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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2008

Grecia: prembulo de una revolucin?

Uri Gordon
Haaretz

Traducido por ngel Ferrero


 

Han pasado ya tres semanas desde el asesinato policial de Alexandros Grigoropoulos, de quince aos, en Atenas, y no hay indicios de que los disturbios que han envuelto Grecia vayan a calmarse.

Aunque se espera que pronto se terminen la ocupaciones de las tres universidades de la capital (Econmicas, Politcnica y Derecho), una gran manifestacin estudiantil ha sido convocada para el prximo 9 de enero, y las protestas, enfrentamientos callejeros y ocupaciones de emisoras de radio y de televisin continan a toda mquina.

Un blogger griego escribi esta semana: Tenemos una tarea que hacer aqu, all, en todos los sitios, en vez de volver a nuestros sofs como meros espectadores de la historia, volviendo al calor de nuestros hogares y el enfriamiento de nuestra consciencia.

Los efectos internacionales son palpables. Se han registrado manifestaciones de solidaridad y ataques a las embajadas griegas en todo el mundo, desde Mosc a Nueva York y desde Copenhague a Ciudad de Mxico. Las declaraciones y manifiestos de las asambleas de estudiantes en Grecia son prcticamente traducidos al instante y subidos a la Red en ingls, francs, italiano, turco y serbio.

Durante los primeros das de la revuelta, los bloggers trataron de reunir una lista de todas las muestras de solidaridad que estaban teniendo lugar, pero la tarea se demostr imposible: haba, literalmente, cientos de ellas; miles de personas haban tomado las calles. El ltimo sbado, da mundial contra la violencia policial, hubo sonadas manifestaciones en ms de 30 ciudades de todo el mundo.

La prensa corporativa ha salido con varias teoras para explicar las causas del malestar -frustracin con un gobierno corrupto, crisis financiera mundial, y descontento de una juventud griega que encara unas magras perspectivas de trabajo seguro y con derechos-, siendo los disturbios una reaccin precipitada hacia las condiciones objetivas.

Todas estas explicaciones son en realidad seuelos destinados a silenciar e ignorar las motivaciones declaradas de quienes se han rebalado.

Una declaracin de los estudiantes que ocupan la Facultad de Econmicas de Atenas era lo suficientemente clara al respecto: un rgimen de fachada democrtica no asesina cada da a un Alex, porque mata a miles de Ahmets, Fatimas, Jorges, Jin Tiaos y Benajirs: asesina, sistemticamente, a diario, y sin remordimientos, a la prctica poblacin de todo el Tercer Mundo...

Las coordenadas por las que se mova con normalidad la sociedad saltaron por los aires cuando la bala disparada por el cerdo de [Epaminondas] Korkoneas [el polica que dispar a Grigoropoulos] viol la legalidad existente. Pero quin desconoce a estas alturas que la fuerza de la ley es simplemente la fuerza de quienes detentan el poder? Que la ley es la que permite el ejercicio de la violencia? El cdigo legal es un libro vaco, nada significa, de principio a su fin; no busca otra cosa que camuflar la imposicin del poder.

En otra declaracin, esta annima, encontramos lo siguiente: Qu buscamos? Igualdad. Poltica, econmica, social. Para todo el mundo. Nuestras posibilidades para convencer a los consumidores de que rechacen las mercancas que servilmente aceptan es ms bien limitada. Qu otra cosa podemos hacer, sino saquear los supermercados y distribuir las mercancas a todo el mundo, disolviendo as los mitos que refuerzan la desigualdad?

No son protestas aisladas, no son quejas vagarosas. Esto anarquismo revolucionario de pura cepa.

Los medios de comunicacin mayoritarios simplemente no pueden aceptar la nocin de lo que est ocurriendo en Grecia es una revuelta social proactiva contra el mismo sistema capitalista y las instituciones del estado que lo refuerzan. Es hora de reconocer que el movimiento anarquista griego ha tomado con xito la iniciativa despus del asesinato de uno de sus miembros, presentando a la opinin pblica los problemas de la sociedad griega de una manera atractiva a un pblico mayoritariamente joven.

Poca gente sabe que el movimiento anarquista griego es considerablemente el mayor del mundo en comparacin con la poblacin del pas. Tambin goza de un amplio apoyo social gracias a su legado de lucha y de resistencia contra la dictadura militar que existi en el pas de 1967 a 1974. Las manifestaciones con enfrentamientos violentos son frecuentes en Grecia. Prcticamente cada dos meses se dan duras batallas campales entre la polica y los anarquistas en las calles de Tesalnica o Atenas. Los acontecimientos que ahora vemos slo se diferencian por su amplitud y duracin, no por su nivel de militancia.

Otro factor raramente tenido en cuenta es que Grecia es un pas donde el aparato de seguridad del estado es relativamente mantenido a raya de la ciudadana por la ciudadana misma. Por ejemplo, el informe del 2007 de Privacy International sobre la vigilancia policial demostr que Grecia es el nico pas del mundo donde existen defensas adecuadas contra el abuso de la vigilancia gubernamental sobre sus propios ciudadanos. El legado de la dictadura ha creado una imagen duradera de la polica como algo inherentemente opresivo, incluso entre los estratos de la clase media.

Conducirn los disturbios en Grecia a una revolucin anticapitalista? Slo si el espacio que han abierto en el tejido social se ampla y profundiza, implicando a cada vez mayores sectores de la sociedad, creando instituciones enraizadas en la ciudadana y destruyendo las viejas. Algo que no parece posible a corto plazo, mientras los sindicatos burocratizados y el Partido Comunista Griego traten de domesticar la revuelta y obtener sus rditos polticos reclamando el desarme de la polica.

Pero no cabe duda de que los disturbios en Grecia han establecido el punto de referencia de lo que puede ocurrir en los pases occidentales durante la era que se avecina de crisis econmica y deteriorio medioambiental. Los gobiernos europeos no dudarn en engrasar la maquinaria de sus polticas de vigilancia y represin anticipndose a un malestar civil que no har ms que acrecentarse. Pero puede que ni eso sea suficiente para someter a la poblacin a medida que, crisis tras crisis, empieza a cuestionarse el actual orden de poder y privilegio.

Uri Gordon es el autor de Anarchy Live!: Anti-Authoritarian Politics from Practice to Theory (Pluto Press); www.anarchyalive.com

Enlace: http://www.haaretz.com/hasen/spages/1050296.html

ngel Ferrero es miembro de Rebelin, Sin Permiso y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica.



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