Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2008

La historia de una expulsin universitaria durante el franquismo. Entrevista con Pep Mercader Anglada.
"Aparte de los bien formados polticamente y los miembros de grupos clandestinos, a los dems nos una un sentimiento de lucha contra el rgimen"

Salvador Lopez Arnal
Rebelin


Estudiante de Arquitectura y Econmicas, licenciado en Geografa e Historia por la Universidad de Barcelona, Pep Mercader Anglada ha sido profesor de secundaria de ciencias sociales durante largos aos en la educacin pblica de Catalunya. Germanista, poeta, reside actualmente en Lbeck (Alemania). El historiador Jordi Torrent Bestit ha escrito sobre l: Excelente persona, leal -y muy- amigo de sus amigos, y en posesin de una cultura vastsima que se despliega sobre intereses muy diversos. Particip activamente en las batallas vecinales de la tardo-dictadura y jams ha desfallecido en la defensa de marxismo.

SLA: Cundo conociste a Manuel Sacristn? Creo que fuiste alumno suyo durante el curso 1964-65 en la Facultad de Econmicas de la Universidad de Barcelona.

PMA: S. Lo tuve de profesor en primer curso de Econmicas, en el ao 64. No lo haba odo nombrar anteriormente ni lo volv a ver despus.

SLA: Qu asignatura imparta? De qu os hablaba concretamente?

PMA: No recuerdo el nombre exacto de la asignatura. Nosotros la llambamos simplemente Filosofa. Sacristn nos inform claramente el primer da: dedicara el curso a la Lgica Formal. A l le servira para no complicarse la vida y a nosotros para activar el cerebro. Perdn, el no hablaba nunca as. Era muy meticuloso en el uso de las palabras, no era tan burdo. S que recuerdo, sin embargo, que de un modo u otro justific la utilidad que podia tener el aprendizaje de la Lgica en nuestra formacin, y que dijo que la lgica era un campo de la Filosofa poco susceptible de tendencias ideolgicas y que, por tanto, esperaba no poder ser acusado por nadie de desvaros en sus explicaciones en clase. No lo conoca de nada pero entend que habra tenido problemas con lo que hubiera explicado en clase en cursos anteriores. A mi, aprender algo de Lgica me atraa suficientemente. Con un profesor con problemas con las autoridades an ms. En los ltimos cursos de Bachillerato los que procedamos de familias de tendencias antifranquistas nos habamos ido reconociendo. En mi caso, se trataba de un antifranquismo con base en el catalanismo. Pero creo que, aparte de los bien formados en las distintas teoras polticas, y fuera de los integrados en grupos polticos y sindicales clandestinos, a los dems nos una un nico sentimiento de lucha contra el rgimen. Hay que haber vivido esta unin en la lucha antifranquista para entender en toda su amplitud la famosa boutade de Vzquez Montalbn Contra Franco vivamos mejor.

SLA: Asistan muchos estudiantes a sus clases? No resultaba extrao en aquellos aos que un profesor de Filosofa impartiera una asignatura de ese tipo en la Facultad de Econmicas?

JMA: La asignatura era obligatoria para todos los matriculados en primer curso, todas las asignaturas eran obligatorias, y ramos bastantes ms de cien los matriculados. Primer Curso se daba en la planta baja de lo que despus fue la Escuela de Altos Estudios Mercantiles, donde las aulas son mayores. Sus clases estaban siempre llenas a rebosar, a menudo con alumnos sentados en los escalones de los pasillos. Yo mismo, que me saltaba olmpicamente todas las clases (en el bar se aprenda ms) y que colgu la carrera dos aos despus, no falt nunca a las clases de Sacristn. Y llegaba antes de la hora, para no tener de sentarme en los pasillos o en la misma tarima. Y, sin embargo, no haba barullo: en las clases el silencio era total, la atencin completa. Todos tombamos apuntes como si nos fuera la vida en aquella asignatura.

Un da una alumna se mare, quiz por el sofoco de tanta gente apretujada en la clase. Antes de enterarme de lo que realmente pasaba, lo primero que vi fue que Sacristn se interrumpa de repente, saltaba de la tarima al suelo por encima de los alumnos all sentados y se acercaba a la segunda o tercera fila para interesarse por la chica. Entre l y algunos compaeros la acompaaron fuera del aula y an, despus, nos tuvo un buen rato aguardando hasta que regres a la pizarra y nos comunic que la chica estaba bien y que no haba pasado nada. Yo ya conoca al Sacristn maestro, aquel da conoc a Sacristn como persona.

SLA: Fue entonces cuando te hizo aquel comentario sobre aquel examen parcial

JMA: S, efecticamente. An lo conoc mejor cuando realizamos un examen parcial. A la siguiente clase, supongo que con un fin de semana de por medio, se present con todos los exmenes corregidos, y magnfica y concienzudamente corregidos. De dnde habra sacado el tiempo? No se dedicaba Sacristn a otra cosa que dar aquellas clases en Econmicas?...

Antes de devolvernos los exmenes corregidos, coment que la importancia de aquella prueba era la de que sirviera como un contacto entre lo que nosotros habamos asimilado y su percepcin de lo que deberamos haber asimilado. Coment lo que crea vlido como repuesta a cada una de las cuestiones planteadas y, an antes de repartir, nos hizo un breve comentario personal, en voz alta, uno por uno! Si no queramos que nos hiciera el comentario en voz alta, podamos indicrselo con un simple gesto, pero nos pidi que furamos atendiendo a todos aquellos breves comentarios porque, aunque no fueran dirigidos a nosotros, tambin nos podan ser de utilidad.

Recuerdo muy bien el comentario que me correspondi:

Comentario ajustadsimo. Sacristn, al instante, habia detectado mi taln de Aquiles. En los folios del examen haba otros comentarios escritos y una nota que me supo a poco, un 8, pero que tuve de reconocer como la que seguramente me corresponda.

Me preguntas si no nos extraaba que un profesor de Filosofa diera clases de Lgica en la facultad de Econmicas. A mi no. Haba empezado estudiando el primer curso de Arquitectura, en la Central, y la primera clase que tuve fue... Biologa!... Con un tal Doctor Coronas. Supongo que corresponda a una materia comn de las carreras de Ciencias, pero es una buena muestra del alto nivel surrealista de los programas antes del plan Maluquer, en Letras. En todo caso, a las clases de Coronas dej de asistir. Las de Sacristn me parecieron tan maravillosas para mi formacin universitaria que ni me plante si se correspondan o no con una atinada programacin de los estudios de Ciencias Econmicas.

SLA: Recuerdas el nombre de algunos compaeros tuyos de aquel curso? Enrique Irazoqui, el que ms tarde fuera el Cristo de Pasolini, fue uno de ellos si no estoy mal informado.

JMA: Il Vangelo secondo Matteo ya se haba rodado, y ya se haba estrenado en Espaa con el ttulo tendenciosamente cambiado: El Evangelio segn San Mateo. En una de las primeras clases hubo un breve dilogo entre Irazoqui y Sacristn. S, a pesar del gran nmero de alumnos en clase, Sacristn promova la intervencin del alumnado: si nadie preguntaba nada, preguntaba l. Por el tono en que se entrecruzaron las palabras, me pareci entender que ya se conocan. En el examen del que te he hablado antes, Irazoqui sac un 10. Desconozco las tendencias polticas de Irazoqui, y mucho menos sus tendencias sexuales, slo s que haba tenido una importante relacin con Pasolini. Y reconozco que a partir de este pequeo dato no puedo deducir nada consistente. Pero a m, personalmente, este 10 siempre me sirvi para no dar crdito a lo que ms tarde se divulg: que Sacristn no haba admitido a Gil de Biedma en las filas del PSUC debido a su homosexualidad, siguiendo la linea del PCI que haba expulsado a Pasolini de sus filas. Hoy, la negativa de Sacristn a la afiliacin de Gil de Biedma, podemos interpretarla mucho mejor reconociendo el evidente peligro que supona para el partido la entrada de un personaje con una vida nocturna alborotada, seguido siempre de cerca por la polica. Sin embargo, a partir de este episodio, muchos siguen atribuyendo a Sacristn una intransigente moralidad segn las normas sociales tradicionales, includa la homofobia 1 .

SLA: Y qu pas el curso siguiente, pocos meses despus de que Garca Valdecasas fuera nombrado rector de la Universidad de Barcelona?

PMA: ste seor s tena una intransigente moralidad segn los principios del Movimento. Decano de la Facultad de Medicina en la inmediata posguerra, de l se cuenta que mand quemar las tesis doctorales redactadas en cataln durante la Repblica. No s si es cierto. S s que justific en su intransigente moralidad, en su fidelidad a los principios franquistas y en su propia conciencia, el no poder permitir que un reconocido comunista estuviera dando clases en su universidad.

SLA: Qu hicisteis los estudiantes al conocer la expulsin de Sacristn, al saber que no se le renovaba el contrato?

PMA: Durante el mes de Octubre no se impartieron clases de Filosofa de Primero. Pareca que se estaba siguiendo una estrategia de no provocar al alumnado en caliente, en dejar pasar los das y nombrar a alguien cuando el ambiente estuviera ms calmado. Mala estrategia, porque el primer da de clases los alumnos recin llegados del Preuniversitario ignoraban el tema, y fue precisamente durante este lapso que fueron informados por sus compaeros de los cursos superiores. As que cuando finalmente se present un profesor con la intencin de dar la clase, nadie entr en el aula.

SLA: Pero creo que a la cuarta o quinta oportunidad un estudiante entr en clase

PMA: Si, s. La consigna de no entrar se sigui en las clases siguientes, pero deba ser al cuarto o quinto da que un alumno entr en clase, y la clase se dio, para l solo. Entre clase y clase, este alumno termin en el estanque de la entrada de la Facultad. Mucho despus alguien me cont que el gilipolln de marras era [Juan Jos] Folchi, quien despus destacara en la UCD, de donde tambin lo echaran, aunque no a un estanque. Despus se dara un garbeo por AP y, implicado en el caso KIO con De la Rosa, tambin se paseara por la crcel 2 . De todos modos, en la siguiente clase ya no slo entr l, eran 6 7, y haba otro grupito a punto de entrar.

SLA: Cuando, finalmente, entrasteis en clase, qu actitud tomasteis?

PMA: La idea del resto del alumnado era que si no se daban clases no podra haber suspensos por una asignatura no impartida, pero que si se daban, los no asistentes tenan el suspenso asegurado. Viendo que el profesor estaba dando clase, el grupo de indecisos entr... pero con ellos, media facultad. Las otras clases pararon. Todo el mundo se puso a hacer el mayor ruido posible en aquella aula para que el profesor resultara inaudible. Picbamos los asientos abatibles, patebamos el suelo... El profesor intent hacer la clase escribindola en la pizarra, pero alguien iba borrando todo lo que l iba escribiendo.

SLA: Creo que el decano quiso dialogar con vosotros

PMA: El mismo folln se repiti en cada una de sus horas de clase de los das siguientes. Al segundo y tercer da se present el decano para negociar. Tampoco se le permiti hablar sin era despus de conocerse la versin que diera Sacristn de porqu no era l el titular de la asignatura. No s qu da fue que, aunque el aula estaba llena de alumnos armando un ruido infernal, el decano consigui calmar la masa. Nos dijo que volva de inmediato, que aguardramos a que hablara con otros miembros del claustro para constituir una comisin que negociara con nuestros representantes all mismo, en el aula.

SLA: Intervino la polica franquista? Lleg a entrar en la Universidad?

PMA: La polica ya estaba en el exterior del edificio y los que estbamos dentro del aula lo sabamos perfectamente. Bastantes alumnos desaparecieron como por ensalmo, pero bastantes ms decidimos quedarnos. En el edificio de la Plaza Universidad ya se haba roto la regla de considerar poco menos que sacrlega la entrada de la fuerza pblica en el recinto universitario, pero todava segua resultando una accin demasiado escandalosa. Los que estbamos dentro del aula no creamos que llegaran a entrar en el edificio, aunque s contbamos con alguna accin fuera de l, a la salida. Pero entraron. Nos hicieron ir saliendo de uno en uno por una nica puerta (aquellas aulas se iluminan por claraboyas, no tienen ventanas) y nos fueron retirando el DNI. Para recuperarlo tuvimos de pasar al da siguiente por Secretara donde, con el DNI, recibamos la carta de expulsin de la universidad.

De la universidad me expulsaron en dos ocasiones por participar en movimentos de protesta, pero no lo llegu a notar. Era muy mal estudiante y a menudo terminaba no presentndome a los exmenes. En ambas ocasiones aquellas expulsiones acabaron siendo revocadas y cuando, aos ms tarde, me matricul en Geografa e Historia no tuve ningn problema y mi expediente estaba limpio. Si en algun lugar guardo aquellas cartas de expulsin, ser junto con las de mi afiliacin al SEU y otros papeles oficiales, formularios, instancias....

SLA: Recuerdas el nombre del profesor que sustituy a Sacristn? Sigui la lnea de Sacristn o explicaba otros contenidos?

PMA: Ni la menor idea. Yo tena ya aprobada aquella asignatura en el curso anterior, y si particip en los hechos no fu como alumno frustrado de Sacristn sino como ex-alumno. Sobre su nombre he odo ya tres versiones distintas: Alsina, Batlle y Canals 3 . Tampoco puedo confirmarte de si es cierto o no que en pleno abucheo exclam: Tambin a Jesucristo lo crucuficaron 4 . Yo estaba en las ltimas filas y all eran absolutamente inaudibles sus palabras. Puede ser interesante saber quien era y como ha evolucionado su carrera posterior. Lo nico que te puedo decir, si quieres indagar su pista, es que me dijeron que proceda de un Instituto de Bachillerato del centro de Barcelona, del Maragall o del Ausias March, y que era tomista, o sea progresista (!) dentro del submundo de la filosofa acadmica de aquellos aos en Espaa.

Gracias, Pep, gracias por tu tiempo, por tu generosidad y por tu excelente memoria.

Notas:

1 Efectivamente. Tras su regreso de Alemania e incorporacin al PSUC, y tal como Gil de Biedma explica en su Diario, ste le pidi a Sacristn su entrada en las filas de un PSUC duramente perseguido, solicitud que, finalmente, le fue denegada. Es prcticamente imposible que Sacristn tomara esa decisin sin consultar ni dialogar con nadie del Partido y es muy improbable a pesar de que Sacristn fue, como todos, un hombre de su tiempo, que la razn de la no admisin de Biedma residiera en una homosexualidad no escondida. Testimonios de otros amigos y compaeros homosexales de Sacristn parecen confirmar esa imposibilidad. Otra razn ms para corroborar esa conjetura: Carlos Barral, amigo ntimo de Gil de Biedma, en sus Memorias (Pennsula, Barcelona, 2001, 724 pginas) hace unas veinte referencias a Sacristn. Algunas se inician con clusulas tan curiosas como la siguiente: Yo no s hasta qu punto es un falso recuerdo o un vago recuerdo que el propio Sacristn sancion en alguna ocasin su reconocimiento pero el caso es, recuerdo o broma cultivada a lo largo de los aos, que, desde hace mucho tiepo, tengo la idea (p. 223) y as siguiendo. Por lo dems, Barral acusa a Sacristn de darse pegotes lingsticos en diversas ocasiones e insina que su traducin de El Banquete no fue una traduccin directa del griego por desconocimiento real de la lengua. Aparte del testimonio contrario del propio Sacristn, baste acudir a Reserva de la BC de la UB, fondo Sacristn, y ver unas 1.000 fichas escritas en griego y papeles de discusin filolgica con traducciones de Garca Bacca de aforitmos de Herclito para refutar la alegre y singular sospecha del senador real que, desde luego, tambin recibi ecos y alabanzas en la sociedad barcelonesa. Pues bien, en esas Memorias que, en general, salvo alguna excepcin que merece ser destacada, son poco amables con Sacristn, nada se dice de que fuera Sacristn quien negara por razones homofbicas a Gil de Biedma la entrada en el Partido e, insisto, Barral fue amigo ntimo del poeta, cuya obra potica, por lo dems, siempre fue reconocido por Sacristn. De hecho, los primeros poemas de Gil de Biedma se editaron en Laye, revista en la que el autor de Heine, la consciencia vencida tena una notable influencia editorial.

2 Juan Jos Folchi fue consejero de Grand Tibidabo, sociedad controlada por el financiero De la Rosa. De hecho, Folchi desempe las funciones de asesor y autntica mano derecha de De la Rosa durante la poca en que ste fue el responsable de KIO en Espaa, a travs de la vicepresidencia del Grupo Torras. Joan Piqu, el ministro de Aznar, y mximo responsable del PP en Catalunya, tambin fue abogado y socio de De la Rosa, que como es sabido fue consejero financiero de la Casa Real y ms concretamente del Jefe del Reino de Espaa.

Despus de su marcha, tanto Maristany, cuado de De la Rosa, como Folchi mantuvieron sus puestos en el consejo de administracin de Grand Pennsula, encargada de construir el parque de atracciones de Tarragona, participada en un 80% por Grand Tibidabo (De esta sociedad, De la Rosa posea cerca del 30% del capital).

Juan Jos Folchi fue, pues, de los ms destacados colaboradores del financiero encarcelado De la Rosa desde principios de los aos ochenta, cuando dej de ser consejero de Economa y Finanzas de la Generalitat provisional en la poca de Tarradellas. Su protagonismo en los negocios de De la Rosa se puso de manifiesto al estallar el escndalo de las inversiones de KIO en Espaa, ya que Folchi era el mximo conocedor de los entresijos y movimientos del Grupo Torras. Pareci gozar de la confianza de los inversores rabes que incluso le pidieron que continuara en el cargo de secretario del consejo. Finalmente, Folchi form parte del grupo de siete querellados, en la accin judicial iniciada por KIO en Espaa, y era uno de los 22 demandados en Londres.

3 Habra que aadir tambin el nombre de Quintana. En todo caso, aos despus, el profesor Canals, del tenebroso departamento de metafsica de la Facultad de Filosofa de la UB (algunos de cuyos componentes estaban muy prximos a las pandillas fascistas de los guerrilleros de Cristo Rey), sola contar la ancdota, falsa o verdadera, que l haba sustituido al marxista-comunista Sacristn, caracterizacin poltico-filosfico que, para el tomista no reciclado Doctor Canals (que en paz descanse), representaba uno de los peores insultos que pudieran imaginarse o decirse.

4 Tras la colocacin de una placa en recuerdo de Sacristn, atacada un da y medio despus, en la calle Diagonal de Barcelona, lugar donde residi los ltimos quince aos de su vida y durante parte de su juventud, el filsofo y periodista Francesc Arroyo recordaba, muy recientemente, lo sucedido del modo siguiente: Cuando a Manuel Sacristn lo echaron los franquistas de la Universidad, porque el franquismo no poda digerir la inteligencia y prefera el "viva la muerte" de Milln Astray, un colega (no confundir con compaero ni, menos, amigo), profesor tambin de Filosofa (tampoco habr que confundir esto con filsofo), se ofreci a sustituirle. Los alumnos vieron claramente la impostura y recibieron al impostor con abucheos. ste se arrodill ante la turba y exclam: "A Cristo tambin lo crucificaron". As era la Universidad que no quiso a Sacristn y que le oblig a ejercer la docencia en casa, en las charlas, desde la traduccin o el trabajo editorial, no siempre a la luz del da..



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter