Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2009

Cohetes de destruccin masiva palestinos

Nazanin Amirian
Rebelin


Deca Marx que los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen dos veces: una vez como tragedia y otra, como farsa. Los pretextos, los preparativos y los objetivos de la invasin israel a Gaza guardan mucho paralelismo con el guin que Estados Unidos y sus aliados disearon para invadir y ocupar Irak. Las armas de destruccin masiva palestinas que han robado el sueo al gobierno con ms armamentos destructivos e ilegales del Oriente Medio, no son ms que unos cohetes Qassem hechos de un material desconocido que ponen en ridculo a cualquier aficionado de juegos militares: el poder destructivo de una veintena de ellos no alcanza ni en ficcin el podero de un misil israel. El bloqueo de Gaza, la prisin ms grande del planeta, recuerda las sanciones genocidas a las que fue sometido el pueblo iraqu desde 1991 hasta 2003, y con el mismo supuesto objetivo: forzarles a rebelarse contra sus mandatarios. Desde luego que no tiene ningn merito asaltar y dominar un pueblo moribundo.

Ms all del victimismo tradicional del gobierno israel y su abuso premeditado de los sentimientos de culpa de los gobiernos occidentales implicados en el Holocausto, lo cierto es que ha sido Israel quien ha violado la tregua firmada con Hamas, rompiendo el alto el fuego el 4 de noviembre al asesinar a 19 palestinos, adems de incumplir la clausula de la tregua que exiga a Tel Avive abrir los pasos fronterizos y levantar el bloqueo.

Ni los cohetes de Hamas ni la cercana de las elecciones parlamentarias pueden explicar la envergadura de la nueva hazaa de Tel Avive contra Palestina, teniendo en cuenta su coste militar, humano y poltico (en la escena mundial). Se trata de una cortina de humo para camuflar objetivos ms ambiciosos, como aprovechar la penosa situacin de la zona para declarar su hegemona y el vacio del poder en la Casa Blanca, para colocar a Barak Obama ante los hechos consumados, sobre todo abortar su promesa de conversar (que no negociar) con Irn?. Absurda preocupacin, ya que el nuevo presidente ha entregado los puestos ms claves de su gobierno a dos halcones pro israeles: Hilary Clinton, Secretaria de Estado y Rahm Israel Emanuel, como nada menos que el jefe de su gabinete.

El asedio a palestinos data del verano de 2005, cuando Sharon acosaba a Al Fatah, para destruir cualquier posibilidad de autogestin en aquellas tierras. El gobierno de Hamas es, entre otros factores, el resultado de la persecucin constante de las fuerzas laicas palestinas por parte de Israel, el cerrar todas las puertas a sus gentes, que no encontraban otra abierta que la de las mezquitas. Los palestinos tambin tienen su parte de responsabilidad, de haberse cado en la clsica trampa tendida por Israel de divide y vencers, separando la Franja de Gaza de la Cisjordania; cegndose en una lucha por el poder; una polticas desastrosas; poca habilidad en hacer maniobras y demasiados pactos oscuros, que han expuesto a cientos de miles de civiles delante de los caones de los invasores israelitas.

La misma base ideolgica de Hamas de no reconocer el Estado hebreo le impide llegar a cualquier acuerdo con l, y en circunstancias como las actuales no cuenten con otras polticas que no sea la venganza, olvidando que un buen estratega en una batalla de una desproporcionalidad abismal, debe saber dar un paso atrs, para en el futuro dar dos ms adelante, si no sera un suicidio.

En esta nueva aventura blica, Tel Avive persigue varios objetivos: derrocar a Hamas y poner fin a la idea de un Estado palestino; allanando el camino para el siguiente paso: hacer frente a Irn con la ayuda de los gobiernos occidentales y los pases rabes. Pues, los ltimos movimientos en la zona seala esta direccin: Arabia Saud ha sido acusada por Tehern de ser responsable de la espectacular bajada del precio del crudo en dos meses que han pasado de 184 dlares a unos 45, cuyo principal perjudicado es Irn ( sus beneficios componen casi el 80 por ciento de su renta); adems, la reunin celebrada el 15 de diciembre en Nueva York entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con representantes de Arabia, Emiratos rabes, Kuwait, Bahrein, Qatar y Oman, Jordania, Egipto e Irak fue abiertamente para coordinar sus polticas de presin sobre Irn, pas que a pesar de sus lazos estrechos con Hamas aun no ha respondido a las llamadas de socorro de los palestinos. La situacin es de extrema complejidad. Mientras algunos sectores del rgimen piden a la mxima autoridad del pas, Al Jamenei, entrar militarmente en guerra contra Israel, otros, han advertido de que justamente el ataque a Gaza puede ser una de las trampas tendidas por Tel Avive para involucrar a Irn en esta batalla y conseguir el deseado pretexto de atacar el pas. De los gobiernos rabes hace tiempo que los habitantes de Gaza no esperan nada. Egipto, con fronteras comunes con esta franja, ha hecho todo lo posible para debilitar a Hamas, no slo por sus conexiones con el enemigo persa-chiita iran, tambin porque esta organizacin es una rama de los Hermanos Muslmenes de Egipto. Mubarak, preocupado por posible desestabilizacin de su rgimen, mantiene al ejercito en estado de alerta, que de paso vigila el ducto que suministra el gas a Israel.

Sorprendentemente, tambin el grupo libans de Hezbolah, hermano de Hamas est actuando con cautela: no quiere desviar la guerra hacia el Lbano, ni ser objetivo de ataques, adems de mantener su distancia respecto a Irn y no provocar la enemistad de los gobiernos rabes.

Tel Avive as suea en dulce: ser la nica superpotencia regional. Lo que fue su gran enemigo, el poderoso Irak, hoy no es ms que un montn de escombros; Lbano, ha sido debilitado, Siria asilada y acorralada, Irn bloqueado, sancionado y amenazado por los cuatro costados. As, se sigue abortando cualquier intento de democratizacin de los pases de Oriente medio; la radicalizacin, aun ms, de los movimientos religiosos (as tendremos el negocio de la guerra contra el terrorismo para rato); la desintegracin de las organizaciones palestinas y el fin de la solucin de dos estados, en un futuro prximo.

La situacin blica en la zona, har especialmente crecer aun ms la prspera economa militarizada de Israel, uno de los principales Estados fabricantes y exportadores de armas y de material de seguridad del mundo. No hace falta buscar petrleo en Gaza: el mismo problema palestino, es la gallina del huevo de oro para los intereses econmicos, as como para las pretensiones y ambiciones estratgicas de los mandatarios israeles.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter