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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2009

El gobierno espaol frente a la crisis financiera

Juan Hernndez Vigueras
Rebelin


Cuando lleguen las elecciones generales de 2012, aun se estar discutiendo si hemos salido o no de la crisis econmica, pronosticaba un periodista muy solvente, argumentando sobre la profundidad de la burbuja inmobiliaria espaola que ha estallado y sobre las consecuencias derivadas del modelo econmico gestado en la ltima dcada, apoyado en la opacidad financiera y en polticas gubernamentales neoliberales.

Lo que golpe a Espaa fue una combinacin de sus propios excesos y los efectos de los activos financieros txicos forneos, afirmaba el semanario britnico The Economist en su reportaje especial de Noviembre pasado. Y nos recordaba que cuando estall la crisis crediticia en agosto de 2007 Espaa bulla frentica levantando edificios con un nmero anual de viviendas superior al de Francia, Alemania e Italia; y a ese frenes constructor contribuan las polticas de dinero barato tras la adopcin del euro. A lo que hemos de aadir la expansin del crdito y de la banca incentivada por la globalizacin financiera, que ha conducido al dominio de la economa real por las finanzas en un grado prximo al de Alemania, con el desmesurado endeudamiento de empresas y particulares; un rasgo acusado de la economa espaola y elemento clave de la actual crisis econmica.

La apertura financiera a los centros offshore

Uno de los elementos que han llevado a la crisis de las bolsas, segn los anlisis crticos ms solventes (Roubini) ha sido el llamado sistema bancario en la sombra (the Shadow Banking System) que comprende fondos especulativos o de alto riesgo (hedge funds) y finanzas estructuradas (conduits, CDS, SIVs) con sus instrumentos artificiosos de nombres raros para la conversin de las deudas en activos financieros, pero excluidos de la contabilidad oficial de los bancos. Toda una banca paralela ligada a la gran banca que mediante el endeudamiento desmesurado (apalancamiento) disemina riesgos creando una superabundancia de crdito, sin control ni supervisin de las autoridades, y apoyndose en filiales y sociedades instrumentales domiciliadas en los centros financieros offshore conocidos como parasos fiscales, como revelan los rescates del Bear Stearns, Northen Rock Bank, Dexia, Fortis o los landebanken alemanes. Una creacin artificial del crdito para la especulacin financiera e inmobiliaria descontrolada en detrimento de las empresas productivas y de los ciudadanos.

Y esos mecanismos de la banca en la sombra han sido utilizados por la banca espaola globalizada va filiales y sociedades en las Caimn, Jersey u otros centros offshore. Aunque, el 9 de Julio ltimo, aprovechando las jornadas del VIII Encuentro Financiero Internacional organizadas por Caja Madrid, el Secretario General de la Asociacin Espaola de Banca, Pedro Pablo Villasante, negaba que los bancos espaoles hubieran utilizado las ventajas de la banca en la sombra argumentando que el sistema bancario espaol era fuerte u resistente frente a un entorno econmico difcil porque careca de inversiones en instrumentos txicos y no tena vehculos fuera del balance supervisado; sosteniendo que en general era ajena al problema de las hipotecas subprimes generadas en los EEUU por ser una banca minorista de clientes (no de productos financieros) con una gestin eficiente.

Sin embargo, es un hecho que los valores llamados txicos, ligados a esas hipotecas estadounidenses sin garantas, tambin han llegado a Espaa; aunque no hayan dado lugar a rescates bancarios con dinero de los contribuyentes como en el Reino Unido, Blgica o Alemania. Y desde luego, nadie discute que nos han trado una recesin econmica al pincharse la burbuja inmobiliaria generada por el dinero barato y por ese exceso de crdito de un sistema financiero globalizado e insuficientemente controlado.

Para muestra, la liquidacin de la sucursal en Madrid del quebrado banco de inversiones Lehman Brothers, con el despido de sus empleados incluido su mximo ejecutivo, Luis de Guindos ex Secretario de Estado del gobierno Aznar. Otro afectado por esa misma bancarrota ha sido Bankinter del Grupo Santander, que coloc bonos estructurados a 980 clientes con inversiones superiores a los 50,000 euros y que no se enteraron que en el contrato se les adverta que podan perder el 100% de la inversin y ahora reclaman a Bankinter un arreglo, segn la prensa (Cinco das, Madrid 23/10/2008) .

El hecho, por tanto, es que Espaa ha estado sometida al riesgo de las hipotecas subprimes porque estamos en el espacio financiero europeo; que es como se define oficialmente la Unin, sin fronteras para el capital que entra y sale libremente y sin supervisin comunitaria para las operaciones bancarias y de bolsa que van ms all de las fronteras de cada Estado miembro. De ah que en lugar de ofrecerles proteccin frente a la globalizacin, la UE crea serias vulnerabilidades para cada Estado miembro en materia financiera, tributaria y frente a la delincuencia econmica, como hemos documentado en La Europa opaca de las finanzas (Icaria, 2008).

Ms an, respetando el paradigma neoliberal an vigente, los planes europeos para el rescate y/o ayuda a los bancos no les requieren que eliminen las estructuras de banca en la sombra basadas en centros offshore que se mantienen intactas. Por lo que esas intervenciones de los gobiernos no han logrado restablecer la confianza en el funcionamiento del sistema bancario que era su propsito poltico declarado. Por tanto, son ocasiones perdidas para demostrar que es cierto que el combate contra los parasos fiscales que a menudo proclama Nicols Sarkozy y Fillon su primer ministro.

De la misma manera que el documento denunciando los parasos fiscales que, segn algunos medios de comunicacin, llevaba el gobierno espaol a la cumbre de Washington, habra podido ir acompaado de alguna medida concreta, como la que le solicit en 2005 Attac-Espaa para que no sean reconocidas en nuestro pas las sociedades registradas en parasos fiscales donde carecen de actividad mercantil local. Y los recientes decretos y reglamentos que regulan el nuevo fondo multimillonario de apoyo y de avales a los bancos espaoles tampoco incluyen ninguna disposicin que exija, a quienes se beneficien de esa financiacin pblica extraordinaria, que supriman sus filiales en parasos fiscales, donde la opacidad del offshore est garantizada.

El peso de los parasos fiscales en las finanzas espaolas

Las cifras oficiales de los flujos de fondos de Espaa hacia los parasos fiscales son significativas aunque incompletas y se registran como inversin bruta en el exterior en la informacin ofrecida por la Secretara de Estado de Turismo y Comercio, como hemos analizado en el citado libro; destacando las islas Caimn, Panam, las isla Vrgenes britnicas y dems jurisdicciones offshore catalogadas as por la legislacin espaola.

Y ms de la mitad de las empresas del IBEX 35 tienen sociedades o empresas participadas en pases y territorios considerados parasos fiscales, segn registra El Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, una entidad que agrupa ONGs espaolas y confederaciones sindicales. En un documento de 2008 titulado La responsabilidad social corporativa, que analiza las memorias anuales de las empresas del IBEX 35, se relacionan aquellas que disponen de filiales y sociedades en centros offshore; como Ferrovial, Repsol-YPF, Telefnica, Inditex o el Grupo Prisa; y los bancos BBVA, Popular, Banesto, Sabadell o Banco Santander. Y ya sabemos que el secretismo del offshore permite a esas sociedades instrumentales efectuar transacciones financieras opacas exentas de impuestos.

A cuanto alcanza la evasin y el fraude fiscal va parasos fiscales? Pues se ignora. Nunca la Comisin europea ha publicado un informe; ni el gobierno espaol parece interesado en conocer su alcance real. El dato de referencia ocasional es que la economa sumergida gira en torno al 20 % del PIB (1.1 billones $) que como se ha aireado sita a la economa espaola en el octavo lugar del mundo. Por lo que s multiplicamos las dos cifras, tendremos como estimacin que la economa oculta, la que no paga impuestos, gira en torno a los 220,000 millones de dlares anuales; casi toda esa cifra relacionada con la actividad de los pases y territorios catalogados como parasos fiscales.

Y es sabido que el descontrol de esas finanzas paralelas reduce seriamente los ingresos pblicos, como reiteradamente ha denunciado la Asociacin profesional de inspectores de Hacienda en sus documentos, porque los planes antifraude fiscal se centran exclusivamente en las rentas declaradas. Y las carencias de la poltica gubernamental limitan la actuacin de inspectores y juzgados frente a la evasin fiscal y la delincuencia financiera. As tenemos que el Banco de Espaa, segn informa el FMI, no ha conseguido alcanzar acuerdos de supervisin con el INAF (Institut Nacional Andorr de Finances) debido a las restricciones para el acceso de los supervisores de los bancos extranjeros a la informacin nominativa de los clientes de esos bancos

(IMF Country Report N 07/69 Febrero 2007. Andorra: Assessment of Financial Sector Supervision and Regulation) Y Andorra, con la anuencia espaola, tiene suscritos acuerdos bilaterales con la UE que le permiten usar el euro y la entrada y salida libre de fondos ms otros beneficios del Eurogrupo, a pesar de su negativa a ingresar en la Unin.

Otro ejemplo de la carencia de poltica gubernamental contra las finanzas opacas, se relaciona con la aplicacin de la directiva europea de 2003 sobre la fiscalidad del ahorro particular. Ninguna informacin ha sido publicada sobre los resultados de los acuerdos bilaterales que Espaa suscribi en Julio de 2005 con el Reino Unido, referidos a las islas Caimn, Anguila, Montserrat, Turcas y Caicos y Vrgenes Britnicas; con Holanda, sobre las Antillas Holandesas y Aruba; y directamente con los gobiernos insulares de Man, Guernesey y Jersey. Estos convenios obligan al intercambio de informacin tributaria con Espaa o a la aplicacin de una retencin fiscal local sobre los pagos de intereses por depsitos bancarios, que se abonen a personas fsicas titulares residentes en Espaa. Aunque esa directiva excluye las sociedades instrumentales offshore y otras entidades ficticias inventadas en los centros offshore para la evasin fiscal en los dems pases y el blanqueo de capitales.

La deficiente poltica antiblanqueo y contra la corrupcin inmobiliaria

Actualmente, las noticias sobre la crisis estn tapando la ausencia de una poltica gubernamental seria contra esa lacra de la corrupcin municipal inmobiliaria y el blanqueo de capitales que llenan las pginas de los diarios. Porque Espaa desconoce la tercera directiva antiblanqueo, igual que algunos otros socios europeos. Precisamente por los reiterados escndalos financieros en los ltimos aos, en 2005 la Unin aprob la nueva directiva europea relativa a la prevencin de la utilizacin del sistema financiero para el blanqueo de capitales y para la financiacin del terrorismo, aplicable en el Espacio Econmico Europeo (por tanto, en Liechtenstein) y que apunta contra la disponibilidad de los parasos fiscales extraterritoriales europeos, sin mencionarlos expresamente. Pero esta tercera directiva antiblanqueo ha sido ignorada por los gobernantes que no han cumplido la obligacin de su transposicin a las legislaciones nacionales, que tendra que haberse producido antes del 15 de diciembre de 2007. Pero no se ha hecho; todo un escndalo europeo silenciado por los medios de comunicacin, en particular los espaoles.

Hasta el punto que, aunque con notable retraso, el pasado 5 de Junio, la Comisin Europea decidi incoar procedimientos de infraccin contra Espaa, Alemania, Francia y Portugal y hasta quince Estados miembros por no haber convertido en leyes esa tercera directiva. Y se trata de medidas para coartar la actividad de los centros offshore, como la obligatoriedad del intercambio comunitario de informacin sobre los parasos fiscales offshore; la extensin de la normativa comunitaria a las filiales y sucursales extracomunitarias; la banca corresponsal; y las operaciones financieras sin la presencia fsica del cliente y con los proveedores de servicios a sociedades y fideicomisos. Para su aplicacin tanto al sector financiero como al profesional, que deberan identificar y comprobar la identidad de su cliente, entre otras medidas.

Pero la presin soterrada de la banca y los operadores financieros, que se oponen entre bastidores a cualquier medida que implique un control sobre sus actividades, han empleado a fondo sus contactos con gobiernos, incluido el espaol, para retrasar su aplicacin. Mientras la izquierda parlamentaria sigue sin enterarse que estas son hoy las cuestiones de gobierno que significan avanzar en el control poltico del poder financiero.

Juan Hernndez Vigueras - Comit Cientfico de ATTAC Espaa



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