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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2009

El holocausto del siglo XXI: Palestina

Basem Tajeldine
Rebelin


La genuina solidaridad de Venezuela contra El Holocausto Palestino

No esperbamos menos del valiente y humanista revolucionario, Presidente venezolano Comandante, Hugo Chvez. Su nueva, consecuente y contundente posicin de dignidad frente a la entidad sionista llamada Israel, por la ruptura total de las relaciones y la expulsin del embajador israel acreditado en la Repblica, y de toda su comitiva diplomtica, manifiesta, una vez ms, su conducta como genuino democrtica por saber interpretar los verdaderos sentimientos del pueblo. La solidaridad para con el pueblo palestino no poda quedarse en palabras, haba que llevarla a lo hechos. La ambigedad de varios lderes de la regin del Medio Oriente volvi a recibir una bofetada, o mejor dicho, un zapatazo. El Presidente Chvez es visto nuevamente por los hermanos de los pueblos rabes como el mejor y uno de los lderes rabes ms digno de la regin, aun sin serlo y estar fsicamente lejos. Para ellos: Venezuela est en sus corazones, y Chvez es ejemplo a imitar.

Hoy, ms que antes, hierve la sangre del pueblo rabe egipcio al conocer de la traicin de su presidente Mubarak, por cumplir con el mandato de su patrn sionista de mantener bloqueada sus fronteras con Gaza. De igual manera, hierve la sangre del pueblo palestino radicado en los Guetos de la zona Cisjordania al saber de la misma traicin y la ambigedad del lder de Al Fatah, Abbas. El nuevo genocidio que acomete Israel en Gaza ha derribado sus mascaras y debilitado, aun ms, a los tambaleantes gobiernos lacayos de la regin por los que Francia, con Sarkozy a la cabeza, sale a sus rescates. Solo hacia ellos (Mubarak y Abbas) va dirigida la solidaridad de hipcrita Europa.

Las imgenes que nos presentan algunos medios de comunicacin hablan por s solas. Los sionistas no pueden tapar el sol con un dedo. Las bombas de racimo y de fsforo blanco lanzadas por las tropas israeles a la poblacin civil de Gaza; el bombardeo de hogares con personas inocentes adentro; el bombardeo de escuelas, mezquitas, servicios pblicos (plantas de electricidad, tanques de agua y combustible); los disparos indiscriminados contra nios y mujeres, etc. demuestran lo que muchos han venido sealando a lo largo de ms de 60 aos: La poltica de Israel es el exterminio de la poblacin Palestina y la expansin. Ahora quin podra negarlo!

Mientras esto ocurre, la Comunidad Internacional, o mejor dicho, la Comunidad de Intereses de los grandes capitales, le procuran una larga agona al pueblo palestino. Los crmenes de guerra cometidos por el actual primer ministro israel Ehud Olmert, al igual que su predecesor Sharon, difcilmente ser juzgado por el Tribunal Penal Internacional. Solo el factor tiempo que puede ser aprovechado por la resistencia para propinarle bajas al mercenario invasor en una guerra asimtrica, donde el Hamas se convierte en un fantasma que golpea y se esconde; la presin de los pueblos del mundo y la solidaridad efectiva que algunos gobiernos pueden implementar de cortar relaciones comerciales con Israel que es lo que ms preocupa a la burguesa sionista- podrn detener el Holocausto Palestino propinado por el invasor y genocida sionista.

La difamacin como arma del sionismo

Para quienes decimos defender la causa de los pueblos, el humanismo. Y para quienes levantamos, muy conscientemente, las banderas del socialismo como la nica solucin que poseen los pueblos para liberarse de todos los males creados por esta insana y absurda sociedad, es una obligacin encarar los peligros que podran acarrear asumir una posicin digna y desenmascarar los intereses y planes de la burguesa y sus agrupaciones o logias criminales y terroristas que se escudan detrs de una religin y dicen defender una causa nacional. Pues, estamos expuestos a las acciones desesperadas los criminales de las clases dominantes.

Nuestras ideas y verdades, la denuncia por los crmenes y el genocidio que acomete la entidad criminal de Israel contra los pueblos rabes palestino y libans (cristianos y musulmanes); y, de sus constantes injerencias en el mundo, como en Colombia y Georgia, les generan pavor insoportable. El desprestigio, o incluso, hasta la muerte del denunciante son sus accionares ms comunes. Muchos serios historiadores rabes, europeos, norteamericanos, e incluso, hasta europeos de religin juda han sido vctimas y blanco de atentados e infamias por las organizaciones del sionismo internacional y su servicio de inteligencia (el MOSSAD). Pero las ideas y las causas justas no la callarn nunca ni el crimen ni la infamia.

Ningn pueblo se ha salvado de ser perseguido por las ambiciones de las clases dominantes de otros pueblos. La historia de la humanidad es la historia de las lucha de clases refera Carlos Marx. Son ellos, las clases dominantes de todos los pases, la misma burguesa encubierta en sus varias facetas (judo-sionista, cristiana-Opus, conservadora-protestante, ortodoxa y musulmana) los verdaderos antisemitas, xenfobos, racista, segregacionistas y genocidas de la historia.

El mayor xito de la burguesa sionista -si es conveniente emplear ese trmino- ha sido el haber podido esconder detrs de la religin juda y del miedo, sus perversos fines econmicos de clase; y, refugindose en varios Mitos para intentar justificar ante el mundo, pero sobre todo ante los practicantes de la religin juda, la necesidad de un Estado exclusivo para los judos.

-Remito a mis lectores interesados a estudiar las ltimas publicaciones del intelectual y profesor de la ctedra de historia de la Universidad de Tel Aviv, Sholmo Sand, en especial su libro titulado: "Cundo y cmo se invent el pueblo judo", donde se cuestionan algunos principios de la historia sionista oficial. Los remito tambin a leer a Roger Garaudy, en su libro: Los mitos fundacionales del Estado de Israel. Y a leer a los intelectuales norteamericanos James Petras, John J. Mearsheimer y Stephen M. Walt, quienes han demostrado en sus varias publicaciones el control del sionismo sobre la economa, y por ende, de la poltica exterior del imperialismo norteamericano. La histrica posicin sumisa de los EE.UU. hacia Israel as lo demuestra-

Lo ms absurdo del caso, es que se nos pretenda difamar -al denunciante de los crmenes de Israel y sus mercenarios- tachndonos de antisemita y propagadores del antisemitismo nazi en el mundo. A esto los catedrticos estadounidenses citados ms arriba, recogen en el mismo libro lo siguiente: La acusacin de antisemitismo continua siendo un arma recurrente contra los crticos de Israel ha sido una forma muy efectiva de asegurarse de que las criticas a Israel y a los lobby rara vez se manifiesten en voz alta y, en el caso de que s se hiciera, fueran ignoradas o desdeadas. Pg. 318.

En Venezuela, como al igual que en el resto Latinoamrica y en el Caribe, resulta ridculo el pensar que se pretendan crear sentimientos de xenofobia contra los creyentes del judasmo en la regin. Los pueblos latinoamericanos son totalmente ajenos a la discriminacin del europeo. Ms, por el contrario, la discriminacin racial siempre ha provenido del blanco europeo sin distingo de religin- contra de los pueblos indgenas aborgenes, los afrodescendientes y los mestizos. El comn del pueblo venezolano es ajeno a la discriminacin, pero es muy consciente de lo que sucede en el Medio Oriente.

Es importante recordar que el Congreso Mundial Judo, junto a sus tentculos en Venezuela, hizo pblico un documento (Lista Negra), Reporte ao 2006, en donde se nos acusaba a un grupo de personas, entre ellos: al profesor Vladimir Acosta, Alberto Nolia, Mario Silva, Basem Tajeldine y Susana Kalil de "ser los mayores promotores del Antisemitismo en Venezuela". De igual manera se pretendi tildar al Presidente venezolano, Comandante, Hugo Chvez. Por la consecuente y digna posicin del gobierno revolucionario, no dudarn en hacerlo de nuevo. Solo semejante descaro e inmoralidad movilizan a estos cancerberos del capital. Nuestros nombres son ahora objetivos militares de los mercenarios del servicio de inteligencia Israel (El MOSSAD).

El mito del semitismo del judo askenazis.

En otros artculos hemos hablado sobre el verdadero origen de los judos que habitan en la Palestina ocupada y sobre los Mitos Fundacionales del Estado de Israel. Hemos hecho referencia a intelectuales e historiadores europeos de religin juda como Shlomo Sand, Israel Shamir, entre otros, quienes han demostrado en sus estudios el falso origen semita de los judos askenazis. Slo nos bastara con rescatar una verdad y decir que los judos no representan una raza particular ni mucho menos una nacionalidad. Los judos (askenazis), responsables de la creacin del Estado de Israel, son europeo asimilados al judasmo en el siglo VII y VIII (D.c.) en la decadencia del imperio de los Jazares (quienes eran paganos), antiguamente ubicado en la regin del Volga, y quienes en medio de la derrota propinada por los Cristianos (bizantinos) y los Musulmanes, optaron por adoptar la religin juda que les permiti mantenerse neutros, al margen de los conflictos, y no ser asimilados a ninguno de los bandos encontrados. Por lo tanto, todos los judos que emigraron de Europa hacia Palestina (los llamados askenazis), quienes invadieron, ocuparon, colonizaron, destruyeron, expulsaron y masacraron a los pueblos de la Palestina Histrica y fundaron la entidad genocida y criminal que hoy conocemos como Israel, no son semitas ni guardan la minima relacin con los hebreos israelitas del antao. Por lo tanto, queda por tierra el ms importante mito fundacional de Israel. Salvado este punto, hablaremos solo del miedo que el sionismo necesita mantener entre los creyentes judos para mantener su dominio.

Los europeos de religin juda viven en la paranoia de creerse un pueblo elegido y superior a los dems, y a la vez perseguido por semejante envidia y el egosmo en el mundo. La burguesa sionista dice: segrega y reinars. Los sionistas muy temprano entendieron que, no era suficiente para mantener el poder en el tiempo, referirse a una raza pura genticamente, sino a un pueblo elegido y superior que necesitaban una tierra prometida. Antes del infame Holocausto Judo, la burguesa europea juda (los sionistas) no haba logrado convencer a los europeos de religin juda migrar a Palestina para edificar all un Estado para los judos. Necesitaban una razn que motivara el xodo judo hacia la tierra prometida. Acontecido el holocausto por los nazis contra todos los alemanes no-arios, comunistas y opositores a Hitler, y contra otros pueblos como el polaco, y con especial ensaamiento contra el pueblo ruso (-en este ltimo provocando ms de 20 millones de muertos) los medios propagandsticos comprados y pagados por los sionistas encontraron el perfecto justificativo y la excusa para ejecutar sus planes. El miedo al prjimo; el miedo a la asimilacin; el miedo a los gentiles o los goyim unira a los europeos judos entorno al mito de la tierra prometida y del pueblo elegido e histricamente perseguido. Surgi as otro nuevo mito: un pueblo sin tierra para una tierra sin pueblo.

No pretendemos negar que en varios momentos de la historia los creyentes del judasmo hayan sido perseguidos. Especialmente en Espaa, Rusia y en la Alemania Nazi esas comunidades de creyentes del judasmo vivieron crueles episodios de crmenes y masacres. Pero debemos ser siempre justos y admitir que no han sido solo ellos las nicas comunidades perseguidas en la historia. De igual manera fueron perseguidos los cristianos europeos por las clases dominantes de cada una de sus divisiones (catlicos, ortodoxos y protestantes). Asimismo sucedi con los musulmanes, y cada una de las clases dominantes de sus divisiones (sunies, chies y drusos, etc.) se enfrentaron entre s. Lo mismo sucedi entre las clases dominantes de las dos religiones monotestas (cristianos y musulmanes) enfrentados en lo que se llamaron las cruzadas. Las historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, deca Marx. La historia del dolor de comunidad de creyentes de todas las religiones nunca podrn ser un cheque en Blanco para acometer semejantes crmenes contra otros pueblo.

Gaza, un Holocausto previamente anunciado.

El 28 de febrero de 2008, ya el vice ministro de Defensa israel, Matan Vilnai, haba amenazado a los Goy (cerdos palestinos) con un Holocausto en la Franja de Gaza. En radio del ejercito israel, y dijo: "Si el fuego de los Qassam se intensifica y los cohetes alcanzan una gama mayor, ellos (los palestinos) traern sobre si mismos un Holocausto ms grande, porque utilizaremos todo nuestro poder para defendernos". Pero en realidad, el holocausto palestino es un hecho continuado desde 1948, fecha en que se inicia la invasin y la destruccin de Palestina. La muerte ha sido una constante por ms de 60 aos. Para los sionazistas de Israel (responsables de centenares de miles de muertos y ms de 5 millones de desplazados y refugiados palestinos) son terroristas los pueblos quienes se resisten a morir y ser expulsados de sus tierras.

Gilad Atzmon, escritor y activista de origen judo (hoy auto considerado como un ex judo-) nacido en Israel y exiliado en Londres, donde defiende la causa de la liberacin del pueblo palestino, en un discurso pronunciado el 1 de marzo de 2008 en Hampshire (Reino Unido), dijo lo siguiente: A pesar de que los hechos se desarrollan ante nuestros ojos; a pesar del hambre en Gaza; a pesar de que un alto funcionario israel admite las inclinaciones genocidas contra los palestinos; a pesar de la intensificacin de las matanzas, todava nos asusta admitir que Gaza es un campo de concentracin y que est a punto de convertirse en un campo de la muerte. Por alguna extraa razn, muchos de nosotros an no han aceptado que en lo tocante al mal, Israel es el campen mundial de la inclemencia y la venganza.

El holocausto del pueblo palestino es fruto del peor enemigo que enfrenta la humanidad: el sionismo internacional, o mejor dicho, el sionazismo, quienes son parte importante del imperialismo norteamericano). Tambin este Holocausto es producto de la cmplice Comunidad Internacional, o mejor dicho, Comunidad de Intereses de los Capitales Transnacionales.

Hitler Y Teodoro Herzl, dos hermanos y un mismo sueo.

Hitler fue el fruto de una burguesa alemana hostigada por el humillante Tratado de Versalles. El nazismo fue el movimiento poltico que aupaba a la burguesa y a la pequea burguesa alemana protestante, quienes vislumbraron en la defensa a ultranza de un extrao nacionalismo (chovinista) y en la creencia de una supuesta pureza racial, las banderas e ideas que les permitiran hacer frente a los capitales transnacionales que los sometan y les negaban su reproducirse.

Teodoro Herzl, as como sus hijos ideolgicos David Ben Gurin, Golda Meir, Shimon Peres, Isaac Rabin, Sharon y Ehud Olmert etc., es fruto de la burguesa financiera alemana y europea hostigada por la misma burguesa y la pequea burguesa tambin alemana de religin cristiana protestante. El sionismo fue y sigue siendo el movimiento poltico de esa parte de la burguesa europea quienes vislumbraron en la religin juda y en defensa a ultranza de un extrao nacionalismo (nacido de una religin) las banderas que les permitiran hacer frente a los capitales alemanes y transnacionales que los sometan y les negaban reproducirse.

Hitler no persigui a los sionistas. Aunque el Fhrer fue traicionado por estos ltimos a finales de la 2da Guerra Mundial, de la misma manera que lo hicieran en la 1ra Guerra Mundial. Previo a ello existi una alianza o compromiso Nazi-Sionista para luchar contra la izquierda europea. Hitler y los sionistas unieron fuerzas para acabar con aquellos alemanes de religin juda que se oponan al sionismo y al nazismo, y contra quienes levantaban las banderas del comunismo. Los prstamos monetarios que los sionistas hicieran al rgimen fascista de la Alemania nazis en sus inicios tambin fueron otras de las grandes revelaciones que siempre han intentado ocultar.

La lucha de clases intestina que se desarrollo en la Europa de la depresin (post primera guerra mundial) logr su mayor hazaa al encubrirse en las religiones (en el anticristianismo judo y el antisemitismo cristiano). El nazismo y el sionismo fueron como aquellos hermanos gemelos de una novela desquiciada, que se enfrentaron entre s por una maldita herencia que el egosmo no les permiti dividir.

La burguesa sionista (alemanes y britnicos de religin juda) necesitaba de un Estado en donde poder consolidar sus ideas y planes de dominio reproduccin y expansin. Destruido el nazismo, el decadente imperio britnico y el incipiente imperio norteamericano precisaban resarcir sus deudas y compromisos adquiridos por los prstamos recibidos de los capitales sionistas. Los aliados naturales coincidieron. No bastaban los millones de muertos que haba dejado la segunda guerra mundial. Ahora, los pueblos rabes deberan pagar su cuota de sangre.



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