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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2009

Los que se quieren comer el mundo: corporaciones 2008

Silvia Ribeiro
ALAI AMLATINA


Inmersos en una enorme crisis del capitalismo, madre de muchas crisis convergentes, se rescata con dinero pblico a las ms grandes empresas privadas del planeta, mientras siguen aumentando los pobres y hambrientos y el caos climtico. Segn el economista mexicano Andrs Barreda, estamos en una crisis de brutal sobreacumulacin capitalista: gigantesco vmito de quienes creyeron que se podan tragar al mundo, pero no pudieron digerirlo.

Largamente acuadas, las crisis actuales tienen un contexto de concentracin creciente del poder corporativo, apropiacin de recursos naturales y desregulacin o leyes a favor de las empresas y especuladores financieros, que ha aumentado sin pausa en las ltimas dcadas. En el 2003, el valor global de fusiones y adquisiciones fue 1,300,000 millones de dlares (1,3 billones). En 2007, lleg a 4,48 billones de dlares. En la industria alimentaria, el valor de las fusiones y compras entre empresas se duplic del 2005 al 2007, llegando a 200 mil millones de dlares. La debacle financiera termin con algunas empresas, favoreciendo oligopolios an ms cerrados.

Qu significa esto para la gente comn? El informe del Grupo ETC De quin es la naturaleza (disponible en www.etcgroup.org/es) , ofrece un anlisis en el contexto histrico de la concentracin corporativa de sectores claves en las ltimas 3 dcadas. Desde entonces el Grupo ETC ha seguido las maniobras de mercado de las autodenominadas industrias de la vida, (biotecnologa en agricultura, alimentacin y farmacutica). En el nuevo informe, se agregan las empresas detrs de la convergencia de biotecnologa con nanotecnologa y biologa sinttica, que promueven nuevas generaciones de agrocombustibles y ms all: intentan generar un economa post-petrolera basada en el uso de carbohidratos y vida artificial.

El sector agroalimentario sigue siendo uno de los ejemplos ms devastadores, por ser un rubro esencial: nadie puede vivir sin comer. Es adems, el mayor mercado del mundo. Por ambas razones, las transnacionales se lanzaron agresivamente a controlarlo. En las ltimas 3-4 dcadas, pas de estar altamente descentralizado, fundamentalmente en manos de pequeos agricultores y mercados locales y nacionales, a ser uno de los sectores industriales globales con mayor concentracin corporativa. Para ello fue necesario un cambio radical en las formas de produccin y comercio de alimentos. Gracias a los tratados de libre comercio, la agricultura y los alimentos se transformaron de ms en ms en mercancas de exportacin, en un mercado global controlado por una veintena de transnacionales.

Segn un informe de la FAO sobre mercados de productos bsicos, a principios de la dcada de 1960, los pases del Sur global tenan un excedente comercial agrcola cercano a los 7000 millones de dlares anuales. Para fines de la dcada de 1980 el excedente haba desaparecido. Hoy todos los pases de Sur son importadores netos de alimentos.

En la dcada de 1960, casi la totalidad de las semillas estaban en manos de agricultores o instituciones pblicas. Hoy, 82 por ciento del mercado comercial de semillas est bajo propiedad intelectual y diez empresas controlan 67 por ciento de ese rubro. Estas grandes semilleras (Monsanto, Syngenta, DuPont, Bayer, etc) son en su mayora propiedad de fabricantes de agrotxicos, rubro en el cual las diez mayores empresas controlan 89 por ciento del mercado global. Que a su vez estn representadas entre las diez empresas ms grandes en farmacutica veterinaria, que controlan 63 por ciento de ese rubro.

Los 10 mayores procesadores de alimentos (Nestl, PepsiCo, Kraft Foods, CocaCola, Unilever, Tyson Foods, Cargill, Mars, ADM, Danone) controlan el 26 por ciento del mercado, y 100 cadenas de ventas directas al consumidor controlan el 40 por ciento del mercado global. Parece poco en comparacin, pero son volmenes de venta inmensamente mayores. En el ao 2002, las ventas globales de semillas y agroqumicos fueron 29,000 millones de dlares, las de procesadores de alimentos 259,000 millones y las de cadenas de ventas al consumidor 501,000 millones. En el 2007, esos tres sectores aumentaron respectivamente a 49,000 millones; 339,000 millones y 720,000 millones de dlares. Sigue siendo el supermercado WalMart, la empresa ms grande del mundo, siendo la nmero 26 entre las 100 economas ms grandes del planeta, mucho mayor que el Producto Interno Bruto (PIB) de pases enteros como Dinamarca, Portugal, Venezuela o Singapur.

De las semillas al supermercado, las transnacionales dictan o pretenden dictar qu plantar, cmo comerlo y dnde comprarlo. Frente a las crisis nos recetan ms de lo mismo: ms industrializacin, ms qumicos, ms transgnicos y otras tecnologas de alto riesgo, ms libre comercio. No es extrao, ya que todas estn entre los que ms han lucrado con el aumento de precios y hambrunas: obtuvieron ganancias que van hasta 108 por ciento ms que en aos anteriores.

Tambin la disparidad de ingresos individuales en el mundo creci. La riqueza acumulada de los 1125 individuos ms ricos del mundo (4,4 billones de dlares) es casi equivalente al PIB de Japn, segunda potencia econmica mundial despus de Estados Unidos. Esta cifra es mayor que los ingresos sumados de la mitad de la poblacin adulta del planeta. 50 administradores de fondos financieros (hedge funds y equity funds), los grandes especuladores que provocaron la crisis, ganaron durante el 2007 un promedio de 588 millones de dlares, unas 19,000 veces ms que el trabajador estadunidense tpico y unas 50,000 veces ms que un trabajador latinoamericano medio. El director ejecutivo de la financiera Lehman Brothers, ahora en bancarrota, se embols 17,000 dlares por hora durante todo el 2007 (datos de Institute for Policy Studies).

Resumiendo, una absurda minora de empresas y unos cuantos multimillonarios que poseen sus acciones, controlan enormes porcentajes de las industrias y los mercados bsicos para la sobrevivencia, como alimentacin y salud.

Esto les permite una pesada injerencia sobre las polticas nacionales e internacionales, moldeando a su conveniencia las regulaciones y los modelos de produccin y consumo que se aplican en los pases, que a su vez son causantes de las mayores catstrofes alimentarias, ambientales y de salud.

As pudo avanzar la privatizacin y conversin del sistema agroalimentario, hasta hace pocas dcadas descentralizado y basado mayoritariamente en semillas de libre acceso, agua, tierra, sol y trabajo humano, para convertirlo en una mquina industrial petrolizada, que exige grandes inversiones, maquinarias caras, devastadoras cantidades de agroqumicos (mejor llamados agrotxicos) y semillas patentadas controladas por unas pocas empresas. Aunque se produjeron mayores cantidades de algunos granos, no solucion el hambre en el mundo tal como prometan, sino que aument. El saldo de erosin de suelos y biodiversidad agrcola y pecuaria, junto a la contaminacin qumico-txica de aguas, no tiene precedente en la historia de la humanidad. Todo acompaado, por si fuera poco, por una creciente crisis de salud humana y animal (que tambin es negocio para las mismas empresas).

El paradigma ms significativo de esta involucin verde, son los transgnicos, semillas patentadas adictas a los qumicos de las empresas, promovidas como panacea para resolver los actuales problemas de hambre que el propio modelo cre. Otro ingrediente del mismo modelo, ahora empujado con ms fuerza, es el altsimo requerimiento de fertilizantes, que por su nombre parecera menos daino que el resto de los agrotxicos. Pero el uso de fertilizantes industriales, en lugar del equilibrio de nutrientes naturales de los modelos anteriores de agricultura, tambin provoca adiccin y dependencia y est en manos de un cerrado oligopolio trasnacional. Tal como el petrleo, se basa en el uso de productos finitos y no renovables: segn datos de PotashCorp, la primera empresa global de fertilizantes, las reservas de fsforo, ingrediente fundamental de los fertilizantes, disminuyen a ritmo acelerado. Globalmente, el consumo industrial de fertilizantes aument 31 por ciento entre 1996 y 2008, debido al incremento de la ganadera industrial y la produccin de agrocombustibles. Y con las crisis, el precio se dispar ms de 650 por ciento entre enero de 2007 y agosto del 2008. Mosaic, la tercera empresa de fertilizantes a nivel global (55 por ciento propiedad de Cargill) aument sus ganancias ms de 1000 por ciento en ese perodo.

Pese a que las trasnacionales pretenden controlar todo, 1200 millones de campesinos y campesinas en el mundo, siguen teniendo sus propias semillas. Aunque WalMart sea la empresa ms grande del mundo, el 85 por ciento de la produccin global de alimentos se consume cerca de donde se siembra la mayora en el mercado informal.

Urge, por el bien de todos y para parar las amenazas al ambiente que nos sostiene, el cuestionamiento profundo del modelo de agroalimentacin industrial y corporativo, incluyendo la crtica radical a los que en nombre de las crisis alimentarias y climticas quieren imponernos ms del mismo modelo con transgnicos y agrocombustibles. Las soluciones reales ya existen y son diametralmente opuestas: soberana alimentaria, como propone La Va Campesina, a partir de economas agrcolas descentralizadas, diversas, libres de patentes, basadas en el conocimiento y las culturas campesinas, que son quienes por ms de diez mil aos han probado su capacidad de alimentar sustentablemente a la humanidad.

Basado en el informe del Grupo ETC De quin es la naturaleza - El poder corporativo y la frontera final en la mercantilizacin de la vida, disponible en www.etcgroup.org/es


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