ah est el petrleo y el gas, tocar sacarlo; ah estn los indios, tocar sacarlos tambin.



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