Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2008

Israel

Pedro Miguel
La Jornada


El problema no es que Israel sea un Estado judo, sino que es un Estado terrorista. Aunque hubiese sido fundado y habitado por otomes, por pashtunes o por noruegos, sus prcticas genocidas mereceran algo ms que la condena universal: la intervencin inmediata y enrgica de la comunidad de naciones para defender a las vctimas de su barbarie y para llevar a sus gobernantes ante tribunales internacionales de justicia y procesarlos por crmenes de guerra.

Dos razones explican que ello no haya ocurrido an y que, posiblemente, no ocurra jams: el (justificado) sentimiento de culpa de las potencias occidentales por no haber impedido el exterminio de judos que llevaron a cabo los nazis y, mucho ms importante y decisiva, la condicin de Tel Aviv como aliado estratgico de Europa y Estados Unidos en una regin predominantemente rabe, islmica, y por mucho tiempo reacia a uncirse a los dictados colonialistas de las metrpolis. De no ser por esos factores, hace mucho tiempo que Israel habra sufrido un frreo bloqueo econmico, habra sido hostigado en forma sistemtica y, posiblemente, habra sido arrasado por los bombarderos de Occidente, como les ocurri a Irak, a la extinta Yugoslavia y a Afganistn.

Y es que el rgimen israel no slo es culpable de delitos de lesa humanidad, como ste al que asistimos en el fin de 2008, cuando los aviones de Tel Aviv ejecutan sanciones colectivas contra las mujeres, los hombres, los nios y los ancianos de Gaza, sino tambin de la fabricacin de armas de destruccin masiva: las bombas atmicas de Israel, producidas ante las narices de Washington y de Bruselas son, para el mundo, una amenaza mucho ms real que las supuestas armas iraques cuya existencia invent George W. Bush para dar justificacin a su guerra de negocios. Adicionalmente, el Estado fundado por Ben Gurin y Weismann (vinculados a Hagan e Irgn, organizaciones sionistas clebres por sus represalias sangrientas contra los rabes, y no menos terroristas que las islmicas Hamas y Hizboll) ha aplicado en Cisjordania y en la porcin palestina de Jerusaln una poltica sistemtica de limpieza tnica semejante a la que el extinto rgimen de Milosevic puso en prctica en Bosnia; ha saqueado y devastado los recursos naturales de los palestinos, ha reducido a las poblaciones de Cisjordania y Gaza a la explotacin inmisericorde, a la miseria y a la humillacin y ha implantado, en el territorio israel, un rgimen racista de discriminacin y apartheid sobre los ciudadanos rabes.

A estas alturas, el Estado israel no corre ningn peligro de ser arrasado ni destruido por sus vecinos rabes y musulmanes, y menos por los puados de desesperados harapientos que de cuando en cuando realizan atentados terroristas contra el sur de Israel. Sus vastos recursos blicos obtenidos en buena medida gracias al respaldo incondicional de Washington le aseguran una ventaja irreversible y aplastante sobre el resto de los pases de la regin.

Los principales enemigos del rgimen de Israel son su propia arrogancia, su impunidad, hasta ahora absoluta, su desprecio hacia la legalidad internacional y la aplicacin racista y facciosa de sus propias leyes. Por esa va, el Estado hebreo (lo mismo dara si fuera mixteco, druso o armenio) se encamina hacia una bancarrota moral irreparable. Occidente debe intervenir, no para destruirlo, como hizo con Irak y con Afganistn, sino para contenerlo, para reformarlo, para rescatarlo de s mismo y, desde luego, para impedir que siga rindiendo tributos a la barbarie y ofrecindole al mundo regalos horrorosos como este ao nuevo ensangrentado en Gaza. Pero no hay que mezclar las cosas: llegado el momento, cuando suene el shofar, muchos gentiles, con el mismo afecto de todos los aos, diremos shan tob a nuestros amigos y conocidos judos, sean israeles o no.

http://www.jornada.unam.mx/2008/12/30/index.php?section=opinion&article=022a1mun



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter