Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2009

Comandos israeles atan las manos a los varones, les tapan los ojos y les quitan la ropa

Alberto Arce
El Mundo


HOSPITAL AL AWDA (YABALIA) .- Nahed al Er, de 21 aos, se encuentra herido grave en la cuarta planta del hospital Al Awda, en el campo de refugiados palestino de Yabalia (al norte de Gaza). Quiere contar su historia, pero cuando se dispone a hablar, uno de sus amigos -la habitacin del hospital est repleta de acompaantes- recibe una llamada telefnica.

Le explican que fuerzas especiales israeles entraron en la madrugada del lunes por la calle Shaim, en el barrio de Atattra, al noroeste de Yabalia y casi lindando con Beit Lahiya. Mediante los altavoces, pidieron a las mujeres y los nios que evacuaran la zona y separaron a todos los hombres de edades comprendidas entre 12 y 45 aos, para introducirles en el recinto de la escuela Maauwiya.

Posteriormente, les maniataron, les vendaron los ojos y les despojaron de sus ropas. Durante la noche, la temperatura en este campo de refugiados ronda los cero grados. Segn los vecinos, que pueden verlo todo desde sus ventanas, se oyen gritos y golpes en el interior de la escuela. Se hace el silencio en la habitacin del hospital.

Tras la interrupcin telefnica, Nahed comienza a contar su trgica historia al enfermero jefe del hospital, Nayib Abu Guda. El joven vive muy cerca de la frontera, junto al Cementerio de los Mrtires, a pocos metros del paso fronterizo de Eretz. "Escuch una bomba relativamente lejos de la casa y tras la noche que habamos pasado decidimos evacuar. Mi padre, mi madre, mis dos hermanas, mi mujer y yo habamos preparado el carro y la mula", explica.

"Le insist a mi mujer en que recogiese ms ropa y ella entr de nuevo en la casa. Fue entonces cuando escuche la explosin. Al recuperar el sentido, me di cuenta de que yo era el nico que poda caminar. Azuz la mula y recorr ms de dos kilmetros hasta que llegu al hospital. De mi familia todava no s nada. Cuando me fui ninguno se mova", lamenta el joven, gravemente herido. Veinticuatro horas despus de lo ocurrido, las ambulancias an no han conseguido llegar hasta la casa de Nahed. Los mdicos no quieren decirle que toda su familia est muerta.

Shadi Abu Rabia, de 22 aos, proviene del campo de refugiados de Beit Lahiya y desde anoche comparte habitacin con Nahed. El tambin tiene una historia que contar. "Estaba en mi casa, alrededor de las 9 de la maana. O una explosin muy fuerte y me acerqu a la ventana. Un misil haba impactado de lleno sobre la casa de mi hermana. Vi cmo la evacuaban, herida, junto a mis dos sobrinos. Mis padres, mis hermanos, mis tos y mis sobrinos formamos un grupo y echamos a caminar. Seramos unas 25 personas. No llevbamos nada con nosotros", relata.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter