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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2008

"Cuando llegu a Israel como representante de la ONU saba que podran haber problemas en el aeropuerto. Y los hubo."
Mi expulsin de Israel

Richard Falk
The Guardian

Traducido por Carlos Sanchis


El 14 de diciembre, llegu al aeropuerto de Ben Gurion de Tel Aviv, Israel para llevar a cabo mi cometido como relator especial de la ONU en los territorios Palestinos.

Diriga una misin que haba sido destinada a visitar Cisjordania y Gaza para preparar un informe sobre el cumplimiento de Israel con los estndares de los derechos humanos y de la ley humanitaria internacional. Las reuniones se haban programado sobre una base horaria durante seis das, comenzando con Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, al da siguiente.

Saba que podan haber problemas en el aeropuerto. Israel se haba opuesto contundentemente a mi cita unos meses antes y su ministerio de exteriores haba emitido una declaracin respecto a que excluira mi entrada si venia a Israel en mi calidad de representante de la ONU.

Al mismo tiempo, no habra hecho el largo viaje desde California, donde vivo, si no hubiera sido razonablemente optimista sobre mis oportunidades de conseguir entrar. Israel fue informado de que yo dirigira la misin y se le dio una copia de mi itinerario, y emiti los visados para las dos personas que asistan: una del personal de seguridad y un auxiliar, ambos trabajan en la oficina del alto comisionado de derechos humanos en Ginebra.

Para evitar un incidente en el aeropuerto, Israel poda haber o rechazado otorgar visados o comunicar a la ONU que a no se me permitira entrar, pero no se dio ningn paso. Pareca que Israel quisiera ensearme, y ms significativamente a la ONU, una leccin: no habr ninguna cooperacin con aquellos que hagan fuertes criticas a la poltica de ocupacin de Israel.

Despus de serme negada la entrada, me pusieron en una sala de detencin con otras 20 personas que experimentaron problemas de entrada. Llegados a este punto, fui tratado no como un representante de la ONU, sino como algn tipo de amenaza a la seguridad, sometido a un registro corporal centmetro a centmetro y a la inspeccin de equipaje ms minuciosa de la que jams he sido testigo.

Fui separado de mis dos compaeros de la ONU a quienes les permitieron entrar en Israel y para ser llevados a las instalaciones de detencin del aeropuerto a una milla o as, alejada. Me exigieron que pusiera mi telfono mvil y equipaje en una sala y me llevaron a una sala minscula cerrada que ola a orn e inmundicia. Contena a otros cinco detenidos y era una invitacin indeseable a la claustrofobia. Pase las siguientes 15 horas tan limitado, que equivalieron a un curso sobre las miserias de la vida en prisin, incluyendo capas de suciedad, alimentos incomestibles, luces brillantes en exceso o la oscuridad controlada desde la garita de guardia.

Por supuesto, mi desilusin y el duro confinamiento fueron cosas sin importancia, no por el valor de la noticia en si misma, sino dados los tipos de graves privaciones que millones de personas de todo el mundo aguantan a diario. Su importancia es en su mayor parte simblica. Soy un individuo que no haba hecho nada malo ms all de expresar la fuerte desaprobacin a las polticas de un estado soberano. Ms importante, la obvia intencin fue humillarme como representante de la ONU y mediante ello, enviar un mensaje de desafo a las Naciones Unidas.

Israel me haba acusado, desde hacia tiempo, de predisposicin y de hacer acusaciones inflamatorias relacionadas con la ocupacin de territorios Palestinos. Niego haber sido parcial, sino ms bien, insisto en haber tratado de ser verdico en evaluar los hechos y la ley pertinente. Es el carcter de la ocupacin el que da origen al brusco enfoque critico a Israel, especialmente su duro bloqueo de Gaza, cuyo resultado es el castigo colectivo de los 1.5 millones de habitantes.. Pero atacando al observador ms bien que a lo qu se observa, Israel juega un juego inteligente mental. Dirige la atencin lejos de las realidades de la ocupacin, practicando efectivamente una poltica de distraccin.

El bloqueo de Gaza no sirve para legitimar la funcin israel. Se impone supuestamente para represalia por los cohetes de Hamas y Jihad Islmica que se disparan desde la frontera al pueblo Israel de Sderot. La completa equivocacin de disparar tales cohetes es indiscutible, an esto, de ninguna manera se justifica la represalia israel indiscriminada contra toda la poblacin civil de Gaza.

El propsito de mis informes es documentar en nombre de la ONU la urgencia de la situacin en Gaza y en otras partes de la Palestina ocupada. Semejante trabajo es particularmente importante ahora puesto que hay signos de una escalada renovada de violencia, e incluso de una amenazante reocupacin Israel.

Antes de que tal catstrofe suceda, es importante hacer la situacin tan transparente como sea posible, y que es lo que haba esperado hacer al realizar mi misin. Aunque me hayan negado la entrada, mi esfuerzo continuar empleando todos los medios disponibles para documentar las realidades de la ocupacin israel tan verdicamente como sea posible.

Fuente: My expulsion from Israel

 

  Richard Falk es profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Princeton y realtor especial de la ONU en los territorios Palestinos.

Carlos Sanchis pertenece a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.


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