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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2008

Esperando a que la democracia caiga del cielo
Las elecciones angoleas

Rafael Marques de Morais
Fundacin Sur


Me gustara compartir con ustedes una perspectiva sobre las elecciones legislativas que tuvieron lugar en Angola, los pasados 5 y 6 de septiembre de 2008. Estas elecciones tenan un profundo significado histrico tanto para el pas como para frica. Para Angola porque significaban, lo primero y ms importante, el refuerzo de la paz y la estabilidad y segundo, la normalizacin de las instituciones del estado, despus de 16 aos de parntesis entre las primeras y las segundas elecciones del pas.

El gobierno de Angola, a travs de las voces del presidente y otros funcionarios de alto nivel, ha reiterado en varias ocasiones que estas elecciones seran y han sido un ejemplo para frica. Ciertamente, despus de elecciones problemticas en Kenia y en Zimbabue, y dado que la propia experiencia pasada de Angola de volver a la guerra despus de las elecciones de 1992, estas han sido un demostrado caso extraordinario.

En referencia a los resultados oficiales de las elecciones de 2008 y a su organizacin, intentar responder a dos cuestiones: Eran estas elecciones sobre democracia? Y Qu lecciones pueden dar las elecciones angoleas en el contexto africano?

Paz, prosperidad y exclusion

La tranquilidad con la que la gente ejerci su derecho a votar fue, sin duda, el aspecto ms destacable de las elecciones. En 1992, a pesar de la guerra que se avecinaba, la gente corriente tambin actu con un compromiso ejemplar con la paz y la democracia. Ellos hicieron su parte.

Otro factor importante que contribuy en gran medida a este clima de paz ha sido, hasta cierto punto, el hecho de que las elecciones no han tenido lugar hasta despus de seis aos de paz, y en un contexto en el que el partido en el gobierno, Movimento Popular de Liberaao de Angola Partido del Trabajo (MPLA, Movimiento Popular para la Liberacin de Angola, Partido del Trabajo), ha reducido con xito a la oposicin a una falsa poltica de integracin, con su existencia slo garantizada por los requisitos de la ley.

Una breve narrativa histrica es necesaria para comprender las circunstancias polticas y socio econmicas que allanaron el camino para que ganase el MPLA, mediante las elecciones, la apariencia de legitimidad democrtica, para continuar actuando como un estado unipartidista.

En la lucha por la independencia, desde 1961 hasta 1975, la llamada de las armas abarc todas las dems formas de oposicin al colonialismo. De este modo, las reafirmaciones de nacionalismo, patriotismo y de servicio al pas, tenan que ser certificadas por credenciales de la guerrilla. Las armas concedan la legitimidad. LA guerra civil que transform Angola en un teatro de Guerra Fra, desde 1975 hasta 1991, no tena margen para la disidencia. Por una parte, estaba el estado unipartidista del MPLA, bajo rgimen marxista leninista, y por otra un movimiento rebelde, Uniao Nacional para a Independencia Total de Angola, la UNITA, entonces respaldada por Occidente. La emergencia de partidos de oposicin civiles en 1992, con la implementacin de una democracia multipartidista, qued como algo simblico, ya que el pas volvi a la guerra en octubre de 1992. Esto afianz an ms la bipolarizacin tradicional de la poltica del pas, en el que el que tuviera las armas decida quin tena el derecho a negociar la paz, la reconciliacin y el curso de la poltica en el pas. La derrota militar de UNITA, y especialmente el asesinato de su lder, Jonas Savimbi, en 2002, sin embargo, cambi las reglas. El periodo pacfico que sigui, el aumento de los precios del petrleo y la produccin creciente de Angola, hizo de ella, segn el Banco Mundial [1] una de las economas que ms rpidamente crecan en el mundo. As, el inflamiento de las arcas del estado y el deseo de la sociedad de paz y estabilidad, despus de dcadas de guerra incesante, tambin fueron factores que contribuyeron a que el MPLA actuase con la voluntad de vencedor, y uno muy rico en ese momento.

Sin embargo, una importante medida poltica del MPLA dio una nueva dimensin a la poltica. Mantuvo un gobierno de reconciliacin y unidad nacional a lo largo del tercer estadio de la guerra civil, 1998-2002. Todos los partidos de la oposicin relevantes, incluido UNITA, de los 11 representados en la Asamblea Nacional elegida en 1992, que formaron parte del gobierno hasta principios de octubre de 2008, aunque sin influencia en la toma de decisiones. Esto hizo que durante el nico periodo de paz efectiva, desde 2002 hasta 2008, cuando los partidos de oposicin podan haberse hecho un espacio para presentar una alternativa poltica, siguieron actuando como meros accesorios del MPLA en su gobierno del pas. Por consiguiente, el MPLA no sinti la necesidad ni de comprometerse con un proceso genuino de reconciliacin nacional ni con ninguna forma de transicin poltica, precedente a las elecciones para democratizar efectivamente las instituciones del Estado.

Con su monopolio del estado y con la necesidad de asegurar la legitimidad a travs de las elecciones, el MPLA sorte el establecimiento de una comisin electoral independiente formando una comisin interministerial, compuesta slo de altos cargos del MPLA, para organizar el registro de votantes y manejar las tareas ejecutivas de hacer los preparativos para las elecciones. El jefe de la comisin, Fontes Pereira, tambin ministro de la Administracin territorial, tambin se present y gan un escao como candidato del MPLA. El rol de la Comisin Nacional Electoral, [4] como un organismo independiente que comprende ocho seleccionados del MPLA y tres miembros de la oposicin, se convirti en algo secundario frente a otros organismos paralelos a cargo del proceso electoral, como se ilustrar despus.

Proceder ahora a analizar crticamente los resultados finales. Segn la Comisin Nacional Electoral, de los 8.3 millones de votantes elegibles, votaron 7.213.281, eligiendo a 220 miembros del Parlamento. Haba 10 partidos polticos y cuatro coaliciones en conexin. El MPLA logr meter a 191 de sus miembros en el parlamento, asegurndose una victoria aplastante del 81.64 %. El principal partido de la oposicin, UNITA obtuvo un escaso 10.32 % de los votos, logrando 16 escaos, mientras que el Partido Renovador Social, logr ocho escaos. El antiguo movimiento Frente Nacional de liberacin de Angola, FNLA, se hizo con tres escaos y una recientemente establecida coalicin, Nueva Democracia, de la que slo se oy hablar durante la campaa electoral, obtuvo dos escaos tambin. [2] En lnea con la nueva ley electoral, con una excepcin, los otros contendientes iban a ser disueltos por el Tribunal Constitucional, por no haber alcanzado un mnimo de 0.55 % de los votos.

Mientras que las votaciones fueron extraordinariamente pacficas, numerosos problemas de organizacin y las cifras finales merecen ser consideradas. Debido a la brevedad de este trabajo, me concentrar en cuatro provincias: la capital Luanda, la provincia del norte de Kwanza Norte y las provincias del noreste de Lunda Norte y Lunda Sul.

El da de las elecciones, el 5 de septiembre de 2008, las votaciones en Luanda se vieron estropeadas por un caos organizacional y logstico en los colegios electorales. Muchos de los colegios no tenan tinta, o urnas, o papeletas de voto, o ninguna de todas esas cosas a la vez. La votacin se ampli al da siguiente, como resultado de estos problemas y de los 320 colegios electorales que se supona que tenan que abrir el 6 de septiembre, slo 48 lo hicieron, segn el comunicado del presidente de la Comisin Nacional Electoral, Caetano de Sousa, durante una rueda de prensa al final de ese da. [3] Esto signific que 242 colegios electorales no recibieron ni un solo voto. Sin embargo, en los resultados finales anunciados por la misma comisin, se declar que cada uno de los 2.584 colegios electorales, sin una sola excepcin, abrieron y que los votantes emitieron sus votos en todas ellas, hasta alcanzar un ndice de participacin del 82.42 % de los votantes registrados en la capital. En las votaciones, el registro de verificacin de votantes se haba roto en pedacitos, haciendo posible que cualquiera votase en cualquier parte sin restricciones.

Un informe preliminar de la Comisin Electoral de Lunda, arroja algo de luz a lo que pas con estos problemas organizacionales y logsticos. [4]

La distribucin de las papeletas de voto, cabinas para votar y todo el resto del material a los colegios electorales le fue asignado a una compaa privada, Valleysoft, en un proceso en el que la Comisin Electoral de Luanda era la nica testigo. Esta ltima se quej de que el reparto de los materiales fuera tardo, improvisado y escaso.

Hasta las 19.00 horas, una hora despus de que los colegios electorales cerrasen oficialmente, la Comisin Nacional Electoral no inform a la comisin de Luanda de que haba trado lmparas de keroseno, junto con un barril de combustible, para distribuir entre los colegios electorales para el recuento de votos. En muchos colegios, los agentes electorales tuvieron que usar los faros de sus coches para contar los votos, en otros velas, y en otros lugares los votos se llevaron a otra parte, debido a la falta de luz, para contarlos sin ningn tipo de supervisin.

hubo una ausencia de intra-comunicacin entre los colegios electorales y las Comisiones Electorales Municipales, la Comisin Electoral de Luanda y viceversa, sealaba el informe.

El informe afirma que el mapa de los colegios electorales en posesin de las comisiones electorales municipales no coincida con el que posean los de Valleysfot, la compaa responsable del suministro de los materiales para las votaciones a los colegios electorales. As, muchos colegios no tenan el material para ejercer su deber. Adems, segn el informe, Valleysoft reparti tarde las papeletas de voto a los colegios electorales, y continu con un reparto descoordinado y fuera de tiempo.

En la provincia de Kwanza Norte, donde el MPLA gan el 94.73 % de los votos, todos los 156.666 votantes acudieron a votar. Como el registro tuvo lugar dos ao antes, esto hubiera significado, como seal un comentarista nacional, que no ha muerto ni un solo ciudadano, ni nadie estaba en el hospital, ni de viaje o se tuvo que quedar en casa por cualquier otra circunstancia inesperada el da de las votaciones. Cada uno de todos ellos acudi a votar.

Por lo que respecta a Lunda Norte, su comisin provincial electoral comunic oficialmente a la Comisin Nacional Electoral que un total de 311.684 votantes emitieron su voto, de una cifra inicial de 340.330 registrados. Pero los resultados finales publicados por el organismo nacional bajaron ese nmero a 290.889, lo que significa que la participacin baj del 92 al 85 % del total de votantes registrados. Todas las dems cifras relevantes revelan disparates similares. En esta provincia, las irregularidades se sucedieron hasta alcanzar el control directo por parte de las administraciones municipales y comunales del proceso electoral, incluyendo el recuento de los votos, como fue el caso de la municipalidad de Kapenda Kamulemba, segn los infirmes que he obtenido. En un caso ilustrativo, el administrador comunal de Xinge ampli las votaciones hasta el da siguiente, mientras que l mismo estaba de agente electoral, dirigiendo a la gente de manera explcita para que votasen slo al MPLA. [5]

En la provincia de Lunda Sul, el partido del gobierno procedi a la distribucin anticipada de las papeletas de voto a las autoridades tradicionales para asegurarse de que sus comunidades votaban de antemano por el MPLA, como se les haba ordenado. Debido a un aparente exceso de celo, algunos de los jefes abiertamente llevaron el lote de votos al MPLA a los colegios electorales. En uno de ellos, cuyo cdigo era el 17.01.099, en la capital de Lunda Sul, Saurimo, donde la oposicin tena una fuerte representacin, los oficiales electorales detuvieron bajo custodia al jefe (soba) Abel Martins, que haba ido a repartir el montn de votos con el MPLA ya marcado, que haba recibido de los operativos del partido. Sin embargo, no figura registrada ninguna informacin sobre un juicio al jefe.

Con el paso del tiempo, se va conociendo ms informacin referente a situaciones similares por todo el pas. No quisiera entrar en especulaciones del tipo de qu hubiera pasado si el proceso hubiera sido ms transparente. Lo que quiero decir es, desde el principio, el MPLA no se haba preocupado oficialmente de la preparacin de las elecciones. Por ejemplo, slo estableci el tribunal constitucional para supervisar la estructura legal de las elecciones y examinar la participacin de los partidos polticos el 26 de junio de 2008. Este tribunal anunci el 27 de julio qu partidos cumplan los requisitos legales para presentarse a las elecciones, menos de una semana antes del comienzo oficial de la campaa electoral, que dur un mes. La principal consecuencia es que todos los partidos de la oposicin slo podan recibir fondos para la campaa electoral, das despus de que la campaa hubiera empezado. Por ley, los partidos estn financiados por el estado, y el artculo 95 de la ley electoral (ley 6/05) [6] dice que los fondos del estado deben ponerse a disposicin de los partidos polticos 90 das antes del da de las elecciones.

No obstante, el MPLA ha podido mostrar su habilidad asignando representacin simblica en las zonas ms olvidadas del pas, especialmente las provincias ricas en petrleo y diamantes. En la mayora de las provincias, el MPLA reclama una victoria con el 100 % de los votos. El sistema electoral determina que cada una de las 18 provincias elige, a travs de las listas de partidos, a cinco miembros del parlamento, y en estas elecciones slo cinco provincias tendrn tambin a miembros de la oposicin representndoles en el parlamento, son las siguientes:

- En el rico en petrleo enclave de ms al norte, Cabinda, donde un fragmentado, y ahora ms que nada simblico, movimiento de guerrilla secesionista y la poblacin local se disputan su gobierno, el MPLA ha concedido un escao a la UNITA.

- Asimismo, en la rica en petrleo provincia nortea de Zaire, donde nadie se ha ocupado de la paradoja de abundancia de petrleo y extrema pobreza, el MPLA renunci a un escao para drselo al hijo del difunto lder del FNLA, Holden Roberto, nacido en la provincia, donde dirigi a los seguidores ms leales.

- En la meseta central, la provincia de Bi, lugar de nacimiento de Savimbi y del actual presidente de UNITA, Isaas Samakuva, el MPLA cedi un escao. En 1992, UNITA gan los cinco escaos que corresponden a esta provincia.

- En la provincial rica en diamantes de Lunda Sul, el MPLA reclama tres escaos y deja que el Partido para la Renovacin Social ocupe los otros dos. De aqui es de donde provienen los mximos lderes de este partido de la oposicin, y donde aseguran tener un apoyo ms directo de las bases.

- En otra provincia rica en diamantes, Lunda Norte, el MPLA concedi un escao al Partido para la Renovacin Social.

La formacin de la Asamblea Nacional tambin ha estado compuesta por una estrategia agresiva de cimentacin de un rgimen personalizado del pas. Tambin garantiz escaos para el actual presidente, Jos Eduardo dos Santos, su mujer y la primera dama, Ana Paula dos Santos, y para su hija, Welwitchia dos Santos.

Ahora, en otra muestra de tergiversacin del poder, el presidente Dos Santos, que lleva en el cargo desde 1975, y nunca ha sido elegido democrticamente, hizo un anuncio el 28 de noviembre de 2008 sobre por qu no deban haber prisa para fijar una fecha para las elecciones presidenciales [7], previstas para el ao que viene.

hoy tenemos dos corrientes de opinin, en nuestra sociedad, sobre cmo debera elegirse al presidente. Estn aquellos que defienden que el presidente debe ser elegido por el Parlamento, y otros que piensan que el presidente de la repblica debe ser elegido directamente por los ciudadanos. La constitucin definir el mejor camino a seguir y, de este modo, estaremos en condiciones de fijar la fecha para las elecciones [presidenciales]. [8]

Por coincidencia, la propuesta de que el presidente sea elegido por la Asamblea Nacional viene de la coalicin Nueva Democracia, que salida de la nada, ha obtenido dos escaos a nivel nacional en las elecciones legislativas. Supuestamente, esta es la otra corriente a la que se refiere el presidente en su discurso.

Ahora respondo, a modo de conclusin, a las dos preguntas que plante al inicio. El MPLA ha demostrado ms arrogancia que nunca abusando del poder y subvirtiendo el estado de derecho. Con un monopolio absoluto de la economa, de los sectores privado y pblico, as como de los medios de comunicacin de alcance nacional, concentrados en sus manos, las elecciones, en la prctica, han sido una seal de una completa falta de voluntad poltica para democratizar la sociedad de manera efectiva.

Despus de 16 aos con el mismo Parlamento, las revisiones peridicas del cuerpo legislativo son por tanto de la mayor importancia, como lo es una revisin del poder absoluto legitimado del MPLA, ya que permitira a los partidos de la oposicin ofrecer un reto efectivo al partido en el poder y as evitar ser meramente decorativos. Para los prximos cuatro aos, la gente puede tambin desarrollar un sentido ms crtico y hacer responsable al MPLA por sus promesas de millones de puestos de trabajo, millones de viviendas y de mandar a los estudiantes angoleos a las mejores universidades del mundo. El Banco Mundial clasifica a Angola como uno de los pases con ms desigualdades del mundo y evala la necesidad de asegurar un amplio reparto de la riqueza proporcionada por el petrleo y la reduccin de la pobreza y la desigualdad como el nico y ms grande de los retos del pas. Cmo lograr este objetivo sin una transformacin poltica es en s el primero de los retos y uno para los que el Banco Mundial no ofrece sus consejos.

Uno de los ms destacados humoristas grficos de Angola, el extremadamente ingenioso Lito Silva, recientemente public una vieta en el Semanario Angolense, en el que un votante mira en vano al cielo con su dedo ndice tintado apuntando hacia arriba de manera prominente. [9] Por detrs de l, dos nios lo miran con pena y el chico dice a la chica que ese hombre, desde que vot, se ha quedado ah de pi, todos los das, esperando a que la democracia caiga del cielo.

Creo que este chiste ejemplifica cmo los angoleos estamos resignados a un proceso poltico surrealista en nombre de la paz y la estabilidad, as como a la falta de un liderazgo alternativo. Para que ocurran cambios har falta que los individuos de mayor coraje y preparacin poltica propongan una nueva visin al pas, y que sean capaces de unir a la gente para lograr un objetivo comn y romper las barreras del miedo, el clientelismo y la dependencia del partidismo. El principal reto es proponer a los angoleos caminos para progresar de ser meros votantes a ser ciudadanos hechos y derechos en su propio pas.

En lo que se refiere a frica, estas elecciones ofrecen una leccin prctica al continente. La violencia no es la solucin para traer la democracia, ya que slo causa ms sufrimiento para los oprimidos, mientras que las facciones opuestas se limitan a hacer acuerdos para repartirse el botn del estado, segn la fortaleza de su poder.

Rafael Marques de Morais, un angoleo, es periodista. Actualmente estudia un mster de ciencias en Estudios Africanos, en la Universidad de Oxford.

Traducido por Rosa Moro, de Fundacin Sur.



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