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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2009

Miseria del sionismo

Fernando Snchez Cuadros
Rebelin y Tlaxcala


El problema ms significativo del debate que tiene lugar en torno a la nueva agresin israel es que pareciera que el conflicto entre Palestina e Israel comienza con el lanzamiento de cohetes de fabricacin casera por parte de los milicianos de Hamas en semanas pasadas, lo que habra provocado la reaccin del gobierno y el ejrcito de Israel en defensa de sus ciudadanos. Las condenas que algunos gobiernos e intelectuales han lanzado contra la "desproporcionada respuesta" de Israel sigue la pista que estableci la ONU tras los bombardeos lanzados sobre Gaza: hubo un uso excesivo de la fuerza en la "respuesta". Algunos intelectuales poltica y estticamente correctos y pulcrsimos en su estilo literario se lamentan de la desproporcin en los ataques israeles sobre Gaza y deploran los costos en vidas humanas y algunas de las acciones del gobierno israel, como si fuera posible "criticar" algunas de las acciones de los nazis contra los judos a mediados del siglo pasado (Jos Steinsleger, dixit1). En fin, ya sabemos cul es su parmetro moral.

Uno de los mitos construidos a modo para justificar lo moralmente inaceptable es el "argumento" de la "legtima defensa". Decir que el ataque israel fue la "respuesta" a Hamas, no es sino una estratagema para legitimar el derecho a la "defensa" de Israel, como si fuera justificable lo que hace un estado colonialista que mantiene expatriados a miles de palestinos y sin posibilidad de retorno y a otros tantos los hacinan en centros de reclusin que piadosamente y siguiendo rigurosamente los cnones de la correccin poltica y esttica se han dado en llamar "campos de refugiados", cuando no los mantienen en condiciones infrahumanas en ese gigantesco gueto en que han convertido Gaza y los excretan tras un ignominioso muro.

El problema de fondo en el conflicto ms largo de la historia de la humanidad est en la esencia misma del Estado de Israel, en su naturaleza excluyente, confesional, racista y colonialista, as como en la pretensin de legitimar una creencia religiosa por encima de otras a punta de tanques y misiles.

Equivale esto a afirmar que los judos no tienen derecho a una vida segura y pacfica? FALSO! No hay estratagema ms pueril y repulsiva que la construida por la propaganda sionista, que consiste en que toda oposicin, crtica o condena al colonialismo israel, a sus crmenes contra el pueblo palestino, a la usurpacin de sus tierras y a la pretensin de que los palestinos no tienen derecho a vivir all, porque esa es la tierra que dios prometi al pueblo elegido, es antisemita. En realidad esta ofensiva y degradante calumnia (toda forma de racismo -como lo es el antisemitismo- es degradante, intolerable y no tiene legitimidad posible alguna) ha sido convertida en insulto que se espeta a todo aquel que no est dispuesto a aceptar la pretensin sionista de apropiarse de la tierra de los palestinos por medios por dems condenables: colonialismo, xenofobia y limpieza tnica, atrocidades que comete el gobierno de Israel contra el pueblo palestino. Esta forma de difamar y denostar es manifestacin de una accin arrogante que presupone que el derecho de los judos es superior al de los palestinos y musulmanes en general, a quienes se ha impuesto el estigma de terroristas sin hacer distingos entre las agrupaciones de esa naturaleza y los rabes que desean liberar a sus pueblos de la dominacin y que, al igual que los israeles, esperan vivir en paz en sus territorios, libres de amagos, agresiones e invasiones.

La barbarie nazi no debe ser olvidada jams, pero quienes la emulan da a da son quienes se apoderan de tierras, casas y bienes de palestinos para construir asentamientos en los que se ubican inmigrados de otras nacionalidades, usando para ello ejrcitos con helicpteros artillados, bulldozers y tanques frente a civiles a los que adems impiden el acceso al agua y otros recursos, son quienes construyen muros ignominiosos y quienes usan el poder de sus ejrcitos para destruir la bases materiales de la vida cotidiana de otro pueblo en nombre de una venganza histrica disfrazada de autodefensa, que si alguna legitimidad tuviera est mal direccionada.

Los cohetes que lanza Hamas son ms muestra de desesperacin y frustracin que un ataque militar articulado que pudiera poner en riesgo la seguridad de Israel. Una de las consecuencias de haberle negado a los palestinos su derecho a tener un estado es que no tienen un ejrcito regular ni pueden sostener relaciones internacionales con otros estados y para defenderse de la agresin sionista deben recurrir a milicias. Las muertes que han provocado no son justificables, porque se trata fundamentalmente de inocentes, pero no son la causa ni justifican que Israel ejecute una limpieza tnica tan deplorable y repulsiva como las que se llevaron a cabo en los Balcanes la dcada pasada o como la intensin nazi de exterminar a los judos. El pueblo judo ha sufrido un milenio de persecuciones y expulsiones en tierras europeas (incluyendo Rusia) y ha sido estigmatizado no solo durante la llamada edad media, sino en nuestros tiempos modernos, cuando fueron sometidos a pogromos, guetos y al intento de exterminio. Eso es abominable, sin la menor duda. Pero, usar esas vivencias y la memoria del Holocausto para legitimar los crmenes del sionismo en Palestina es sencillamente perverso.

La oposicin interna en Israel al sionismo sigue creciendo, afortunadamente. La mayor parte de los judos estadounidenses no ve con buenos ojos la barbarie israel y suelen votar por el partido demcrata, lo que los ubica, en el tablero poltico de ese pas, en el flanco opuesto al conservadurismo y buena parte de los intelectuales judos en ese pas integran las filas del progresismo liberal y de izquierda. De manera que las asociaciones que se puedan hacer entre los judos y posturas polticas, ideolgicas, raciales y morales son sencillamente estupideces xenfobas tan intolerables como la que practican el establishment israel y los lobbys que detenta en el mundo occidental y muy particularmente en el Complejo Militar Industrial y en los centros de poder financiero internacional.

Un connotado estudioso del judasmo, Yakov Rabkin, considera que el sionismo y la creacin del Estado israel fue un invento europeo que rompi intencionalmente con la tradicin cosmopolita milenaria del judasmo. La oposicin juda al estado de Israel se alza contra esa discontinuidad. A menudo silenciada o tergiversada cuando no reprimida fsicamente, esta oposicin critica la fundacin y vigencia de ese estado, y en algunos casos tambin lucha por desmantelarlo en apoyo de la soberana palestina sobre toda la Tierra Santa. El enorme valor moral e intelectual de Rabkin consiste en que libera al debate sobre el Estado de Israel del estigma del antisemitismo. Comprender el irreductible antagonismo entre judasmo y sionismo es fundamental para la resolucin de un conflicto que desestabiliza el Medio Oriente y amenaza la paz mundial2.

En el clmax del delirio los sionistas suelen atacar a los judos antisionistas de self-hating jews y han recurrido a bajezas como distorsionar premeditada y alevosamente unas declaraciones del presidente Ahmadinejad para hacerlo aparecer diciendo que a los judos habra que echarlos al mar y que Israel debera desaparecer, solo para justificar lo que es el objetivo geopoltico ms importante del sionismo actual: impedir que emerja una competencia militar en una regin del mundo a la que han sido asignados como gendarmes de los intereses corporativos transnacionales. Lo cierto es que quienes estn acorralando contra el mar a los palestinos son los sionistas que han tomado el poder en Israel, al encerrar a los palestinos tras un muro, bombardear los tneles por los que se abastecan desde Egipto (60 en los ltimos das), dejndoles nicamente las costas del Mediterrneo como nica salida. Sin embargo, si se considera que tambin han bombardeado Gaza desde el mar, todo indica que los que estn tratando de desaparecer de la faz de la tierra a los palestinos son los sionistas, para dar rienda suelta a esa aspiracin de sus padres fundadores (Ben-Gurin y Weismann, vinculados a los grupos terroristas Hagan e Irgn) que es la fantasa bblica del Gran Israel. Para su desgracia y nuestra fortuna, hay rabinos ortodoxos dentro y fuera de Israel que consideran que la existencia del Estado de Israel es sionismo puro y que ste es contrario a los preceptos de su religin.

Qu hacer? Ha llegado la hora de actuar

Si alguna utilidad realmente humanitaria tiene la presin internacional llevada al extremo de un bloqueo econmico, como se aplic contra Sudfrica, es que contribuye a derrotar a un rgimen tirano sin necesidad de una guerra, intervencin militar, invasin de territorio ni ataques preventivos, por una razn simple: no cuenta con el apoyo de las mayoras. Los bers tuvieron que regresar su pas a los negros africanos que ahora lo gobiernan, gracias a la incansable lucha de un pueblo heroico y su lder Nelson Mandela y a una presin internacional activa, no retrica.

En la guerra colonial de Israel contra Palestina hay un pueblo heroico, pero falta la presin internacional.

En Palestina hay un pueblo heroico que resiste denodadamente a la crueldad y perversidad de un estado racista y colonialista que pretende agotarlos para extenderse definitivamente sobre toda su tierra y volverlos... errantes?, cosmopolitas? No, simplemente miserables sin tierra. Pero la tozudez de la demografa juega en contra de esas nefastas aspiraciones, por eso deben importar "ciudadanos" y establecerlos en las tierras arrasadas de los palestinos, a la par que llevan a cabo una limpieza tnica. Una perversin total y absoluta que la "comunidad internacional" (esto es, el bloque occidental dominante) no valora como tal y se limita a hacer llamados hipcritas a las dos partes a la mesura y al dilogo. Una simulacin nauseabunda pletrica de eufemismos, cobarda, cinismo e inmoralidad, palabras todas sinnimas del occidente decrpito. Occidente -civilizacin devenida en patente de corzo de la explotacin capitalista que se camufla bajo eso que se ha dado en llamar democracia, abortando previamente, claro est, todo el significado que tuvo para los griegos en su momento y los utopistas modernos ms tarde, y bajo una retrica moralina que se recubre de principios y valores y usurpa la nocin de derechos humanos para fines enteramente aviesos- boicotea las acciones que pudieran apoyar la heroica lucha de los palestinos por su sobrevivencia y su derecho a ser reconocido como una nacin con estado y un pueblo con tierra; Pero le ha impuesto el bloqueo a Cuba, donde estn fracasando rotundamente, se lo aplic a Irak hasta que logr imponer a sus tteres en el gobierno con un costo de medio milln de nios muertos por falta de medicinas, y amenaza con imponrselo a Irn. Oh, poderosas Afrodita y Atenea iluminen a sus vstagos cegados por la fatuidad de un hedonismo rampante (es decir, una placentera vida burguesa)!

La cobarda de las monarquas petroleras desdicen las buenas intenciones que hubiera podido tener el Rey Faisal en su momento, pero sea como fuera all est la generosa propuesta de Arabia Saudita para "solucionar el conflicto". Bien podra ser un paso intermedio, pero que se tenga claro que los pueblos que luchan por su liberacin, como lo hiciera el sudafricano, no se detienen en concesiones y migajas miserables; eso hacen los traidores y cobardes (como Al Fatah) y los vendidos o cortos de mira que desean presurosos no ms que un "nuevo estatus" aunque ello suponga una esclavitud disfrazada.

Israel debe acatar las resoluciones de Naciones Unidas para que sus reclamos de paz y seguridad tengan alguna legitimidad y credibilidad y el bloqueo debe imponer esa condicin.


Fernando Snchez Cuadros naci en Lima, Per en 1957. Vive en Mxico D. F. desde 1981, donde estudi economa. Fue Presidente de la Federacin de Estudiantes de la Universidad Catlica y Vicepresidente de la Federacin de Estudiantes del Per. Profesor universitario en temas de teora econmica, historia del pensamiento econmico, macroeconoma, economa mexicana, comercio internacional y finanzas internacionales.



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